Trabajo Práctico de investigación

Martín Fierro

1)Biografía del autor, su obra literaria y política.
2)Martín Fierro
a- Investiga sobre el gaucho
-Vestimenta (hombre y mujer)
-Comidas típicas
-Fiestas que se celebran especialmente (el día de la tradición)
-Música: instrumentos musicales, danzas
-Entretenimientos, juegos
-Tareas del campo
-Vivienda
b- En el prólogo de 1872, Hernández declara que su situación es presentar tanto las virtudes como los vicios del gaucho: realiza una lista de “virtudes y vicios” que has detectado en MF (prototipo del gaucho). Fundamenta a partir de actividades o versos.
c-Se dice que Hernández supo imitar el habla del gaucho, de tal modo que muchas de sus frases se incorporaron al habla general: señala frases que se usan cotidianamente en nuestra lengua.

1)
Biografía de José Hernández

Nació el 10 de Noviembre de 1834, en la Chacra de Pueyrredón ,en el caserío de Perdriel, partido de San Martín, provincia de Buenos Aires (su casa natal fue convertida en Museo).
José Hernández fue un gran poeta, empleado de comercio, rematador, contador, taquígrafo, político federalista, periodista, guerrero, secretario, Ministro de Hacienda de Corrientes, revolucionario, Diputado, Senador, miembro del Concejo Nacional de Educación, director de bancos, protector de industrias criollas y de gauchos, estanciero y orador, cuyo poema “Martín Fierro”, considerado un clásico nacional, canta la independencia, el coraje y la fortaleza ante la adversidad de los gauchos.

Sus padres fueron Don Rafael Hernández y Doña Isabel de Pueyrredón.
A la edad de 4 años José ya leía y escribía, y asistió al Colegio de Don Pedro Sánchez.
Cuando tenía 9 años, a causa de una enfermedad, y ya con su madre fallecida, los médicos recomendaron a su padre (capataz de las estancias de Rosas) que lo llevara a vivir al campo. Se trasladaron entonces al sur de la provincia, al poblado de Camarones. Fue allí donde entró en contacto con el estilo de vida, las costumbres, la lengua y los códigos de honor de los gauchos. Vive 9 años en el campo y tiene participación en varios enfrentamientos con los indios.
En marzo de 1857 se instala en ciudad de Paraná, poco antes de recibir la noticia de que su padre ha muerto en el campo, fulminado por un rayo.
Es en ésta ciudad de Paraná donde conoce a Carolina González del Solar, con quien se casa en 1863. Luego, tiene 7 hijos: seis mujeres y un varón.
Con el correr de los años, José Hernández se transformó en un autodidacta, y a través de sus numerosas lecturas adquirió unas claras ideas políticas.
Una de las características más notables del poeta, según los que lo rodeaban, era el don de la elocuencia: era capaz de improvisar versos y discursos en reuniones de amigos o en el Congreso. Su memoria era fuera de lo común y su voz potente resonaba en el recinto.
Entre 1852 y 1872, durante una época de gran agitación política en el país, defendió la postura del federalismo.
En 1853, combate militarmente en Rincón de San Gregorio contra las fuerzas rosistas.
Luego, bajo las órdenes de Urquiza, combatió en las batallas de Pavón y de Cepeda (1859) y luchó junto al caudillo López Jordán en la última rebelión gaucha contra el gobierno de Sarmiento, que finalizó en 1871 con la derrota de los gauchos y el exilio de Hernández al Brasil.
En 1873, regresa a Argentina y continúa su lucha, pero mediante la fundación del diario “Revista del Río de la Plata”, en el que defendió posturas federalistas, la publicación de una serie de artículos en “El Argentino” y la edición del diario “El Eco” de Corrientes.
Además se desempeñó como legislador: Diputado (1879) y como Senador por la Provincia de Buenos Aires (1881).
Sus inicios en la literatura no fueron exitosos. Sin embargo, fue en la poesía gauchesca, de tono popular, donde encontraría su inspiración y legaría una obra genial.
En 1863 escribe “Rasgos biográficos del general Ángel Peñaloza”, “Instrucción del Estanciero” , la descripción gaucha “Los treinta y tres orientales” y varios escritos dispersos que más tarde fueron recopilados en “Prosas del autor del Martín Fierro (1834-1886)”.
El 28 de noviembre de 1872 el diario “La República” anuncia “El gaucho Martín Fierro” (Martín en honor a Martín Güemes) y lo publica en forma de entregas. En diciembre, aparece editado por la imprenta “La Pampa”. La obra comenzó a venderse en las zonas rurales, y su gran éxito se debió a que mostraba con veracidad las adversidades del gaucho, quienes se reconocían en la desgracia del protagonista.
En 1879 se publica la continuación de la obra, llamada “La vuelta de Martín Fierro”.
Ambas partes conforman el “Martín Fierro”, calificado de obra maestra en su género, que logra la interpretación sociológica de una época y de una sociedad, reúne lo todas las características de una epopeya.
El gran mérito de José Hernández fue el de llevar a la literatura la vida de un gaucho contándola en primera persona, con sus propias palabras. En el gaucho, descubrió la encarnación del coraje y la integridad inherentes a una vida independiente. Ésta figura era, según él, el verdadero representante del carácter argentino. Curiosamente, lo que no consiguió en su actividad política lo obtuvo por medio de la literatura. A través de la poesía consiguió un gran eco para sus propuestas, y el Martín Fierro fue su más valiosa contribución a la causa de los gauchos.
El 21 de Octubre de 1886 muere en su quinta de Belgrano (Buenos Aires). Sus últimas palabras fueron: “Buenos Aires... Buenos Aires...”
En su homenaje, el 10 de noviembre (aniversario de su nacimiento) se festeja en la Argentina el Día de la Tradición.

2)
a)
EL GAUCHO
Aunque se la utilizó en todo el río de la Plata - y aún en Brasil - no existe absoluta certeza sobre el origen de la palabra gaucho, aunque existen varias hipótesis:
* Es probable que el vocablo quichua “huachu” (huérfano, vagabundo) haya sido transformado por los colonizadores españoles, utilizándose para llamar gauchos a los vagabundos y guachos a los huérfanos.

*También es posible que los criollos y mestizos comenzaron a pronunciar así (gaucho) la palabra chaucho, introducida por los españoles como una forma modificada del vocablo chaouch, que en árabe significa arreador de animales.
La denominación se aplicó generalmente a los criollos (hijos de españoles) o mestizos (hijos de españoles con indígenas), aunque sin sentido racial sino étnico ya que también fueron gauchos los hijos de los inmigrantes europeos, los negros y los mulatos que aceptaron su clase de vida.
El ambiente del gaucho fue la llanura que se extiende desde la Patagonia hasta los confines orientales de Argentina, llegando hasta el Estado de Rio Grande do Sul, en Brasil (gaúcho).

Distintos tipos de gaucho existieron en Argentina antes de 1810, es decir antes de ser conocidos con ese nombre:
*Peones de campo existieron desde que comenzaron a formarse las primeras estancias.
*Aquel que se llamó gaucho alzado, existió en reducido número.
Pero no fueron los primitivos peones ni los "fuera de la ley" quienes le dieron la característica suficientemente fuerte para llamar la atención, sino que el tipo de gaucho que tuvo realmente fisonomía peculiar - el primero que fue llamado así - fue el gaucho nómada, no delincuente, que fue algo más que un simple vagabundo, ya que adquirió en Argentina, a lo largo del s. XIX, rasgos propios bien definidos. Y , a medida que fue creciendo la población rural - fue llamado gaucho, como también se había llamado al paisano oriental del s. XVIII.

Los gauchos se caracterizaron por ser hábiles jinetes y criadores de ganado, por su gran destreza física, su altivez, su habilidad con las “boleadoras”, el cuchillo y el lazo, y su carácter reservado y melancólico.
Casi todas las faenas cotidianas eran realizadas a caballo, animal que constituyó su mejor compañero y ,a la vez, instrumento. Con él realizaban el lanzamiento del lazo, la doma y el rodeo de hacienda, las travesías; además, a caballo participó en las luchas por la independencia, inmortalizando su nombre con las centauras legiones de Güemes.
Fue el hombre de nuestro campo, principal escenario de su vida legendaria y real, ya sea manteniendo una vida solitaria, en grupos de tiendas, en tribus nómades, en racheríos aislados o en la pampa sureña.

Vestimenta

En la actualidad, el uso de vestimentas criollas es descendencia directa de los utilizados por los gauchos desde fines del siglo XVIII, con diferencias marcadas por una realidad socio-política y cultural distinta a la de siglos anteriores.
La descripción de los ropajes actuales del gaucho varía según la región en la que nos encontremos. Sin embargo, la vestimenta es muy parecida entre los paisanos.
El gaucho llamaba “pilchas” a las prendas de vestir y a las del apero o recado.
Las pilchas criollas se componen de:
*Chaleco: originariamente, se trataba de una prenda que llegaba hasta más abajo de la cintura; llevaba bolsillos con tapa y botón. Se cerraba hasta arriba y se dejaban los dos botones superiores desprendidos. Para que su uso en el campo resultara más práctico, se fueron acortando a fin de evitar que molestaran la faja o el cinto.
Con el tiempo, el chaleco suplantó al saco y la chaqueta. Los que se usan en la actualidad son de distintos materiales. Los más deseados son de carpincho.
*Camisa: prenda de lienzo, algodón o lino, que nuestro gaucho lleva sobre le torso, debajo de la chaqueta. De cuello enterizo y volcado (tipo blusa). La pechera, el cuello y los puños llevaban bordados con hilos de color.
*Rastra: reemplaza a la hebilla del cinturón, es un adorno de metal, generalmente de plata u oro, y de formas muy variadas. En medio de artísticos dibujos, van las iniciales o nombre completo del dueño. De las prendas de adorno que usaba el gaucho, la rastra aún subsiste y goza de la mayor preferencia.
*Boleadoras: arma o elemento de caza que el gaucho utilizaba para cazar avestruces, ganado u otros animales. Son dos o tres cuerdas que llevan en sus extremos tres piedras; se lanzan sobre los animales para derribarlos.
Se llevan ceñidas a la cintura con dos o tres tipos de nudos. La bola más pequeña, llamada mañija, cuya soga es más corta, es la que se sostiene con la mano para revolear y lanzar las boleadoras.
*Lazo: cuerda trenzada con tientos de cuero crudo de aproxidamente 20 metros de longitud. El gaucho lo usa para enlazar, pialar o arrastrar animales. Lleva en un extremo una argolla de metal que sirve para formar la lazada correzida.
*Chiripá: rectángulo de paño u otra tela que los gauchos utilizaban en lugar de pantalones. El chiripá, colocado como un pañal, fue en principio un poncho o medio poncho de telar. Con el paso de los años fueron reemplazados por la práctica y funcinal “bombacha”.
*Botas de potro: tubo de cuero crudo enterizo, sin costuras, que se ajusta a la pierna y el pie. Se usaba como calzado rural. Se comenzó a usar en el siglo XVII. Ese calzado rústico y funcional fue muy popular entre los arrieros.
*Sombrero: el gaucho complementó su vestimenta con esta prenda de uso universal, y la denominó, según sus usos y diseños, de diferentes maneras.
El gaucho siempre usa su sombrero para evitar los aguaceros, el sol ardiente o los fuertes vientos cordilleranos, sujeto con el barbijo y adornado con su toquilla (cuero alrededor de la copa del sombrero).
*Cuchillo: Elemento cortante y con mango que se usa como arma o instrumento de trabajo. El cuchillo es parte de la herencia europea. El gaucho, que lo llama “facón” lo porta de diferentes formas: en la bota, en la cintura, con el mango asomado a la derecha.
*Rebenque: Se usa como herramienta de trabajo y de defensa. Está formado por la “manija”; el “cabo”, de 30 cm. o más, la “paleta” y la “lonja”, cuyo largo es similar al del cabo. Generalmente, se lleva colgado del cuchillo.
*Calzoncillo cribado: se usaba debajo del chiripá, y se caracterizaba por ser ancho, lo que facilitaba los movimientos en las tareas de campo. El calzoncillo cubría la bota de potro.
Estaban confeccionados con tela de lino o de algodón.
*Espuelas: espiga d metal que termina en una rodaja o estrella con puntas y unidas por el otro extremo a unas ramas en semicírculo que se ajusta al talón del calzado. Se sujeta al pie con correas.
El gaucho las usa para picar a su caballo.
*Botas fuertes: calzado de cuero curtido y de caña semi-dura, que cubre el pie y la pierna, o parte de ella. A esas botas también le sujetaban las espuelas.
*Alpargatas: calzado traído al Plata por los vascos, españoles o franceses en el siglo XIX, y que muy pronto adoptaron los hombres de campo.
A diferencia de otras pilchas, este calzado se convirtió en una prenda de uso para ambos sexos.
*Calzon: pantalón de tela ordinaria, ajustado en las caderas, sin bolsillos y sin pretina en la cintura.
Los calzones fueron usados por los hombres de campo y como uniformes militares en el siglo XVIII.
*Bombacha: pantalones anchos y cómodos que se usan en las tareas del campo. Son consideradas como reemplazantes del chiripá, y actualmente son elegidas no solo por los hombres de campo sino también por el público en general.
La bombacha se conoce unos cinco años despues de la 1º Guerra Mundial, durante la cual Francia e Inglaterra se aliaron con Turquía, utilizando un uniforme similar al de los soldados turcos, en especial por sus anchos pantalones.
Como la guerra terminó antes de lo previsto, Francia e Inglaterra exportaron el excedente de dichos uniformes al mercado rioplatense, y llegaron a las pulperías, donde tuvieron gran aceptación por parte de la población rural.
*Chaqueta: prenda de vestir con cuellos, solapas y bolsillos laterales bastante chicos y tapitas. Era larga y se llevaba ceñida a la cintura. Por comodidad, se hizo más corta, y apenas sobrepasaba la cintura.
*Faja: elemento para sostener los calzones, el chiripá y las bombachas. Es una tira larga de tejido de lana o algodón, a veces de seda, terminada con flecos. Las hay con diversos motivos y colores.
Se enrolla a la cintura de derecha a izquierda.
*Tirador: es un cinto ancho de cuero fino y blando o de tela resistente. Se adornaba con finos bordados. Ese cinturón se colgaba en la cintura o algo más abajo. En el frente llevaba grandes monedas o chapas de metal y en los extemos tenían ojales que servían para abrochar la rastra.
*Culero: era un cubrecaderas de forma rectangular, de cuero curtido de carpincho o ciervo, que protegía los muslos de los gauchos en ciertas faenas del campo. Se sujetaba a la cintura con un cierre de botones o hebillas.
A medida que se incrementaron las faenas de pie o la pialada, el culero se fue transformando en una especie de delantal largo hasta los tobillos.
*Boina: gorro aplastado y redondo de tela de lana, o tejido, que se ajusta perfectamente a la cabeza. En su centro tenía un cordoncillo que terminaba en una borla o pompón, que contribuían a su elegancia. La boina llego a nuestras tierras durante la 1º Guerra Mundial.

La vestimenta de la mujer es similar a la del hombre, salvo que en lugar de bombacha, lleva una falda larga a media pierna. Y debajo de la chaqueta, una blusa.
Para montar utilizaba una silla para mujer en que iba sentada. Pero en caso de no poseerla, usaba el apero varonil para lo cual vestía también bombachas amplias.
También usa el poncho, pero más apropiado es el mantón o chal (prenda rectangular de lana, en una sola pieza tejida en telar, posee flecos en los bordes, sujetos a un rapacejo en punto macramé).


Comidas Típicas

El Mate
Infusión de yerba–mate preparada con agua caliente, que se sirve en una calabacita destinada a tal fin y se bebe con sorbete o bombilla. Por lo común se toma sola y ocasionalmente se acompaña con yerbas medicinales o aromáticas.
En quichua la palabra “mate” quiere decir recipiente, y eso es precisamente lo que se nombra: el recipiente en el que se sirve la infusión que lleva el mismo nombre. Hay muchísimos tipos, modelos y materiales. El más conocido y criollo es el “porongo”o “calabacita”, fruto seco de la Lagenaria Vulgata, al que se le abre una boca, se le extraen las semillas y se “cura”. A veces se pinta, se decora y también se puede recubrir por fuera con cuero, buche de gallina o de pavo y la vejiga de la oveja o del cerdo. Esta forma de proteger el recipiente de los golpes y la mano del calor, se llama “retobar el mate” y tiene una larga tradición campesina.
También suele protegerse la boca de este tipo de mate, con una “virola” de metal –de alpaca o plata– y suele agregársele un pie, especialmente si es de las calabazas llamadas galleta, es decir, aplanada en los costados y que no se paran solas.
Hay mates de asta (trabajados artesanalmente); de madera (que puede estar recubierta por aluminio) de porcelana o loza, con asa; y el elegante mate de plata, labrado y adornado con exquisitez, orgullo de las familias tradicionales, generalmente con el nombre grabado.
El mate lleva dentro una bombilla, que en un principio fue una cañita a la que se agregaba un colador de fibras trenzadas. Actualmente, las más comunes son de acero inoxidable.

Asado

En su origen no es estrictamente argentino, aunque sí lo es la variedad con cuero. Se lo prepara de distintas maneras, según la región geográfica. En la Pampa Húmeda se lo cuece sin cuerear, clavado en estacas sobre brasas o bien sobre parrilla, en tanto que en las regiones del Noroeste Argentino (NOA) y Cuyo es frecuente su cocción en pozos hechos en el suelo, que constituyen verdaderos hornos de tierra.


Chanfaina
En su origen hispánico consistía en un guiso hecho con bofe, morcilla y asadura de cerdo. En la Argentina se lo prepara con menudos y sangre de corderito, sazonado con pasas de uva.
Escabeche de vizcacha o de perdiz
Las carnes de caza son especialmente apreciadas en nuestro campo y también en las mesas urbanas. La manera más frecuente de prepararlas es en escabeche, el que sigue los mismo pasos que cualquier otro escabeche salvo por las características especiales de esas carnes.
Se troza en presas el animal elegido y se lava en abundante agua con vinagre..
Se coloca en una cacerola alternando las capas de la carne con cebollas y zanahorias cortadas en rodajas. Se condimenta con sal, pimienta, aceite, vinagre de vino y limón. Se lleva al fuego fuerte al principio hasta que suelte el hervor y luego se baja el fuego hasta que esté todo cocido.

Locro o Pirco
Consiste en un guiso muy popular que se consume en casi todas las provincias, hecho en base a trigo o maíz, con porotos, chorizo, patitas y orejas de cerdo y la clásica fritura que– preparada con cebolla, tomate, ají picante y pimentón – se agrega unos instantes antes de servirlo.
Chuchoca
Para preparar la chuchoca se deben colocar choclos frescos y con toda la chala, en el horno a temperatura moderada y se dejan hasta el día siguiente. Luego se colocan al sol unos días, hasta que la chala se seque completamente. Después se pelan, se desgranan y se majan, sin molerlos. Así se guardan para consumir en el invierno, cuando tanto se necesita de su valor alimenticio.
Humita en la olla
El maíz fresco o choclo es muy apreciado en la mesa criolla; se consume entero cocido o asado, o rallado en humitas y pastel.
Se sirve dentro de una cazuela, espolvoreada con azúcar y dorada en el horno.
Pastel de choclo
Se fríe cebolla junto con manteca. Se agregan condimentos y carne.
Hay que desgranar el choclo y molerlo.
Luego, se cocinan el aceite y la manteca. A continuación se va agregando leche, se añade sal, azúcar y albahaca.
Finalmente, se coloca en una fuente el pino y encima, unas aceitunas, pasas, un huevo, un trozo de pollo y la pasta de choclo. Se espolvorea con azúcar para luego hornear.
Carbonada
Guiso de carne picada, arroz, duraznos, choclo, zapallo, batata y papa.
Puchero a la criolla
En realidad, el puchero es conocido en distintas cocinas europeas. El criollo se caracteriza porque a la cocción de carne vacuna se le agrega cerdo, cueros de cerdo, garbanzos, repollo, choclos, batatas, mandioca, chorizos y, en algunas provincias del Norte, charqui, y se sirve acompañado con la tradicional salsa criolla, cruda o cocida.
Chilindrón (Chivo al vino)
Se parte el chivo en presas que se van dorando una por una en aceite caliente dentro de una cacerola alta, y se retira en una fuente; en el aceite que queda, se coloca cebolla en rebanadas, ajos, sal y condimentos; se agregan las presas ya doradas y se deja rehogar en el fuego. Se agrega vino blanco hasta que la preparación se cubra y se deja hervir. Luego se agregan las arvejas y abundante perejil.
Empanadas
Bocados de masa rellena, preparados al horno o fritos en aceite o grasa. Originalmente se realizaban con grasa de pella, cebollas blancas o de verdeo, y carne picada a cuchillo. Con el tiempo surgieron otras variedades de relleno: humita, pollo, pescado, verdura, etc., con o sin picante. Actualmente se cocinan con pequeñas variantes, según las provincias. El menú las incluye: catamarqueñas (con papas, pasas, aceitunas y ajo); cordobesas (con pimientos morrones, papas, aceitunas, pasas, huevo duro y algo azucaradas); mendocinas (con huevos duros y aceitunas); salteñas (con papas, cebolla de verdeo, pasas, huevos duros y aceitunas); sanjuaninas (sólo con carne y mucha cebolla); santiagueñas (con huevos duros y pasas de uva) y tucumanas (fritas, con cebollas de verdeo y blanca, huevos duros y pasas de uva).
Cocho o ñaco
Es un alimento nutritivo, que consiste en una especie de harina, hecha con trigo o maíz tostados en la callana y molidos en piedra. Se cocina con leche o agua y se le agrega azúcar a gusto. Tiene el color castaño del grano tostado, y es una pasta suave, casi una mazamorra morena, que los niños comen con fruición.
Arrope de uva
Como todos los alimentos estacionales, el arrope tiene su época, que nunca debe ser anterior a fines de marzo o principios de abril, cuando la uva ya ha adquirido el máximo de su dulzor.
El arrope de uva es el mosto concentrado por calentamiento a fuego directo o al vapor caramelizado y con un contenido mínimo de 500 g de azúcar reductor por litro, expresado como dextrosa.
Torta de trilla
Este clásico postre de la cocina sanjuanina, se remonta a épocas en que en esta zona se cultivaba el trigo. De ese entonces datan también los viejos molinos como el que cantara Buenaventura Luna.
Para prepararla se debe poner en remojo desde la noche anterior, ½ kilo de trigo blanco pelado y majado. Después, se coloca en una cacerola con agua hasta que lo cubra y 1 cucharada de grasa. Se lleva al fuego y se cocina hasta que se consuma el agua; luego se le agrega leche y azúcar y se deja hervir. Entonces se le añade una taza de arrope de uva y canela molida y se sigue revolviendo hasta que tome punto.
Se la coloca después en una fuente honda y se espolvorea con azúcar y canela. Se sirve fría, cortada en porciones.
Arroz con leche

El arroz con leche es un postre típico hecho cociendo lentamente arroz en leche con azúcar. Se come frío o caliente. Se le suele echar canela, vainilla o cáscara de limón para aromatizarlo.
Pastel de zapallo
Se hace un puré con 2 kilos de zapallo hervido, azúcar, harina, huevos medio batidos y sal. Se vierte la mitad del puré en una fuente de horno enmantecada, luego se coloca una capa de rodajas de queso mantecoso y encima el resto del puré. Se espolvorea con azúcar y canela molida y se lleva a horno caliente.
Sopaipillas
Esta especie de torta frita son características y se llaman entre nosotros “sopaipillas”. Son infaltables a la hora del mate, especialmente si la tarde está fresca o lluviosa.
Están hechas con una masa de harina de trigo frita en aceite o manteca.
Tortitas jachalleras
Estas tortitas son uno de los productos más requeridos en Jáchal por cuantos llegan al lugar. Su fama ha trascendido la provincia y se exponen como símbolo de habilidad culinaria y refinamiento de paladar.


Fiestas celebradas.

ENERO
Fiesta Nacional del Chamamé: Corrientes, Corrientes-Festival de música y danza.
Festival Nacional del Folklore Cosquín: Cosquín,Córdoba-música y danza.
Fiesta Nacional de Jineteada y Folklore: Diamante, Entre Ríos-Domadura de caballos, artesanía y platos típicos.
FEBRERO
Fiesta Nacional del Queso: Tafí del Valle, Tucumán-Música folklórica y danza.
Fiesta de la Nuez: Londres, Catamarca-Artesanía y música folklórica.
Fiesta Nacional del Sol: San Juan, San Juan-Exhibiciones agrícolas, caballos y carruajes, comida típica y artesanía.

Fiesta Nacional de la Pachamama. Amaicha del Valle, Tucumán. Festival de folklore, competencias, comida típica y artesanía. Una Pachamama (la mujer más anciana) asume este papel en los desfiles callejeros.
MARZO
Feria Artesanal y Ganadera de la Puna. Antofagasta de la Sierra, Catamarca. Feria campestre.
Fiesta Nacional de la Vendimia. Mendoza. Se bendicen las uvas, el agua y la nieve durante la cosecha. Desfiles, bandas y danzas. Es una buena oportunidad para catar el vino de Mendoza. La vendimia finaliza con una gran exhibición de fuegos artificiales.
Fiesta Nacional de la Guitarra. Dolores, Buenos Aires. Guitarristas locales, cantantes, artesanía y domadura de caballos.
JULIO
Fiesta Nacional de la Colonización. San José, Entre Ríos.
Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. San Fernando del Valle de Catamarca, Catamarca.
24/7: Día de San Francisco, Patrono del Folklore.
AGOSTO
22/8: Día Mundial del Folklore
SEPTIEMBRE
Fiesta Nacional de la Empanada. Famaillá, Tucumán. Competencia por las mejores empanadas.
NOVIEMBRE
Fiesta Nacional de la Yerba Mate. Apóstoles, Misiones. Se realiza una Expo-Yerba con competencias, desfiles y bailes.
Fiesta Nacional del Vino Torrontes. Cafayate, Salta. Torrontes es un fino vino blanco de alta calidad producido en los Valles Calchaquíes. Se realizan catas de vino, platos locales y competencia de empanadas.
Día de la Tradición (10 de noviembre). es el reconocimiento a la identidad argentina, a través de uno de los personajes más representativos del ser nacional, José Hernández, quien puso todo su empeño en defender a sus paisanos de las injusticias que se cometieron contra ellos.
En San Antonio de Areco, Buenos Aires, se realizan Juegos tradicionales gauchos, comida y bebida nacional, mucha música y baile en el corazón de las Pampas, a más de 100 kms. al noroeste de Buenos Aires.
Campeonato Abierto Argentino de Pato. Competencia de lacrosse a caballo.
10/11ía de la Tradición: homenaje al creador del Martín Fierro, José Hernández.
DICIEMBRE
6/12: Día del Gaucho
Fiesta Nacional del Gaucho. General Madariaga, Buenos Aires. Espectaculares domaduras, desfiles gauchos, degustaciones de comida y artesanía.


Entretenimiento-juegos

A pesar de las numerosas tareas que debía realizar, el gaucho alternaba sus quehaceres rurales con algunos juegos y entretenimientos que aún hoy se practican:
PULPERIA: Solían reunirse en las pulperías, lugar de aprovisionamiento para el medio rural, donde se realizaban intercambios y se socializaba. Allí se reunían los vecinos del pago y los viajeros de paso, tomaban bebidas alcohólicas (caña quemada,ginebra, vino, aloja ), jugaban a la taba y a las cartas, o entraban en diversos tipos de duelos incruentos como el malambo (originalmente competencia de zapateo entre hombres), payadas, carreras cuadreras, o "jineteadas" de destreza ecuestre, ocasionalmente y por diversos motivos (los más usuales eran los "por polleras", es decir la rivalidad por el amor de las mujeres) se producían duelos a faconazos. Para esta eventualidad casi todos los gauchos frecuentemente se entrenaban utilizando, en lugar de facones, palos con la punta carbonizada; tal entrenamiento es también un juego llamado muchas veces "ojeo" ya que los contendientes tienen que predecir rápidamente, principalmente con la mirada, cómo atacará el adversario.
SORTIJA: en el juego de la sortija se pone en evidencia la destreza del jinete. Entre dos postes se cuelga una pequeña argolla de metal. La tarea de los competidores es embocar, al galope, un palito de madera. Lo hacen a gran velocidad y generalmente deben pararse sobre los estribos para lograr mayor precisión.
En ocasiones se acostumbra que el gaucho que tome la sortija se la de a la mujer de su preferencia.
TABA: el juego de la taba fue traído a éstas tierras por los españoles, aunque ya se conoce su existencia en la época de la roma clásica. Consiste en tirar al aire un hueso de vaca o carnero ( es el garrón de las patas traseras del animal ), como tiene una forma irregular según el modo en que caiga se determina el ganador.
LAS CARRERAS CUADRERAS: estas carreras eran a caballo y se denominan cuadreras porque se toma una cuadra como medida de distancia a recorrer. Son carreras cortas e intensas, para las cuáles los caballos eran entrenados con mucha dedicación.
EL PATO: es también una competencia entre jinetes(y Deporte Nacional). En ella se enfrentan dos equipos que corren tras una pelota de cuero con agarraderas, e intentan arrojarlas hacia un aro, para convertir tantos. Antiguamente se utilizaban patos vivos, hoy se practica de manera menos violenta, pero continúa apasionando al público y competidores.
LA COGOTEADA: se efectúa entre dos jinetes, que al desafiarse frente a frente, arrancan en un escape, luego de pasar sus brazos derechos e izquierdos por la nuca o parte posterior de sus cuellos. A toda furia, se esfuerzan para derribarse recíprocamente ambos montados sobre el caballo, venciendo el que lo consigue.
TRUCO: Es el juego de naipes más difundido de la zona rioplatense (Argentina y Uruguay). Se caracteriza por la animación del mismo por parte de los jugadores, a través de versos, exclamaciones y señas. Se usan los naipes españoles de cuarenta cartas. En general los partidos se realizan a 30 tantos, con los que van formándose grupos de cinco; al llegar a los primeros quince (malos) de retiran y el conteo recomienza con los mismos elementos, hasta completar los otros quince (buenos).
Participan, por lo común, dos, cuatro o seis jugadores, pero siempre los bandos opuestos serán dos. Se distribuyen tres cartas a cada jugador.
El jugador que recibe la primera carta es "mano" y esta condición le otorga ventaja (en caso igualdad de puntos con el contrario) a la hora del "envido", que constituye la primera parte del juego. Gana esta parte el bando o jugador que tenga más puntos
Luego, puede "cantarse" el truco, que podrá ser respondido con un ¡Quiero! si el desafío es aceptado o ¡No quiero! en caso contrario. Dicho desafío puede a la vez ser aumentado por el contrario con ¡Quiero y retruco! o ¡Quiero! ¡Vale cuatro!, que es el máximo puntaje para esta parte del juego. Gana quien "mate" el valor de las cartas que juegue el contrario sobre la mesa.
Nada impide que se juegue "callado", es decir sin "cantar" alguno o ninguno de los desafíos.
EL FOGÓN: En sus ratos libres era y es frecuente que los gauchos bebieran y beban la infusión típica llamada mate alrededor de un fogón, cantando o simplemente conversando. Esta bebida siempre ha sido un puente de comunicación entre los hombres.
En el mate se comparte todo: desde el fogón hasta la yerba, desde la bombilla hasta la calabaza.
LA VIGUELA: la viguela, como denominaba el gaucho a la guitarra, compartía su vida nómade. Para interpretaciones en verso, en canciones y baladas, sola o acompañada por algún instrumento de percusión.
El tañido de la guitarra gaucha se caracteriza por el predominio de los tonos suaves, de allí la denominación de "la bordona" que se refiere a la zona más grave del encordado.

Música

En la década de 1850, los guachos y su cultura ganaban popularidad a través de libros como “Facundo” de Sarmiento. Estos libros, discutieron los elementos románticos de la vida del gaucho.
La música de Las Pampas, donde ellos vivían, ganaba popularidad de a poco. La guitarra era una parte central en esta música. La mayoría de las canciones usaban una guitarra con un cantante. Habían varias formas: El gato, la vidalita, y el triste. Estas formas eran originalmente gauchescas.
Pero, años mas tarde, la cultura del gaucho se empezaba a mezclar con la identidad nacional.
Aunque la cultura gauchesca se relaciona con todas las formas de la música folklórica, en cada región predomina alguna de ellas:
-Musica folklórica argentina del Centro Noroeste: La música folklórica característica del Centro Noroeste es la chacarera, gato, escondido, zamba, jota y bailecito cordobés, chaya y vidalita riojana, baguala. El Centro Noroeste de Argentina comprende las provincias de Santiago del Estero, sur de Córdoba, La Rioja, Tucumán, Salta y Jujuy.
La zona centro - noroeste comienza en la mediterránea provincia de Santiago del Estero. Presenta ritmos tradicionales como la chacarera, el gato o el escondido, que son interpretados indistintamente por solistas, dúos o conjuntos que utilizan guitarras o el bombo legüero -un instrumento de percusión santiagueño. También existen variantes de ocasional difusión, como el remedio y la arunguita, todos bailables. En la zona de Salavina, debido a lo arraigada que está la lengua quichua, la expresión es bilingüe; allí, en las formaciones musicales, entra también el violín y la vidala; se canta preferentemente a dúo y no tienen coreografía.
El sur de la provincia de Córdoba está sumamente influenciado por la música cuyana; en la zona de Tulumba es característica la chacarera; en el resto de la provincia, la zamba, la jota cordobesa, el bailecito cordobés y el gato.
En La Rioja predominan la chaya y la vidalita riojana y en Tucumán la zamba, de gran difusión en todo el país, y cuyo baile es considerado como danza nacional.
En Salta se halla el epicentro de la zamba, aunque también es importante allí la baguala, que se canta a dúo y en contrapunto. Finalmente, en la provincia de Jujuy, la Puna se continúa con el altiplano boliviano, estableciéndose una corriente de indudable simpatía musical.
De esta última región debemos destacar el huayno, la cueca, el yaraví, el triste, el bailecito y el carnavalito; todas estas composiciones son interpretadas indistintamente por solistas, dúos o conjuntos. Se utilizan guitarras, bombos y los instrumentos eminentemente folklóricos como la caja, y los aerófonos como la quena, el pincullo, la anata y el erke. En la forma bailada son todas danzas de pareja suelta.




Vivienda

La zona en que el gaucho aprendió a trabajar, sufrir, divertirse, la llamó Pago. El pago era una división territorial dentro de una provincia en que determinados accidentes geográficos, o físicos, influían en la imposición de una distinción que daba una fisonomía especial a sus moradores. Dentro del pago estaba la querencia, es decir, la casa. La querencia era un circulo menor todavía que el pago.

La vivienda del gaucho, por lo general, no fue estable, La mayoría de las veces su inconstancia en su lugar dependía del estado de los campos o de la abundancia de la caza. Su rancho era fácil de desmontar, puesto que no estaba constituido más que de palos, cañas, paja y barro.

Sus mudanzas no eran extremas, pero sus habitantes sí se trasladaban distancias enormes buscando trabajo. Los gauchos salían en campaña de varios amigos, equipados convenientemente y con el objetivo de efectuar alguna cacería de avestruces o potros cimarrones.
El lugar ocupado como punto de concentración, y en el que se descansaba de las faenas, era llamado la Real.
Si el tiempo no llegaba a acompañarlos, procedían al levantamientos de toldos transitorios o volantes, hechos con ijares, una especie de poncho, hecho con la piel de la panza y verijas de dos animales, sobadas unidas por el medio y desgarradas, es decir, libres del cuero que reviste los cuatro miembros de cada animal.
Como cama utilizaba su silla de montar. Las caronas le sirvieron de jerón, las matras de cobjas o de colchón también si la temperatura lo exigía y el cuerpo que se acostaba para que halase la blandura que el sencillo lecho podía ofrecerle.

Esta era la vivienda volante del gaucho. La que utilizaba para salir de caza o cuando todavía no poseía una vivienda estable.

El Rancho

Aunque este tipo de vivienda en América fuese construido con idénticos materiales y sistemas de preparación al usado en las chozas indígenas, tomó su nombre inmigratorio por la forma adquirida. El gaucho, como descendiente del indio y español, tomó de cada cual un poco para fabricar su casa de acuerdo a las conveniencias particulares.
El rancho tenia que estar lo menos expuesto posible a los vientos y al mejor aprovechamiento de la luz solar. Es por eso que el rancho debía estar orientado de norte a sur. De esa manera se podía ubicar una puerta que diese al naciente y alguna ventana al poniente. Las aberturas, en tal circunstancia, quebraban a resguardo de las paredes cubiertas.

En cuanto a la altura, la leve consistencia de los ranchos obligó a que sus construcciones las hiciesen por lo general, bajas y ofreciesen por esta causa escasa resistencia a la fuerza del pampero. Su altura, por tal motivo, osciló entre dos y tres metros y medio del mojinete del suelo.
Cuando los ranchos eran bajos, tenían sus puertas construidas, la mayoría de las veces, por simples cortinas de cuero crudo,y no existía mucha distancia entre el suelo y el techo, por lo cual nuestros paisanos debían agacharse para entrar. En la actualidad, los ranchos generales de 4x 4 metros tienen ubicada a 3,70 m de altura la cabrera, y unos dos metros las costaneras.

Las viviendas en la pampa, por lo común eran ubicadas cerca de algunas plantas en busca de reparo, más no debajo mismo de ellas, por temor a los rayos, por posibles caídas de árboles, porque las gotas de rocío suelen efectuar un idéntico recorrido diario al escurrirse, y caer en un mismo lugar en detrimento del techo, porque el estar un rancho a la sombra significaría la fácil podredumbre de su techo. Además, hay razones de índole científica a supersticiosa entre los hombres de campo, quienes no duermen bajo determinadas plantas, como el ombú, por ejemplo, por decir que trae trastornos a la cabeza.
El rancho nunca gozo más que de dos ambientes: el dormitorio o dormitorios, llamados cuartos o piezas, y la cocina. Los cuartos median desde unos dos metros y medio o tres de ancho, por unos tres o cuatro de largo, hasta algunas otras de mayores dimensiones. El piso era de tierra apisonada. Solamente cabían los pocos y rústicos muebles, construidos por la cuja (cuna), vulgar canasto hecho con cuatro palos clavados en el suelo u unidos de dos en dos por otros tantos largueros atados con guasquilla, que mantenían en cuero tenso que oficiaba de jergón.

La otra dependencia era la cocina. En ella no sólo se preparaban los alimentos sino se utilizaba de sala de reunión o pieza de huéspedes. Su tamaño no difería del cuarto ya mencionado, pero tenía nuevos elementos: la chimenea y el fogón.

El Fogón

El fogón criollo fue el lugar domestico más visitado diariamente en las cocinas de las viejas estancias. En él no solo se preparaban el asado y se tomaba mate, sino que se escuchaban las conversaciones de la gente, se contaban cuentos.
El fogón es lugar donde se hacen lumbres en la cocina. El gaucho también hizo el fogón fuera de ella cuando el hogar no contaba más que con una habitación,o porque se encontraba lejos de su hogar.
A este fogón lo llamo “pampa” por el hecho, tal vez, de haberlo aprendido a hacer de los indios que vivieron en la zona.
Los fogones ubicados en el centro de las habitaciones podían ser circulares o cuadrados.


La ramada

La ramada era una dependencia accesoria. Estaba constituida por un techo de dos aguas o de una sola, y ofrecía un simple reparo contra la lluvia y el sol. Sus paredes, cuando las tenían, eran quinchadas, es decir hechas en forma de tabique por medio de ramas, varas de duraznillos, cañas, pajas, etc. Podía estar unida al resto del rancho y entonces alguna pared de éste ser utilizada para aquella, o estar ubicada a diez o quince metros de distancia de la población central y servir de guardia a los perros y gallinas durante la noche. Su nombre genérico indica el material empleado en su construcción.



Construcción del rancho

El gaucho, para levantar su vivienda, antes que nada trató de encontrar las maderas apropiadas al tipo de construcción. Comenzaba por plantar los horcones en el sitio elegido y a distancia concordante a sus deseos. Después ubicaba la cumbrera, colocada horizontalmente, sin más nivel que su ojo. Efectuado ese arco, solo le faltaba buscarle la escuadra¨ en lo que sería la planta de la construcción para que su aposento fuese perfectamente rectangular. Encontrado el lugar donde se afianzaría el primer parante con una distancia igual a la habida entre los dos horcones, y otra entre el horcón y el mencionado parante, halló el sitio del segundo parante.
La colocación de las costaneras se efectuaba tomando como referencia la cumbrera, y, dispuestas aquéllas y afianzadas unas a otras por medio de ataduras de alambre o cuero, se procedía a la construcción de las aberturas
Construida ya la armazón del rancho, había que colocar entre los palos, uniéndolos entre sí y a una distancia de 30 o 40 cm unas guasquillas gruesas, sobre las cuales se asentaban los chorizos de paja y barro, sirviendo a la vez de firme entramado a las paredes del rancho. Se ponían bastantes, ajustadas y tensas, pasando entre parantes y horcones, horizontalmente.

Mojinete
Se entiende por mojinete el conjunto compuesto por el ángulo de la pared al aproximarse al techo de dos aguas, como el del rancho, por ejemplo, con su cumbrera y la tijera vecina de ésta.

El piso
El piso de los ranchos fue siempre de tierra. Por lo general, sus constructores lo emparejaban con una capa gruesa de barro espeso entremezclado con una porción de paja picada.
También se extendía sobre ella un lienzo de arpillera bien tenso, del tamaño total del piso, con las costuras hacia abajo y sujeto con clavos por sus bordes junto a las paredes. Efectuada dicha operación, se esperaba a que el barro se hubiese secado perfectamente antes de usarlo.

Blanqueo de los ranchos
El rancho, por lo general, no fue pintado, pero si alguna vez se empleó la cal para efectuar esta operación. Para que esta se adhiriese a sus paredes, solían prepararla con suero de leche de vaca, o con el jugo extraído de las pencas de tunas trituradas.
A veces se les dio color. Los dos más usados fueron el azul y el rojo.


Variedades y tipos de ranchos

Ranchos con paredes de palo a pique
Fue una de las formas de amparar al rancho de la violencia del viento en sus paredes y tal vez la más apropiada y general en el sur pampeano. Con maderas clavadas a la tierra verticalmente y colocadas unas al lado de otras, y revocadas interiormente con barro podrido, que es la forma en que más se adhiere a las superficies a las cuales se le aplica, se le hacia un revoque fino con una delgada capa de barro y estiércol.

Rancho construido con tepes
Otras de las formas de construir un rancho rápidamente y para uso provisorio, era la de hacerlo con la tierra propiamente y con muy poca madera, la suficiente para sostener el mojinete reducido a las tijeras, que, enterradas por un extremo, sostenían el resto del material. La escasa altura que podía dársele, dos metros más o menos, estaba compensada con la excavación. Los tepes de césped del tamaño de dos ladrillos corrientes se colocaban unos sobre otros y buscando apoyo en los palos del techo, separando hilada de hilada por manojos de paja de vizcachera. A veces, en lugar de paja de vizcachera se empleaba gramilla, cuyas raíces al pasar de un tepe a otro le daban una extraordinaria resistencia.

Ranchos de paredes con tierra apisonada
Cuando se verificó la fundación de Buenos Aires, la falta de materiales obligó a los expedicionarios a valerse de todos los medios posibles para hacer sus viviendas. Uno de ellos fue el de levantar paredes y muros de defensa con tierra sola. Más tarde los nativos aprovecharon el mismo sistema para sus construcciones, sobre todo estos últimos que llegaron a tener hasta 80 y más cm de espesor cuando de trataba de ampararse de los ataques de los indios. Para efectuar dichas paredes sólo necesitaban de dos tablones y de 8 o 10 guías que, atadas con sus correspondiente estacas por medio de sogas, mantenían aquellos a expensas de un rebaje hecho en sus extremos. Después se vertía tierra levemente húmeda y a la cual se le agregaba paja, lana, cerda, etc., y se aprisionaba bien hasta poder levantar los tablones sobre la primera camada y efectuar la misma operación hasta terminar la obra.

Ranchos de terrón
Se denominaba rancho de terrón, a los ranchos cuyas paredes eran construidas con tepes. Dichos tepes en un principio se cortaron a cuchillo pero después se emplearon para esa operación ¨palas anchas¨, achatadas y bien afiladas para que abriesen la tarea.

Tareas del Campo realizadas por el gaucho

Aunque en muchas ocasiones la sociedad designó al gaucho como un haragán, o vago, lo cierto es que el gaucho era una mano de obra especializada en diversas tareas. Algunos de esos trabajos han desaparecido, o han disminuido notablemente, ya que la tecnología reemplazó la mano del hombre. Sin embargo, en muchas localidades pequeñas estos quehaceres se han mantenido gracias a que los más jóvenes han heredado el conocimiento de sus ancestros.
Entre los trabajos del gaucho podemos mencionar la DOMA, que consiste en domesticar un caballo, mula o burro. El gaucho amansaba dejando que el animal corcovee (salte) a cielo abierto acompañado por apadrinadores que lo asistían. Una vez que el animal se había cansado de saltar, comenzaba a crearse una relación de pertenencia, pues el animal sentía que había sido vencido por el jinete.
Sin embargo, cuando el gaucho entró en contacto con el indio, tomó también su manera de amansar, la que consistía en crear un vínculo de amistad y cuidado con el animal.
El amansamiento del caballo no ha podido ser suplantada por ninguna tecnología, está por lo tanto en plena vigencia.

La YERRA, colocar herraduras al caballo o en otras épocas también a las vacas para trasladarlas por grandes distancias, es un oficio que ha ido perdiendo vigencia, aunque el surgimiento de de las instituciones gauchas lo revivió por el incremento de personas que se sumaron a estos grupos.
El CAPADO (castrado) de caballos, toros y cerdos es otro de los trabajos del gaucho y que a pesar de sus estudios, no lo realizan tan asiduamente los veterinarios. Acompañado de un antiguo ritual, esta tarea se realiza un día de luna en cuarto menguante, y de ser posible Viernes, para que el animal sangre menos y se recupere más rápidamente. Una vez que se lo ha castrado, tomándolo de la cola, le echa tres puñados de tierra en la herida y, cuelga al aire libre los testículos y cuando éstos se han secado es señal que la herida también lo ha hecho. El gaucho no suele cobrar por esta actividad, pues dice que si lo hace el animal muere, aunque puede recibir un regalo si el dueño del animal se lo otorga.
La labor de RESERO es otra de los trabajos que han ido perdiendo vigencia. Consistía en trasladar grandes cantidades de cabezas de ganado de una región a otra, era quizá una de las actividades más sacrificadas.
Por último, el CARNEO es el proceso de capturar un animal, y darle muerte de manera que todo pueda ser aprovechado: cuero, carne, sangre, vísceras, cabeza y grasa. Por esta razón el gaucho nunca caza animales por gusto o para hacer daño, sino que sólo acecha el número que necesita, al que va a aprovechar íntegramente. El carneo, cuando se realiza de modo personal, es casi siempre una fiesta, con rituales como el mate, el canto y la guitarreada y mucho albedrío. Una vez que se ha terminado la tarea, el gaucho siempre hace un brindis (obsequio) a sus vecinos y parientes.


2 b)
VIRTUDES
VICIOS
Coraje ante la adversidad (nunca bajó los brazos en si lucha por la libertad y la justicia, aún cuando se encontraba pobre, hambriento, lejos de su tierra y su familia. Cuando luchó contra los policías en medio del campo, debió luchar él solo contra muchos hombres. Sin embargo, no se desanimó y se enfrentó a ellos.
Tampoco se rindió en otras tragedias que vivió, como la muerte de Cruz, la llegada a su tierra hecha pedazos y desolada, el desencuentro con su familia.
Altivez
"Yo soy toro en mi rodeo
y torazo en rodeo ajeno;
siempre me tuve por güeno"
( Trata con desprecio a los negros “Va...ca...yendo gente al baile” “A los blancos hizo Dios, a los mulatos San Pedros, A los negros hizo el diablo, para tizón del infierno”. Además, asegura que los indios son lo más parecidos a animales, que carecen de corazón, piedad, y que no sienten amor ni por sus mujeres. Destaca su valentía, y se burla de los “gringos”, quienes no tienen experiencia en tareas de campo, ni en la supervivencia.)
Valentía. La demuestra en muchas situaciones adversas, en las cuales justamente su valentía le permite salir vivo de ellas.
“En la cruzada hay peligros
pero ni aun esto me aterra;
yo ruedo sobre la tierra
arrastrao por mi destino
y si erramos el camino...
no es el primero que lo erra.”
Criminal (mató al negro, huía de la justicia, mató un indio, aunque haya sido por vengar el maltrato a una mujer)
Compasión por los desposeídos. Se compadece y siente un profundo dolor en varias oportunidades. Por ej., cuando una mujer es salvajemente golpeada por un indio, que luego la ata con las tripas de su hijo, a quien anteriormente degolló. A partir de la impotencia que siente Fierro es que empieza el duelo contra el indio.
“Yo no se lo que pasó
en mi pecho en ese instante;
estaba el indio arrogante,
con una cara feroz:
para entendernos los dos
la mirada fue bastante.”
También le da mucha pena cuando se entera que sus hijos estarían trabajando como peones de tan jóvenes, y siente tanta compasión por su pobre esposa, que le perdona haberse ido con otro hombre para poder subsistir.

Impulsivo. No dudó cuando fue agredido en algunas situaciones (por el negro por ejemplo) y recurrió inmediatamente a la violencia. Estos arranques impulsivos se dan luego de haber atravesado la etapa de sufrimiento de su vida, ya que antes de convertirse en un “gaucho malo”, solía ser muy tranquilo y pacífico.
Caballerosidad. Le tiene un gran respeto a las mujeres, y desprecia y no comprende a quien las maltrata.
“Solo los cobardes son
valientes con sus mujeres”
“Quién es de una alma tan dura
que no quiera a una mujer!
Lo alivia en su padecer:
si no sale calavera,
es la mejor compañera
que el hombre puede tener.”
Poca Educación. A pesar de poseer una gran experiencia por todo lo que ha vivido, nunca tuva una educación formal, lo que produce cierta ignorancia e incivilidad.
Respeto hacia los demás. Luego de arrepentirse de sus peleas, Fierro aconseja a sus hijos:
respeto por la vida ajena: “el hombre no mate al hombre, ni pelee por fantasía”
respeto a la propiedad ajena: “pues no es vergüenza ser pobre, y es vergüenza ser ladrón”
respeto a la autoridad: “obedezca el que obedece y será bueno el que manda”
respeto a los mayores: “respeten a los ancianos, el burlarlos no es hazaña”

Buen amigo. Luego de que conoce a Cruz, Fierro lo acompaña hasta en las circunstancias más difíciles, como el cruce del desierto, su estadía en las tolderías, y finalmente el estado grave de enfermedad en el que se encontraba su amigo hasta su muerte. Aún después de esto, Fierro solía acercarse a la tumba para llorar y rezarle.

Lucha por sus derechos. Hace notar constantemente en sus relatos las injusticias que sufre el gaucho por parte del gobierno.
“Estaba el gaucho en su pago
Con toda siguridá,
Pero aura... ¡barbaridá!,
La cosa anda tan fruncida,
Que gasta el pobre la vida
En juir de la autoridá.”
Además, es castigado en la frontera por sus superiores por haber reclamado reiteradas veces su sueldo, que nunca le fue entregado.

Hábil en la pelea. Triunfó en todas las peleas a facón en las que se enfrentó. Poseía una extraordinaria habilidad con el cuchillo, que le permitió salir vivo de hasta una lucha en la que tuvo que enfrentarse a muchos hombres al mismo tiempo.
“En el peligro ¡que Cristo!
el corazón se me enancha”

Gran Cantor (payador)
“Cantando me he de morir
Cantando me han de enterrar,
Y cantando he de llegar
Al pie del eterno padre:
Dende el vientre de mi madre
Vine a este mundo a cantar.”
“Yo no soy cantor letrao,
Mas si me pongo a cantar
No tengo cuándo acabar
Y me envejezco cantando:
Las coplas me van brotando
Como agua de manantial.”


Demuestra una gran sabiduría a pesar de su ignorancia.
"hay hombres que de su cencia
tienen la cabeza llena
hay sabios de todas menas
mas digo sin ser muy ducho
es mejor que aprender mucho
el aprender cosas buenas."




c)Las frases que aparecen en el Martín Fierro y que se usan en la actualidad cotidianamente son:
"Va cayendo gente al baile."
"Muchas manos en un plato."
"El Diablo sabe por Diablo, pero más sabe por viejo."
"Todo bicho que camina va a parar al asador."
"Un padre que da consejos, más que padre es un amigo."
"En hombre no debe creer en lágrimas de mujer ni en la renguera del perro."
"Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera."


3)
a- La obra se divide en dos partes:
La primera de ellas ( El Gaucho Martín Fierro o “la Ida”) fue publicada en 1872, y esta compuesta por 13 cantos, en los que Martín Fierro canta sus penurias, desde que fue enviado a la frontera, hasta que desertó, se enfrentó a la policía, conoció a Cruz y se aventuró en el desierto junto a él.
La segunda y última parte, llamada La Vuelta de Martín Fierro, se compone por 33 cantos, en los que Cruz y Fierro llegan a las tolderías indígenas, donde tienen una vida muy difícil. Allí, Cruz muere a causa de una enfermedad. Fierro lo sepulta y huye del territorio indio junto a una mujer de la que salvó de ser asesinada. En circunstancias de correrse una carrera, Fierro se encuentra con sus hijos, el hijo de Cruz (cada uno cuenta su historia) y un moreno que por allí pasaba. Al final del relato, se separan, cada uno por su lado, debido a su estado de pobreza. “La Vuelta de Martín Fierro”(también llamada “la Vuelta”), fue publicada en 1879.

b- Primera parte: "La Ida"

Martín Fierro, el gaucho, cuenta con sincera nostalgia la vida feliz que antaño llevaba en la pampa.
En el canto II narra cómo es llevado de su hogar a "la frontera", a la tierra de los indios.
En el canto III se describe la vida miserable que sufre el protagonista en su nuevo destino. La guerra con el indio se halla erizada de peligros, hasta el punto de que el gaucho decide huir (canto IV y V). La continua huída va a durar tres años, sembrado de penas. Pobre y desnudo, regresa a su rancho, que ha sido destruido y se refugia en una cueva.
Los problemas no han terminado: en el canto VII Fierro sufre persecución al ser considerado un vago. Entonces se revela y se torna "malo", frecuenta las "pulperías", se emborracha y, pendenciero, en una pelea mata a un negro. En el canto VIII, la policía lo persigue. Exhausto, pero valiente, lucha hasta la extenuación, hasta conseguir la admiración del sargento del policía Cruz, quien lo ayuda a vencer a los hombres contra los que luchaba. En el canto IX lo escucha con atención y, compadecido de él, le cuenta a su vez, su historia; y así ambos, deciden marchar a tierra de indios. Así se llega al canto XIII, con el que finaliza la primera parte. Hernández, por boca de su protagonista, anuncia "romper la guitarra para no volverla a templar". En la última estrofa se encierra toda la protesta y denuncia socio-política: "…que referí ansí a mi modo / males que conocen todos / pero que naides contó".

Segunda parte: "La Vuelta"

La segunda parte abre también con una pequeña introducción.
Se narran las aventuras de Cruz y Fierro en las tolderías de los indios, fiestas y bailes de los mismos, postura ante los prisioneros. En el canto 3 se cuenta cómo viven Cruz y Fierro en ese lugar. La pobreza de los indios es extrema En los cantos 4 al 6 se nos describen las costumbres indias, muchas de ellas bárbaras y salvajes, singularmente las de los hombres que maltratan a sus mujeres, las cuales aparecen sufridas y abnegadas.
En el canto 6, Cruz muere de viruelas. Encomienda a Fierro a su hijo porque ya no tiene tampoco madre.
En el canto 8, tras enterrar a Cruz y llorarle, Fierro se ve envuelto en un terrible duelo con un salvaje que maltrata a una prisionera blanca. Después logra huir con ella, no sin antes asistir a una de las escenas más tiernas y a la vez duras del poema: el indio golpea brutalmente a la mujer y le arranca a su hijo de los brazos, acto seguido lo degüella para amarrarle después las manos con las propias tripas de su hijo. En los cantos 9 y 10 Fierro y su compañera sepultan al niño despedazado, tras matar al indio y enterrarlo en un "pajonal", a fin de que la tribu tarde en encontrarlo; después marchan a "tierra de cristianos".
Cuando llegan, Fierro se despide de la mujer y cada cual parte por su lado.
Las autoridades ya no se acuerdan de los delitos del gaucho. Entonces, aparecen los hijos del protagonista. En el canto 12, el hijo mayor cuenta su estancia en la cárcel; en el 13 el hijo segundo narra asimismo su historia. Se nos da a conocer un nuevo personaje: el viejo Vizcacha, a quien se le encomendó el hijo más pequeño hasta que tuviera edad para gozar de la herencia. El carácter y las acciones de Vizcacha se nos narran en los cantos 14 y 15. En el canto 16 fallece Vizcacha y es enterrado (canto 17 y 18). La obsesión por el viejo Vizcacha, que tanto hiciera sufrir al hijo segundo, se explica con detalle. En el canto 20 aparece Picardía, que explica su azarosa vida picaresca (cantos 21 a 28). Finalmente se descubre que Picardía es el hijo de Cruz.
Aparece a continuación el Moreno, nada menos que el hermano menor del negro que injustamente mató Martín Fierro (canto 29 a 31). Luego, Martín Fierro da una serie de consejos a sus dos hijos. Estos, junto con Picardía, se despiden, debido a que su pobre situación económica no les permitía mantenerse juntos.
Finalmente, el autor expresa que las penas narradas son las penas de todos los gauchos, y que es muy importante tener buena memoria, para recordar lo bueno y olvidar lo malo.

c- Relación del gaucho con:
*La ley: el gaucho siempre tuvo problemas con la ley, ya que se caracterizaba por su espíritu rebelde, y su personalidad impulsiva. Además, ante tantas injusticias, los gauchos reclamaban sus derechos por la fuerza, lo que provocaba que fueran perseguidos, encarcelados, enviados a combatir, asesinados o perdían todos sus bienes y su familia, por obra del gobierno déspota de aquella época.

“Pues aun cuando vengan ellos
cumpliendo con su deberes,
yo tengo otros pareceres,
y en esa conduta vivo”
Vos sos un gaucho matrero,
dijo uno, haciéndose el güeno.
“Vos mataste un moreno
y otro en una pulpería,
y aquí está la polecía
que viene a ajustar tus cuentas;
te va alzar por las cuarenta
si te resistís hoy día.”
*La justicia: El gaucho no tiene una buena relación con la justicia. En el Martín Fierro, se mencionan varios casos en los que el gaucho debe abandonar sus tierras para esconderse de la justicia, perseguido por ella.
“Y como con la justicia
no andaba bien por allí,
cuanto pataliar lo vi,
y el pulpero pegó el grito,
ya pa el palenque salí
como haciéndome chiquito.”
*El Gobierno: el gaucho debía permanecer subordinado al gobierno sino quería sufrir terribles castigos, por parte de éste. Dicho gobierno era déspota y totalitario. Impartía un régimen injusto hacia todos aquellos habitantes que no tuvieran algún cargo importante o título de nobleza. Los pobres y los que no eran hombres blancos eran tratados con desprecio y con frecuencia se los obligaba a luchar contra los indios o en las guerras. El gaucho entraba en esta categoría, de modo que solo tenía dos opciones: subordinarse a la autoridad y convertirse en soldado, o huir a donde “la justicia” no pueda hallarlo.
“Sin punto ni rumbo fijo
en aquella inmensidá,
entre tanta escuridá
anda el gaucho como duende;
allí jamás lo sorpriende
dormido, la autoridá.”
“porque ya no hay salvación,
y que usté quiera o no quiera,
lo mandan a la frontera
o lo echan a un batallón.”
“y aprovechó la ocasión
como quiso el juez de paz…
se presentó, y ahi nomás
hizo arriada en montón.”

Continúa en la parte 2........