Hacé vino casero,artesanal.

Bueno , acà voy a intentar ayudar a todos esos que tienen una parra y la quieren cortar a la m... porque para lo unico que les sirve es para mancharle el auto cuando lo dejan a la sombra.Y no la cabe mucho comer uvas.
Hay otras formas de ingerir esa fruta pero creo que esta es la que mas me apetece asi que veamos...


Antes que nada , haganlo en una zona ventilada ya que el dioxido de carbono que se libera en la fermentacion es peligroso para quien estè trabajando las uvas.


Elaboracion Casera y/o Artesanal de Vino

Hacé vino casero,artesanal.


1- Lo primero que hay que hacer es moler la UVA ya sea pisándola o con una moledora.

2- Una vez molida hay que volcar el contenido en un tanque metálico que se encuentre abierto en su parte superior. Notaremos que el sólido se va para arriba, dos veces por día hay que empujarlo hacia abajo más o menos hasta llegar a la altura de la mitad del recipiente para que se macere, esto hay que hacerlo durante 7 días.

3- Introducir en el tanque una manguerita que en la punta tenga enganchado un palito como del tamaño de una dedo, de manera que el palito sobresalga del extremos de la manguera. Introducir la manguera con el palito hasta que el palito toque el fondo del recipiente, allí chupamos como si fuésemos a sacar nafta de un tanque de combustible y el liquido irá pasando 1 balde o los que sean necesarios según la cantidad de vino que estemos haciendo.

4- A medida que vamos haciendo esto hay que volcar el contenido de los baldes a damajuanas de 20 o 25 litros de capacidad, tapar las damajuanas con un corcho pero este debe estar agujereado en el medio para que así pueda ser atravesado por un tubito de plástico transparente. Hay que meter el tubito en la damajuana de forma que el extremo que estamos metiendo atraviese el corcho pero que no llegue a tener contacto con el líquido que está dentro de la damajuana. De esta forma irán saliendo los gases que se van produciendo durante la fermentación, el otro extremo del tubito de plástico lo ubico dentro de un vaso con agua, de manera que se meta la puntita dentro del agua. Notaremos que durante la fermentación producirá burbujas. Dejarlo así durante 30 días.

5- Una vez transcurridos los 30 días procedemos a sacar el corcho de la damajuana y con la misma manguera que use en el paso nro 3 pero con un palito en la punta de la misma que tenga esta vez una longitud de 3 dedos en vez de 1 dedo. Volvemos a poner la manguerita hasta que el palito toque el fondo de la damajuana, de esta manera se evita el contacto con la borra. Otra vez chupamos como si fuésemos a extraer nafta de un tanque y el líquido lo iremos pasando a otra damajuana.

6- Ahora en esta segunda escala de damajuanas, repetiremos lo mismo que hicimos en el paso 4. No nos olvidemos que la borra generada en la primera tanda de damajuanas hay que tirarla. Esta segunda tanda de damajuanas también durará unos 30 días.

7- Ahora hay que hacer una 3era tanda de damajuanas repitiendo de igual manera los procedimientos de las dos primeras tandas de damajuanas.

8- Una vez finalizadas las 3 etapas de 30 días cada una en las damajuanas. Vuelco el vino en damajuanas otra vez más pero esta vez la diferencia es que en vez que ponerles un corchito agujereado con un tubito en el medio, tendremos que ponerle un corchito que quede como medio flojito, es decir que no tape completamente, así hay que dejar las damajuanas otros 30 días más.

9- Una vez finalizada esta 4 etapa de 30 días más la etapa inicial de 7 días, le ponemos a cada damajuanas en vez de un corcho en la boca, irá un globito como los que se usan para carnaval, de manera que no entre nada de aire en la damajuana. Así quedara entre 45 a 60 días.

10- Una vez cumplida esta última etapa, retiramos el globito de cada damajuana y recién allí podremos encorchar las damajuanas o pasar el vino que ya está listo a botellas mas chicas para ir embotellándolo. El vino obtenido tendrá una graduación alcohólica de entre 14 y 15 grados.

Por cada 100 kilos de UVA se extraen aproximadamente 65 litros de vino.

Fuente: http://www.lacavadebolotin.com.ar/Elaboracion%20Casera%20Vino.htm

corcho

Aca les dejo otra para quienes tengan uva chinche(la chiquitita)

Antes que nada , van a ver que es un poco largo pero el punto 6 y el 7 son de discucion y de eleccion asi que pueden obviarse , pero los pongo porque son interesantes.


1) Cosecha
Mi amigo Alejandro tiene en su casa del barrio de Flores, ciudad de Buenos Aires, una gran parra de uva chinche (también llamada Vitis labrusca, isabela, parra brava, parriza, parriza americana, parrón, uva brasilera, vid del Canadá, vid silvestre, vide isabela, vide moranga, videira americana, vinha americana, basta…).

Se trata de una parra muy productiva, con raíces en su patio y un vigoroso desarrollo en la terraza, a pleno sol, libre de edificios y otros generadores de sombra. Desde hace varios años, mi amigo prepara buenos dulces con esas uvas, pero -ya un poco cansado del dulce de uva- me preguntó un día si se podía hacer vino. “Por supuesto”, le dije. Y le conté del Vino de la Costa, de su producción durante muchísimos años, su caída y de su resurgimiento actual, incluso en cooperativas. Obviamente, se entusiasmó con hacer una prueba.

Promediaba el mes de abril y ya había cosechado y procesado casi toda la producción destinándola al usual dulce, pero aún quedaban unos pocos racimos bastante buenos en la planta. Sin esperar más, incluso por los pájaros que en alegre festín diezmaban la parra día a día, cosechamos con cuidado y con tijera (no a tirones) un poco más de las 2/3 partes de un balde de 15 litros. Suficiente para una prueba y, de salir bueno –y que le gustase- podría decidir el año entrante hacer una cantidad mayor.

2) Definición el vino:

Pautamos entonces el vino que queríamos ver terminado. Sería un vino:
a) Joven, para tomar en el año; o sea, sin guarda.
b) Seco, no dulce ni dulzón; o sea, sin rastros de azúcar.
c) Fermentado con levaduras seleccionadas, no con las propias de la uva (las llamadas “salvajes”). (Igual vamos a ver esta opción por si querés elegirla).

Descobajado y Molienda: Desprendimos las uvas de los escobajos (esqueleto del racimo) y las molimos apretándolas a mano. El balde quedó en las 2/3 partes, así que calculamos que teníamos 10 litros de mosto.
¿Cómo calcular el tamaño del fermentador?
En números aproximados, 100 kg de uva, una vez molida y descobajada, ocupará entre 85 y 90 litros. Calculamos un 20% más para el crecimiento del volumen en la fermentación. Sumémosle además un espacio (que queden como mínimo unos 7 a 10 cms. por encima del borde superior) para que se forme una capa de gas carbónico que nos va a servir de aislante para que el sombrero no esté en contacto con el aire y así evitaremos las bacterias acéticas que son las que avinagran el vino. En la práctica: el mosto no debe ocupar más de las 2/3 partes de cada contenedor/fermentador.

3)Azúcar/grado alcohólico:

Apartamos un vaso de ese mosto quitando los hollejos y lo colocamos en la probeta para medir su nivel de azúcar con el mostímetro. (Te aconsejamos comprar un mostímetro y un termómetro. En relación a la probeta, si por ahora no tenés, podés usar un envase largo y angosto como para que el mostímetro pueda flotar libremente).
Nuestra uva alcanzó 9°Bé a 25 °C. O sea que tendríamos un vino final que rondaría los 9° de alcohol v/v. ¡Bastante bien para una uva de Buenos Aires! Podíamos hacer el vino directamente con esta graduación, pero preferí elevarlo un poco para darle mayor estabilidad final a nuestro vinito (y mayor contundencia alcohólica). Decidí llevar el mosto a 10,5°Bé con el método de Chaptal (chaptalización, claro) que es muy sencillo, se multiplica por 17 la cantidad de °Bé que se quiere aumentar por cada litro de mosto. En nuestro caso, para elevarlo en 1,5 ° Bé multiplicamos 17 x 1,5 = 25 gr. por litro. Para nuestros 10 litros, entonces, agregamos 250 gr. de azúcar.
Separamos casi 2 litros de mosto en una jarra y diluimos totalmente el azúcar agitando con energía.


4) Sulfitado:

Llegó el momento de colocar el ‘todopoderoso’ metabisulfito de potasio. El metabisulfito imposibilita la actividad de bacterias, lentifica la de hongos y ayuda a la maceración (liberación de las sustancias colorantes, taninos y otras que contienen los hollejos), fija la acidez y, bue, un montón de beneficios más.
La cantidad de metabisulfito de potasio es de 20 gr. por Hl. O sea, para nuestros 10 litros, unos 2 gramos (lo que equivale, aproximadamente, a media cucharita de té). Recogimos un vaso de mosto y revolviendo, lo diluimos muy bien. Luego lo volcamos a la jarra y luego el mosto azucarado y sulfitado lo vertimos al total del mosto lentamente mientras revolvíamos permanentemente. Esto es importante para que el metabisulfito si diluya uniformemente en todo el volumen.
Dejamos el balde en una zona fresca y oscura, bien tapado (no necesita ser un cierre hermético, sino lo suficiente para que no ingresen insectos, por ejemplo, una capa de nylon y una vuelta de hilo o de cinta adhesiva para sujetar en el borde).
Pasadas 48 horas, la acción del metabisulfito empieza a decrecer y es el momento de incorporar las levaduras para fermentar.

5) Levaduras y Pie de cuba

La fermentación es la etapa en las que las levaduras transforman -entre otros procesos- el azúcar en alcohol.

En la fermentación se declara una lucha de poblaciones de microorganismos: cuanto más se reproducen, más azúcar consumen, más se reproducen, etc. y las que van en desventaja, menos azúcar les queda, menos se reproducen, etc… y esto sucede en escala logarítmica (o sea hipermultiplicativo). Por eso, si una población es mayoritaria en el inicio del proceso y las condiciones la acompañan, es muy probable que gane la carrera. Como nosotros queremos que ganen las levaduras, haremos un 'pie de cuba', que es una porción de mosto con levaduras en gran actividad. Al introducir este pie de cuba en el volumen total se hará el "arranque de fermentación', o sea, les estaremos dando un gran empujón a las levaduras para que entren ganando la carrera desde un principio.

Para fermentar podés elegir:
a) dejar trabajar a las levaduras propias de la uva (también denominadas salvajes, indígenas o autóctonas) o
b) comprar levaduras seleccionadas.

Nosotros elegimos las levaduras seleccionadas. Si te interesa el tema, en la próxima página va una pequeña discusión y el procedimiento para fermentar con las levaduras propias de la uva. Si elegís como nosotros, avanzá directamente hasta la página 8 (Pie de cuba con levaduras seleccionadas).


6) Pequeña discusión sobre levaduras:

Las levaduras propias de la uva que fermentarán el mosto se encuentran en el polvillo blanco que recubre los hollejos y son, igual que las levaduras seleccionadas, del género saccharomyces cerevisiae. No están solas (hay otros hongos y microorganismos presentes) y en el momento de la fermentación competirán por el azúcar. Es una lucha de poblaciones de microorganismos: cuanto más se reproducen, más azúcar consumen, más se reproducen, etc. y las que van en desventaja, menos azúcar les queda, menos se reproducen, etc… y esto sucede en escala logarítmica (o sea hipermultiplicativo). El clima puede afectar la cantidad de levaduras salvajes presentes y su relación con los demás microorganismos. Una buena lluvia puede llevarse unos cuantos cuadros de nuestras aliadas y quedar en desventaja… y al perder la batalla por el azúcar… el resultado es: un mal vino.
Otro riesgo es que como el mosto va perdiendo azúcar y ganando alcohol, hay levaduras que no trabajan bien con niveles de alcohol alto por lo que puede pararse la fermentación antes de completarse. Las seleccionadas aguantan mejor el alcohol en aumento y también las temperaturas de fermentación sin parar de trabajar. Son varios factores que pueden malograr nuestros empeños y abre un resultado final incierto… Escuchamos decir “hay años que sale bien y otros sale mal…, no sé que pasó…”. Fermentar con las levaduras indígenas tiene toda la carga emotiva que contiene hacer el vino con los componentes propios de la uva –e incluso, para los minuciosos, de sabor y aroma, no lo vamos a negar- pero hay que tener en cuenta que se asumen riesgos muy importantes.
Nosotros elegimos la fermentación con levaduras seleccionadas. La recomendamos, más aún, para una primera vinificación.
Si de todos modos preferís hacerla con las levaduras de la uva, en la próxima página va cómo hacer un pie de cuba con levaduras salvajes .

7) Cómo hacer un pie de cuba con levaduras salvajes (como se hacía antaño):

Tenés que definir el día en el que se hará la cosecha (te aconsejamos que te informes en el sitio del servicio meteorológico para ver que no llueva durante los días anteriores). Tres días antes de la cosecha recolectás una porción de uvas (cantidad aproximada: un kilo para cada 10 litros de volumen total de la cosecha. Ej: si estimamos un mosto final de 100 litros, recolectamos unos 10kgs para el pie de cuba).
Descobajás y molés. Dejás fermentar ese mini-mosto en una zona oscura, al abrigo del aire sin agregado de metabisulfito. Una capa de nylon negro (tipo del de las bolsa de consorcio) viene bien para taparlo, sujetado con hilo o cinta adhesiva.
Luego, al cosechar y moler el total de la uva, ahí sí le colocás el metabisulfito como dijimos más arriba (en relación 20gr por Hl) y tendremos listo mosto a fermentar y el “pie de cuba originario” para agregar. Pasá a la página 9 (Fermentación).

8) Pie de cuba con levaduras seleccionadas:

Las levaduras seleccionadas se comercializan secas e inactivas, en bolsitas, listas para hidratar. La cantidad a utilizar depende pero está en el rango de 15 a 20 gr. por Hl, y lo leés en el prospecto. (Para nuestra producción de 10 litros de mosto, nosotros usamos casi 2 gramos).
Activamos las levaduras como dice el prospecto. Generalmente se procede así: Calculamos el pie de cuba formado por el 1% del volumen total (para 100 litros, 1 litro; en nuestro caso de 10 litros, 100cc). Si observamos el mosto encontraremos una superficie suavemente compacta de hollejos. Es el llamado “sombrero” que ya empezó a formarse. Tratamos de romperlo poco. Con cuidado, hundimos el recipiente (que será acorde al volumen que retiramos) por su base, lentamente y lo llenamos hasta sus 2/3 partes, no más, tratando de que no caigan hollejos (o los retiramos).
Calentamos esta porción de mosto hasta una temperatura de entre 30° y 35° en y luego incorporamos en forma de lluvia, revolviendo, las levaduras. Tapamos el recipiente con una tela y lo dejamos en una zona de poca luz (como cuando dejamos levar un bollo de pizza). Recordemos que producirá espuma y aumentará su volumen, por eso es que el recipiente debió llenarse hasta las 2/3 partes, no más. Dejamos pasar unos 20 minutos y tuvimos nuestro pie de cuba espumante, listo para trabajar en grande.

9) Fermentación:

Con cualquiera de los dos pies de cuba, los cuales ya contienen una cantidad importante de levaduras muy activas, reproduciéndose con furor - y por eso liberan calor, claro -, arrancamos la fermentación de todo el volumen, dándole ventaja a las levaduras del pie de cuba por sobre los otros microorganismos.
Vertimos suavemente nuestro pie de cuba, tratando de que no se disperse mucho, ya que un cambio abrupto de temperatura podría afectar a nuestras levaduras al mezclarse con mosto que está a más baja temperatura. Nos servirá el hoyo que dejamos al hundir el recipiente. Allí, en la parte superior del volumen, la temperatura era más cálida y al verterlo suavemente no se dispersó, por lo que se fue homogeneizando la temperatura lentamente y las levaduras se fueron acostumbrando.
Listo. Dejamos trabajar las levaduras.

10) Seguimiento de la fermentación. Descube y prensada:

Cerramos nuestro fermentador con la capa de nylon y las cintas o el hilo. Tiene que estar en un lugar resguardado del sol y del calor. Al fermentar, el mosto subirá su temperatura, y debemos controlar que no pase los 30°. En realidad para esta uva suave es mucho mejor si podemos mantenerla alrededor de los 25°. Controlamos 2 veces por día la marcha de la fermentación a la mañana y a la tarde con el termómetro y el mostímetro. Se registran esos datos para observar una curva de azúcar acorde a una fermentación continua. En los primeros días comenzó una fermentación tumultuosa, con gran consumo de azúcar con muchas burbujas (gran producción de gas carbónico) y de alcohol. Si la temperatura se eleva, se debe bajar. Por ejemplo, pueden sumergirse en el mosto, bolsas o recipientes con hielo, bien limpios y cerrados herméticamente para que el agua no pase al mosto.
Descube: A los 5 días de la molienda (sí, de la molienda, no de la fermentación) retiramos los hollejos. Los olimos para detectar aromas ácidos. No los tenían. Si están buenos, se pueden prensar. Si huelen ácidos, se puede quitar la capa superior con cuidado, sin que toquen el mosto-vino. Se vuelve a oler lacapa de hollejo inferior y si están buenos, se pueden prensar, sino, se descarta la prensada (no vale la pena acetificar el vino por el porcentaje ínfimo de estrujado). Si no se hizo gran cantidad, puede usarse una bolsa de tela, llenarla con hollejos y presionar a mano para extraer el mosto-vino que retengan. Nosotros usamos un colador de arroz y una tela como tamiz y presionamos a mano suavemente.

11) Final de la fermentación:

Pasamos a terminar la fermentación en un bidón con boca más pequeña. Es importante minimizar el contacto con el aire. Hay diversos métodos, como el de colocar un airlock o trampa de aire para que el gas se elimine burbujeando y el aire no pueda ingresar. Hay otros, más sencillos, como colocar un globo para que el gas pueda expandirse pero no permitir el ingreso del aire.
Otra opción es cerrar herméticamente un bidón plástico hasta que en unos días la presión del gas lo infla. En ese momento abrimos muy lentamente la tapa hasta que el gas apenas comienza a salir (“sssssss”). Dejamos así la tapa, lo que mantiene una presión alta que no permite la entrada de aire pero, a la vez, dejará salir el gas si supera esa presión límite.
La que usamos nosotros (para nuestros 10 litros, que ya eran menos de 9 al quitarle el sombrero) fue usar un bidón de 10 litros y apretar sus paredes hasta que el nivel del líquido llegara casi hasta la boca. Lo cerramos bien y el bidón se fue hinchando un poco con la producción de gas carbónico, pero igual tenía suficiente espacio dentro del bidón para contenerlo.

12) Trasiego:

A los 10 días, lo trasegamos a otro bidón dejando barros de levaduras y otros compuestos en el fondo. Ya así lo podés tomar. Pero también podés dejarlo evolucionar un poco, esperar unos 3 o cuatro meses para que termine de completar su vinificación, siempre en lugar fresco y oscuro.
Nosotros decidimos antes de dejarlo evolucionar, clarificarlo. Esto no es fundamental, sino que sirve para lograr un vino más limpio y más estable, porque la clarificación barre con partículas en suspensión y un buen porcentaje de microorganismos. Si no te interesa, pasá a la página 14.

13) Clarificación:

La bentonita es una arcilla que se usa para clarificar. Debe hidratarse con bastante anticipación. Ahora se puede conseguir ahora una “microbentonita” de uso casi instantáneo que se utiliza con la misma proporción, pero no es tan fácil de conseguir como su hermana mayor.
La dosis de utilización está en los 30 gramos por Hl. Para nuestros litros, teníamos que usar 3 gramos.

Preparación de la bentonita:

Se hidrata una primera vez en 10 veces su peso en agua. Por ejemplo, en nuestro caso, para 3 gramos de bentonita, 30 gramos de agua. Se bate. Si es posible con batidora eléctrica. A las 48 horas se le agrega la misma cantidad de agua (30 gramos más) y se homogeneiza nuevamente con batidora eléctrica o enérgicamente a mano. El resultado será un líquido viscoso, un poco más fluido que mayonesa.

Aplicación de la bentonita:

La aplicación se hace generando un buen remolino con el mosto, incorporando en un chorro finito, desde el centro al borde de la vasija, ida y vuelta.
Nosotros, por nuestra pequeño volumen, colocamos la dosis directamente en el bidón, cerramos rápidamente y agitamos violentamente.

14) Frío:

Usamos el frío de la heladera para mejorar el proceso de clarificación, así que el bidón quedó en la zona más baja de la heladera, a resguardo de movimientos. Como dato, la temperatura óptima está en los 5°C, aprox.

Ah! Y colocamos el bidón acostado con la boca sobre el lado superior para poder trasegar después con mucho cuidado el líquido sin moverlo el bidón. Tanto si usaste o no bentonita dejá pasar 7 días para un buen efecto de frío/bentonita o frío sólo.

Si no podés usar frío (porque las vasijas son más grandes del espacio libre en la heladera o freezer) no te preocupes, sólo te puede quedar un poco menos límpido.

15) Evolución final y Embotellado:

Hicimos el trasiego fácilmente con una manguerita transparente a otro bidón limpio. El aroma aparecía contundente a pesar de la baja temperatura. En el nuevo bidón volvimos a apretar las paredes para eliminar el aire y cerramos el bidón herméticamente. Lo dejamos así durante 4 meses.

Lo testeamos en septiembre. Salió como lo esperábamos, rico en aromas y sabores de la uva chinche que nos recordaban el patio del verano; con una graduación alcohólica agradable, que superó apenas los 10°. Nuevamente con cuidado, para no levantar cualquier borra que se hubiera depositado en el fondo, llenamos las botellas. Alcanzó para llenar 12 de 700cc que cerramos con tapones de corcho (yo tenía de corcho natural, pero podían haber sido de aglomerado porque no apuntamos a un vino de guarda).

Se acabaron enseguida.


Fuente:http://hacedoresdevinos.com.ar/content/view/29/2/
vino


Aca dejo una guia para hacer vino , se baja a la pc para mas comodidad.


artesanal
http://hacedoresdevinos.com.ar/files/INV_vinocasero.zip


Datos útiles

En este link consiguen donde comprar insumos,instrumentos,elementos
http://hacedoresdevinos.com.ar/content/view/34/31/

Acà tienen donde comprar corchos.
http://hacedoresdevinos.com.ar/content/view/21/31/

Bueno , si no tenès parra , acà tenes lugares donde comprar uva para buen vino

http://hacedoresdevinos.com.ar/content/view/19/31/

Para los mas interesados , les recomiendo leer este libro.
Elaboración Artesanal del vino
Colección: Manual para la vida autosuficiente
Carlos Pérez, Juan Luis Gervás
Ed. BLUME

Es un libro español, obviamente escrito para España, por lo que habrá que adecuar ciertos parámetros, incluidas las variedades viníferas. Contiene un capítulo sobre la elaboración de vino espumoso (método champanoise). Quizás un poco desprolijo en el cruce de métodos de clarificación (depende del ítem, se desdice en algunos casos) y algunos consejos como, por ejemplo, la hiperoxigenación del mosto en la elaboración del vino blanco para contrarrestar la futura oxidación del vino elaborado. De todas formas, es un libro bastante completo y sencillo de seguir, con indicaciones para montar una bodega con todos los elementos necesarios y ponerse a trabajar.

Espero que les guste la idea y si alguien prueba cuente como le fué.
Saludos y.............

parra

16 comentarios - Hacé vino casero,artesanal.

@aitopes +1
Buen post! Hic!
@yummy103
muy bueno , si tuviera puntos te daría.
voy a provar y te llamo , me pasas tu celu?
@PENSANTE
Gracias linda, te dejo 10 puntos asi llegas a full.
@PataDePollo
Yo con la uva chinche de casa hago un vino .....

Saludos!!

...
@aingar
Y el link del libro???
@kilsor
hola una cosulta pro las dudas una tabla en la q se representen lso datos para el uso del mostimetro no tendras? osea para saber la cantidad de azucar exacta para echarle a la mescla, gracias
@Nicolas1186
no consigo el metabisulfito de potasio que hago??? se puede hacer sin eso??
@The_boy_rat
cual es la diferencia entre la uva grande y la uva chinche
@pabloplancha
buena informacion, gracias por compartir
@pytufo
como estudiante de gastronomia te digo que esta muy bien explicado gracias
+ 10 puntos