Mi tercer relato de horror (aunq este no da miedo)
Autor Zefiro
Aclaracion: Zefiro es mi seudonimo.
¡Ups! ¡¡¡Ah..!!! Que bien se siente descansar aquí. Pero sabes, no se porque siempre te encuentro aquí. ¿Gustas? Ah, ya veo no bebes. Bueno, no sabes lo que te pierdes jajajaja… Al contrario, soy yo el que no sabe lo que pierdo… Espero que no te moleste mi compañía, pues supongo que amas la soledad y odias el bullicio de la ciudad. De otra forma no te encontrarías aquí tan solo, y a estas horas. ¿Que dices? Disculpa mi torpeza. He bebido demasiado y no entendí lo que dijiste. Bah, no creo que sea gran cosa… jajajaja… Pero venga, acércate un poco mas, tengo frío. Mira que bella luna, se alza como reina de la noche, como guardiana de los sueños humanos. ¡Ja! Quien creería que en una noche así yo lo perdí todo. Pero venga, no me hagas callar. ¿Qué ya es hora de irnos? ¡Pero si recién llego! No jodas, déjame desahogarme un poco. Mira, cuando yo era chico mi padre también bebía demasiado. Recuerdo que mi madre se mataba trabajando día a día para llevarnos el pan a la casa. En ese entonces yo me juraba a mi mismo que no seria igual mi vida. Estudiaría mucho y seria el hombre mas rico de la historia… jajajaja… y mírame, ¿acaso no soy rico? Soy muy rico… cualquier mujer quisiera acostarse conmigo… jajajaja… claro que con estos harapos no soy muy atractivo, pero ya deberías verme recién bañadito, te llevarías una gran sorpresa… ¡Ejem! Tu te preguntaras dónde quedaron esos sueños infantiles. Bien la respuesta es muy simple: Conocí la felicidad del vicio. Ahora es cuando entiendo porque mi padre no podía dejarlo… Y, como él, yo también perdí a mi familia… y heme aquí solo… aunque no estoy solo; estoy contigo. Dos desconocidos disfrutando de un pequeño paraíso fantasmal.
Hasta podemos hacer un negocio. Este lugar no es de nadie. Siempre esta vacío. Podemos construir un hotel y nos haríamos ricos. Solo tendríamos que tirar todas esas placas de piedra que han clavado caprichosamente en el suelo. Ah, y tumbar esas viejas rejas. Mmmm… se acabo el pisco… ¡Ah! Pero cuando tengamos clientes no faltara el licor… ni las mujeres hermosas… esas caritas tan dulces que los mismos ángeles se quedan prendados de ellas… Por cierto, nunca te he visto la cara. Siempre la llevas oculta bajo ese espeso pelo. ¿Acaso eres un criminal buscado? Jajaja… ¿A donde vas? Si, es verdad que ya casi amanece, ¿pero no se supone que es por la noche cuando debemos dormir? ¡Ey, espera…! Ya se fue… siempre se va cuando amanece… Lo que no entiendo es como puede desaparecer en esa fosa llena de tierra…
Bueno, creo que yo también me iré, pero a buscar un poco de agua… En la noche volveré… seguro que me estará esperando de nuevo, pero esta vez juro que me iré con él…
1 comentario