Inflación y desarrollo económico:Revolución de los precio

EL DEBATE SOBRE LA REVOLUCIÓN DE LOS PRECIOS EN EL SIGLO XVI

Inflación y desarrollo económico:Revolución de los precio

precios

Luego de la extendida crisis del siglo XIV, que afecta profundamente al sistema socioeconómico feudal e inicia la lenta transición hacia el capitalismo industrial, Europa asiste en el siglo XVI a una última fase de desarrollo en el seno de las viejas estructuras pre-industriales.

Una de las características de este desarrollo económico de Antiguo Régimen, que coincide con el apogeo del Renacimiento, de la Reforma y de los viajes de descubrimiento, fue una persistente inflación de los precios de los alimentos básicos. Entre 1500 y 1600 los precios de los cereales y productos derivados de la actividad agropecuaria en general, no dejaron de subir constantemente todos y cada uno de los años del siglo. De tal manera que el precio del pan era 6 o 7 veces más elevado en 1600 que en 1500. A este enigmático fenómeno se lo conoce en la bibliografía como LA REVOLUCIÓN DE LOS PRECIOS DEL SIGLO XVI. En tanto comportamiento económico sin precedentes, los propios contemporáneos percibieron la existencia de esta imparable inflación de los precios. ¡Nunca antes había ocurrido nada semejante en la historia de la economía europea!

En 1934, la Universidad de Harvard publica un trabajo del historiador Earl J. Hamilton, American Treasure and the Price Revolution in Spain, 1501-1650 (El tesoro americano y la revolución de los precios en España). En este libro, Hamilton propone por primera vez una explicación integral de las causas de la misteriosa revolución de los precios renacentista.

Todo comenzó cuando Hamilton comenzó a trazar diferentes curvas basándose en estadísticas del período. Construyó así, por ejemplo, una curva dedicada al aumento de los precios y otra dedicada al arribo de metales preciosos a Europa (oro y plata) desde las recientemente descubiertas minas americanas. Para su sorpresa, Hamilton encuentra que el superponer ambos gráficos, las curvas coinciden de manera casi absoluta. La conclusión resultaba obvia: el responsable de la persistente suba crónica de precios en el siglo XVI había sido el arribo masivo de toneladas de metal precioso, consecuencia del descubrimiento y conquista de América. La teoría se reforzaba por el hecho de que las estadísticas demostraban que en el siglo XVII, siglo de baja de los precios, habían también disminuido notablemente los arribos de metal precioso desde América.

Hamilton se basaba, a su vez, en las teorías económicas de Irving Fisher y Lord Keynes. Del primero extrajo el fundamento de su hipótesis, la denominada "teoría cuantitativa de la moneda", que suponía la existencia de una relación directa entre la masa monetaria circulante y el nivel de los precios.

Durante 25 años la teoría de Hamilton se convirtió en la explicación canónica del fenómeno de la revolución de los precios, aceptada y reproducida por la mayoría de los grandes especialistas internacionales. Sin embargo, cuando parecía que el gremio de los historiadores había logrado ya resolver uno de los más complejos problemas de la historia económica europea, fueron publicadas nuevas evidencias que comenzaron a demostrar las debilidades de la teoría cuantitativa de Hamilton.

En el número 77 de la revista Hispania, publicada en 1959 por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid, el historiador catalán Jordi Nadal Oller debilita profundamente los fundamentos del libro del norteamericano.

Luego de una serie de críticas menores, Jordi Nadal arremete con la artillería pesada: ¡ la curva y los gráficos realizados por Hamilton están mal construidos ¡. Hamilton utilizó un método aritmético o de base fija, en el que los aumentos de los precios de cada año del siglo se comparan con los precios bases del año 1500. Pero de esa manera, si bien lograba establecer el incremento en términos absolutos, no lograba medir los ritmos del crecimiento de los precios. Para ello era necesario utilizar otro método estadístico para la construcción de las curvas: un método logarítmico o de base móvil. En este caso, los precios de cada año son referidos, ya no al año 1500, sino al comienzo de cada década. Los precios de 1543 son comparados con los de 1540, los de 1567 son comparados con los de 1560, y así sucesivamente.

Sorprendentemente, los resultados de esta nueva curva fueron absolutamente diferentes que los obtenidos con la curva de Hamilton. El resultado final seguía siendo el persistente aumento de los precios a lo largo de la centuria. Pero el gráfico de Jordi Nadal demostraba que el ritmo de crecimiento había sido mucho mayor en los primeros cincuenta años (1500-1550) que en la segunda mitad del siglo. ¿ Y por qué esta constatación afectaba duramente a la teoría de Hamilton ?. Pues, porque las mayores remesas de metal precioso llegan a Europa en el último tercio del siglo, cuando a partir de la década de 1570 se implementan en las minas de plata de los Andes Centrales un nuevo procedimiento para el refinamiento del mineral argentífero. En consecuencia, no existía una relación tan directa entre arribos de metal precioso y suba de precios, por cuanto éstos subieron más y a mayor velocidad cuando todavía no llegaban a Europa cantidades significativas de oro y plata; en tanto que, cuando los arribos comenzaron a ser masivos, el ritmo de crecimiento de los precios comenzó a disminuir.

Pero faltaba aún un último y más definitivo ataque contra la, hasta entonces, indiscutida teoría cuantitativa de Earl Hamilton. Si Jordi Nadal había puesto el acento en los aspectos técnico-estadísticos de la construcción del conocimiento histórico, el francés Michel Morineau atacaría en el área más sensible del trabajo del historiador: el uso de las fuentes y los documentos.

Morineau escribe sus artículos entre 1969 y 1978, los cuales aparecen publicados en las más prestigiosas revistas de historia de circulación internacional. Todos ellos son reunidos en un único libro, aparecido en 1985, y cuyo título revela el carácter novedoso de la propuesta del francés: Incroyables gazettes et fabuleaux metaux. Les retours des tresors americains d´apres les gazettes hollandaises (XVI-XVIII siècles) (Increíbles gacetas y fabulosos metales. Los arribos de los tesoros americanos según las gacetas holandesas, siglos XVI a XVIII).

Morineau logró demostrar que no sólo se podían realizar fuertes reparos a las curvas de Hamilton, sino que el material documental utilizado para trazar dichos gráficos tampoco era el más apropiado. El norteamericano había utilizado las fuentes de la Casa de Contratación de Sevilla, es decir documentación oficial. Pero por definición, fenómenos como el contrabando y el tráfico ilegal de metálico no pueden ser detectados por las fuentes oficiales, precisamente por su carácter ilícito. Esta es una circunstancia particularmente grave en un siglo como el XVII, en el cual el contrabando en la América Española alcanzó ribetes sorprendentes. Un fenómeno frecuente era el subregistro masivo: es decir, los documentos oficiales de los galeones españoles reflejaban muchas menos toneladas de plata que las que realmente se hallaban en las bodegas del barco. Veamos algunos ejemplos: el pirata Blake captura en 1656 dos galeones. En uno había 100% más de plata que lo que estaba registrado en la documentación oficial del navío. En otro, 300%. En 1659, cinco o seis millones de plata llegaban a España desde América, pero en El Callao (Perú), se hallaban listos para zarpar 20 millones. ¿ Quién se quedaba con la diferencia ?. Pues las potencias enemigas de España, entre ellas Holanda.

Es por ello que Morineau decidió investigar en las fuentes holandesas y no en las fuentes españolas. En efecto, hurgando en las gacetas portuarias holandesas, publicaciones periódicas que daban cuenta de la llegada de los barcos y sus cargas, el historiador francés logró demostrar que en el siglo XVII la llegada de metal precioso americano a Europa no sólo no había disminuido con relación al siglo XVI, sino que luego de 1660 se baten todos los récords de la centuria anterior. Sólo que las fuentes oficiales utilizadas por Earl Hamilton no habían podido detectar este fenómeno.

¿Por qué motivos los hallazgos de Morineau terminaban de desacreditar la otrora prestigiosa teoría cuantitativa de Hamilton ?. Porque el siglo XVII fue un período de estancamiento y aún baja de los precios, y sin embargo el metálico americano siguió llegando en proporciones similares y aún mayores a las del siglo de la inflación. En consecuencia, los arribos masivos de oro y plata no podían haber sido los responsables de la persistente y enigmática suba de precios del Renacimiento europeo.

La crítica conjunta de Jordi Nadal y Michel Morineau había logrado demostrar la falta de fundamentos de una de las teorías más influyentes de la historia económica del siglo. Cuando la disciplina creía haber resuelto un problema complejo, resultó que debió nuevamente ponerse a trabajar en la dilucidación de las causas de la revolución de los precios. De hecho, Morineau cree que el responsable último de la inflación fue la anormal acumulación de muchos años de malas cosechas en el siglo XVI (debido tal vez a sutiles alteraciones en el clima, las manchas solares, el inicio de pequeñas edades glaciales, etc.) que dispararon los precios hacia arriba persistentemente a lo largo de cien años. En cualquier caso, los doblones de oro y plata parecen haber tenido poco que ver.

Prof. Fabián Campagne (UBA)


Bibliografía Básica

Earl Hamilton, El tesoro americano y la revolución de los precios en España, 1501-1650, Barcelona, Ariel, 1983 (1934).

Jordi Nadal Oller, "La revolución de los precios españoles en el siglo XVI. Estado actual de la cuestión", Hispania. Revista española de historia, tomo XIX, nº LXXVII, Madrid, 1959.

Michel Morineau, Incroyables gazettes et fabuleux métaux. Les retours des trésors américains d´après les gazettes hollandaises (XVI-XVIIIe siècles), Cambridge/Paris, Cambridge University Press-Éditions de la Maison des Sciences de l´Homme, 1985.

Ruggiero Romano, Coyunturas opuestas. La crisis del siglo XVII en Europa e Hispanoamérica, México, FCE, 1993.

1 comentario - Inflación y desarrollo económico:Revolución de los precio

@El__tigre +1
lastima que aca lo que crea inflacion es el titanico deficit fiscal y no un fenomeno ligado al desarrollo economico