UNESCO

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) nació el 16 de noviembre de 1945. Lo más importante para este organismo de las Naciones Unidas no es construir escuelas en países devastados o publicar hallazgos científicos. El objetivo de la Organización es mucho más amplio y ambicioso: construir la paz en la mente de los hombres mediante la educación, la cultura, las ciencias naturales y sociales y la comunicación.
La UNESCO es un laboratorio de ideas que marca estándares para establecer acuerdos a nivel mundial relativos a los principios éticos incipientes. La Organización también desempeña un papel de centro de intercambio de información y conocimiento. Al mismo tiempo, ayuda a los Estados Miembros en la construcción de sus capacidades humanas e institucionales en sus diferentes ámbitos de actuación. La UNESCO promueve la cooperación internacional en materia de educación, ciencia, cultura y comunicación entre sus 193 Estados Miembros y sus seis Miembros Asociados.

El Patrimonio de la Humanidad

El Patrimonio es un legado, lo que vivimos en el presente y lo que transmitimos a las futuras generaciones.
Todos los países poseen sitios y monumentos de interés local o nacional, pero para que éste “patrimonio nacional” sea considerado “patrimonio mundial” tiene que ser un “patrimonio de valor universal excepcional”.
Un lugar declarado Patrimonio de la Humanidad, es un sitio específico (sea bosque, montaña, lago, cueva, desierto, edificación, complejo o ciudad) que ha sido nominado y confirmado para su inclusión en la lista mantenida por el Programa Patrimonio de la Humanidad, administrado por el Comité del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. El objetivo del programa es catalogar, preservar y dar a conocer sitios de importancia cultural o natural excepcional para la herencia común de la humanidad. Bajo ciertas condiciones, los sitios mencionados pueden obtener financiamiento para su conservación del Fondo para la conservación del Patrimonio de la Humanidad. Fue fundado por la Convención para la cooperación internacional en la protección de la herencia cultural y natural de la humanidad, que posteriormente fue adoptado por la conferencia general de la UNESCO. La primera ciudad catalogada como "Patrimonio Cultural de la Humanidad" fue Quito en 1978, conjuntamente con la ciudad polaca de Cracovia.
Al año 2008, el catálogo consta de un total de 878 sitios, de los cuales 679 son culturales, 174 naturales y 25 mixtos, distribuidos en 145 países; Italia tiene el mayor número de sitios (43) catalogados como "Patrimonio Cultural de la Humanidad". La UNESCO se refiere a cada sitio Patrimonio de la Humanidad con un número de identificación único, pero las nuevas inscripciones incluyen a menudo los sitios anteriores ahora enumerados como parte de descripciones más grandes. Consecuentemente, el sistema de numeración termina actualmente sobre 1.200, aunque realmente hay menos catalogados.
Cada sitio Patrimonio de la Humanidad pertenece al país en el que se localiza, pero se considera en el interés de la comunidad internacional y debe ser preservado para las futuras generaciones. La protección y la conservación de estos sitios son una preocupación de los 184 países que apoyan al Patrimonio de la Humanidad.
Proceso de nominación
El proceso de nominación comienza cuando un país desarrolla un inventario con todos sus sitios con propiedades naturales y culturales significativas para ser incluidos en la Lista Tentativa, y es importante porque un país no puede nominar un sitio que no haya estado incluido en ésta. A continuación, puede seleccionar un sitio de esta lista para ubicarla en un Expediente de Nominación. El Centro de Patrimonio de la Humanidad ofrece ayuda en la confección de este expediente, el cual debe ser lo más completo posible.
Luego, el expediente es evaluado independientemente por dos organizaciones: La Unión Mundial para la Conservación y el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS, por sus siglas en inglés). Estas entidades después elevan sus recomendaciones al Comité del Patrimonio de la Humanidad. El Comité se reúne una vez al año para determinar si incluir o no a cada sitio nominado a la lista definitiva, y a veces suspende la decisión para solicitar más información a los estados miembros. Hay diez criterios de selección que un sitio debe cumplir para ser incluido en la lista.
Criterios de selección
Para ser incluido en el la lista de Patrimonios de la Humanidad un sitio debe tener un "sobresaliente valor universal" y debe satisfacer al menos uno de los siguientes criterios de selección.
I. Representar una obra maestra del genio creativo humano.
II. Testimoniar un importante intercambio de valores humanos a lo largo de un periodo de tiempo o dentro de un área cultural del mundo, en el desarrollo de la arquitectura o tecnología, artes monumentales, urbanismo o diseño paisajístico.
III. Aportar un testimonio único o al menos excepcional de una tradición cultural o de una civilización existente o ya desaparecida.
IV. Ofrecer un ejemplo eminente de un tipo de edificio, conjunto arquitectónico o tecnológico o paisaje, que ilustre una etapa significativa de la historia humana.
V. Ser un ejemplo eminente de una tradición de asentamiento humano, utilización del mar o de la tierra, que sea representativa de una cultura (o culturas), o de la interacción humana con el medio ambiente especialmente cuando éste se vuelva vulnerable frente al impacto de cambios irreversibles.
VI. Estar directa o tangiblemente asociado con eventos o tradiciones vivas, con ideas, o con creencias, con trabajos artísticos y literarios de destacada significación universal. (El comité considera que este criterio debe estar preferentemente acompañado de otros criterios).
VII. Contener fenómenos naturales superlativos o áreas de excepcional belleza natural e importancia estética.
VIII. Ser uno de los ejemplos representativos de importantes etapas de la historia de la tierra, incluyendo testimonios de la vida, procesos geológicos creadores de formas geológicas o características geomórficas o fisiográficas significativas.
IX. Ser uno de los ejemplos eminentes de procesos ecológicos y biológicos en el curso de la evolución de los ecosistemas.
X. Contener los hábitats naturales más representativos y más importantes para la conservación de la biodiversidad, incluyendo aquellos que contienen especies amenazadas de destacado valor universal desde el punto de vista de la ciencia y el conservacionismo.
Desde 1992 la interacción entre el hombre y el medio ambiente es reconocido como paisaje cultural.

La Quebrada de Humahuaca Patrimonio de la Humanidad


Durante la sesión realizada el 2 de Julio del 2003 en París, Francia, el valle andino que se extiende por 155 kilómetros en el noroeste argentino, obtuvo el voto unánime de los 21 integrantes del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, que calificó el paisaje como un "sistema patrimonial de características excepcionales".
La presentación ante la UNESCO de toda la documentación que fundamentó la candidatura de la Quebrada, se remitió a fines de enero de 2002, y se elaboró en el marco de un convenio entre el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la Provincia de Jujuy, firmado en junio de 2001 por el gobernador de la provincia de Jujuy.

La Quebrada


La Quebrada de Humahuaca es un valle profundo labrado por el Río Grande en la Cordillera Oriental de los Andes. Se origina a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, en las nacientes del Arroyo La Cueva y avanza entre importantes cordones montañosos rumbo al sur hasta la Cuesta de Bárcena, donde el paisaje se transforma, los cerros pierden altura y las áridas estepas dan paso a in bosque exuberante.
A lo largo de sus 120 Km de recorrido, desembocan a la quebrada valles menores que descienden de las Serranías de Zenta y Tilcara por el naciente o de las Sierras Alta y Chañi por el poniente. El estrecho fondo ha sido intensamente modificado por el trabajo humano, en tanto que sus laderas permanecen vírgenes, ajenas a la historia que transcurre a sus pies.
A pesar de su aridez, la Quebrada de Humahuaca es un ámbito muy favorable para la ocupación humana, ya que combina tierras fértiles e irrigables, buenos pastos para el ganado, frutos y animales silvestres para la recolección, llegó a dar sustento a una densa población hacia el final de la era prehispánica y aun hoy produce alimentos para consumo de una vasta región. Interpuesta entre el Altiplano y los valles subtropicales, constituye además una vía obligada para la circulación de recursos en el heterogéneo paisaje de la Cordillera Oriental y una ruta nacional para la comunicación entre las sociedades andinas y las chaqueñas o amazónicas. Esto le confiere importantes ventajas estratégicas y, desde el amanecer de la historia, definió su destino de nexo entre regiones y pueblos.
Por cierto, el modo en que la Quebrada desempeño su papel articulador fue cambiando a lo largo del tiempo, conforme los grupos humano adoptaban nuevas formas de proveer su sustento y de relacionarse entre sí. Así, con el correr de los siglos, fue territorio del cazador nómade, circuito de trashumancia, senda de caravanas, camino del Inca, Camino Real, ferrocarril del norte, Ruta Panamericana y corredor bioceánico. Sirvió de espacio de encuentro, intercambio o enfrentamiento entre pastores puneños y agricultores de valle, culturas andinas y selváticas, indígenas y europeos, patriotas y realistas, argentinos y bolivianos. Por ella circularon la sal y el maíz, el sebil y la turquesa, el aguardiente y la plata potosina.
Diez mil años e historia han dejado innumerables huellas en el valle del Rio Grande. Poblados en ruinas, antiguas terrazas de cultivo, enigmáticas figuras grabadas en las rocas, capillas coloniales y una rica cultura en la que se funden elementos de raíz prehispánica, criolla y europea, son solo los rastros más notorios de una gesta que se inició Al final de la Edad de los Hielos, cuando reducidos grupos de cazadores descubrieron el valle y contemplaron por primera vez los colores de sus cerros.

Su Historia.


Se puede dividir el pasado prehistórico de la Quebrada en cuatro grandes épocas caracterizadas por las distintas formas en que los pueblos abordaron la naturaleza y se relacionaron entre sí. Se los llama: Era de los Cazadores, Era de los Pastores y Agricultores, Era de los Guerreros y Era del Imperio.

La Era de los Cazadores
(Periodo Arcaico 9000-1000 A.C.)

Los primeros pobladores llagaron a la Quebrada hace poco más de diez milenios, cuando finalizaba la Edad de los Hielos o Pleistoceno. Los vestigios de su presencia han sido descubiertos en las cuevas de Humahuaca, Inca Cueva y Pintoscayoc. Allí se encontraron los fogones a cuyo alrededor buscaron calor y prepararon sus alimentos, restos de comida, herramientas, tumbas y las primeras pinturas plasmadas en las paredes.
La subsistencia de aquellos grupos estaba basada en la caza de vizcachas, vicuñas, guanacos y venados y en la recolección de plantas silvestres, como la raíz del soldaque, las semillas del algarrobo y el fruto del cardón o pasacana. Los cazadores recorrían circuitos anuales que enlazaban el valle de Humahuaca con sectores de la Puna y tal vez de los bosques orientales. También practicaban en redes de intercambio que les permitían obtener recursos de lugares aún más lejanos, como la costa del Océano Pacífico o los llanos del Chaco.
Por la movilidad que tenían los cazadores no invertían mucho trabajo para acondicionar los lugares donde habitaban. En Inca Cueva, solo cavaban en al piso del abrigo un refugio circular a modo de vivienda y algunos pozos a los que revistieron con paja para que sirvieran de depósitos. Utilizaban cueros, mallas tejidas con fibra vegetal, lana y hasta cabello humano para confeccionar vestimentas, cuerdas, hondas y bolsas de diversos tamaños. Los recipientes eran cestas, calabazas y trozos de madera ahumada, las herramientas punzones, agujas, espátulas y cucharas de hueso o de madera, junto con algunas rocas dotadas de toscos filos para cortar o raspar. Utilizaban como armas lanzas y dardos de madera con puntas de piedra tallada.
Se han encontrado objetos vinculados a la ornamentación personal, la música y el ritual, que incluyen plumas, pigmentos, pendientes y collares de valvas de moluscos, hueso, semilla y turquesa, flautas de caña o hueso y pipas de piedras pulida o elaboradas con hueso de puma, las substancias que en ellas fumaban, se recuperaron semillas de sebil, una planta alucinógena que crece en los bosques al Oriente de los Andes Centrales y Meridionales.
La supervivencia exigía una estrecha cooperación entre los miembros de cada grupo, que estaba formado por varias decenas de individuos que compartían el sustento y no marcaban diferencias de propiedad más allá de los bienes personales y de uso cotidiano. Hacia al final de esta era, es probable que ciertos individuos hayan ocupado temporariamente posiciones destacadas de liderazgo y prestigio por su destreza, carisma o el apoyo de una red de parientes y conocidos.
Hace aproximadamente 4.000 años, la vida de la Quebrada comenzó a cambiar paulatinamente. La reducción de la áreas de caza debido al crecimiento de la población, un prolongado periodo de sequia y la propia competencia entre individuos por ocupar aquellas efímeras posiciones de jerarquía, favorecieron el desarrollo de nuevos modos de manipular animales y plantas que permitían obtener mayor rendimiento de estos recursos.

La Era de los Pastoreos y Agricultores
(Periodo Formativo 1000 A.C.-900 D.C.)

El pastoreo y la agricultura trajeron consigo una reducción del movimiento, ya que fue necesario permanecer cada vez más tiempo al cuidado de los sembrados de papa y maíz, o alternando entre lugares cercanos en busca del mejor pasto para los rebaños de llamas. El trabajo humano comenzó a domesticar también el paisaje, imprimiendo en él la geometría de sus chacras, modificando el curso del agua o cambiando la tonalidad de las praderas.
El arraigo llevo por primera vez a construir viviendas duraderas. Sus restos han sido hallados en Antumpa, Estancia Grande, El Alfarcito y en el área urbana de Tilcara. Utilizaron piedra y barro para edificar los corrales y las habitaciones, que en un comienzo eran circulares y fueron luego reemplazadas por formas cuadrangulares. Las viviendas se encontraban dispersas en los campos de cultivo, como sucede actualmente entre la población rural de la zona. Esta forma de asentamiento refleja los cambios que había experimentado la sociedad de esta era. La agricultura y la ganadería permitieron a grupos pequeños alcanzar la autosuficiencia trabajando intensamente espacios reducidos. Es en este contexto que se estableció la propiedad de los animales, de la tierra y de sus frutos, mientras que la familia y las relaciones de parentesco asumieron un papel importante. La producción de alimentos permitió sustentar a mayor cantidad de personas en áreas restringidas y con el tiempo surgieron así las primeras aldeas, y con ellas, nuevas formas de convivir y comunicarse.
El sedentarismo facilitó la exploración de nuevos materiales y tecnologías y permitió aumentar los bienes personales. Hace alrededor de tres mil años comenzó a usarse el barro para la fabricación de vasijas, las ollas de cerámica hicieron posible hervir los alimentos, que resulto un cambio importante en la dieta. Con la fibra de la llama se crearon otras formas de teñir y tejer, creándose nuevas prendas, como la camisa o unku. También se inicio el trabajo de los metales, como el cobre, oro y plata, por martillado en frio y fundición. El metal fue utilizado principalmente para la confección de brazaletes, anillos y otros ornamentos. El arco y la flecha reemplazaron por esta época a la lanza y la estólica.
Las nuevas formas de trabajo y de relación entre las personas tuvieron su correlato en la vida religiosa, donde asumió un papel destacado el culto a los antepasados como guardianes del hogar y de la tierra.
Entre fines de este periodo y comienzos del siguiente llegaron a la Quebrada ecos de la lejana civilización de Tiwanaku, que tenía su centro urbano y religioso cerca del lago Titicaca. Esta influencia se manifiesta en la presencia de algunos objetos que han sido importados de aquellas tierras.

La Era de los Guerreros
(Periodos de Desarrollos Regionales 900-1430 D.C.)

A fines del primer milenio después de Cristo, se inició una época de incertidumbre y enfrentamientos entre grupos que trajo aparejados cambios significativos en la sociedad. Este proceso, llevó a los habitantes de la Quebrada a vivir en grandes aldeas conglomeradas y fortificadas, consolidando al mismo tiempo un orden jerárquico en la sociedad. El desencadenamiento de los conflictos coincide con el comienzo de un prolongado periodo de sequias. Este fenómeno climático debió afectar severamente a los pueblos del altiplano y la Puna, donde el éxito de los cultivos y el bienestar del ganado dependían estrechamente de las lluvias.
Cualquiera haya sido la causa original de las luchas, lo cierto es que afectaron profundamente los modos de vida en la Quebrada, la población abundo primero las porciones altas de los valles laterales, concentrándose en la Quebrada principal. Al persistir los conflictos, renunciaron a vivir próximos al agua y a sus chacras, buscando el amparo de lugares altos, donde la gran visibilidad, las dificultades del terreno y la proximidad de un gran número de vecinos les ofrecían ventajas defensivas. Allí establecieron sus poblados, cuyas ruinas se conocen hoy con el nombre de “pukaras o pucara” que en quecha significa “fortaleza”
Para sustentar a esta población, cada vez más numerosa y concentrada, fue preciso extender las áreas agrícolas, limpiando y nivelando terrenos hasta entonces no aprovechados y construyendo nuevos sistemas de riego.
La inseguridad, el hacinamiento en los poblados y la intensificación productiva brindaron las condiciones en las que ciertos sectores o linajes lograron consolidar situaciones de privilegio, instituyendo desigualdades sociales de carácter estructural. Este fenómeno fue acompañado por procesos de integración política que crearon fuertes relaciones de subordinación entre comunidades. El nuevo orden y las actividades públicas que lo acompañan se reflejan en la aparición de plazas y de arquitectura pública. Es probable que el culto a los ancestros haya brindado el marco ideológico en el que las diferencias sociales se tornaron hereditarias, como lo sugiere la presencia de tumbas con ricas ofrendas asociadas con aquellos espacios públicos.

La Era del Imperio
(Periodo Inca 1430-1536 D.C.)

En el curso del Siglo XV la Quebrada de Humahuaca fue incorporada al Imperio de los Incas. La superioridad militar y económica del Tawantinsuyu era tal, que los omaguacas no pudieron resistir la conquista. El dominio incaico trajo consigo importantes cambios en el orden político local, desplazando algunos de los linajes y comunidades que hasta entonces gozaban de mayor poder y encumbrando a otros que actuaron como intermediarios entre el Imperio y la población local. Los nuevos gobernantes levantaron edificios de carácter religioso y administrativo, como lo ejemplifica la Iglesia del Pucará de Tilcara o la arquitectura pública frente a la plaza de La Huerta.
Los pueblos sometidos pagaban tributo al Tawantinsuyu mediante trabajo. Toda persona adulta tenía obligación de dedicar varias jornadas de labor cada año para beneficio del estado, los Incas trasladaban comunidades enteras lejos de su lugar de origen para prestar servicio permanente como soldados, pastores, arrieros, artesanos o agricultores. Para aprovechar esta mano de obra, establecieron talleres y grandes centros agrícolas, cuya producción era destinada a financiar le burocracia, el ejercito, el culto estatal, las obligaciones contraídas con líderes locales y ceremonias en las que periódicamente se distribuía coca, chicha y alimentos a la gente como forma de legitimar la conquista frente a los pueblos sometidos.
También construyeron la famosa red vial inkaica, con sus tampus o postas camineras asociadas. El camino principal recorría el Valle del Rio Grande de norte a sur, con ramales secundarios que conducían atreves de las Quebradas laterales hacia la Puna y los Valles. Erigieron además fortalezas en corredores estratégicos controlando así el acceso a la Quebrada, particularmente desde el oriente, donde se encontraba la frontera del imperio.
Los Inkas respetaban las wakas locales pero imponían el culto estatal en todo el territorio del imperio. Entre los testimonios de estas prácticas se encuentran los santuarios en cumbres montañosas, donde ocasionalmente se sacrificaba a jóvenes de la nobleza durante la celebración de ceremonias conocidas como Capaqocha. Se han identificado algunos de estos adorativos en las serranías de la Quebrada, por ejemplo, en el Nevado del Chañi, en el Cerro Morado de Iruya y en el Cerro Chasquillas, próximo a Caspalá.

El Periodo Hispano-Indígena (1536-1595)

El Imperio Inca aparece como un fenómeno fugaz. En 1532 Francisco Pizarro dio muerte al último monarca del Tawantinsuyu, Atahuallpa y derrumbó apenas cien años después de su formación, al mayor imperio de la América precolombina.
La conquista de la Quebrada no fue fácil. Durante seis décadas los omaguacas indios de guerra, resistieron a la espada y a la cruz. Las escrituras dejadas por loa españoles nos permiten saber cómo se llamaban los indios del lugar, así encontramos al norte a los omaguacas, les seguían los uquias,tilcaras y purmamarcas en las localidades homónimas junto con los tilianes que habitaban la zona de Volcán – Tumbaya y loa ocloyas. A pesar que se dividían en distintas regiones, la arqueología indica que todos los grupos de la Quebrada compartían un mismo trasfondo cultural.

La Era Colonial

El domino hispano trajo profundos cambios en los modos de vida, la única forma de obtener beneficios de la empresa colonial era mediante la explotación del trabajo indígena y la apropiación de la tierra.
El aprovechamiento de la mano de obra estuvo basado en dos instituciones, la encomienda y la mita. La primera consistía en la entrega de un grupo de indígenas a un español para su protección, educación y evangelización lo que confería al encomendador el derecho de cobrar le tributo que los indios debían pagar al rey y era común que estos trabajos eran pagados con trabajo. Las primeras encomiendas en la Quebrada fueron otorgadas por Francisco Pizarro en 1540.La mita una adaptación del sistema incaico de trabajo rotativo, implicaba la obligación de las comunidades indígenas de proporcionar a la administración colonial una cantidad fija de trabajadores cada año.
Por derecho de conquista, se consideraba que el territorio Americano había pasado a ser propiedad de la corona española, quien podía otorgarlo a los europeos que se afincaban en la zona. Aún así las comunidades originarias conservaron la tenencia de la mayor parte de las tierras.
Los indígenas fueron obligados a abandonar sus pucaras y concentrarse en “reducciones” o pueblos de indios situados en lugares bajos o de fácil acceso. Estos asentamientos fueron el origen de varios pueblos de la Quebrada, como Tumbaya, Purmamarca, Tilcara, Uquia y Humahuaca.
La invasión europea provocó una dramática disminución de la población indígena. Muchos murieron por nuevas enfermedades como la viruela, la gripe, el sarampión, la rubeola y la tifus. Otros fueron víctimas del trabajo forzado, el mal trato y la desnutrición, algunos huyeron a otras zonas que se mantenían fuera del dominio español, aunque no se conocen cifras precisas se estima que la población originaria cayó 90 % a mediados del siglo XVII.
Los europeos trajeron consigo cultivos, animales, materiales y técnicas hasta entonces desconocidas en América, así encontramos: los cereales, como la cebada y el trigo y la mayoría de las hortalizas que se producen actualmente. Entre los animales domésticos de destacan las vacas, ovejas, cabras, gallinas, burros y caballos que desplazaron por completo la ganadería de las llamas en la Quebrada.
El intenso tránsito de arrieros, comerciantes y soldados por la Quebrada impulsó el surgimiento de una red de postas y tambos aprovechando la infraestructura dejada por los Incas, el llamado “Camino Real”.
A fines de la Era Colonial la población de la Quebrada seguía siendo en su mayoría indígena, aunque solo una pequeña fracción de ella descendía directamente de los habitantes originarios.

Ciudad de Humahuaca

Fundada en 1594 por Juan Ocho de Zárate y el cacique Francisco Limpita sobre un caserío indígena, se convirtió en sede de las autoridades políticas y eclesiásticas de toda la Quebrada durante la mayor parte del periodo colonial. El desarrollo del comercio entre el Tucumán y el Alto Perú dio gran impulso a la vida económica de Humahuaca que, a principios del siglo XVIII era considerado uno de los pueblos más importantes del Noroeste argentino.

Las Guerras de la Independencia.


Las noticias de la Revolución de Mayo de 1810 llegaron a Jujuy a mediados de junio. En setiembre arribó el ejército auxiliar de Perú para afianzar la revolución en el interior del país y ganar control de los centros políticos y económicos del Alto Perú. Ingresaban desde el norte contingentes realistas, produciéndose en la Puna las primeras escaramuzadas con las fuerzas patriotas. A partir de este momento y por 15 años Jujuy se convirtió en un verdadero campo de batalla. Tres veces avanzó por el valle del Rio Grande hacia el norte el ejército patriota, diez veces marcharon hacia el sur los soldados de la monarquía.
Los pueblos de la Quebrada fueron escenario de innumerables combates, especialmente durante la llamada “guerra gaucha”, entre 1817 y 1821. Entre los episodios que dejaron su huella en la memoria de la gente el más recordado es el Éxodo Jujeño en 1812, cuando por orden de Belgrano los habitantes de la región se retiraron hasta Tucumán, destruyendo todo recurso que pudiera ser útil al enemigo. El 9 de Diciembre de 1824, el triunfo de Sucre en Ayacucho puso fin a la guerra de independencia hispanoamericana, Jujuy se convirtió en frontera y la Quebrada en un corredor entre naciones. La independencia marcó el inicio de un nuevo periodo de conflictos, entre hermanos luchando por imponer sus ideas o conquistar el poder así se enfrentaron unitarios y federales, argentinos y bolivianos. Jujuy participó de la guerra contra la Confederación Peruano-Boliviano (1837-1839). La provincia se sumó a la Liga del Norte que junto con las fuerzas de Lavalle, Lamadrid y otros intentó derrocar a Rosas. En 1841, la Liga fue vencida definitivamente, sus líderes murieron, Lavalle huyo hacia el norte y al llegar a San Salvador encontró la muerte.
En 1853, con la jura de la Constitución Nacional alcanzaron las provincias cierta seguridad y orden institucional.
Cuatro épocas de enfrentamiento tuvieron graves consecuencias para la Quebrada de Humahuaca y su gente, los campos se poblaron de malezas, faltaban recursos básicos y el valle había quedado despoblado.

La Era Republicana.


Las revoluciones de independencia americana se realizaron bajo el signo de liberalismo. Para esta ideología, la propiedad comunal de la tierra y otras prácticas heredadas por las naciones originarias eran obstáculos que debían ser eliminados para permitir el desenvolvimiento de las fuerzas del mercado, el triunfo de la noción y el progreso del individuo. A partir de 1839 las tierras que aun tenían en común los pueblos indígenas de la quebrada se convirtieron en “estancias del estado”. Una ley de 1860 permitió convertir estas sesiones en ventas permanentes, estas medidas acabaron con los últimos vestigios de la organización social prehispánica y dieron origen a una estructura agraria en el sector fértil en el fondo del valle.
La economía centrada en la ganadería, se recupero durante la segunda mitad del siglo XIX. Verdearon nuevamente lo alfalfares y las rutas de la Quebrada volvieron a ser transitadas por carretas, caravanas de mulas y arreos de hacienda. Se exportaba ganado en pie, tazado y cebo a las minas del sur de Bolivia, pero esta recuperación no duro mucho tiempo. La arriería y el comercio con el Altiplano comenzaron a declinar hacia el final del siglo y se extinguieron con la inauguración del ferrocarril en 1906, el tren favoreció la integración de Jujuy y la economía Nacional.
A comienzos del siglo XX resurgió la agricultura, siendo reemplazado el cultivo de alfalfa por frutales. Los duraznos y manzanas de la Quebrada se despachaban por ferrocarril a ciudades del noroeste Argentino. Con el tiempo, la expansión de San Salvador genero una creciente demanda de productos de quintas, en la Quebrada esto impulso a partir de la década de 1930 el desarrollo de una horticultura intensiva orientada al mercado. Esta actividad cobro renovado ímpetu a partir de la década de 1960 con la pavimentación de la ruta 9.
La población de la Quebrada sufrió importantes transformaciones alrededor de la era republicana, se asentaron en el valle gauchos provenientes de los valles de Salta y Jujuy, que habían combatido en los ejércitos patriotas. Durante la segunda mitad del siglo XIX llegaron muchos inmigrantes Bolivianos.
A principios del siglo XX comenzó la migración de hombres y familias enteras de la Quebrada hacia el ramal o tierras bajas del sureste de Jujuy y Salta para trabajar en los grandes ingenios azucareros. A este proceso se suma también el éxodo de la década de 1960 hacia las ciudades en busca de empleo. Como resultado de estos procesos la población de la Quebrada, que en 1895 constituía al rededor del 18% del total de la provincia, un siglo después presentaba a penas un 6% de la misma.

Las Celebraciones.

Un aspecto destacado de la vida en la Quebrada es el relacionado con las fiestas, ritos y otras celebraciones en los que se mezclan elementos de la cultura andina prehispánica y otros de raigambre europea. El calendario ritual comienza en agosto dando de comer a la Pachamama, antes de iniciar las actividades del ciclo agrícola. Cada familia, acompañada por parientes y allegados, cavan un hoyo donde entrega a la tierra comidas hervidas, chicha, alcohol, coca y cigarrillos. Mediante este ritual conocido como Corpachada, se agradece a la Madre Tierra los dones recibidos y se pide bienestar para el nuevo ciclo. Este rito, sintetiza el sentido de respeto por la naturaleza que el habitante de la región a heredado de sus ancestros prehispánicos.
El 1 y 2 de noviembre, día de todos los santos y fieles difuntos, los quebradeños honran a sus antepasados. Para esta ocasión se preparan ofrendas de pan con formas de objetos y animales, especialmente aves y se cocinan platos favoritos del finado cuya visita se espera. Estos manjares, junto con dulces, flores y velas se despliegan sobre una mesa con mantel negro, entorno en la cual se reza y se realizan juegos durante toda la noche, aguardando la llegada de las almas. La gente visita a quienes tienen “alma nueva”, para acompañarlos en sus plagarías. Por la mañana se reparte la comida entre los concurrentes y los deudores marchan al cementerio a compartir el banquete con los difuntos y renovar las flores que ornamentan las tumbas.
En diciembre comienza la adoración de los pesebres, escenas navideñas que se construyeron en casas de familias o las calles. Los niños se reúnen allí por las tardes para adorar, bailar y cantar villancicos bajo la guía de jóvenes o adolescentes acompañados por música que ejecutan bandas de siku, quena y tambor.
El 2 de febrero se celebra la Virgen de la Candelaria, patrona de Humahuaca, Maimara y toda la Quebrada.
En plena época de cosecha y abundancia, se celebra el Carnaval. Los festejos comienzan 10 días antes, “El jueves de Compadres” continúan la semana siguiente con “El jueves de Comadres”, alcanzan su mayor intensidad entre el sábado y el martes, durante el Carnaval Grande y concluyen el fin de semana siguiente con “El Carnaval Chico”.
Existen dos formas de celebra en el campo la fiesta transcurre en un contexto familiar, en el que parientes vecinos y amigos comparten la comida, la bebida, el baile y sobre todo la copla.
Algunos aprovechan el sábado de carnaval para hacer la señalada, ceremonia en que se realiza el casamiento de las ovejas, se cortan las orejas de los animales de manera especial y se ruega a la Pachamama por la multiplicación de ganado. En los pueblos, quienes encabezan las fiestas son la Comparsas. El sábado de carnaval se reúnen en el mojón, donde se hace una Corpachada y de desentierra al Diablo que anda libre toda la semana. Desde entonces las comparsas con sus bandas de música, miembros disfrazados de diablos y seguidores pasan los días bailando y visitando las casas a donde han sido invitados a comer y beber. Solo descansan el miércoles de ceniza y el jueves, reanudando luego la fiesta hasta el domingo, día al que vuelven a enterrar el diablo en su mojón.
Durante Semana Santa en Tumbaya la celebración comienza con la peregrinación a los santuarios de la Virgen de Punta Corral, ubicados a gran altura en las serranías de Tilcara.

El Turismo en la Quebrada de Humahuaca.


El turismo puede ser una fuente de recursos muy importante que ayuda al progreso de la comunidad. Los encargados del turismo tendrían que encargarse de la conservación de los centros de atracción que son los pueblos, su entorno y su cultura. La Quebrada no está capacitada para recibir bien a los turistas ya que los pueblos no fueron preparados para un nombramiento tan importante como lo es el de Patrimonio de la Humanidad.
Y otra realidad muy importante es que el nombramiento de la UNESCO es el de: “Patrimonio Cultural y Paisajístico”. Y en la Quebrada se están vendiendo tierras a mucha gente extranjera que no tiene idea de nuestra cultura y nosotros creemos que con el paso del tiempo esto qué es lo más lindo que tenemos se va a ir perdiendo y que este nombramiento ha sido aprovechado por muchos políticos para su beneficio.

Este es un trabajo que hice para la facu, espero que les halla gustado. Saludos para todos.