Historia de los jesuitas en Argentina

Los jesuitas en Argentina

Los jesuitas de la orden de la Compañía de Jesús presidieron en las tierras de la actual Argentina, la más brillante obra civilizadora de la colonización hispano portuguesa a partir de los comienzos del 1600.

Los jesuitas

Historia de los jesuitas en Argentina

La Compañía de Jesús es una orden religiosa masculina fundada por el sacerdote español San Ignacio de Loyola (Iñigo López de Recalde 1491-1556) en 1540. Sus miembros son conocidos como jesuitas. Desde sus comienzos pusieron énfasis especial en la actividad intelectual, pedagógica, misionera y asistencial.

Durante el siglo XVI la Compañía de Jesús se expandió por toda Europa y más tarde en las misiones que se extendieron en África, Asia y América, donde se crearon instituciones de floreciente organización entre los indígenas.

jesuitas

Las célebres "reducciones" o "misiones jesuíticas" llegaron a contar con más de 250.000 indígenas. Ellos formaban así verdaderos pueblos y contaban con una verdadera organización: cada uno contaba con una plaza central, frente a ella la Iglesia y la casa de los padres. Estas eran construidas de piedra y el resto de las casas de adobe. Se preocupaban por el aseo y aspectos sanitarios del poblado y reglamentaban el trabajo.

misiones Clemente XIV

Los jesuitas son expulsados de Portugal, Francia y España, y finalmente deben abandonar las reducciones de los indios en América por un Decreto del Rey de España Carlos III por motivos aún no del todo esclarecidos. El Papa Clemente XIV decreta en 1773 la supresión de la Compañía de Jesús pero en 1814, el Papa Pío VII, la reestablece.

loreto Pío VII

La Medicina Jesuítica

En lo que a medicina se refiere, ejercieron funciones médico-asistenciales con una clara vocación por el estudio de la medicina y farmacología indígenas.

Tuvo elementos de la medicina europea y de la aborígen, en eso consiste su singularidad. Entre 1685 y 1688 llegaron a Buenos Aires un numeroso grupo de sacerdotes jesuitas, médicos y enfermeros, que actuaron en el siglo XVIII en esta parte de América. Entre ellos el vasco Joaquín de Zubeldía y un estudiante de tecnología milanés José Brasanelli, que a pesar de no tener estudios en Europa, ejercieron importantes funciones asistenciales. Fueron cirujanos del ejército guaraní en las campañas realizadas por las misiones del Paraná y del Uruguay. En esta época actuó el hermano Pedro de Montenegro que vivió mucho tiempo entre los guaraníes, y realizó un importante estudio acerca de las plantas con presunta acción terapéutica. Montenegro había nacido en 1663 en Galicia. Vino a Amércia a fines del siglo XVII. Su obra principal fue publicada en Buenos Aires en 1945 por la Biblioteca Nacional. Consta de cinco partes:

falkner

1) En la primera detalla la forma de recoger las plantas por parte de los indígenas.
2) En la segunda realiza interesantes descripciones sobre la utilización de las mismas con fines terapéuticos. Los indígenas casi nunca usaban las plantas en estado seco. Habitualmente las empleaban verdes aprovechando el jugo o zumo para la maceración o la infusión. Era común entre los guaraníes la ingesta de infusiones calientes. También calentaban algunas drogas sólidas para uso externo.
3) En la tercera parte titulada "Materia médica misionera", explica el significado de los vocablos empleados.
4) En la cuarta parte enumera la lista de nombres de hierbas y árboles usados, así como las enfermedades susceptibles de ser curadas por las plantas.
5) La última parte agrupada bajo el nombre de "Otras curiosidades" constituye un conjunto de recetas para algunas enfermedades y recetas culinarias. Esta última parte es posible que no haya sido escrita por Montenegro, sino que haya sido agregada por algún colaborador.

Otro jesuita de actuación destacada como médico y misionero fue Tomás Falkner, que actuó en Córdoba, y que compuso una extensa obra sobre las enfermedades y su cura por medio de drogas americanas, basada en plantas de nuestro suelo. Su reconocimiento está íntimamente ligada al descubrimiento y propagación del té americano llamado "cullen" dos años antes de la expulsión de los jesuitas, que ocurre en 1867 por un decreto firmado por Carlos III de España y trajo malos resultados, ya que los que los reemplazaron no tenían ni la experiencia ni la disciplina de estos, y las Misiones decayeron hasta desaparecer lentamente, perdiéndose así su valiosa obra y experiencia en las costumbres y medicina indígena.

santa ana

La educación y los jesuitas

Los católicos siguieron las ideas educativas del Renacimiento en las escuelas que ya dirigían o que promocionaron como respuesta a la creciente influencia del Protestantismo, dentro del espíritu de la Contrarreforma. Esa síntesis se realizaba en los centros de la Compañía de Jesús. Los jesuitas, promovieron un sistema de escuelas que ha tenido un papel preponderante en el desarrollo de la educación católica en muchos países desde el siglo XVI, incluso en la Argentina: la llamada Ratio Studiorum.

San Ignacio de Loyola

La palabra "ratio" en latín, tiene varias acepciones. La más conocida es la de "razón", pero la acepción más propia es la de "cálculo", "cuenta" y de ahí la de "organización" y "sistematización".
La "Ratio Studiorum" es, pues, la sistematización, organización y método de los estudios en los Colegios y Universidades de la Compañía de Jesús. En ella se halla la concepción filosófica y pedagógica de la educación jesuítica.

Es considerado un manual, diseñado para orientar a maestros y administradores de escuelas jesuitas. Incluye una serie de reglas e instrucciones para la administración de estas escuelas. El Ratio se desarrolló gradualmente a lo largo de los primeros 50 años de la participación de los jesuitas en la educación. La última versión, publicada en 1599, se convirtió en el manual que normó la educación jesuítica por siglos. También es llamado "Sistema Pedagógico de los Jesuitas".

Reducciones jesuíticas en el país

Ruinas de San Ignacio Miní

San Ignacio Miní

La reducción fue fundada en 1610 en el actual estado de Paraná (Brasil), por misioneros jesuitas. Hacia 1631 fue reubicada en las márgenes del río Yabebirí, y en 1696, en su emplazamiento actual en la provincia de Misiones. Sus desplazamientos se debieron a la necesidad de resguardarse del permanente asedio de los Bandeirantes. Si bien no fue la reducción más grande, fue una de las mejor administradas y organizadas. Bajo la dirección de los sacerdotes vivían unos 3000 guaraníes, con unas 40.000 cabezas de ganado y unos 1.400 caballos, cultivando grandes extensiones de yerba mate y algodón.

Historia de los jesuitas en Argentina

Los jesuitas, desobedeciendo instrucciones reales, enseñaron español y latín a los guaraníes. En su actual estado de conservación es posible reconstruir su trazado urbanístico original. En la Plaza de Armas había un reloj de sol y estaba delimitada por importanes edificios como el Cabildo y la Iglesia. En sus alrededores se levantaban las residencias de los sacerdotes y aborígenes, la mayordomía, los almacenes, los talleres, el colegio, el cementerio y los hospitales.

Tras la expulsión de los jesuitas, los guaraníes se dispersaron y la ciudad quedó totalmente abandonada. Recién en 1939 el Estado Argentino comenzó la recuperación de las ruinas que, en 1949, fueron declaradas Monumento Histórico Nacional y en 1986 fueron reconocidas por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Ruinas de Santa Ana

jesuitas

Fue fundada en 1633 dentro de la selva misionera. A pesar de que fue destruida en 1817, quedaron muchos restos de esta importante obra, principalmente la escalinata que servía para compensar los desniveles que presentaba el terreno.

Ruinas de Loreto

misiones

La Reducción fue fundada en 1610 en la región de Guayrá, trasladada a la región de Yabebirí en 1686, al igual que la de San Ignacio, por los ataques de los bandeirantes. Ocupa una superficie de 75 hectáreas y en ella funcionó la primera imprenta de Sudamérica.

loreto Bandeirantes

Su trazado arquitectónico es el clásico plano urbano propuesto por los jesuitas, en donde junto con la plaza, estaban la Iglesia, la sacristía, la casa de los padres, la escuela, el cementerio, la huerta y otras dependencias comunitarias. Las viviendas de los aborígenes guaraníes estaban separadas hacia el sector sur del conjunto eclasial.

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Loreto era un centro de peregrinación y la calle al frente de la Iglesia conectaba dos subcentros ubicados fuera del área urbana. Hacia el sur estaban la plaza ceremonial, con una capilla dedicada a la Virgen, a la que se accedía por una escalinata monumental, y la casa de viudas.

santa ana

Hacia el norte, se distinguen los restos de una capilla hexagonal. La construcción es de piedra y adobe; las estructuras eran de madera y las cubiertas principales, de tejas. Existen restos de obras utilitarias, como letrinas y canalizaciones de riego, de las que se han extraído importantes testimonios arqueológicos de la vida cotidiana en las misiones (botellas de vidrio, vajilla de porcelana, etc.)

En la misión de Loreto, que se expecializó en la producción de yerba mate, se instaló la prensa con la que se editaron, a partir de 1700, algunos de los primeros libros producidos en el actual territorio argentino. En 1984, el Conjunto de Loreto fue incluido en la lista del Patrimonio Mundial.

Bibliografía:

Rosa, J.M. "Historia Argentina. Tomo I. Los tiempos españoles". Buenos Aires. Editorial Oriente: 1981.

Luna F.: "Historia Integral de la Argentina. Tomo 3. La Argentina temprana". Buenos Aires: Planeta; 1995.

Kohn Loncarica A. "Historia de la medicina argentina II. La medicina en las misiones jesuíticas", 4 n2. Buenos Aires: Rassegna; 1971.

Groso AB: "Nociones de Historia Nacional. Buenos Aires". Talleres gráficos Federico Rossi e hijo; 1933.

Fierri AM.. "Historia de la medicina argentina III. La medicina en las misiones jesuíticas". Buenos Aires: Rassegna; 4 n3, 1971.



 

 


 

 
 
 

 








 
 


 
 







  
 

 


 

 
 
 

 








 
 


 
 







   

5 comentarios - Historia de los jesuitas en Argentina

@focuzin +1
hay varias ruinas jesuiticas que todavia no se encontraron
en Cordoba capital en medio de la ciudad ahi una subterranea que se descubrio de casualidad cuando querian poner cables subterraneos
@Alan_50 +1
Tengo entendido que durante la época de Rosas no se llevaban muy bien con el Restaurador, ya que los jesuitas no se querian meter en politica, y los terminaron echando
@alientina +1
Sí, hubo una historia ahí. Próximamente lo voy a publicar. Un abrazo Alan!