Tres meses antes del golpe militar, y al mismo tiempo que la junta advertía a la entonces presidenta de la Nación a enderezar el rumbo de su gobierno en menos de tres meses antes de dar un golpe de Estado, el General Santiago Omar Riveros representante argentino ante la Junta Interamericana de Defensa le aseguraba a sus pares que las organizaciones armadas en la Argentina estaban derrotadas de una forma terminal; y que su poder de fuego (de los guerrilleros) se había agotado con el asalto frustrado al Batallón de Arsenales 601, Domingo Viejo Bueno, en Monte Chingolo, el 23 de diciembre de 1975. Según estas palabras los militares dieron un golpe y se perpetuaron en el poder luchando contra un enemigo que antes de derrocar al gobierno constitucional ya había liquidado su poder de fuego y no estaba en condiciones de continuar ninguna lucha.
Con el correr del tiempo se fue creando una historia paralela para la justificación de la represión y la violencia, al afirmar que se peleaba contra un enemigo mortal, apátrida y que recibía apoyo desde el extranjero. Esta elaboración de la historia, como toda historia es una elaboración post facto, se hizo para justificar la masacre y el genocidio que en su momento encabezaron las 3 armas.
Si en palabras del propio representante del ejército la guerrilla ya estaba agotada, con que fin dar un golpe de estado militar, y fue militar por más que algunos civiles fueron funcionarios, no debemos olvidar que la junta gobernó con total impunidad dictatorialmente, ¿cuáles eran las razones que llevaron al ala mas liberal nacionalista del ejercito a tomar el poder por las armas?
Analicemos algunos de sus resultados en el área laboral:

1. Destrucción del tejido social, desarticulando las fuerzas populares.
2. Destrucción de la solidaridad dentro del trabajo por miedo a represalias.
3. Asesinato sistemáticos de miles de activistas, porque no sólo se mataba a guerrilleros… en palabras del propio Videla “Un terrorista no es sólo alguien con un revólver o una bomba, sino también aquel que propaga ideas contrarias a la civilización occidental y cristiana”
4. Asesinato sistemático de dirigentes populares, y delegados de fábrica.
5. Disciplinamiento de la fuerza laboral por medio del terror.

Si a esto le sumamos que en las lista de desaparecidos quienes encabezan sus filas, algunos pueden pensar que son los estudiantes universitarios porque son los que en teoría más piensan, sorpresa, son obreros con 30 % y Estudiantes y Docentes juntos no llegan al 27 %. ¿Pregunta: los obreros eran los terroristas en masa?

Sigamos adelante con el análisis, el modelo económico keynesiano había llegado a su techo en el mundo en la década del sesenta, y en los setenta mostrabas serias fisuras y crisis no sólo en Sudamérica sino en todo el mundo. Era necesaria una reconversión general del sistema económica y todo el mundo capitalista pasó de un modelo de acumulación keynesiano, a otro: el neoliberal. El neoliberalismo entre otras cosas proponía la eficiencia de los recursos, un país que es agroexportador tiene que dedicarse a eso y no desarrollar su industria dado que no posee competitividad internacional mediante el disciplinamiento de la fuerza laboral desmontando además el denominado Estado de Bienestar de los Estados interventores. La forma de hacer semejante conversión traería aparejado innumerables disturbios sociales por la enorme cantidad del desempleo que generaría.

Vamos a algunos datos; de 1976 a 1983, la deuda externa aumentó un 364 %, o sea de 9.700 millones de dólares se pasó a deber 45.000 millones de dólares. El mecanismo era endeudar empresas estatales con el fin de volcar el dinero al sistema financiero, la otra forma de endeudamiento se dio en 1982 cuando Cavallo, nacionalizó mediante un decreto el paso de las grandes deudas privadas al ámbito público. Celulosa Argentina, Cogasco, Autopistas Urbanas, Pérez Companc, Acíndar, Bridas, Banco de Italia, Alpargatas, Techint, entre muchas otras limpiaron sus pasivos pasándolos a la orbita estatal.
En menos de un año de gobierno el salario real había disminuido un 40 %, las horas de trabajo necesarias para la canasta familiar aumento de 6 a 18 horas de trabajo. La desocupación llegó a niveles record de aquella época de más del 10 %. El consumo de alimentó había bajado casi 40 %, en algunas zonas de Buenos Aires la mortalidad infantil había aumentado exponencialmente. Se suprimieron decenas de hospitales gratuitos. El PBI descendió 3 %, inflación anual de casi 400 %. Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 nos da una idea de porque la Sociedad Rural añora los tiempos de Videla y la forma en que la oligarquía ganadera había sido reconstituida en el poder político.
En la bolsa de comercio se podía ganar sin trabajar en una semana el cien y hasta el doscientos por ciento, empresas que duplicaban su capital en una semana sin producir más, la especulación lisa y llana. Como bien decía Rodolfo Walsh “Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideología que amenaza al ser nacional.”
La censura a la prensa, la persecución a opositores e intelectuales, prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, cerrando el Congreso de la Nación, interviniendo las distintas provincias, fue el marco necesario para semejante nivel de represión. Nunca se trato de una guerra sucia contra un enemigo, se trató y se logró que la oligarquía nacional fusionada con el capital transnacional reconvirtiera a la Argentina a lo que una vez fue, un país netamente agroexportador como lo había sido en la época de Roca, no por casualidad se llamó “Proceso de reorganización nacional” imitando a Roca en su “Proceso de organización nacional” 100 años antes. La idea fue desmontar la industria existente, conservando las industrias necesarias para el modelo.
Los motivos del golpe de estado militar de 1976, fue el marco ideal para la reconversión de la sociedad y la economía la cual solo podría hacerse en un ambiente de total represión. Esto nos dejó la dictadura más sangrienta de la historia, 30.000 desaparecidos, ya que según el propio informe de la CONADEP se documental 9600 casos, pero a renglón seguido se afirma que esa cifra hay que multiplicarla por 3, porque cada 1 denuncia 2 no se hacían por la inexistencia de familiares que la hagan, o por el miedo que tenían los abogados a presentar el Habeas Corpus, dado que muchos de ellos también fueron desaparecidos; centros clandestinos de detención al mejor estilo holocausto, cientos de bebes robados, fusilamientos sin juicio, la tortura discriminada hasta a fetos de madres embarazadas por el método de “la cucharita” que consistía en meterle por la vagina una cuchara hasta tocar el feto y desde afuera picanear la punta, cuerpos tirados vivos y anestesiados al mar, una sociedad destrozada con miedo a todo, eso fue el terrorismo de estado.

Elaboración Propia.
Fuentes entre otras: Artículos de James Petras, Eduardo Aliverti, Rodolfo Walsh. Libros Nunca Más. Historia de una Traición Argentina de Calamaro.

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