Poesía Indígena

NO ACABARÁN MIS FLORES
No acabarán mis flores,
no cesarán mis cantos.
Yo cantor los elevo,
se reparten, se esparcen.
Aún cuando las flores
se marchitan y amarillecen,
serán llevadas allá
al interior de la casa
del ave de plumas de oro.
Netzahualcoyotl




ALEGRAOS

Ica xon ahuiyacan ihuinti xochitli,
tomac mani.
Ma on te ya aquiloto
xochicozquitl.
In toquiappancaxochiuh,
tla celia xochitli,
cueponia xochitli.
Oncan nemi tototl,
chachalaca, tlatohua,
hual on quimatli teotl ichan.
Zaniyo in toxochiuh
ica tonahuiyacan.
Zaniyo in cuicatl
ica on pupulihui in amotlaocol.
In tepilhuan ica yehua,
amelel on quiza.
Quiyocoya in Ipalnemohua,
qui ya hual temohuiya
moyocoyatzin,
in ayahuailo xochitli,
ica yehua amelel on quiza.

Alegraos con las flores que embriagan
las que están en nuestras manos.
Que sean puestos ya
los collares de flores.
Nuestras flores del tiempo de la lluvia,
fragantes flores,
abren ya sus corolas.
por allí anda el ave,
parlotea y canta,
viene a conocer la casa del dios.
sólo con nuestras flores
nos alegramos.
sólo con nuestros cantos
perece nuestra tristeza.
Oh señores, con esto,
vuestro disgusto se disipa.
Las inventa el dador de la vida,
las ha hecho descender
el inventor de sí mismo,
flores placenteras,
con esto vuestro disgusto se disipa
Netzahualcoyotl



CON FLORES ESCRIBES

Con flores escribes, Dador de la vida,
con cantos das color,
con cantos sombreas
a los que han de vivir en la tierra.
Después destruirás a águilas y tigres,
solo en tu libro de pinturas vivimos,
aquí sobre la tierra.
Con tinta negra borrará
lo que fue la hermandad,
la comunidad, la nobleza.
tú sombreas a los que han de vivir en la tierra
Netzahualcoyotl


YO, NETZAHUALCOYOTL, LO PREGUNTO
Yo Netzahualcoyotl lo pregunto
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
No para siempre en la tierra:
sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
aunque sea de oro se rompe,
aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
sólo un poco aqui.
Netzahualcoyotl

¿ERES VERDADERO?

¿Eres tú verdadero [tienes raíz]?
Sólo quien todas las cosas domina,
el Dador de la vida.
¿es ésto verdad?
¿Acaso no es, como dicen?
¡Que nuestros corazones
no tengan tormento!
todo lo que es verdadero,
[lo que tiene raíz],
dicen que no es verdadero
[que no tiene raíz].
El dador de la vida
solo se muestra arbitrario.

¡Que nuestros corazones
no tengan tormento!
Porque Él es el dador de la vida.
Netzahualcoyotl


SOLAMENTE ÉL
Zan yehuan,
Ipal neouhua.
Ninentlamatia,
¿ac azo aic ic?
¿Ac azo aic?
Nonahuiya in tenahuacan.

In zan tictlazotzetzelohua,
in motechpa ye huitz in monecuiltonol,
¡Ipal nemohua!
In izquixochitli, cacahuaxochitli,
zan nocolehuiya,
zan ninentlamatia...

Solamente él,
el dador de la vida.
Vana sabiduría tenía yo,
¿acaso alguien no lo sabía?
¿Acaso alguien no?
No tenía yo contento al lado de la gente.

Realidades preciosas haces llover,
de tí proviene tu felicidad,
¡Dador de la vida!
Olorosas flores, flores preciosas
con ansia yo las deseaba,
vana sabiduría tenía yo...
Netzahualcoyotl

EL HIMNO DE LOS MUERTOS
Así se dirigían al muerto,
cuando moría.
si era hombre, le hablaban,
lo invocaban como ser divino,
con el nombre de faisán.
Si era mujer, con el nombre de lechuza.
Les decían:

"Despierta, ya el cielo se enrojece,
ya se presentó la aurora,
ya cantan los faisanes color de llama,
las golondrinas color de fuego,
ya vuelan las mariposas".
Por eso decían los viejos,
quien ha muerto, se ha vuelto un dios
Anónimo

FUNDACION DE MÉXICO EN 1325
"Id y ved un nopal salvaje; y allí tranquila veréis
un águila que está enhiesta. Allí come, allí se peina las plumas,
y con eso quedará contento vuestro corazón:
¡Allí está el corazón de Cópil que tú fuiste a arrojar
allá donde el agua hace giros y más giros!
Pero allá donde vino a caer, y habéis visto entre los peñascos, en aquella cueva entre cañas y juncias,
¡del corazón de Cópil ha brotado ese nopal salvaje!
¡Y allí estaremos y allí reinaremos:
allí esperaremos y daremos el encuentro a toda clase de gentes!
¡Nuestros pechos, nuestra cabeza, nuestras flechas, nuestros escudos
allí les haremos ver: a todos los que nos rodean allí los conquistaremos! ¡Aquí estará perdurable nuestra ciudad de Tenochtitlan!
¡El sitio donde el águila grazna, en donde abre las alas;
el sitio donde ella come y en donde vuelan los peces,
donde las serpientes van haciendo ruedos y silvan!
¡Ese será México-Tenochtitlan y muchas cosas han de suceder!
Dijo entonces Cuauhcóhuatl:- Muy bien está mi señor sacerdote!
¡Lo concedió tu corazón:vamos a hacer que lo oigan mis padres, los ancianos todos juntos!
Y luego hizo reunir a los ancianos todos Cuauhcohuatl y les dió aconocer las palabras de Huitzilopochtli.
Las oyeron los mexicanos.
Y de nuevo van allá entre cañas y entre juncias, a la orilla de la cueva.
Llegaron al sitio donde se levanta el nopal salvaje
allí al borde de la cueva, y vieron tranquila
parada el águila en el nopal salvaje: allí come, allí devora y hecha a la cueva los restos de lo que come.
Y cuando el águila vió a los mexicanos, se inclinó profundamente.
Y el águila veía desde lejos.
Su nido y su asiento era todo de cuantas finas plumas hay: plumas de azulejos, plumas de aves rojas y plumas de quetzal.
Y vieron también allí cabezas de aves preciosas
y patas de aves y huesoa de aves finas tendidos por tierra.
Les habló el diosy así les dijo:
-¡Ah, mexicanos, aquí sí será: ¡México es aquí‚
Y aunque no veían quien les hablaba, se pusieron a llorar
y decían: -¡Felices nosotros, dichosos al fin:
hemos visto ya dónde ha de ser nuestra ciudad!
¡Vamos y vengamos a reposar aqui!
Anónimo


CANTO

Flores de luz erguida abren sus corolas
donde se extiende el musgo acuático, aquí en México,
plácidamente están ensanchándose,
y en medio del musgo y de los matices
está extendida la ciudad de Tenochtitlán:
la extiende y la hace florecer el dios,
tiene sus ojos fijos en sitio como este,
los tiene fijos en medio del lago.
Columnas de turquesa se hicieron aquí,
en el inmenso lago se hicieron columnas.
Es el dios que sustenta la ciudad
y lleva en sus brazos a Anáhuac,
en la inmensa laguna.
Netzahualcoyotl

¿CONQUE HE DE IRME, CUAL FLORES QUE FENECEN?

¿Conque he de irme, cual flores que fenecen?
¿Nada será mi nombre alguna vez?
¿Nada dejaré en pos de mi en la tierra?
¡Al menos flores, al menos cantos!
¿Cómo ha de obrar mi corazón?
¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar de la tierra?
Sólo dejaré de ir cuando se acaben los jardines.
¿Qué será de mi fama con el tiempo?
¿Dejaré cuando menos unas flores, cuando menos unos cantos?
¿Qué hará mi corazón?
¿En vano hemos llegado a aparecer en el mundo.
Anónimo


LA FLOR Y EL CANTO

Brotan las flores. están frescas, medran,
abren su corola.
De tu interior salen las flores del canto:
tú, oh poeta, las derramas sobre los demás.
Anónimo de Chalco


EL ÁGUILA Y EL NOPAL

Llegaron al sitio donde se levanta el nopal salvaje
allí al borde de la cueva, y vieron tranquila
parada al águila en el nopal salvaje:
allí come, allí devora y echa a la cueva los restos
de lo que come.

Y el águila vio a los mexicanos, se inclinó profundamente.

Y el águila veía desde lejos.

Su nido y su asiento era toso él de cuantas finas
plumas hay; plumas de azulejos, plumas de aves
rojas y plumas de quetzal.

Y vieron también allí cabezas de aves preciosas
y patas de aves y huesos de aves finas tendidas
por tierra.

Les habló el dios y les dijo:

-¡Ah, mexicanos: aquí sí será! ¡México es aquí!
Y aunque no veían quién les hablaba, se pusieron
a llorar y decían: ¡Felices nosotros, dichosos
al fin!

¡Hemos visto ya dónde ha de ser nuestra ciudad!
¡Vamos y vayamos a reposar aquí!
Anónimo




FLORES NUEVAS

¡Llegaron las flores!
¡A revestirse de ellas, oh, príncipes,
a adquirir su riqueza!
Fugaces en extremo nos muestran su rostro,
fugaces reverberan.
Sólo en tiempo de verdor llegan a ser perfectos.
¡Las amarillas flores de mil pétalos!
¡Llegaron las flores junto a la montaña!
Anónimo de Huejotzingo



LA MARIPOSA

¿Qué es lo que dice el ave roja de los dioses?
Es cual un repicar de sonidos;
anda chupando miel.
¡Que se deleite, ya se abre su corazón;
es una flor!
Ya viene, ya viene la mariposa:
viene, viene volando;
viene abriendo sus alas;
sobre las flores anda chupando miel.
¡Que se deleite; ya se abre su corazón:
es una flor!
Anónimo de Tenochtitlán



BELLEZA DEL CANTO

Llovieron las esmeraldas;
ya nacieron las flores:
es tu canto.
Cuando tú lo eleves en México
el sol está alumbrando.
Moctezuma II


LA POESÍA

¡Lo he comprendido al fin:
oigo un canto, veo una flor;

oh, que jamás se marchiten!
Netzahualcoyotl


RUINA DE MEXICO EN TLATELOLCO

En los caminos yacen dardos rotos;
los cabellos están esparcidos.
Destechadas están las casas,
enrojecidos tienen sus muros
Gusanos pululan por calles y plazas,
y están las paredes manchadas de sesos.
Rojas están las aguas, cual si las hubieran teñido,
y si las bebíamos, eran agua de salitre.
Golpeábamos los muros de adobe en nuestra ansiedad
y nos quedaba como herencia una red de agujeros.
En los escudos estuvo nuestro resguardo,
pero los escudos no detienen la desolación.
Hemos comido panes de colorín,
hemos masticado grama salitrosa,
pedazos de adobe, lagartijas, ratones,
y tierra hecha polvo y aún los gusanos.
Llorad amigos míos,
tened entendido que con estos hechos
hemos perdido la nación mexicana.
¡El agua se ha acedado, se acedó la comida!
esto es lo que ha hecho el Dador de la vida en Tlatelolco.
Anónimo



PROFECÍA

En un año como este (ce acatl),
se destruirá este templo que ahora se estrena,
¿quién se hallará presente?
¿Será mi hijo o mi nieto?
entonces irá a disminución la tierra
y se acabarán los señores
de suerte que el maguey pequeño y sin razón será talado
los árboles aún pequeños darán frutos
y la tierra defectuosa siempre irá de menos;
entonces la malicia y la sensualidad
estarán en su punto
y se darán ellos desde su tierna edad hombres y mujeres
y unos a otros se robarán las haciendas.
Sucederán cosas prodigiosas,
las aves hablarán
y en ese tiempo llegará el árbol de la luz
y de la salud y del sustento.
Anónimo




PERCIBO LO SECRETO

Percibo lo secreto, lo oculto:
¡Oh vosotros los señores!
Así somos,
somos mortales,
de cuatro en cuatro nosotros los hombres,
todos habremos de irnos,
todos habremos de morir en la tierra...
Como una pintura
nos iremos borrando.
Como una flor,
nos iremos secando
aquí sobre la tierra.
Como vestidura de plumaje de ave zaguán,
de la preciosa ave de cuello de hule,
nos iremos acabando...
Meditadlo señores,
águilas y tigres,
aunque fuerais de jade,
aunque fuerais de oro,
también allá iréis,
al lugar de los descarnados.
Tendremos que desaparecer,
nadie habrá de quedar.

Netzahualcoyotl




TLANECI - AMANECE

Ihcuac tlalixpan tlaneci,
in mtztli momiquilia,
citlalimeh ixmimiqueh
in ilhuicac moxotlaltia.

Ompa huehca itzintlan tepetl,
popocatoc hoxacaltzin,
ompa yetoc notlahzotzin,
noyolotzin, nocihuatzin.


Cuando sobre la tierra amanece
la luna muere,
las estrellas dejan de verse,
el cielo se ilumina.

Allá lejos, al pie del cerro,
sale humo de mi cabaña,
allá está mi amorcito,
mi corazón, mi mujercita.

Xopan Cuícatl






CANTO TRISTE DE CUACUAUHTZIN (Cuacuauhtzin icnocuicatl)

Flores con ansia mi corazón desea.
Que estén en mis manos.
Con cantos me aflijo,
sólo ensayo cantos en la tierra.
Yo, Cuacuauhtzin,
con ansia deseo las flores,
que estén en mis manos,
yo soy desdichado.

¿Adónde en verdad iremos
que nunca tengamos que morir?
Aunque fuera yo piedra preciosa,
aunque fuera oro,
seré yo fundido,
allá en el crisol seré perforado.
Sólo tengo mi vida,
yo, Cuacuauhtzin, soy desdichado.

Tu atabal de jades,
tu caracol rojo y azul así los haces ya resonar,
tú, Yoyontzin.
Ya ha llegado,
ya se yergue el cantor.
Por poco tiempo alégrense,
vengan a presentarse aquí
los que tienen triste el corazón.
Ya ha llegado,
ya se yergue el cantor.

Deja abrir la corola a tu corazón,
deja que ande por las alturas.
Tú me aborreces,
tú me destinas a la muerte.

Ya me voy a su casa,
pereceré.
Acaso por mí tú tengas que llorar,
por mí tú tengas que afligirte,
tú, amigo mío,
pero yo ya me voy,
yo ya me voy a su casa.
Sólo esto dice mi corazón,
no volveré una vez más,
jamás volveré a salir sobre la tierra,
yo ya me voy, ya me voy a su casa.

Sólo trabajo en vano,
gocen, gocen, amigos nuestros.
¿No hemos de tener alegría,
no hemos de conocer placer, amigos nuestros?
Llevaré conmigo las bellas flores,
los bellos cantos.
Jamás lo hago en el tiempo del verdor,
sólo soy mendigo aquí,
sólo yo, Cuacuauhtzin.
¿No habremos de gozar,
no habremos de conocer el placer, amigos nuestros?
Llevaré conmigo las bellas flores,
los bellos cantos.
Cuacuauhtzin de Tepechpan





NONANTZIN - MADRECITA MIA

Nonantzin ihcuac nimiquiz,
motlecuilpan xinechtoca
huan cuac tiaz titlaxcal chihuaz,
ompa nopampa xichoca.

Huan tla acah mitztlah tlaniz:
-Zoapille, ¿tleca tichoca?
xiquilhui xoxouhqui in cuahuitl,
techochcti ica popoca.


Madrecita mía, cuando yo muera,
sepúltame junto al fogón
y cuando vayas a hacer las tortillas
allí por mí llora.

Y si alguien te preguntara:
-Señora, ¿por qué lloras?
dile que está verde la leña,
hace llorar con el humo.






NOTLAZOHTLA- AMADA MÍA

Notlazohtla ichpoxochitl,
in citlalin titlachia
ihcuac quin ye tlanexti,
tepetzallan tlanexia

Ximocuiti, ica melahuac
ica melahuac nimitztlazohtla,
inhuac quin ye tlanexti,
tepetzallan tlanextia.



Amada mía, flor doncella,
la estrella contemplas
cuando ya amanece
entre los cerros brilla.

Hazla tuya, porque en verdad,
en verdad, yo te amo,
cuando amanece
entre los cerros brilla






Desde donde posan las águilas

Desde donde se posan las águilas,
desde donde se yerguen los jaguares,
el sol es invocado.

Como un escudo que baja,
ahí se va poniendo el sol.
En México está cayendo la noche,
la guerra merodea por todas partes,
¡oh Dador de la vida!,
se acerca la guerra.

Orgullosa de sí misma
se levanta la cuidad de México-Tenochtitlan.
Aquí nadie teme la muerte en la guerra.
Ésta es nuestra gloria.
Éste es tu mandato.

¡Oh Dador de la vida!
Ténganlo presente, oh príncipes,
no lo olviden.
¿Quién podrá sitiar a Tenochtitlan?
¿Quién podrá conmover los cimientos del cielo...?

Con nuestras flechas,
Con nuestros escudos,
está existiendo la ciudad
¡México-Tenochtitlan subsiste!
Cantares Mexicanos




CANTO DE PRIMAVERA

En la casa de las pinturas
comienza a cantar,
ensaya el canto,
derrama flores,
alegra el canto.

Resuena el canto,
los cascabeles se hacen oir,
a ellos responden
nuestras sonajas floridas.
Derrama flores,
alegra el canto.

Sobre las flores canta
el hermoso faisán,
su canto despliega
en el interior de las aguas.
A él responden
varios pájaros rojos,
el hermoso pájaro rojo
bellamente canta.

Libro de pinturas es tu corazón,
has venido a cantar,
haces resonar tus tambores,
tú eres el cantor.
En el interior de la casa de la primavera,
alegras a las gentes.

Tú sólo repartes
flores que embriagan,
flores preciosas.
Tú eres el cantor.
En el interior de la casa de la primavera,
alegras a las gentes.
Netzahualcóyotl




Hacen estrépito los cascabeles

Hacen estrépito los cascabeles,
el polvo se alza cual si fuera humo:
Recibe deleite el Dador de la vida.

Las flores del escudo abren sus corolas,
se extiende la gloria,
se enlaza en la tierra.

¡Hay muerte aquí entre flores,
en medio de la llanura!
Junto a la guerra,
al dar principio la guerra,
en medio de la llanura,
el polvo se alza cual si fuera humo,
se enreda y da vueltas,
con sartales floridos de muerte.

¡Oh príncipes chichimecas!
¡No temas corazón mío!
En medio de la llanura,
mi corazón quiere
la muerte a filo de obsidiana.
Sólo esto quiere mi corazón:
la muerte en la guerra...

Cantares Mexicanos





Haciendo círculos de jade

Haciendo círculos de jade está tendida la ciudad,
irradiando rayos de luz cual pluma de quetzal está aquí México:
junto a ella son llevados en barcas los príncipes:
sobre ellos se extiende una florida niebla.

¡Es tu casa, Dador de la vida, reinas tú aquí:
en Anáhuac se oyen tus cantos:
sobre los hombres se extienden!

Aquí están en México los sauces blancos,
aquí las blancas espadañas:
tú, cual garza azul extiendes tus alas volando,
tú las abres y embelleces a tus siervos.

Él revuelve la hoguera,
da su palabra de mando
hacia los cuatro rumbos del universo.
!Hay aurora de guerra en la ciudad!

Cantares Mexicanos




SOY RICO (Ye nonnocuitltonohua)

Soy rico,
yo, el señor Netzahualcóyotl.
Reúno el collar,
los anchos plumajes de quetzal,
por experiencia conozco los jades,
¡son los príncipes amigos!
me fijo en sus rostros,
por todas partes águilas y jaguares,
por experiencia conozco los jades,
las ajorcas preciosas...
Netzahualcoyotl








CANCION AL FLECHADOR

X-pacum-x-pacum-che-
ti-hum-ppel-ti-caa ppel
coxx-zuut-tut hal-che
t-alca-okoot tac-oxppel
Cii liiz u-tan-a-pol-
malo-ppilha-uich
maa-menttic-x-ttileich
tial-caa-ch'a-u-tohol
A-ci-zuuzma-u-yee a huul
a-ci-xaab-cheiltma-a-zumil
a ppum-adzamaa-maloob
yiitz-x-caatzim-tut-kuuk
meel-u-yiit-u-chibil-a-hul
A-ci-choimaa-u-u
tzatzel-xibil-ceh-tu-
muuk-a-kab-tu-muuka
ouc-ta-piix-ta-tton-
taa-ch'alatel-taa-tzem
dzaa-u-yaak-ti-ca-sutil
cch'a-a-ppum-dza-u-hul-ch ei l
toh-tant-u-tzem-ma-kabeilt
a-dziic-tu-lacal-a muuk-tiyal
a-huul lomtci-tio lal-ma u
kilic-tu-tamil u-bakel-u-
tial-ca paatac-u muk-yaatic
hu-hum-ppiiltil-ley-u yota
ciliich celem-yum-ku-
tu-caa-zuut-ca-dzaa-ti-leil
ocom tum-ch'oca-zuut
ca-dzal-za-hulic-tu-caaten
lailo-yan-a-beiltic-xma-ma
a patic a uokoot-tu-men
bail-u-mentic-malo-chi-
mal-h'batel uinic-tut
teetal-u-tial u-dza-utz-
t-yiich-yum-ku-
Lail-cu-tippil-kin
t-yokol-kaax-t-lakin-
cu-hoppol-hul-ppum
kay-leil-chimal-hba-
teil-u-dzaicoob-tulacal.



Espía, acechador que andas cazando por los montes,
una vez, dos veces,
vamos a cazar a orillas de la arboleda
en rápida danza, hasta tres veces.
Alza bien tu frente,
alista bien la mirada,
no hagas errores
para que alcances tu premio.
¡Tienes bien afilada la punta de tu dardo?
¡Tienes bien enastada la cuerda
de tu arco, has puesto buena
resina de catzim en las plumas
que están en la punta de la vara de tu dardo?
¿Has untado bien
grasa de ciervo macho
en la fuerza de tu brazo, en la fuerza de tu pie,
en tus rodillas, en tus gemelos,
en tus costillas, en tu tórax, en tu pecho?
Da tres vueltas rápidas
alrededor de la columna de piedra pintada,
ahí donde está atado el viril
hombre joven, virgen e inmaculado.
Da la primera, a la segunda
toma tu arco, ponle la flecha,
apúntale al pecho, no es necesario
que pongas toda tu fuerza
para asaetearlo, para no
herirlo profundamente en sus carnes,
para que pueda sufrir un poquito,
pues así lo quiso
el Bello Señor Dios.
Cuando des la segunda vuelta
a la columna pintada de azul,
cuando la des,
asaetéalo de nuevo.
Habrás de hacer esto
sin dejar de danzar, porque
asi es como lo hacen los buenos escuderos guerreros,
los hombres que se escogen
para dar bondad
a los ojos del Señor Dios.
Así como se asoma el sol
sobre el bosque de oriente,
comienza el arquero flechador
el canto.
Todo lo dan
los escuderos peleadores.






Mi hermano el hombre

Amo el canto de zenzontle
pájaro de cuatrocientas voces,
amo el color del jade
y el enervante perfume de las flores,
pero más amo a mi hermano: el hombre.
Netzahualcóyotl




Mi poema

Yo perforo esmeraldas,
yo oro estoy fundiendo:
¡Es mi canto!
En hilo ensarto ricas esmeraldas:
¡Es mi canto!

Totoquihuatzin,
rey de Tlacopan
(principios del siglo XVI)





Eterna vida de poesía - Kuicatl anyolke

Kuicatl anyolke,
xochitl ankueponke,
antepilwan,
ni zakatimaltzin, in Tochiwitzin,
ompa ye witze
xochimecatl.

Cual un canto habéis vivido,
cual una flor habéis brotado,
oh príncipes.
Yo soy Tochihuitzin que dejé la grama:
¡aquí va el sartal de mis flores!





Ruego en flores

¡Oh tú por quien todo vive!: alzamos a ti el ruego:
ante ti nos rendimos para complacerte,
junto a los floridos tambores,
Señor del palacio de las aguas:
¡Se reponen ya los tambores,
se guardan en la casa de las flores!
¡Ya te dan culto tus amigos,
Yaomatzin, Micohuatzin, Ayocuauhtzin:
ya con flores a ti suspiran los príncipes!

Cantares mexicanos




El colibrí florido

He llegado hasta acá,
a las ramas del Árbol Floreciente
yo el Colibrí florido:
deleito mi nariz y me siento gozoso:
sabrosos y dulces son mis labios.

Cantares mexicanos




El ave roja de la diosa

El ave roja de Xochiquétzal
se deleita, se deleita sobre las flores.
Bebe la miel en diversas flores:
se deleita, se deleita sobre las flores.

Cantares mexicanos




Enigma de vivir

No es verdad que vivimos,
no es verdad que duramos
en la tierra.
¡Yo tengo que dejar las bellas flores,
tengo que ir en busca del sitio del misterio!
Pero por breve tiempo,
hagamos nuestros los hermosos cantos.

Anónimo de Chalco,
Cantares mexicanos



Poesía Indígena

4 comentarios - Poesía Indígena

@kilikpo10
muy bien m sirvio pa la escuela +10