Fernando Ravsberg
BBC, La Habana


Entre 40 y 50 personas estarían esperando que se les aplique la pena de muerte en Cuba, según denuncio Elizardo Sánchez, Presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.


Las cifras fueron reveladas por Elizardo Sánchez, Presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional
En el informe presentado por Sánchez aparecen sin embargo solo 35 nombres entre los que figuran dos extranjeros condenados por terrorismo y un cubano-americano acusado de matar a un miembro del Partido Comunista.

Además hay varios criminales que han cometido delitos comunes como el asesinato de toda una familia incluyendo un niño- y el de un turista español, con el fin, en ambos casos, de robar a las victimas.

Sin embargo, en el mismo informe se señala que desde hace 18 meses no se aplica la pena de muerte a ningún condenado, la ultima vez fue en abril del 2003, cuando fueron fusilados tres secuestradores de una lancha.

Desde el 59

Hace algún tiempo, el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, dijo a la BBC que "el pasado que hemos vivido y las amenazas actuales nos han obligado a mantener la pena de muerte entre nuestras sanciones".

El pasado que hemos vivido y las amenazas actuales nos han obligado a mantener la pena de muerte entre nuestras sanciones

Canciller cubano
El gobierno cubano empezó a aplicar la pena capital desde el inicio de la Revolución, en 1959, fundamentalmente en casos violencia política y terrorismo, aunque después se extendió a delitos comunes muy graves.

De todas formas, el titular de exteriores no fue tajante y dejo una puerta abierta al expresar que "no es un tema en el que Cuba haya tomado una decisión definitiva, es un asunto que aún discutimos".

Sin embargo aclaro también que es un tema en el que no hay consenso internacional "de hecho hay un número mayor de países que mantienen la pena de muerte, entre ellos aliados muy cercanos de la UE".

Condiciones difíciles

El informe de la Comisión Cubana de Derechos Humanos denuncia que "los presos expuestos a la pena de muerte en Cuba están internados bajo condiciones verdaderamente infrahumanas".

"Reciben una insuficiente alimentación en condiciones antihigiénicas y agua generalmente contaminada, y están sometidos a verdaderas plagas de insectos y ratas" señala el informe.

Según esta fuente, los prisioneros ubicados en por lo menos 10 diferentes prisiones en 9 de las 14 provincias no tendrían ni siquiera la cantidad de visitas familiares que les otorga la ley cubana.

Estas informaciones son difíciles de confirmar porque como dice el comunicado, "el gobierno de Cuba no ofrece informaciones a la opinión pública ni a organismos internacionales especializados".

Casos


Los últimos fusilamientos fueron en el 2003, contra tres secuestradores de una embarcación.
Entre los condenados a muerte hay dos ciudadanos salvadoreños acusados de desarrollar en 1997 una campaña de bombas contra centros turísticos, dejando un muerto y varias decenas de heridos.

Ernesto Cruz León y Otto Rodríguez Llerena fueron capturados después de detonar varias cargas explosivas, actividad que desarrollaban, según explicaron, pagados por un conocido militante anticastrista.

En una entrevista concedida a la BBC después de su condena, Otto Rodríguez instó a las autoridades cubanas a que le perdonen la vida dado que en sus acciones no "tuve victimas ni herí a nadie".

"Condenan la condena de muerte en EE.UU., entonces si ellos la están condenando supongo que no sean ellos los que la van a utilizar también" dijo en aquella oportunidad Rodríguez Llerena a la BBC.

Cifras

Según la Comisión Cubana de Derechos Humanos, la cifra de personas condenadas a muerte desde 1959 oscilaría entre los 5.000 y 6.000 personas, esto a pesar de que durante los últimos años se redujeron sustancialmente.

Desde el año 2000 funcionó una moratoria de hecho que se rompió en el 2003 para fusilar a tres personas que habían secuestrado un barco y tomado como rehenes a los pasajeros, entre ellos a algunos turistas.

Después otra vez se detuvo la maquinaria a tal punto que el informe de la Comisión de Derechos Humanos comienza diciendo "no se han confirmado nuevos fusilamientos en los últimos 18 meses".

Sin embargo, mientras no se elimine del código penal o por lo menos se declare una moratoria formal, la pena de muerte continuara pendiendo sobre las cabezas de los actuales y de los futuros condenados.

Fuente:BBCMundo.com