mitos urbanos

mitos urbanos

La Dama de la Vela

Cuentan los habitantes de la ciudad de Corrientes que en el edificio de la Escuela Normal “Juan Pujol”, una antigua construcción señorial, suele verse por las noches a una bella joven, hermosamente vestida con un largo traje de encaje blanco y una capa de pana roja, recorriendo los pisos y escaleras de mármol con una vela encendida en la mano. Ante las primeras luces del alba, la misteriosa criatura se desvanece.

La Dama Vestida de Negro

En San Gregorio, localidad cercana a Venado Tuerto, Provincia de Santa Fe, sus pobladores relatan que una mañana de cerrada llovizna, un abastecedor del frigorífico Maru de Rufino encontró en la ruta 14 a una mujer vestida de negro que hacía el tradicional gesto de autostop. La llevó hasta la ciudad y cuando la dama se bajó, tras agradecerle por haberla acercado hasta escasa media cuadra de su casa, le dijo su nombre: Nancy Núñez. Poco después, el hombre se enteró de que Nancy Núñez había fallecido un año y medio atrás en un extraño accidente, cuando la avioneta que piloteaba su marido había perdido una de sus ruedas impactando en el auto que ella conducía, lo que le había causado la muerte instantáneamente. El sorprendido abastecedor descubrió también que el lugar en donde había parado para levantar a la mujer, entre Cristophersen y San Gregorio, era exactamente el sitio donde había ocurrido la tragedia que poco antes había conmocionado a la localidad. Otros testimonios dan cuenta de la misma aparición, en la misma ruta, a la altura del lugar del accidente.

La Dama Vestida de Blanco

En distintas ciudades de la Argentina circula este relato, con algunas variantes mínimas, que tiene como protagonista a un joven que concurre a una fiesta, baile o lugar de diversión nocturno. Allí conoce a una bella muchacha de vestido blanco a la que invita a bailar y de la que se enamora instantáneamente. A cierta hora de la noche se ofrece a acompañarla hasta su casa y le presta su abrigo para protegerla del frío. Al día siguiente, el muchacho vuelve a la casa de la joven con intención de verla nuevamente y es atendido por los padres de ella, quienes con sorpresa y estupor le informan que la muchacha ha muerto uno o dos años antes. El enamorado no entra en razones, motivo por el cual los afligidos progenitores lo llevan hasta el cementerio con el propósito de que, al ver la tumba, el muchacho se convenza de la verdad de sus dichos. Al llegar a la tumba, la estupefacción estalla en los tres, al descubrir que sobre la lápida descansa el abrigo que el muchacho le había prestado a la joven la noche anterior.

La Dama del Cementerio

Un caso parecido es aquél que cuenta que un hombre quedó encerrado en el cementerio al terminar el horario de visitas. Inquieto comenzó a dar vueltas por el lugar en busca del sereno para que le abriera la puerta. No lo encontró pero advirtió que frente a una tumba estaba una mujer de pie (según las variantes del relato, puede tratarse de una niña, una adolescente o una mujer adulta). El hombre se le acercó entonces y le contó su situación, alegrándose de ver a alguien más por allí. La mujer le respondió que a ella le había ocurrido lo mismo y que no se preocupara, ya que conocía un lugar desde donde podrían salir. Con la dama como guía, el sujeto la siguió entre las lápidas, hasta que ella se detuvo indicándole una de las paredes perimetrales del cementerio. Al comprobar que no había ninguna puerta, el hombre le preguntó cómo hacer para salir por ese lugar inaccesible. –Así– le respondió la mujer mientras atravesaba el muro.

El Perro Extraño

Cuentan en el barrio de La Boca, en la ciudad de Buenos Aires, que hace muchísimos años dos ancianos encontraron un perro abandonado. Sintieron lástima por el animalito que, pese a su aspecto extraño, los miraba con ojos de mucha ternura. Le dieron de comer y lo asearon, incorporándolo a la vida familiar. Cierta vez el perro presentó síntomas de decaimiento y lo llevaron al veterinario para que lo atendiese. El facultativo, tras revisarlo, no pudo encontrar las palabras adecuadas para decirles a los afligidos amos que lo que habían recogido no era un tierno ejemplar de raza canina sino una enorme rata

Romeo y Julieta Criollos

Cuenta la tradición que la aristocrática familia Anchorena vivía en el actual Palacio San Martín con más de 150 sirvientes. Hacia 1920 sus miembros decidieron construir la iglesia del Santísimo Sacramento como futuro sepulcro familiar. Quiso el destino que uno de los Anchorena se enamorara perdidamente de Corina Kavanagh, una joven de familia adinerada, aunque no patricia. El romance no tuvo la aprobación de los padres del muchacho y finalmente los novios tuvieron que separarse.
Corina entonces pergeñó una particular venganza, no de sangre, pero sí estética. Ordenó levantar en San Martín y Florida un edificio cuyo único requisito fue que le impidiera a la familia Anchorena la vista a la iglesia mencionada desde su soberbio palacio. Aún hoy pesa la “maldición” arquitectónica, ya que el edificio Kavanagh sigue obstaculizando la visión del templo católico.

El Vampiro de Flores

Tiene como protagonista a Belek, un enano que llegó a Buenos Aires con el Circo de los Zares proveniente de la zona de los Cárpatos. Al igual que el conde Drácula, Belek fue expulsado luego de que Boris Loff, el dueño del circo, junto a dos testigos: la Mujer Barbuda y el Hombre Bala, lo encontraran prendido al cuello de una mona integrante de la troupe circense.
Pero el mito, apenas comienza aquí. El verdadero horror se desató cuando Belek se refugió en una casa abandonada del Bajo Flores y comenzaron a desaparecer misteriosamente todos los gatos del barrio. El relato cuenta que los vecinos protegieron sus casas con ristras de ajo mientras portaban crucifijos por las calles, por temor a ser atacados. Una noche de invierno, cerca de la estación Flores, los hombres del barrio lograron cazar al vampiro con una improvisada red, fabricada con la malla de un arco de fútbol, pero éste se les escapó furtivamente. Algunos aseguran que aún vive en el cementerio de Flores y sale de tanto en tanto a producir estragos entre los desprevenidos transeúntes

Los Mitos del Transporte Urbano

La que se Murió de Amor

Este mito tiene raíces en la historia del país. Cuenta la tradición que cuando la joven Felicitas Guerrero se casó en 1862 con Martín de Álzaga, un hombre mayor y acaudalado, era una de las mujeres más bellas de la sociedad porteña. Al año siguiente de la boda y tras perder a su único hijo, Felicitas quedó viuda con apenas 26 años. A su hermosura sumaba el hecho de ser una de las fortunas más grandes de la Ciudad de Buenos Aires, lo que la convirtió en objeto de admiración y requerimiento de muchos pretendientes. Entre ellos estaba el celoso Enrique Ocampo, a quien la viuda rechazó sin miramientos. Quiso el destino que el enamorado descubriera que la causa de tal rechazo era la preferencia de Felicitas por el estanciero Samuel Sáenz Valiente. Enfermo de rabia, Ocampo mató a la muchacha con un disparo en la espalda y al instante se suicidó. Los Guerrero mandaron construir, en homenaje a su hija, una capilla ubicada en la calle Isabel La Católica, entre Brandsen y Pinzón. Los vecinos del lugar sostienen que cada 30 de enero, fecha de la muerte de Felicitas, aparece su fantasma con el torso ensangrentado, vagando errante durante toda la noche hasta el amanecer. Es frecuente –agregan– que muchas mujeres se encomienden a ella para encontrar un gran amor o para conservar el que ya tienen

La Criatura Acechante

Cuentan los vecinos de Ciudadela, Provincia de Buenos Aires, que cierta noche un colectivo de la –por entonces– línea 237 pasaba en su habitual recorrido por la Avenida Alvear. Al llegar a la altura del Cementerio Israelita, uno de los pocos pasajeros que viajaban a esas horas, vio una nube blanca que provenía del camposanto y que se acercaba hacia el vehículo. Cuanto más se aproximaba, se definían y perfilaban nítidamente sus rasgos de mujer. Durante un breve lapso, la extraña criatura acompañó el paso del transporte, flotando a la par, hasta que finalmente se desvaneció ni bien el colectivo abandonó la zona del cementerio.

El Accidente del Chofer

Cuenta el relato que una noche en Rosario, Provincia de Santa Fe, frente al cementerio "El Salvador", un chofer de colectivo de la línea 114 iba conduciendo el vehículo medio dormido, luego de una jornada de intensa labor. De pronto, una chica se le atravesó en la calle, cruzando de manera imprudente. El hombre intentó clavar los frenos, pero fue inútil: la muchacha fue arrollada. Asustado por lo sucedido y presa de la desesperación, el conductor decidió huir. Luego de varios minutos de escape a toda velocidad y sin detenerse en las paradas establecidas, vio por el gran espejo retrovisor que la víctima estaba sentada en el ultimo asiento del colectivo, mirándolo fijamente y llorando.

Los Fantasmas del Subte

Varias historias circulan en torno a los subterráneos de la ciudad de Buenos Aires, que tienen como escenario principal las estaciones de la línea A, la primera de la red inaugurada en 1913, que actualmente une Plaza de Mayo con Primera Junta.
Una de ellas cuenta que un antiguo operario de la estación Sáenz Peña concurrió a los sanitarios en horas de servicio y encontró en ellos a un hombre degollado sobre un charco de sangre. De inmediato el atribulado empleado dio el alerta al personal de seguridad de la estación, quien acudió rápidamente a inspeccionar el lugar, encontrando el sitio en perfectas condiciones y sin ningún rastro de violencia. El veredicto fue unánime: se trataba de una alucinación.
Al día siguiente, volvió a repetirse la situación, aunque el protagonista fue esta vez otro empleado. Durante largo tiempo, muchos fueron los trabajadores que afirmaban haber visto al degollado en el baño de esa estación.
Otra historia de aparecidos tiene como escenario el tramo comprendido entre las estaciones Alberti y Pasco, aunque su figura central esta vez es una extraña mujer en traje de novia. Cuentan los dichos que se trata del fantasma de una joven a la que su prometido abandonó ante el altar, circunstancia por la cual la muchacha habría salido intempestivamente de la iglesia y se habría arrojado a las vías del tren. Otra versión, más romántica aún, señala que la ceremonia del casamiento se realizó pero al tratarse de una unión concertada por los padres de los novios, la muchacha prefirió suicidarse al salir de la iglesia antes de contrariar su propia voluntad.

El Hombre sin Ojos

Relatan algunos habitantes que hace tiempo solía verse a un hombre sin párpados deambular por los vagones de la línea de ferrocarril Mitre. Numerosos testimonios daban cuenta de que siempre subía o bajaba del tren en la Estación Coghlan. Sobre su aspecto circulaban distintas explicaciones. Según algunos, se trataba del alma de un muerto que se había suicidado arrojándose a las vías. Según otros, era un hombre de la zona que al momento de morir padecía una terrible infección ocular. Más allá de estas discrepancias, todavía muchos vecinos del lugar buscan en el andén los ojos del hombre sin párpados, a los que se le atribuyen poderes mágicos.

MITOS PARA LOS MÁS CHICOS

El Cuco

O coco, como se lo denomina en otros países de habla hispana, es un mito creado por la imaginación popular para generar temor en los niños. La criatura no tiene descripción física concreta, de modo que cada pequeño lo imagina a su modo. Es un ser nocturno. Fue un personaje al que recurrían las madres para amenazar a los chicos si no se dormían o si desobedecían a los mayores. En algunas pequeñas ciudades de provincia todavía tiene vigencia. La tradición afirmaba que el cuco comía a los niños o se los llevaba a su escondite ubicado en un lugar impreciso y muy lejano. Hay registros de nanas o canciones de cuna del siglo XVIII que lo nombran. Se cree que fue traído al Río de la Plata por los primeros conquistadores.

El Hombre de la Bolsa

Este personaje formó parte de la mitología urbana tanto en Argentina como en Uruguay, sobre todo en décadas pasadas, aunque en muchas provincias el mito aún perdura. En otros países de habla hispana se lo conoce como el hombre del saco o el viejo del costal. Se lo describe como un hombre de alrededor de unos 50 años, canoso y barbado, vestido con oscuras ropas de linyera, que lleva una bolsa de arpillera colgada en la espalda. Al igual que el cuco, cumple la función de atemorizar a los niños en caso de desobediencia, ya que en la bolsa colocaría a los pequeños de mala conducta. El mito cobra mucha fuerza alrededor de 1930, cuando a partir de la crisis económica de aquellos años, era frecuente encontrar por las calles a mendigos que, al carecer de un hogar donde vivir, andaban por la ciudad llevando sus pertenencias en una bolsa.

El Ratón Pérez

Es un mito de origen hispánico, del que hay registros en la época colonial. Se ha difundido también por todo el continente americano, pero sin su patronímico, el que se agregó tardíamente en nuestro país, en la Provincia de Buenos Aires, por semejanza con un viejo personaje de tiras cómicas. Se trata de un simpático y benévolo ratón cuya predilección son los dientes de leche, de modo que al caer la primera dentición de los niños, sale por las noches para cambiar cada diente por unas monedas, que deja debajo de la almohada del pequeño afectado por la pérdida. Este roedor benéfico funciona psicológicamente como un bálsamo para mitigar el dolor infantil.

MITOS SOBRE CANTANTES

El Zorzal Criollo

Carlos Gardel, emblema del tango canción, murió en 1935 en un accidente de aviación en Medellín, Colombia, por razones aún no esclarecidas. Las versiones en torno al doloroso suceso son múltiples y van desde el relato de una supuesta pelea con armas de fuego en el interior del avión entre dos pasajeros, hasta el sabotaje, producto de la rivalidad comercial entre dos incipientes compañías aéreas, en una de las cuales viajaba “el Morocho del Abasto”. Más allá de estas narraciones, en cada fecha en que se conmemora el nacimiento o la muerte del cantante, la estatua que se levanta por sobre su tumba aparece adornada con un clavel en la solapa y un cigarrillo encendido en sus labios, producto de la devoción de sus fieles.

Elvis está Vivo

En torno al mítico intérprete de rock Elvis Presley se cuenta que dos horas después de que la prensa diera la noticia de su muerte, un hombre extremadamente parecido a él compró un pasaje de avión con destino a la Argentina, bajo el nombre de John Burrows, seudónimo que el cantante había usado en distintas ocasiones a lo largo de su vida. Este hecho, relacionado con otros como la desaparición de la partida de defunción original; la diferencia de 40 kg. entre su peso en vida y el que atestigua la documentación mortuoria; su nombre mal escrito en la lápida del cementerio de Memphis y el lugar elegido para la tumba (discordante con su expreso deseo); el envío de rosas a su novia varios días después de su deceso con la firma de Lancelot (nombre inscripto en un código estrictamente interpersonal de la pareja); sucesos todos que reafirmarían la hipótesis de que “Elvis está vivo” –como reza la letra de una célebre canción del rock nacional–. El mito sostiene que el músico habría colaborado con el gobierno de Estados Unidos denunciando a la mafia, a cambio de una nueva identidad reservada.

Cumbia y Cuarteto

Nuevos relatos circulan en torno a otras dos figuras de la música popular, recientemente fallecidas: la cantante tropical Gilda y el intérprete cordobés Rodrigo, ambos desaparecidos trágicamente en accidentes automovilísticos. En las rutas donde tales sucesos ocurrieron, se han levantado verdaderos altares de devoción popular y sus seguidores les atribuyen acciones milagrosas y sobrenaturales. La atención mediática ha contribuido también a la construcción de estos cultos populares que cuentan con una explotación comercial que no ahorra recuerdos, souvenires y todo tipo de merchandising.

son algunos que me contaron
chau asta la procima

15 comentarios - mitos urbanos

@mauauca
buen post, no tengo puntos porque soy novatoide pero te doy 10 sonrisas
@yusti
groso! yo hacia ese tipo de comentarios, pero ahora ni da, tengo que buscar la imagen, ahora se hizo conocida la serie, que buena serie
@pauulitaa
mitos urbanos: La Dama Vestida de Negro, La Dama Vestida de Blanco, La Dama del Cementerio... la primera Dama (ahora presidente... )
@patryxx2110
mauauca dijo:buen post, no tengo puntos porque soy novatoide pero te doy 10 sonrisas


dificil88 dijo:yo igual

IDEM
@alebk
Felicitas, la pelicula: la mujer más bella de Argentina

webSite: www.felicitas.com.ar

[img=http://www.habites.net/alefotos/n91395551816_2378663_336721.jpg]

Joven, viuda y aristocrática, Felicitas Guerrero apasionó a los hombres de la sociedad porteña en el siglo XIX. Su apasionante vida y trágica muerte llegan ahora al cine en una película que protagoniza Sabrina Garciarena y dirige Teresa Costantini.

Por reflejo cholulo o simple curiosidad, la mayoría de los seres humanos tiende a acercarse a husmear cuando va caminando por la calle y detecta camiones de exteriores, luces, cámaras, calles cortadas. ¿Qué están filmando? ¿Quién actúa? Es casi un acto reflejo, equivalente al morbo de ver un incendio o una pelea por un choque. Pero hay que decirlo: los rodajes son aburridos. Lo más interesante que se puede ver es a un actor transpirado, fastidioso por tener que repetir una y otra vez la misma toma. O comprobar que el mítico grito de luz, cámara... ¡acción! realmente se usa. La culpa no es de la película: menos para Spielberg, incluso la filmación de Indiana Jones debe haber resultado soporífera.

En este caso hay un atenuante: el ambiente. Estamos en el casco de la estancia La Catalina, unos 80 kilómetros al sur de Capital Federal, no muy lejos de Magdalena. \"Esto es de 1850, más o menos. Fue de Juan Manuel de Rosas o de un hermano de él. Si habrá cortado cabezas acá... por ahí a la noche todavía se te puede aparecer alguno\". Boina, pañuelo al cuello, cuchillo, botas: Omar Delfor Bilbao, un auténtico gaucho, casero y encargado de la hacienda, cuenta historia y leyenda de este campo de 850 hectáreas. Y sí: con su aljibe, su galería, sus sillones de ratán antiguo, la casona promete reunir espíritus varios. En la ficción será la casa de los Guerrero, en Barracas, escenario de la tragedia que narrará Felicitas.

Aquí, Enrique Ocampo (Gonzalo Heredia) asesinará a su amada Felicitas Guerrero de Alzaga (Sabrina Garciarena), \"la mujer más hermosa de toda la República\", según escribió el poeta Carlos Guido Spano. Pero en el rodaje todavía falta para llegar a ese día, el 30 de enero de 1872. Ahora Felicitas es una adolescente de 16 años, viene de jugar en el bosque y sus padres (Alejandro Awada y Ana Celentano) le presentan a Martín de Alzaga (Luis Brandoni), el rico sexagenario con el que la obligarán a casarse (según el guión, ese matrimonio forzado la separará de su auténtico amor, Ocampo; años más tarde, muerto Alzaga, ella será la viuda porteña más codiciada y Ocampo intentará retomar la relación, pero ella lo rechazará y se desatará el drama).

Parece una escena simple de filmar, pero una rana complica todo. Garciarena corre por un parque, Awada la llama, le presenta a Brandoni, ella lo saluda y debe soltar el bicho que trae en las manos. Pero el anfibio salta para el lado equivocado, o no salta. Se suceden los ¡acción! y los ¡corten!. Hay que esperar. Más por tedio que hambre, una mesa con obleas, chupetines, mandarinas, café, se convierte en la atracción de todos los condenados a la paciencia.

\"Para eso nos pagan: para tolerar las inclemencias de las esperas\". Brandoni -68 años, cuadragésimoséptima película-, la tiene clara. \"Es la naturaleza del trabajo cinematográfico\", comenta resignado. \"Pero, como contrapartida, tiene el rasgo único de la perpetuación: a diferencia de lo efímero de la televisión y el teatro, el cine permanece\". Awada también reniega de los tiempos muertos, pero le da tintes heroicos al asunto: \"Una filmación es una embarcación, un viaje con 50 o 60 personas unidas por un proyecto en común\".

Garciarena -26 años, cuarta película-, todavía mantiene el entusiasmo intacto: \"El cine es mi primer amor: me gusta todo. Los tiempos te permiten profundizar sobre los personajes\". Para hacer de Felicitas -papel al que Dolores Fonzi debió renunciar por su embarazo- cuenta que leyó todo el material que pudo; Brandoni, en cambio, prefirió no investigar demasiado, \"porque después se genera confusión entre el personaje real y el guión cinematográfico, y esta no es una película rigurosamente histórica\".

No lo es en cuanto al argumento, pero sí en la recreación de época: entre el alquiler de locaciones, carruajes, vestuario, y el centenar de personas abocado a la realización, costará dos millones de dólares y llevará nueve semanas de rodaje, más que lo usual en el cine argentino. La intención de Teresa Costantini es estrenarla en junio o agosto del año próximo: \"Pero no tengo apuro: después de todo, hace años que quiero filmar esta historia. Elegí hacer una ficción basada en la realidad, porque me quise centrar en la historia de amor de Felicitas con Enrique, que nadie sabe a ciencia cierta cómo fue\". Su idea, dice, es hacer un \"thriller épico\". ¿Como Camila filmada por Hitchcock? \"Ojalá\".


Fuente: Clarin.com
@alebk
Felicitas, la pelicula: la mujer más bella de Argentina

webSite: www.felicitas.com.ar

mitos

Joven, viuda y aristocrática, Felicitas Guerrero apasionó a los hombres de la sociedad porteña en el siglo XIX. Su apasionante vida y trágica muerte llegan ahora al cine en una película que protagoniza Sabrina Garciarena y dirige Teresa Costantini.

Por reflejo cholulo o simple curiosidad, la mayoría de los seres humanos tiende a acercarse a husmear cuando va caminando por la calle y detecta camiones de exteriores, luces, cámaras, calles cortadas. ¿Qué están filmando? ¿Quién actúa? Es casi un acto reflejo, equivalente al morbo de ver un incendio o una pelea por un choque. Pero hay que decirlo: los rodajes son aburridos. Lo más interesante que se puede ver es a un actor transpirado, fastidioso por tener que repetir una y otra vez la misma toma. O comprobar que el mítico grito de luz, cámara... ¡acción! realmente se usa. La culpa no es de la película: menos para Spielberg, incluso la filmación de Indiana Jones debe haber resultado soporífera.

En este caso hay un atenuante: el ambiente. Estamos en el casco de la estancia La Catalina, unos 80 kilómetros al sur de Capital Federal, no muy lejos de Magdalena. \"Esto es de 1850, más o menos. Fue de Juan Manuel de Rosas o de un hermano de él. Si habrá cortado cabezas acá... por ahí a la noche todavía se te puede aparecer alguno\". Boina, pañuelo al cuello, cuchillo, botas: Omar Delfor Bilbao, un auténtico gaucho, casero y encargado de la hacienda, cuenta historia y leyenda de este campo de 850 hectáreas. Y sí: con su aljibe, su galería, sus sillones de ratán antiguo, la casona promete reunir espíritus varios. En la ficción será la casa de los Guerrero, en Barracas, escenario de la tragedia que narrará Felicitas.

Aquí, Enrique Ocampo (Gonzalo Heredia) asesinará a su amada Felicitas Guerrero de Alzaga (Sabrina Garciarena), \"la mujer más hermosa de toda la República\", según escribió el poeta Carlos Guido Spano. Pero en el rodaje todavía falta para llegar a ese día, el 30 de enero de 1872. Ahora Felicitas es una adolescente de 16 años, viene de jugar en el bosque y sus padres (Alejandro Awada y Ana Celentano) le presentan a Martín de Alzaga (Luis Brandoni), el rico sexagenario con el que la obligarán a casarse (según el guión, ese matrimonio forzado la separará de su auténtico amor, Ocampo; años más tarde, muerto Alzaga, ella será la viuda porteña más codiciada y Ocampo intentará retomar la relación, pero ella lo rechazará y se desatará el drama).

Parece una escena simple de filmar, pero una rana complica todo. Garciarena corre por un parque, Awada la llama, le presenta a Brandoni, ella lo saluda y debe soltar el bicho que trae en las manos. Pero el anfibio salta para el lado equivocado, o no salta. Se suceden los ¡acción! y los ¡corten!. Hay que esperar. Más por tedio que hambre, una mesa con obleas, chupetines, mandarinas, café, se convierte en la atracción de todos los condenados a la paciencia.

\"Para eso nos pagan: para tolerar las inclemencias de las esperas\". Brandoni -68 años, cuadragésimoséptima película-, la tiene clara. \"Es la naturaleza del trabajo cinematográfico\", comenta resignado. \"Pero, como contrapartida, tiene el rasgo único de la perpetuación: a diferencia de lo efímero de la televisión y el teatro, el cine permanece\". Awada también reniega de los tiempos muertos, pero le da tintes heroicos al asunto: \"Una filmación es una embarcación, un viaje con 50 o 60 personas unidas por un proyecto en común\".

Garciarena -26 años, cuarta película-, todavía mantiene el entusiasmo intacto: \"El cine es mi primer amor: me gusta todo. Los tiempos te permiten profundizar sobre los personajes\". Para hacer de Felicitas -papel al que Dolores Fonzi debió renunciar por su embarazo- cuenta que leyó todo el material que pudo; Brandoni, en cambio, prefirió no investigar demasiado, \"porque después se genera confusión entre el personaje real y el guión cinematográfico, y esta no es una película rigurosamente histórica\".

No lo es en cuanto al argumento, pero sí en la recreación de época: entre el alquiler de locaciones, carruajes, vestuario, y el centenar de personas abocado a la realización, costará dos millones de dólares y llevará nueve semanas de rodaje, más que lo usual en el cine argentino. La intención de Teresa Costantini es estrenarla en junio o agosto del año próximo: \"Pero no tengo apuro: después de todo, hace años que quiero filmar esta historia. Elegí hacer una ficción basada en la realidad, porque me quise centrar en la historia de amor de Felicitas con Enrique, que nadie sabe a ciencia cierta cómo fue\". Su idea, dice, es hacer un \"thriller épico\". ¿Como Camila filmada por Hitchcock? \"Ojalá\".


Fuente: Clarin.com
@_DI0S_
buenisimo
yua los conosia la mayporia pero muy bueno
@jesik89
excelente el comentario de suernatural
@la_MOnja
copy and past!!!
@MIGUELGZT
no nada que ver yo no lo copie una amigo mio me las conto tal como esta alguna son de mis abuelos no copie y pege nada todo es mio