Resumen de los vecinos mueren en las novelas
Los vecinos mueren en las novelas:

VISITA DESPUÉS DE UNA TORMENTA:

John Bland (escritor irlandés de novelas policiales) era un hombre que siempre que se mudaba visitaba a los vecinos. Su mujer se llama Anne. Vivían en Londres hasta que se mudan al campo donde solamente tenía como vecina a una anciana. Cuando llegan a la casa nueva, la mujer le dice que su papá había llamado y que no había dormido bien por lo que tenía que ir a visitarlo a Londres, el esposo enojado porque no habían desarmado las cajas de mudanza la deja ir. El papá de Anne es viudo y está enfermo, por eso ella siempre salía para ayudarlo. Él se va a dar un paseo para sacarse el enojo. De pronto ve la chimenea de la casa de la vecina y decide ir a visitarla. La casa era muy vieja. Toca la puerta, y le abre una anciana, se llamaba Emma Greenwold. Toman el té, e inician una conversación. La señora le pregunta a que se dedicada, y el joven le respondió que escribe novelas policiales, entonces le pregunto si ya tenia pensado la idea para su próxima novela y el responde que no. Ella decide contarle un suceso, una historia de un crimen en 1954.

¿VIAJA USTED SOLA?

La historia que le cuenta es de un viaje en tren a Edimburgo. La anciana llega a la estación. El tren salía desde Kinas Cross desde el anden 5. La señora entra a un compartimiento porque tenía las cortinas cerradas, pero cuando entro, escucho una voz que dijo. “Por favor no abra las cortinas”. Había una muchacha, le pregunta si viajaba sola, a la anciana le puso incomoda la pregunta , pero sintió que la joven quería iniciar una conversación, le respondió que sí. ”. Además nunca se relacionaba con gente en viajes. La anciana se quiere ir a otro compartimiento y la chica le pide que no se vaya que no quería viajar sola, entonces la anciana se queda. Entra el guarda a pedir los boletos y la joven se paraliza, cuando el hombre se va se pone a llorar. La mujer la abraza y la chica le dice que alguien quiere matarla.

ALGO ABOMINABLE HA SUCEDIDO EN ESE CUARTO:

La chica sigue llorando, siente nuevamente pasos. Las luces disminuyen, ambas mujeres están temblando. La chica agarra el picaporte de la puerta para que no la puedan abrir, los pasos se alejan. La anciana le dice que pidan ayuda y la chica no la deja. Le empieza a contar la historia de por qué quieren matarla. Ella era mucama y trabajaba en una casa donde los dueños se habían ido a París por eso ella se iba a ir a Edimburgo para sus vacaciones. Antes de tomarse el tren tenía que revisar la casa en donde trabajaba, cuando entra al cuarto de huéspedes y ve a un hombre bajo, casi calvo y le llamó la atención porque su cabeza subía y bajaba desapareciendo por la ventana. El hombre estaba mirando hacia abajo cuando de golpe sube la mirada y se queda mirando a la mucama. Ella inmediatamente Sale del cuarto, se encierra en la cocina y llama a la policía pero no sabe qué decirles entonces corta. Sentía miedo de que el hombre haya entrado por la puerta principal que había quedado abierta pero al final decide salir de la cocina para ver y no había nadie. Cierra rápido la puerta principal y se va a la biblioteca para ver si pasaba algo en la casa de los vecinos que estaban escuchando la radio. Todo estaba bien entonces se toma un taxi y se va a la estación, cuando sube al tren ve por la ventana al hombre calvo, el ve que ella esta ahí.

UNA NOCHE EN EL INFIERNO:

La chica termina de contar la historia. La anciana no podía creerle y dice que son ilusiones de la chica pero ella le dice que es verdad, entonces de a poco comienza a creerle. La joven le dice que se llama Julie. El tren en el que viajaban no tenía paradas y la anciana no sabía qué hacer, se le ocurrió entre otras cosas cambiarse de compartimiento, donde hubieras más gente, pero se la saco de la cabeza inmediatamente porque otra vez ella se dejaría ver. Entonces decidieron salir de allí juntas, a la joven la encerrara en el toilet y le dijo que la esperara ahí, y si ese hombre esta allí, le prometió que harán lo que sea para estar seguras, y si no estaba, viajaran juntas hasta llegar al destino. La señora le dijo que cuando regresara le iba a tocar tres veces la puerta.
La anciana empezó su búsqueda por todo el tren. Primero regresó a su vagón, la búsqueda comenzaba desde allí. En el siguiente vio a un hombre rubio, el estaba solo. En ese vagón parecía no haber más pasajeros.
Cuando abrió la puerta del otro escucho unos pasos, alguien que se acercaba, pero era un hombre uniformado, el guarda.El le pregunta si podía ayudarla. Noto que no era el mismo que les había pedido el pasaje. Le contesto que solo venia a estirar un poco las piernas, el le contesto que desde ese vagón comenzaban las literas y camarotes, y que ese sector permanecerá cerrado hasta la mañana.
Mientras los recorría no pensaba que pudiera encontrar a aquel hombre.
Enseguida sintió un escalofrió, alguien se encontraba en el siguiente vagón, y pensó que ese hombre estaba en alguna parte de allí.
Entro al vagón, y sus temores volvieron a su cabeza atormentándola, y decidió irse hasta que recordó lo atemorizada que estaba esa muchacha, y que debería sacarse las dudas. Descubrió que el vagón estaba completamente vació.
Siguió recorriéndolos, en el cuarto no se encontraba nadie, en el 5to tampoco. En el siguiente vio una mujer que estaba con un niño, al escuchar los pasos, la señora se asomo. Luego vio un sacerdote. Y finalmente en el último, no había nadie.

Entro en los vagones de primera clase. Tenía una larga alfombra que cubría todo el piso. Y en un instante sintió a alguien que cerro la puerta, y las luces terminaron de apagarse por completo .Ella se movió buscando algo donde apoyarse, hasta que encontró el vidrio del primer compartimiento. La puerta estaba abierta, logro entrar y se sentó.
Y alguien le hablo: “Por lo visto viajaremos a oscuras esta noche”. La señora se asustó, era un hombre, que estaba cerca de ella. Ella le pidió que no la asustara, parecía un señor maduro, no muy joven, y sintió que se le acaba el aire.
De pronto empezaron a hablar, y la señora le dijo que su esposo la esperaba, que se tenía que ir, siguieron hablando un largo rato hasta que se decidió ir.
Seguid recorriendo el tren, cada vez caminaba mas rápido, en un vagón había un señor solo, y la última puerta estaba vacía.
Finalizando su recorrido regresó, llego al toilet, toco tres veces la puerta, julie pregunto si era ella, abrió la puerta lentamente y la abrazo, le dijo que estaba todo bien, que no había nada porque preocuparse. Regresaron a su compartimiento. Las dos querían distraerse hablando de otra cosa, y la anciana le prepuso dormir.
Ella aceptó. Y fue ahí donde escucho su voz. “¿Recuerda cuando le dije que en la estación ese hombre me seguía mirando? ella le contesta que sí, “Aun lo siento”.


PÁNICO EN LA ESTACIÓN…

Ahora viene la parte más rara de esta historia. El tren arribaba a la ciudad, la anciana se despertó, abrió las cortinas de las ventanas, y no quiso despertar a Julie. Se dirigió al tolei, antes de abrir la puerta agarró su bolso, y también corrió las cortinas que deban al pasillo. Cuando Salió del toilet vio a dos niños que peleaban, y en ese momento vio las cortinas cerradas del compartimiento donde se encontraba la joven. Fue en ese instante donde algo le decía que no entre, el estaba ahí adentro, el tren ya se había detenido. La anciana debía salir de allí. Se bajó del tren, pensó en correr, pero iba a levantar sospechas. Ella siguió caminando y nunca volvió la vista hacía atrás.

La señora Greenwold, sentada en el borde de su sillón, parecía algo perturbada, y permaneció un instante en silencio. Le preguntó si le interesaría escribir esa historia. Ahora John entendía que la señora invento esa historia para que el la escuchara, mientras la escuchaba no entendía porque la muchacha no saltaba del tren apenas vio al sujeto en la estación, tampoco había una buena razón para que no acudan al guarda. Y mas increíble aún abandonarla por una extraña certeza de que el asesino estaba allí. La señora preocupada porque no le contestaba le pregunto de nuevo, y contesto que por momentos parecía que estaba escuchando una novela. Ella le contó que después de realizar ese viaje se quedo con la duda de que si esa chica sigue viva, día tras día tenía el diario en sus manos y nunca quiso saber si se había cometido un crimen en un tren en Edimburgo. No quería tener la certeza de que aquel día pudo salvarle la vida a otro ser humano y que esa pequeña duda ha aliviado su conciencia durante esos años.

Luego de un silencio, le pregunta si su historia no le resulta interesante para su próxima novela, el mismo dijo que le parecieron los capítulos de una novela. Jonh pensó que la anciana le tomó el pelo, pero a pesar de eso, aquellas escenas del tren eran formidables. Nunca había escuchado un relato tan interesante.
Jonh para sacarse la duda, le pregunta: creo no entender muy bien por qué usted simplemente se fue, permítame decirle que me resulta un poco inverosímil. La señora lo miró, y le hizo una pregunta: ¿Puede decirme qué sería capaz de hacer usted si siente que la muerte está cerca?
Ella trató de explicarle que no intentaba justificarse, y que en ese momento no pensó, pero después entendió que era necesario huir.
Luego dijo que piense que ese hombre, tenía planeado matarla en ese momento, era el lugar perfecto, el tren no tenía paradas, las cortinas cerradas, ¿Quién iba a creer que a la luz del día la iba a matar?
Ese tipo debió suponer que la muchacha le contó la historia a la anciana, una historia que podía serle muy peligrosa, auque dudara de lo que la muchacha vio. Siguió explicándole que el no sólo la conocía sino que ellas dos eran las únicas dos que sabían lo que había sucedido en aquella casa. No había otro testigo que la misma anciana, por lo tanto tendría que ser su próxima víctima.


VIVIR EN EL CAMPO NO CAMBIARÁ LAS COSAS. -

La tarde caía, John le dijo que ese viaje era solo una anécdota, que no le resultaba atractivo para su próxima novela. Ella le pidió disculpas y dijo que a lo mejor le podía parecer de algún interés. Luego le preguntó si su idea para la próxima novela era interesante, contestó que eso esperaba , y recordó que la anciana le había hecho esa pregunta antes , y que contestó que no. Y esa pequeña trampa lo hizo quedar mal, él no pudo dudar de que la señora era lista.

Ella, entusiasmada porque el tenía la idea para su próxima novela, le pidió que se la contara.
John trató de desviar la conversación y le dijo que no quería demorarla, que tal vez ella esperaba a alguien.
Sin duda la anciana no era de recibir visitas, así que le dijo que no.
John prosiguió:
Comenzare desde el principio. La tarde en que vinimos a conocer la propiedad pasamos por este camino y vi a una mujer mayor en l jardín. Era usted, y hoy mientras subía para llegar aquí, percibí que su casa era la única, aparte de la mía, en este lugar.

John le dijo que apenas era la idea central. Y siguió contándole:

Se me ocurrió a partir de nosotros, un matrimonio joven, que tiene como única vecina una anciana. Algunas cosas de esta realidad me ayudará para empezar a armar la historia. Comenzaré diciendo que soy un escritor algo mediocre que sabe que nunca ganará mucho dinero. Digamos que me case con una muchacha que en pocos años heredará una fortuna, que me permitirá vivir sin la necesidad de dedicarme a otra cosa. Todo fue bien durante el primer año, le confieso que nunca estuve enamorado de ella, pero era simpática. Después comenzaros algunas diferencias, al principio no le di importancia. Pensé que las cosas iban a seguir como antes. Ella pasaba mucho tiempo afuera de casa, esas desapariciones y una creciente irritación por cualquier cosa que yo pudiera hacer o decir, me alarmaron. Sus eran cada vez mas frecuentes, y eso sólo podía significar una cosa: Había otro tipo.
Decidí disimular mis sospechas, no le preguntaba nada cuando ella salía, pensaba que era solo una aventura, que como tal tendría que terminar.
Presentí que cualquier discusión podría desencadenar una separación. Por un tiempo todo siguió normal, hasta que sus salidas empezaron a ser más frecuentes. Después enfermo el padre, y el la empezó a llamar para que lo acompañara cuando le sobrevenían pequeñas crisis debidas a una afección cardiaca que en poco tiempo, le dijeron los médicos, lo dejaría sin vida. Anne empezó a salir de su cada dos veces por semana, hasta que decidí seguirla.
La acompañe hasta la puerta del edificio y ni bien partió tome un taxi y la seguí hasta el Soho, donde se detuvo en una esquina, un muchacho la esperaba, se subió al auto y la estrecho entre sus brazos.
Sabía que cualquier cosa que hiciera para salvar nuestro matrimonio sería absurda, nunca había visto a mi esposa así, ella estaba perdidamente enamorada de ese hombre.
La idea de vivir en el campo era un viejo proyecto que teníamos desde que nos casamos. Yo decidí llevarlo adelante. Hoy mismo apenas llegamos, su padre la llamó por teléfono, y es la razón por la que ahora ella esta en Londres.
Ahora la distancia justificara las demoras, y es por eso que aceptó fácilmente vivir aquí en Chipping Campeen. Me di cuenta que somos nosotros dos los que estamos aquí, cuando cruce su jardín ahí mismo si me ocurrió la idea, yo mismo entrando en su casa, usted parte de la novela, yo el protagonista.
Pero todo comenzará así. UN HOMBRE QUE TIENE POR COSTRUMBRE VISITAR A SUS NUEVOS VECINOS LLEGA A LA CASA DE UNA ANCIANA ABSOLUTAMENTE DESCONOCIDA. ÉL MISMO NO SABE, HASTA QUE LLAMA A LA PUERTA, QUE HA DECIDO MATARLA.


UNA NOVELA HA COMENZADO –

John, siguió describiendo la novela:
Esperaré hasta la noche, nadie me vio llegar aquí, y nadie me verá salir. El momento de la muerte debe ser violento, tendré que borrar mis huellas, que sólo se encuentran en esta taza, en el atizador, claro. Cuando llegue a mi casa Anne no estará, porque usted ya sabe se encuentra con su amigo en Londres.
Entonces ensayare lo que les diré a los policías cuando me pregunten: Al irse Anne después de un rato decidí tomar una siesta.


UN HOMBRE EN QUIEN CONFIAR.

MUCHO MAS LOCA QUE TÚ.

ALGO SE MUEVE EN LA CASA DEL VECINO.


UN DOBLE DESCUBRIMIENTO.

DOS MOUNTROS.

UN HOMBRE EN QUIEN NO CONFIAR.


FINAL DE UNA NOVELA.