El Tren de Carrera y Velocidad en el caballo de carrera.

Buscando información para escribir este articulo, la siguiente aseveración llamo mi atención “Los más experimentados Handicappers a nivel mundial han establecido que el análisis de una competencia empieza y termina con el “paso” o “ritmo” de la misma”, o como más comúnmente se le conoce en nuestro hipismo con el “tren de carrera”. De inmediato surgieron algunas preguntas, “Que establece o define el accionar de un caballo durante la carrera”?, “Que produce las diferencias entre el “tren” que imponen unos u otros”?, “Seria posible cambiar las características corredoras de un animal”?. A continuación profundizaremos en el tema para encontrarle respuesta a alguna de ellas.

Efectivamente, cuando se hace el análisis de las ultimas actuaciones de todos los participantes inscritos en una carrera, unos mejor que otros podrán estimar o suponer como podría desarrollarse la misma. Al abrirse las puertas del “Starting Gate”, algunos animales brincaran al “tiro” alcanzando una máxima aceleración para tomar la punta a pocos segundos de la partida. Un segundo grupo se ubicara a escasos cuerpos de los punteros en posiciones intermedias y por ultimo algunos de los competidores quedaran al fondo del pelotón esperando el mejor momento para “acelerar”. La manera como la carrera se desarrolla y el resultado de la misma varia de competencia en competencia, sin embargo en líneas muy generales, si el accionar al inicio del trayecto es muy intenso o “suicida”, el agotamiento de varios de los animales que pelean la punta, debería traducirse en beneficio de alguno de los competidores que corriendo de una forma mas “administrada”, conservan sus energías para “atropellar” en los metros finales de la prueba. En otras oportunidades, los “punteros” pueden accionar de una manera mas cómoda conservando las fuerzas suficientes para mantener la delantera a través de todo el trayecto.

El accionar de un caballo en carrera va a depender de la combinación en el mismo de una serie de factores, algunos de ellos bien documentados como el tipo corporal y el tipo de células musculares presentes. Los caballos que tienden a buscar la carrera desde el “vamos”, físicamente son caballos con un mayor desarrollo muscular, de cabeza pequeña y cuello algo mas corto y el cuerpo mas largo en relación al largo de las patas. Sus músculos están formados por un tipo de fibra muscular que se contrae rápidamente y que es capaz de funcionar en condiciones anaeróbicas, el tren posterior de los veloces caballos “cuartos de milla” esta constituido en un 100% por este tipo de fibra muscular. Por otro lado los caballos que no alcanzan tal aceleración en los tramos iniciales del recorrido, pero que son hábiles de mantener un ritmo parejo por un tiempo mayor, tienden a ser caballos mas finos, con huesos ligeros y un desarrollo muscular mayor a nivel de las espaldas en comparación con los miembros posteriores, sus células musculares se contraen mas lentamente pero las mismas son más resistentes a la fatiga. Un factor menos documentado, en mi opinión muy particular, tiene que ver con la actitud o temperamento del animal. Federico Tesio catalogado como un “mago” de la cría del purasangre, en su libro “La cría del caballo de carrera”, hace mención a una actitud que él denomina “energía nerviosa” y que de acuerdo a sus observaciones es sinónimo de velocidad. Ese concepto mencionado por Tesio, también fue utilizado por John Hislop criador del gran Brigadier Gerard en su libro “Breeding for Racing”. Hislop haciendo referencia a la “energía nerviosa”, sugiere que la misma esta estrechamente relacionada con el temperamento del animal y que una dosis adecuada de la misma es necesaria para lograr un caballo de carrera superior. Pareciera entonces, que existe un componente diferente al físico que tiene que ver con el temperamento y que implica una mayor intensidad o intención al momento de realizar el ejercicio.

Estudios realizados en el campo de la fisiología del ejercicio han concluido que la locomoción del animal es un proceso que requiere de energía, de acuerdo a estos estudios los caballos son hábiles de seleccionar un nivel de velocidad en el cual el consumo de energía es mínimo. En otras palabras, existe un nivel de velocidad energéticamente optimo, en el cual la cantidad de oxigeno necesaria para recorrer una distancia determinada alcanza un mínimo valor. De acuerdo con esto, ese nivel de velocidad energéticamente optimo es propio de cada caballo y alterarlo significará un consumo energético menos eficiente que se traducirá en la fatiga temprana del animal. Tratar de cambiar el “estilo” o la manera de correr que tiene cada caballo con seguridad provocará el mal desempeño del mismo. En mas de una oportunidad hemos visto a un jockey tratando de controlar la intención que tiene un caballo cuando quiere correr en la punta, el resultado y tal como se conoce en el medio hípico es que el animal se “desgasta en el filete o bocado”. Peleando por imponer su ritmo normal de carrera, con sus energías completamente agotadas, finalizara sin duda al fondo del pelotón. Lo contrario produce el mismo efecto, el animal que usualmente corre a las “perdidas” es obligado a pasar parciales suicidas en los primeros metros de la prueba, para abandonar la lucha rápidamente y finalizar agotado en el ultimo lugar. Bien lo dice Tesio en el libro antes mencionado, “Los jockeys más exitosos, son aquellos con el mejor juicio del “paso” o “tren de carrera”, siendo el “paso” según el mismo Tesio, “el tiempo que le llevara a su conducido recorrer cierta distancia”.

De acuerdo con lo antes expuesto, el accionar de un purasangre de carrera durante una competencia, bajo condiciones normales, es predecible y repetitivo, convirtiéndolo en una variable de gran valor al momento de seleccionar el posible ganador de una prueba. Todo los caballos de acuerdo a su manera de correr son catalogados de “Sprinters” o “Stayers” (nombres que se da respectivamente a los caballos que enseñan velocidad o resistencia), sin embargo no ha sido fácil determinar donde termina la velocidad y empieza la resistencia, lo único cierto es que el purasangre de carrera ha sido seleccionado para correr velozmente y no puede haber velocidad sin resistencia, el caballo más veloz es aquel que recorre una determinada distancia en el menor tiempo posible, pasando la raya en el primer lugar, independientemente de la posición que el mismo haya ocupado en los tramos iniciales o intermedios del recorrido.