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El diario de Adán y Eva en la ciudad de hoy en día

Me he tomado el atrevimiento de escribir una versión propia de lo que seria el relato de Mark Twain titulado "El diario de Adán y Eva" sin embargo modificare el espacio de la historia, como se comportarían Adán y Eva en un mundo moderno.
Es un cuento un tanto breve, y es fácil de leer, cualquier comentario sera bienvenido mientras sea de manera constructiva y respetando mi opinión y forma de escribir. Desde ya muchas gracias y he aquí la historia:

DIARIO DE EVA:

Lunes: Y allí me encontraba, rodeada de enormes estructuras de metal y cemento, llamados así porque me recuerdan al dolor que sentí en mi alma al momento de mi creación. Me encontraba confundida, sin rumbo o lugar adonde ir.
No se donde esta Adán, se perdió en mis recuerdos, tampoco se porque estoy aquí, lo único que se es que no estaré por mucho tiempo mas.
El cielo se cubre por un oscuro manto negro, mi visibilidad es reducida, no consigo alcanzar el horizonte, estoy exhausta, debo descansar.
Encontrare refugio en ese pasadizo oscuro, lo llamare callejón. Lo llame así ya que lo siento vació y solo como mi ser. Quizás despierte mañana o tal vez Dios se apiade de mi.

Martes: Me despierto agitada, soñé con algo horrible, me encontraba con Adán, pero el ya no era el mismo. Poseía una mirada fría, una expresión perturbadora, como si este lugar le hubiese quitado la esperanza por seguir vivo.
No lo consideraría un sueño, yo lo llamaría pesadilla ya que este nombre me deprime, como la falta que me hace Adán en mi vida.
Empiezo a sentir que nunca lo voy a encontrar, cada vez es mas difícil seguir aguantando esta penumbra sin mi alma gemela. Se que pronto no podre seguir luchando y la llama de mi vida comenzara a apagarse lentamente.
Decido cesar mi búsqueda y permanecer en el oscuro callejón, al cual mas temprano que tarde llamare tumba, ya que me recuerda a la sensación previa a estar en este mundo al cual prefiero llamar infierno.
Comienza a llover, mi cuerpo se enfría, mis ojos se cierran, por fin la llama de mi vida se apago.

DIARIO DE ADÁN:

Lunes: Siento que este lugar me cambio, no soy el mismo de antes. Mis ánimos de sobrevivir se agotan con la ausencia de Eva. Logre construir un refugio, en el cual me puedo ocultar de los peligros del afuera.
Este nuevo mundo no deja de sorprenderme, aquí todo es frió y distante. He encontrado otras personas, como Eva y yo, pero de algún modo, por dentro, están vacíos y el aprecio que tienen por la vida es muy remoto, ya que he visto que se odian entre ellos y buscan constantemente superarse los unos a los otros. Esa forma de actuar me deprime, no entiendo, no son humanos.

Martes: Decido comenzar con mi búsqueda de Eva, aunque temo que la muerte la encuentre antes que yo.
Recorro esta selva gris y dura, que me agobia y reduce mis esperanzas de encontrarla con vida. De pronto, comienza a llover, como si Dios hubiese comenzado a llorar por la perdida de un hijo. Me oculto en un pasadizo oscuro, estar allí dentro me pone incomodo, las paredes son frías y no hay nada que indique que haya vida ahí dentro.
Sin embargo logro avistar a lo lejos un bulto, me acerco y es donde me doy cuenta que mi búsqueda ha llegado a su fin. Pero esta vez la muerte me había ganado.
Un dolor y un vació inimaginables se apoderan de mi cuerpo. Mi vida no continuara sin Eva.

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