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Radiación No Ionizante

República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior
Instituto Universitario de Tecnología de La Victoria
Teoría Electromagnética















Efectos de la radiación no ionizante en la salud













La radiación es el proceso de transmisión de ondas o partículas a través del espacio o de algún medio. Las ondas y las partículas tienen muchas características comunes. Suele producirse predominantemente en una de las dos formas.

La radiación mecánica corresponde a ondas que sólo se transmiten a través de la materia, como las ondas de sonido.

La radiación electromagnética es independiente de la materia para su propagación, sin embargo, la velocidad, intensidad y dirección de su flujo de energía se ven influidos por la presencia de materia.

La Radiación Electromagnética se divide en dos grandes tipos de acuerdo al tipo de cambios que provocan sobre los átomos en los que actúa:


• Radiación ionizante:

Son radiaciones con energía necesaria para arrancar electrones de los átomos. Cuando un átomo queda con un exceso de carga eléctrica, ya sea positiva o negativa, se dice que se ha convertido en un ión (positivo o negativo). Entonces son radiaciones ionizantes los rayos X, las radiaciones alfa, beta y gamma. Las radiaciones ionizantes pueden provocar reacciones y cambios químicos con el material con el cual interaccionan. Por ejemplo, son capaces de romper los enlaces químicos de las moléculas o generar cambios genéticos en células reproductoras.

La radiación alfa son conjuntos de dos protones y dos neutrones, es decir, el núcleo de un átomo de helio, eyectadas del núcleo de un átomo radiactivo. La emisión de este tipo de radiación ocurre en general en átomos de elementos muy pesados, como el uranio, el torio o el radio.

La característica de estas partículas a ser muy pesadas y tiene doble carga positiva les hace interactuar con casi cualquier otra partícula con que se encuentre incluyendo los átomos que constituyen el aire (cuando penetra en un centímetro de aire puede producir hasta 30.000 pares de iones), causando numerosas ionizaciones en una distancia corta. Esta rapidez para repartir energía la convierte en una radiación poco penetrante que puede ser detenida por una simple hoja de papel.

La radiación beta tienen una carga negativa y una masa muy pequeña, por ello reaccionan menos frecuentemente con la materia que las alfa pero su poder de penetración es mayor que en estas (casi 100 veces más penetrantes). Son frenadas por metros de aire, una lámina de aluminio o unos cm. de agua.

La radiación gamma suele tener su origen en el núcleo excitado generalmente, tras emitir una partícula alfa o beta, el núcleo tiene todavía un exceso de energía, que es eliminado como ondas electromagnéticas de elevada frecuencia. Su energía es variable, pero en general pueden atravesar cientos de metros en el aire, y son detenidas solamente por capas grandes de hormigón, plomo o agua.


• Radiación no ionizante:

Son aquellas que no son capaces de producir iones al interactuar con los átomos de un material. Se pueden clasificar en dos grandes grupos:

1. Campos electromagnéticos: Dentro de los campos electromagnéticos se pueden distinguir aquellos generados por las líneas de corriente eléctrica o por campos eléctricos estáticos. Otros ejemplos son las ondas de radiofrecuencia, utilizadas por las emisoras de radio, y las microondas utilizadas en electrodomésticos y en el área de las telecomunicaciones.

2. Radiaciones ópticas: Entre las radiaciones ópticas se pueden mencionar los rayos láser y la radiación solar como ser los rayos infrarrojos, la luz visible y la radiación ultravioleta. Estas radiaciones pueden provocar calor y ciertos efectos fotoquímicos al actuar sobre el cuerpo humano.

El término radiación no ionizante hace referencia a la interacción de ésta con la materia; al tratarse de frecuencias consideradas 'bajas' y por lo tanto también energías bajas por fotón, en general, su efecto es potencialmente menos peligroso que las radiaciones ionizantes.

La frecuencia de la radiación no ionizante determinará en gran medida el efecto sobre la materia o tejido irradiado; por ejemplo, las microondas portan frecuencias próximas a los estados vibracionales de las moléculas del agua, grasa o azúcar, al 'acoplarse' con las microondas se calientan. La región infrarroja también excita modos vibracionales; esta parte del espectro corresponde a la llamada radiación térmica. Por último la región visible del espectro por su frecuencia es capaz de excitar electrones, sin llegar a arrancarlos.



Efectos de la radiación no ionizante en la salud



Los medios de comunicación se han hecho eco de las discusiones habidas, especialmente en centros educativos, sobre los riesgos de electropolución al tener en las proximidades antenas de telefonía móvil. Las autoridades ambientales se limitan a indicar que estas radiaciones no superan los límites legales establecidos.

Las autoridades locales clausuran las antenas por incumplimiento de normas urbanísticas. La duda persiste de si estas radiaciones son, o no, la causa de los problemas de salud que se les achacan. En este mismo sentido, ya hay varias sentencias judiciales que aceptan la existencia de riesgos hacia la salud.

Durante los últimos treinta años la densidad electromagnética del ambiente se ha multiplicado generando un nuevo tipo de polución, intangible e inmaterial, denominada “contaminación electromagnética”. La acumulación de estas emisiones genera un fenómeno que se ha dado en llamar “electrosmog”.

La electropolución es una “asignatura pendiente” y una “nueva frontera” en la elevación de los estándares de calidad ambiental y de nivel de vida de los ciudadanos.

Muchos son los estudios de tipo científico que se han hecho, y se continúan haciendo, para aumentar nuestros conocimientos sobre estos fenómenos, en diversas poblaciones, en diversos ambientes y para diversas fuentes de radiación. Aunque en algunos de estos estudios se han detectado aumentos en el riego de cáncer, son resultados estadísticamente poco consistentes, y muy afectados por otras variables. Técnicamente hablando, es difícil y arriesgado achacar a la electropolución estos riesgos. Nos es difícil apreciar los niveles de riesgo en la “electro polución”.



Efectos de la radiación electromagnética de
baja frecuencia (ELF) de redes o transformadores
de alta tensión


Un análisis crítico realizado por tres investigadores independientes (el estudio de California) confirmó con alta o mediana probabilidad la relación causa-efecto de la radiación electromagnética con las siguientes enfermedades: leucemia en adultos y niños, cáncer cerebral en adultos y niños, cáncer de mama femenino y masculino, abortos espontáneos, suicidio, enfermedad de Alzheimer, esclerosis lateral amiotrófica (enfermedad de Lou Gehring) y enfermedades cardiovasculares incluyendo infarto del miocardio. El mismo estudio demostró muy baja probabilidad de asociación con malformaciones fetales, bajo peso al nacimiento, y como un carcinógeno universal para todos los cánceres.

Los mecanismos que explican los efectos biológicos de la radiación electromagnética son:

• efectos térmicos
• efectos no-térmicos

La melatonina, ferritina, ornitín descarboxilasa y poliaminas relacionadas, alteraciones en la membrana celular, inducción de proteínas de choque térmico (HSP), cambios endocrinos, mastocitos y liberación de histamina y mutagenicidad han sido propuestos como involucrados en la generación de efectos no-térmicos. Se necesita realizar más estudios para investigar riesgos potenciales de los nuevos campos electromagnéticos tales como teléfonos celulares y sus antenas de transmisión, para posibles efectos diferidos tales como diversos cánceres. La información resultante debiera ser utilizada para poner al día las normas vigentes, considerando el principio precautorio para la protección de la salud de la población.

Se demostró una asociación importante entre los tres tumores infantiles combinados: leucemia, tumores del sistema nervioso central o linfomas malignos, y exposición a campos magnéticos de instalaciones de alto voltaje, en residentes cercanos a estas instalaciones. También se demostraron una asociación probable con la enfermedad de Hodgkin.

También se demostró una asociación entre leucemia infantil y tendidos eléctricos de alta tensión.

Un estudio en Taiwán comprobó que el riesgo de leucemia en personas expuestas a radiación electromagnética mayor que 0,2 μT, provenientes de líneas de alta tensión, en relación a los expuestos a menos que 0,1 μT, presentan un riesgo relativo RR=1,4 (IC 95%=1,0-1,9); para distancias menores de 50 m, comparados con distancias mayores de
100 m, el RR=2,0 (IC 95%=1,4-2,9).

Si nos centramos en los riegos hacia la leucemia infantil, existen importantes trabajos científicos. Su conclusión hacia los riegos son variables. Unos concluyen con que los resultados son estadísticamente poco significativos, otros no llegan a asociar la probabilidad de desarrollar la enfermedad con niveles bajos de radiación, pero todos ellos aprecian, para altos niveles de radiación, una correlación entre la exposición y el riesgo. Esta conclusión no es aplicable a bajos niveles de radiación que son a los están sometidos las poblaciones, en general. Según estos estudios solo un 1% de la población, y casi siempre en el ámbito laboral, pueden estar expuestos a estos niveles altos de radiación.




Efectos de la radiación electromagnética
de radiofrecuencia (RF) de antenas de
transmisión de televisión


Dolk y cols encontraron que el riesgo de leucemia adulta, en habitantes de una zona dentro de la distancia de 2 Km. de una antena de transmisión de televisión estaba aumentada 1,83 veces y que había una disminución estadísticamente significativa del riesgo con la distancia del transmisor. Estos hallazgos eran consistentes sobre los períodos entre 1974-1980 y entre 1981-1986.

Hocking y cols estudiaron la asociación entre el incremento de la incidencia y mortalidad por leucemia en proximidades de antenas de transmisión de televisión en Australia. La densidad energética era de 8,0 μW/cm2 cerca de las antenas, 0,2 μW/cm2 a una distancia radial de 4 Km., y de 0,02 μW/cm2 a 12 km.

Para todas las edades, la incidencia para leucemia estaba aumentada en 1,24 veces.

Considerando solo los niños, la incidencia de leucemia estaba aumentada en 1,58 veces y la mortalidad aumentada en 2,32 veces. No se han detectado aumentos de incidencia o mortalidad por cáncer cerebral.


Efectos de la radiación electromagnética de
teléfonos móviles o celulares


Estos efectos han sido menos estudiados, para lo cual también es necesario considerar que los potenciales efectos diferidos de este tipo de radiación, de producirse, pueden ocurrir 20 o más años de iniciada la exposición, por lo cual es prematuro buscar y encontrar efectos evidentes. Sin embargo, es posible hacer extrapolaciones de los efectos causados por ondas electromagnéticas de emisores de televisión, que sí producen efectos evidentes, y del efecto de ondas de muy baja intensidad y de baja frecuencia (50 Hz) de tendidos eléctricos domiciliarios o equipos electrodomésticos, para los cuales sí se han demostrado efectos sobre la salud.

Con respecto a esto, se ha demostrado elevación de temperatura superficial y profunda en tejidos de la cabeza expuestos localmente a radiación electromagnética de 900 MHz proveniente de teléfonos celulares, indicando que el efecto térmico puede alcanzar al tejido cerebral, con sus consiguientes efectos adversos para la salud.

Se ha medido experimentalmente los efectos de la radiación electromagnética similar a la de algunos equipos telefónicos celulares, de 900 MHz, con frecuencias de repetición de 217 Hz y el ancho de pulso de 0,6 milisegundos. La exposición de animales de experimentación (ratones) a este tipo de radiación causa en éstos un riesgo relativo de 2,4 en relación a animales controles para desarrollar linfomas.

Hay algunos estudios preliminares que sugieren, pero de una manera no concluyente, una mayor frecuencia de tumores cerebrales en usuarios de teléfonos celulares. Recientemente se ha demostrado que existe un importante aumento del riesgo de desarrollar un neurinoma acústico en el lado del uso del teléfono celular, por 10 o más años.

Se ha demostrado también que los campos electromagnéticos emitidos por teléfonos celulares alteran los electroencefalogramas, principalmente durante actividades que involucren memoria. Esto muestra efectos sobre la función del sistema nervioso central. De igual manera, se ha demostrado que durante el uso de los teléfonos celulares, hay un cambio en la temperatura de tejidos vecinos, vasodilatación en ellos, y un aumento del contenido nasal de óxido nítrico por la cavidad nasal del lado del teléfono, pero no en la cavidad nasal contralateral. Por último, se ha demostrado que la exposición in vitro de leucocitos humanos a radiación electromagnética de frecuencias usadas en telefonía celular causa un efecto genotóxico (aneuploidía del cromosoma 17) a intensidades que no producen efecto térmico, apoyando la hipótesis que los efectos que se producen
ocurren por mecanismos no térmicos.



Grados de certeza de la relación
causa-efecto de los principales efectos
sobre la salud causados por exposición
a radiaciones “no ionizantes”



A continuación se presenta un listado de las diversas enfermedades en cuya etiopatogenia puede intervenir la radiación electromagnética, clasificadas de acuerdo a la certeza que se tiene respecto del papel etiológico de dichas radiaciones de acuerdo al estudio realizado en el Programa de Campos Electromagnéticos de California.

En ese programa, además de clasificar las probabilidades de causa-efecto para las radiaciones electromagnéticas y diversas patologías mediante las pautas de la IARC (Internacional Agency of Research on Cancer), estableció las “pautas-guía de California”, de acuerdo a las cuales tres revisores expertos calificaron la información existente de acuerdo a grado de confianza de los análisis estadísticos de los trabajos publicados, y establecieron un criterio para definir si existía una relación causa-efecto para cada patología, y la probabilidad de la ocurrencia de esa relación causa-efecto.


• Radiación electromagnética como etiología muy improbable (2 a 10% de probabilidad que exista una relación causa-efecto):

- Alteraciones reproductivas o de desarrollo (excluyendo abortos)

- malformaciones congénitas

- bajo peso al nacimiento

- Radiación electromagnética como carcinógeno universal (todos los cánceres)

• Radiación electromagnética como factor etiológico posible (10 a 50% de probabilidades de existencia de relación causa-efecto)

- Enfermedad de Alzheimer

- Cáncer de mama masculino

- Cáncer cerebral en niños

- Problemas cardíacos, incluyendo infarto del miocardio

- Suicidio
• Radiación electromagnética como factor etiológico probable (más de 50% de probabilidades de existencia de relación causa-efecto)

- Leucemia en niños

- Cáncer cerebral en adultos

- Aborto espontáneo

- Esclerosis lateral amiotrófica (enfermedad de Lou Gehring)

- Radiación electromagnética posible o probable (desacuerdo entre evaluadores científicos)

- Cáncer de mama femenino

- Leucemia en adultos





















Efectos no térmicos



Existen efectos que se producen bajo intensidades mucho menores que aquellas que producen efectos térmicos. Se considera que la absorción de energía bajo 0,08 W/kg para la población general y bajo 0,4 W/kg para los trabajadores no estaría produciendo efectos térmicos. Sin embargo, bajo esos niveles se pueden estar produciendo efectos por mecanismos microtérmicos, por inhibición de la secreción de la hormona melatonina por igual mecanismo que el de la luz, por interacción con los mecanismos de repolarización de neuronas, alteración en la estructura y función de diversas enzimas, alteración de canales iónicos, u otros cambios a través de variados mecanismos, que serán analizados más abajo. Entre los efectos microtérmicos se describe la percepción auditiva de las ondas de radar. Se piensa que estas radiaciones producen elevaciones de temperatura muy rápidas pero muy débiles (10-6 ºC en un microsegundo). El gradiente térmico genera ondas de presión termoelásticas que se propagan a través del tejido cerebral hasta la cóclea, en donde ese estímulo es percibido como un sonido. Pueden generarse también efectos indirectos, por ejemplo, corrientes eléctricas en implantes metálicos en el organismo, que causan molestias o bien alteran el funcionamiento de estos aparatos (por ejemplo, marcapasos). Se considera que la mayoría de los efectos descritos más arriba, como el aumento de la morbimortalidad por diversos tipos de cáncer bajo el efecto de radiaciones electromagnéticas de diverso tipo, tanto las de muy baja frecuencia (50 Hz), como las de frecuencias mayores (radiofrecuencias, frecuencias de microondas), son inducidos por mecanismos no térmicos. La radiación electromagnética también aumenta la proliferación celular, en especial en algunas líneas celulares tumorales, lo que también puede contribuir a incrementar el desarrollo de tumores.

Ferritina. Shao T. propuso que la ferritina, marcador tumoral que se presenta en altas concentraciones en pacientes portadores de varios tipos de cáncer, puede estar involucrada en el desarrollo de tumores inducidos por radiación electromagnética.

Ornitín descarboxilasa y poliaminas relacionadas. Se las ha relacionado con la inducción de crecimiento tumoral. Se ha demostrado que la exposición a diversas radiaciones electromagnéticas a intensidades bajas induce en diversos cultivos celulares y también in vivo aumento de la concentración celular de ornitín descarboxilasa. Estos antecedentes permiten suponer un posible mecanismo que favorecería la carcinogénesis inducida por estas radiaciones.

Alteraciones en la membrana celular. Se ha demostrado que las radiaciones electromagnéticas afectan diversos canales iónicos de las membranas celulares, aumentan el paso de calcio a través de las membranas celulares, proceso en el cual parecen estar involucrados los radicales libres.

Aumento de la permeabilidad de la barrera hematoencefálica. Esta aumenta en forma considerable bajo la acción de radiación electromagnética, permitiendo el paso de sustancias tóxicas que normalmente no pueden atravesar esta barrera, afectando así el sistema nervioso central.

Proteínas de choque térmico (HSP). Estas pueden también ser inducidas por exposición a niveles subtérmicos de radiación electromagnética, tal como se ha demostrado experimentalmente en el nematodo Caenorhabditis elegans. Las proteínas de choque térmico, como se ha mencionado más arriba, pueden proteger a las células cancerosas contra su rechazo inmunológico y a la vez modificar la acción de diversas hormonas.

Cambios endocrinos. Se han descrito aumento de secreción de opioides bajo el efecto de radiaciones electromagnéticas. También se conoce que la melatonina puede modificar los niveles de estrógeno y de prolactina, lo cual puede modificar el riesgo y el pronóstico para varios cánceres hormono-dependientes. Las proteínas de choque térmico también pueden modificar la acción de diversas hormonas vía interacción con receptores hormonales.

Mutagenicidad. Existen diversos estudios que demuestran efectos mutagénicos en animales de experimentación o en células en cultivo. No obstante, ya existe información en el ser humano. Esta información se basa en un estudio de una población de 235.635 niños nacidos poco tiempo después de dos censos diferentes en Suecia; sobre los cuales se realizó un seguimiento desde su nacimiento hasta los 14 años de edad, y los casos de cáncer fueron obtenidos del registro de cáncer sueco. No se encontró una asociación entre cáncer y exposición ocupacional materna a los campos magnéticos. Por el contrario, se demostró que la exposición paterna = ó > 0,3 microTesla estaba asociada a un aumento de riesgo de leucemia infantil (RR=2,0, IC 95%=1,1-3,5)

Imprinting. La exposición perinatal o durante la infancia a radiación electromagnética puede provocar cambios en la diferenciación de diversos tipos celulares, que se manifiestan mucho más tarde como cambios irreversibles cuantitativos y cualitativos en receptores de diversas hormonas. Esto puede causar en forma diferida la predisposición para desarrollar diversas patologías en etapas más tardías de la vida. La inducción de proteínas de choque térmico es un claro indicio que el fenómeno imprinting puede desarrollarse, en forma directa por la radiación electromagnética, o bien indirectamente, a través de la modificación de los niveles de diversas hormonas que inducen imprinting, tales como las hormonas del stress (catecolaminas, glucocorticoides, hormona de crecimiento, prolactina, endorfinas) y la melatonina. Un posible efecto causado por este mecanismo es el desarrollo de cáncer cerebral desarrollado en forma diferida después de la exposición prenatal a campos electromagnéticos ELF por el uso de frazadas eléctricas.








Norma venezolana d radiaciones no ionizantes.
Medidas de protección y control


1.1 Capacitar a todas las personas ocupacionalmente expuestas al riesgo de las Radiaciones No Ionizantes (RNI).
1.2 Las áreas de trabajo deben estar señalizadas a fin de advertir la naturaleza del riesgo de exposición y demarcadas a fin de restringir y controlar el acceso (Véase el Anexo C).
1.3 Maximizar la distancia entre la fuente y el operador.
1.4 Minimizar los tiempos de permanencia.
1.5 Establecer blindajes (encerramientos, pantallas, recubrimientos o barreras) de protección entre el operador y la fuente.
1.6 Poseer un manual de procedimientos seguros donde se establezcan las normas, las responsabilidades y acciones de cada persona en su área de trabajo.
1.7 Proveer a las personas ocupacionalmente expuestas de los equipos de medición y protección apropiados (detectores, dosímetros, alarmas personales) de acuerdo a la naturaleza del riesgo.

2 R-UV

2.1 Protectores oculares (anteojos o gafas, máscaras y pantallas): Para UV producidas por fuentes de alta intensidad se deben utilizar protectores oscuros (alta densidad óptica). Para fuentes de baja intensidad se pueden utilizar pantallas de plástico transparente de materiales tales como policarbonato y metilmetacrilato para protegerse de cualquier tipo de UV y poliéster solo para UV-B y C.
2.2 Ropa y guantes de tejido denso.

NOTA: En las áreas donde se trabaje con R-UV debe haber una ventilación adecuada para la eliminación del ozono generado durante la operación

3 Radiación infrarroja

3.1 Protectores oculares (anteojos o gafas, máscaras y pantallas): Se deben utilizar protectores oscuros (alta densidad óptica).
3.2 Pantallas físicas: Deben estar formadas por materiales resistentes al calor o cortinas de agua.
3.3 Ropa y calzado: Ligeros, resistentes al calor.

4 Campos electromagnéticos de radiofrecuencia

4.1 Ropa: Braga integral con capucha, guantes y cubrezapatos fabricados en tejido de algodón puro con una mezcla al 25% de fibra de poliéster/acero inoxidable.
4.2 Pantallas físicas: Deben estar conformadas por materiales tales como madera contraenchapada entre láminas de metal, pantallas de mallas metálicas de distinto número de hilos/centímetro, bloques de concreto, ventana de vidrio.

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3 comentarios - Radiación No Ionizante

@jaspexxx Hace más de 5 años
viva venezuela
@cocodel1y2 Hace más de 4 años
Radiación No Ionizante
@hpfull Hace más de 2 años
me sirvio para una investigacion gracias