Ultima imagen del Cabildo de Tucumán


Ultima imagen del Cabildo de Tucumán


En el Museo de la Casa de la Independencia, existe un dibujo acuarelado de considerables dimensiones (1,49 por 1,14 m.), firmado "A. Gattamora, 1908". Representa la fachada de nuestro Cabildo. En la parte superior izquierda, lleva la leyenda "Antiguo Cabildo de Tucumán. Demolido en el año 1908. Frente Principal Escala 1:50". Es una pieza interesante que merece un comentario.
Sus escuetos antecedentes constan en el diario "El Orden" del 6 de febrero de 1908. Se informa allí que el Ministerio de Gobierno recibió este dibujo (al que llama equivocadamente "plano" ), ejecutado por "Antonio Gattamora, del personal del Departamento de Obras Públicas". Comentaba el diario que "ha sido una buena idea, puesto que en breve este recuerdo de la época colonial será demolido y para el Archivo de la Provincia constituirá, el plano antes mencionado, un nuevo documento histórico de interés". Agregaba que se lo expondría al público en la vidriera de la Casa "Chene", negocio ubicado en 25 de Mayo al 100, frente a San Francisco.
Aunque del Cabildo existen numerosas fotografías, el dibujo de Gattamora, por la minucia de los detalles, el realce del color y su ejecución a escala, proporcionan una imagen singularmente vívida del caserón con su torre y con su reloj, hoy emplazado en la Catedral. Es sabido que el Cabildo, llamado también "Casas Consistoriales" en la antigua documentación, fue edificado y reedificado varias veces desde 1865, año en que se instaló aquí San Miguel de Tucumán. En 1793 quedó terminado finalmente, pero sin torre y con el frente considerablemente más estrecho. Recién en la década de 1840 el gobernador Celedonio Gutiérrez le agregó arcadas hasta totalizar las 14 en cada planta, además de la torre, con el reloj que trajo desde Londres.
En mayo de 1908 se lo demolió. En el solar, (sumadas dos casas linderas al sur, del doctor Próspero García y de don Tiburcio Molina, que se expropiaron y demolieron), se edificó la actual Casa de Gobierno. Era la época en que el patrimonio histórico no se valoraba, de modo que nadie propuso que se conservase el caserón, ni se concibió la idea de instalar la sede del Gobierno en otro lugar que no fuera la plaza Independencia.


La Gaceta