La pedagogia de Paulo Freire

La Pedagogía de Paulo Freire

Otro ejemplo importante de contrapedagogía es la llamada pedagogía del Paulo Freire, al menos en sus elementos propiamente ideológicos. Esta distinción es esencial: como la realidad nos ofrece pocas veces sustancias químicamente puras en forma directa, así también en Paulo Freire aparecen muy mezcladas la pedagogía y la contrapedagogía. Por brevedad, me referiré a uno solo de sus libros, que ilustra en forma paradigmática o que acabo de decir “La educación como práctica de la libertad” (Siglo XXI, Buenos Aires, 1973). Este libro consiste en una larga y superficial retorica de carácter ideológico y en una breve exposición de un método concreto para alfabetizar a los adultos. La primera parte es contra pedagogía; la segunda es autentica pedagogía, con algunos elementos contrapedagógicos. Por cierto, el autor pretende convencernos de que hay una intima relación entre ambas partes, y de que el éxito relatado en la segunda se debió a las bondades ideológicas de la primera. Pero basta un momento de reflexión objetiva para darse cuenta de que no es así. La primera parte es una disquisición acerca del sometimiento de los pueblos, la arrogancia de las “elites”, la masificación, la domesticación, el asistencialismo (juzgado este como método de opresión), la radicalización, la inserción en la realidad, etcétera, etcétera. Hay en todo esto, revestido por un barniz de cristiano amor al prójimo, una permanente incitación a la revuelta, basada en consideraciones pseudo -filosóficas de muy bajo valor teórico.

Tomemos como ejemplo el tratamiento que hace Paulo Freire de uno de los temas fundamentales, que es el de la radicalización. Por supuesto, no puede evitar la pesada y nebulosa herencia hegeliano-marxista cuando afirma que la opción se realiza “por la profundización de las contradicciones”. Por supuesto, esta cuestión de las contradicciones no se discute: la taumatúrgica es una de las constantes del pensamiento revolucionario de izquierda. A continuación afirma el autor que, después de hecha la opción “la tendencia era radicalizarse en la opción. Y en seguida entra en una especie de éxtasis acerca de la radicalización, a la que califica de “critica armoniosa, humilde y comunicativa”. Después viene esta insólita descripción del amoroso radicalizado: “Esta convencido de su acierto, pero respeta en otro el derecho de juzgarse también dueño de la verdad””. No se sabe si esto es una suprema ingenuidad o una trampa para ingenuos. En efecto: si el radicalizado es un convencido que se cree dueño de la verdad y se enfrenta con otro radicalizado que también se cree dueño de la verdad, pero de una verdad diferente e inclusive opuesta (¿por qué no?), ¿han de respetarse amorosamente, como sugiere Paulo Freire? La historia de la humanidad parece indicar todo lo contrario. Los dueños de la verdad, por muy amorosos que sean, terminan peleando a sangre y fuego con otros dueños de la verdad. El secreto es que, para Paulo Freire, los radicalizados no pueden ser dueños de verdades muy distintas; leemos en la pagina 43 “Para el radical, que no puede ser un centrista o un derechista…” Ahora está claro: estos dueños de la verdad se tratan en forma amorosa porque todos poseen verdades más o menos similares, puesto que son todos izquierdistas.

Lamentablemente, ni aun así la historia le dará la razón: baste recordar las purgas stanilistas y las despiadadas luchas por el poder que se desarrollan en todos los grupúsculos izquierdistas (y no izquierdistas también, desde luego). Pero quizás esos ejemplares que la historia se empecina en mostrar no sean auténticos radicalizados, sino solo sectarios. En efecto: Paulo Freire establece una diferencia –que no profundiza en absoluto- entre el radicalizado y el sectario, hace un buen retrato de este último, a quien carga con todas las culpas; pero entonces el radicalizado queda desdibujado: es un ser amoroso, critico, reflexivo, pero que se cree dueño de la verdad. Uno no imagina como se puede compatibilizar el sentido crítico y reflexivo con la convicción de ser dueño de la verdad. Para aumentar la confusión, resulta que el amor tiene en Paulo Freire matices muy peculiares: nos enteramos de que el radicalizado “tiene el deber, por una cuestión de amor, de reaccionar con violencia a los que pretenden imponerle silencio.” Puede aceptarse que, en ciertas situaciones, alguien reaccione con violencia ante los que pretenden imponerle silencio; pero confieso que, en este contexto, la frase “por una cuestión de amor” me resulta pintoresca. En una nota al pie de esa misa pagina el autor se explaya acerca de la violencia e incurre sin ninguna originalidad en la “teoría” que los terroristas de izquierda han elaborado sobre la violencia. Leemos:” toda relación de dominación, de explotación, de opresión ya en si es violencia. No importa que se haga a través de medios drásticos o no.” Así se reencuentra el conocido slogan de los terroristas de izquierda: “La violencia de arriba engendra la violencia de abajo”. Pero, ¿Qué es la violencia de arriba? Ya lo ha dicho Paulo Freire: la dominación, la explotación, la opresión, aunque no se realicen o medios drásticos. La conclusión que se extrae de toda esa “pedagogía” es la siguiente: todo el que se considera explotado tiene derecho a radicalizarse y entonces, por una cuestión de amor, debe reaccionar con violencia. Esta es una formula insurreccional que nada tiene que ver con la pedagogía, evidentemente. Es más bien contrapedagogía.

La segunda parte del libro, en cambio, es autentica pedagogía: en ella se expone Paulo Freire su método para alfabetizar adultos, así como los muy buenos resultados obtenidos. Su único error consiste en creer – y tratar de hacer creer a sus lectores- que el éxito de su método se debe a toda la ideología contrapedagogía descerrajada en la primer parte. Cualquiera se da cuenta de que el método de alfabetización funcionaria perfectamente si se prescindiera de la “concientización” que utiliza Paulo Freire, y que consiste en convencer previamente al analfabeto de que es un explotado y que debe rebelarse contra la explotación. No hay duda de que Freire aprovecha la acción pedagógica para inculcar mediante ella sus propias convicciones ideológicas. Esto se llama adoctrinamiento, y es lo contrario de una educación democrática. Tampoco puede caber duda acerca de que toda la “pedagogía” de Paulo Freire está encaminada a fomentar la insurrección y la formación de individuos radicalizados que se sientan dueños de la verdad; pero, eso sí, que sean amorosos: que afilen la guillotina con ademan fraterno, como si impartieran la bendición universal.


De “Cultura y contracultura” Jorge Bosch, ed Emece, 1999.
La pedagogia de Paulo Freire

16 comentarios - La pedagogia de Paulo Freire

@FlorenciaBec
No se sabe si esto es una suprema ingenuidad o una trampa para ingenuos.
Me gustó la frase
No sabía argumentos en contra de Freire (a parte de los míos).
Muy bueno; aunque cuestionables muchas cosas.
@eaudeSimone
Es gracioso que no usara cartas a guinea bissau para hacer una critica pedagogica.

A mi no me gusto, es mas, me parece negligente hacer un analisis de esta indole basandose en una minuscula parte de su obra.
@eaudeSimone
wgjung dijo:
eaudeSimone dijo:Es gracioso que no usara cartas a guinea bissau para hacer una critica pedagogica.

A mi no me gusto, es mas, me parece negligente hacer un analisis de esta indole basandose en una minuscula parte de su obra.

La critica no es de la obra pedagogica, se reconoce que es efectiva, sino que esa efectividad depende de una ideolgia que tiene mucho de religioso.



Cito el titulo
La Pedagogía de Paulo Freire

No soy yo la que le otorgo el mote de \"pedagogica\" a la critica, esta planteada desde el mismo titulo asi

Por otro lado como ensayo es muy insustancial, se hace demasiado visible que el autor le esta atribuyendo todo prejuicio posible. Sino como explicas una sentencia asi: . Tampoco puede caber duda acerca de que toda la “pedagogía” de Paulo Freire está encaminada a fomentar la insurrección y la formación de individuos radicalizados que se sientan dueños de la verdad; pero, eso sí, que sean amorosos: que afilen la guillotina con ademan fraterno, como si impartieran la bendición universal.


Me voy a estudiar, Freire casualmente.
@eaudeSimone
wgjung dijo:
eaudeSimone dijo:
wgjung dijo:
eaudeSimone dijo:Es gracioso que no usara cartas a guinea bissau para hacer una critica pedagogica.

A mi no me gusto, es mas, me parece negligente hacer un analisis de esta indole basandose en una minuscula parte de su obra.

La critica no es de la obra pedagogica, se reconoce que es efectiva, sino que esa efectividad depende de una ideolgia que tiene mucho de religioso.



Cito el titulo
La Pedagogía de Paulo Freire

No soy yo la que le otorgo el mote de \"pedagogica\" a la critica, esta planteada desde el mismo titulo asi

Por otro lado como ensayo es muy insustancial, se hace demasiado visible que el autor le esta atribuyendo todo prejuicio posible. Sino como explicas una sentencia asi: . Tampoco puede caber duda acerca de que toda la “pedagogía” de Paulo Freire está encaminada a fomentar la insurrección y la formación de individuos radicalizados que se sientan dueños de la verdad; pero, eso sí, que sean amorosos: que afilen la guillotina con ademan fraterno, como si impartieran la bendición universal.


Me voy a estudiar, Freire casualmente.

No se puede hacer feliz a todo el mundo. Que se le va hacer.


Por que no se puede hacer feliz a todo el mundo? Por que hay que hacer feliz a alguien en primer lugar.
Esta posicion particular me parecio llena de criticas infantiles, eso no quiere decir que anule la critica, le estaria dando al ser humano la cualidad de infalible.

Ademas se que no esperas que ponga un cartel de buen post sin decir nada, a menos que quieras ser un nuevo M****.
@eaudeSimone
Tomo tilo para la ansiedad. Puede ser?
@NekoReco87
wgjung dijo:Recomiendo te chino oolong y lexotanil.
pedagogia

no lo nombremos que aparece y no importa cual sea tu posición, te escracha el post con una imagen muy acertada sarcasticamente. Es para echar miedo esto. A cosa grave, cara seria... ¿o era al reves?
@amirov
Uno de los grandes pensadores de este siglo, en especial porque se interesaba por la educacion para adultos, gracias por tu post
@DrHouseArgentino
Excelente libro el de Bosch. Lo voy a volver a leer.