LA FILOSOFÍA: Una invitación a pensar

1. CONOCETE A TI MISMO:

1.1 Cuando fallan las apariencias:

Lo que aparentemente es o tiende ser, muchas veces no lo es…toda la “realidad” en la que vivimos puede y no puede ser verdadera, y muchas veces es más falsa que verdadera. Arriesgarnos significa guiarnos de nuestra percepción e interpretación de lo que vemos; eso significa que nuestra vida es: “Un riesgo continuo”…” Nada es lo que parece ser”

La crisis: El punto de partida del filosofar:

La filosofía precisamente es cuando uno despierta y se da cuenta que está rodeado de apariencias (detrás de cada conducta hay creencias y/o ideas), y decide ir en busca de la verdad. Cuando dudamos y nos preguntamos si es real lo que vivimos estamos haciendo filosofía, y para llegar a esa situación es necesario que algo falle; que caigamos en crisis (ella nos obliga a pensar y analizar lo que estamos viviendo.) o que ya no estemos satisfechos de nuestra vida.

Ideas y creencias:

Las creencias constituyen la base de nuestra vida. Toda conducta del hombre incluso la intelectual depende de cuales sean nuestras creencias de las que a veces no somos conscientes, cita el antropólogo Ralph Linton como ejemplo: Una tribu que para desterrar la fiebre tifoidea persigue a brujas que es la creencia de su cultura en cambio en nuestra sociedad hará uso de vacunas y hervirá el agua para desterrar la tifoidea.
A pesar de que nadie ha visto un germen en su vida, creemos en su existencia porque eso es lo que nos han enseñado.

Las ideas surgen cuando en una creencia nace la duda, para salvar la duda es donde aparecen las ideas porque hay un problema que resolver.

1.2 Sócrates o el alumbramiento de la verdad:

La crisis en los tiempos de Sócrates se dio en la polis, la ciudad. La madre de él era partera, por eso decía haber federado el oficio de su madre; ya que pensar consistía en dar a luz las ideas y las verdades que cada uno guarda dentro de sí. Él era griego, ateniense para ser exacta, su gran invento fue la libertad íntima, el nos enseño a pensar.

Sócrates y su mujer:

La mujer de Sócrates se llama Xantipa (arisca, y de muy mal humor), a él le resultaba difícil vivir con su ella pero tampoco podía vivir sin ella, así que hizo de su problema cotidiano un problema filosófico, es así que se volvió filósofo. Es así que su mujer terminó siendo un gran bien para él.

Pensar en la calle y el arte de gobernar:

Sócrates contaba con métodos para enseñarnos el modo de llegar hacia la verdad. El primero consistía en que sus interlocutores descubrieran la verdad a partir de ellos mismos (mayéutica); el segundo en donde él hacía caer al otro en contradicciones ante insistentes preguntas (ironía socrática), y el tercero: la dialéctica basada en el razonamiento, la cual opera a través de conceptos opuestos.

La máxima de Sócrates: Conócete a ti mismo se refiere a que debemos conocer todo lo que encierra nuestra existencia: temores, penas, etc., y aprender a vivir; solamente de esta manera podremos ser sabios.

La función que tienen los gobernantes es de ser educadores, filósofos, preocuparse por los verdaderos problemas de su ciudad, tomar las medidas más convenientes para volver a los ciudadanos cada vez mejores. Pero la realidad es otra lo único que saben hacer los gobernantes es preocuparse por los bienes materiales, inclusive armarse de arsenales es más importantes para ellos. Con esto sólo logran aplacar la sed de los ciudadanos por un momento, darles solamente atenuantes y consuelos de medio pelo, olvidándose de lo fundamental: el estado del ser y su pensar.
Los más adecuados para gobernar son los que educan a la ciudad que está bajo su mando, y los que poseen la inteligencia para hacerlo.

La dialéctica es todo lo descrito anteriormente, es decir, el pensamiento de Sócrates, o más bien el razonamiento que va de un extremo al opuesto.

Las dos cárceles:

Gran parte de Atenas odiaba a Sócrates porque se burlaba de de su falso poder, por esa razón lo acusaron falsamente de corromper a la juventud.Lo rescatable de esta penosa situación es que él aceptó con valentía la sentencia de los jueces, no se acobardó y respetó sus ideas hasta el final (a la polis hay que respetarla) a pesar de que mucho de sus amigos quisieron ayudarlo a escapar, el decidió enfrentar lo que le esperaba y serle fiel a sus ideas.

El gallo de Sócrates:

El autor español Leopoldo Alas escribió el cuento “El gallo de Sócrates” en donde hacía referencia a Critón discípulo de Sócrates, como su seguidor era incapaz de pensar por sí mismo.

Cuando mis hijos crezcan:

Un filósofo ante sus jueces le pide que al crecer su hijos los corrijan si se preocupan más por la fortuna o por cualquier otra cosa de su perfección.

1.3 Platón: La felicidad, la política y la pedagogía:

Platón va de lo particular a lo general al referirse a concepto “gobierno”, para él era necesario restituir la polis para ser felices. Esencialmente el tema política está ligado al de pedagogía, este último quiere decir enseñarle al niño el camino de la verdad; es decir, enseñarle a los ciudadanos qué es la polis, y cómo tienen que ser y pensar para mejorarla.
Así como Sócrates plantea que la polis debe ser gobernada por gente sabia, y preparada, Platón también llega al mismo punto: todo era por un bien público.

La utopía de Platón:

Su obra “La República” es considerada una utopía, en donde él imagina como debería ser una sociedad ideal y plantea un sistema pedagógico rígido.

Cómo ser felices:

La mayor preocupación de Platón fue la búsqueda de la felicidad, dice que para ser felices no debemos hacer lo que queramos, de esa manera el caos nos dominaría, por eso hay que hacer lo que debemos. La persona que determinaría nuestro deber sería el gobernante que elijamos (hombres sabios y educadores).
Lo que Platón plantea es la aristocracia, al decir que sólo los mejores deben gobernar.

La ciudad platónica:

La ciudad ideal de Platón estaba dividida en tres clases sociales, pero en lo que correspondía a partes del alma: en el piso que se situaba más abajo estaba las funciones de supervivencia, el piso encima de éste estaba lo sensible, el de las relaciones humanas, y en lo más alto el sector de lo intelectual (el que caracteriza al hombre). Ya en la base de la sociedad Platón plantea articular al Estado en tres grupos:

☆ Artesanos: Les corresponde satisfacer las necesidades materiales.
☆ Guardianes o soldados: Les toca defender la ciudad
☆ Sabios y maestros: Les correspondía legislar, dirigir y gobernar.

Los dos últimos estratos tenían un régimen comunista, es decir, Platón proponía el comunismo.
Las clases bajas no había alcanzado el grado intelectual necesario como para ubicarse en los estratos superiores. Pero eso sí, a un comienzo todos tendrían las mismas oportunidades de ascender y superarse, -mediante la educación-, sin distinción alguna ni de clases ni de razas; la mujer podía aspirar a realizar las mismas actividades que el hombre realizaba en sus tiempos: “feminismo”.

Elegirse a sí mismo:

El hombre se hace a través de la educación, tiene que decidir si se dejará llevar por los sentidos, por lo transitorio o por la razón; por eso “El hombre depende de sí mismo” y de las decisiones que tome.
Cuando ya no estemos vivos, lo único que permanecerá eterno serán nuestras ideas, esto explica la “inmortalidad del alma”: “La verdad emerge del interior de cada uno”

El aprendizaje en sí es una construcción del que aprende, donde puede elegir que idea va a retener o rechazar, el maestro es el que produce la verdad, tal como lo dijo Sócrates, el que hace parir a la mente y brotar el verdadero conocimiento.

El Mundo de las Ideas y el Mundo de los Sentidos:

Las verdades son inherentes al ser humano, o más bien al alma; ellas vienen con nosotros cuando nacemos. Por eso se dice que el alma proviene de otro mundo superior (Mundo Inteligible). Al llegar a un cuerpo se encuentra sepultada por los sentidos y apariencias (Mundo sensible), éstos últimos son engañosos; lo que realmente nos conlleva a la verdad es la razón (logos).

Las guerras cotidianas:

Los sentimientos negativos (envidias, egoísmos) son los que nos impiden ser felices. Sabemos que concepto abarca la palabra pero sin embargo no lo aplicamos y todo por la falta de educación.

La alegoría de la caverna:

Los hombres prefieren la rutina, la comodidad, conservar su creencias y opiniones en vez de ir en busca se la verdad,- se quedan estancados-, y cada vez que alguien destierra prejuicios, verdades insólitas, ellos lo agraden, masacran, lo odian (Sócrates, Jesús, Galileo, etc.)

En busca de la mitad perdida:

El ser humano es hombre con otros hombres, necesita de él (complemento), con esto se busca recuperar la unidad que en un principio teníamos, y sólo se lograra mediante el amor a la totalidad del ser (alma).

1.4 Aristóteles: Elogio del ocio

Aristóteles fue discípulo de Platón, fue considerado por él como “la inteligencia de la escuela”. Su obra filosófica más importante fue “Metafísica”.

Sus ideas eran contrarias a las de Platón (donde habla del Mundo Sensible y el Mundo Inteligible); el al contrario sugiere que sin los sentidos no podemos llegar a nada; ellos son la base de todo y nos permiten aprehender el mundo, nos educan. Para pensar, es decir filosofar, hay que tener tiempo, estar desocupados; es necesario: ¡Ser vagos!

La independencia de los sabios:

Un sabio es el que da órdenes, es a quien otros menos sabios le obedecen.

La potencia y el acto:

Un acto es el que está en presente, lo que sucede ahora. Potencia es lo que puedo llegar a ser o suceder. La realidad es cambiante, verdaderamente en ella no se produce nada nuevo, y lo que aparenta ser nuevo y no lo es, es la aparición de lo que ya estaba (oculto); es decir: potencia.

El motor inmóvil:

Dios es acto, el puedo mover todo, pero no es movido por nada, por eso es perfecto, y al no ser movido por nada no es potencia. Para Aristóteles Dios es la inteleligencia suprema, él fue quien inició el concepto de Dios: Él no quiere nada, querer es una imperfección.

La materia y la forma:

El acto y la potencia pueden ser considerados a su vez materia y forma. La forma determina qué es el acto ahora, en cambio la materia puede llegar a tener varias formas, potencia, El alma no es la forma del cuerpo, pero este último no es la cárcel del primero, tal como lo planteaba Platón el cuerpo es: la materia del alma.

El justo medio:

Aristóteles no nos propone alejarnos de la realidad, sino encontrar un justo medio (el de los extremos opuestos; amor y frialdad por ejemplo). Para llegar a él hay que practicar y adquirir buenos hábitos, de esto precisamente trata la vida humana: “educación”, mediante hábitos y costumbres que nosotros podamos elegir.

La filosofía aparece cuando ellos entran en crisis (hábitos y costumbres); lo que podría unirnos en esta situación es la verdad, pero lamentablemente en la actualidad cada individuo cree tener su propia verdad (se diversifica el sentido de la “verdadera verdad”), haciendo difícil mantener una comunicación; nosotros somos los que podemos llegar a la verdad.

La vida contemplativa:

Se requiere al asombro como actitud de la filosofía, y al ocio como circunstancia imprescindible para filosofar. Son las ocupaciones materiales las que no nos permiten que el alma llegue a su punto más alto “la vida contemplativa” (acercamiento a la felicidad).

La felicidad posible:

El hombre sabio es el único que podrá alcanzar la felicidad, ya que el es independiente y autosuficiente; ciertamente esta independencia es la que lo acerca a Dios; a Él nadie lo mueve, nadie lo cambia, esto trae como consecuencia una semejanza entre Dios y un sabio.

La inteligencia es la que nos diferencia entre otros hombres, para llegar a la felicidad es preciso que los hombres se dediquen a lo que le corresponde a cada uno de ellos, y así alcanzar su fin.

Aristóteles y Alejandro de Macedonia:

Durante largos siglos Aristóteles, Platón y Sócrates dominaron el pensamiento intelectual indicando que lo que distingue al hombre del resto de seres es su inteligencia. En estos últimos años el Romanticismo y posteriormente Freíd reivindicaron la afectividad y las emociones.

2. LA FE EN BUSCA DE LA RAZÓN:

2.1 Nuestro mundo de palabras:

El problema que enfrentan los hombres es el de la falta de comunicación, precisamente una de las funciones de la filosofía es tomar las palabras y redefinirlas. La relación constituye una comunidad y es quien hace posible la vinculación entre los hombres.
Existen diversas religiones, ellas se diferencian, -algunas con mayor notoriedad que otras-; y ya sea en el caso de una misma religión; lo que la diferenciaría en dentro de sus límites mismos; es la fe que sus creyentes poseen: “la fe siempre es íntima”.

La religión y la soledad:

La religión es lo que el individuo hace de su soledad. Cada uno posee una experiencia diferente respecto a ella, eso hace de la situación algo personal e íntimo, incomparable a las demás.

El Dios de los filósofos:

El intelecto fue el Dios de los filósofos: “el motor inmóvil que mueve toda la existencia”. El Dios de Aristóteles era la razón (logos). Como el pueblo no podía autogobernarse (les faltaba sabiduría), sólo les quedaban las sobras de los dioses, los mitos.

La filosofía de la derrota:

Sobre la ciudad de griegos nació una ciudad una nueva ciudad, aún más esplendorosa: el imperio romano; el cual prometía en sus comienzos un mundo de felicidad, cambios. Todo estuvo bien hasta que ese mundo se derrumbó; entrando en crisis reiteradamente.

Fueron pocos lo que se salvaron de esa realidad repetitiva, y se sometieron a las ideas, logrando alcanzar de esta manera la paz interior. Los dioses impuestos por los gobernantes ya no infundían respeto, fue en ese momento en que una nueva corriente religiosa, surgió en medio de esta crisis: el cristianismo

El cristianismo y el “Buen Mensaje”:

Los seguidores de esta religión eran descendientes de judíos, sus creencias se basaban en el gran salvador Jesús y en su buen mensaje que planteaba que la verdadera riqueza se encontraba en el interior de los seres humanos.

La fe y la razón:

En el s. I los primeros judíos se encontraban desesperados, porque sus gobernantes corruptos sin justicia los había entregado a las invasores romanos, quienes no sólo dominaban al Tierra sino que quería dominar el alma, extirpando los ideales de los profetas y la cultura de Moisés.

Los judíos llamados también “pueblo elegido”, se sentían abandonados y sólo esperaban un mesías (rey), y pues cuando la muerte nos espera, nace la fe.

Dentro de todos los individuos que se presentaron como mesías, sólo uno cautivó y ese fue Jesús de Nazaret. El se dirigió a los hombres para enrolarlos en las enseñanzas de los profetas del Antiguo Testamento. Tarso que secundó en la predica a Jesús redescubrió el pecado en el origen de un hombre; es parte de la esencia humana esa fuerza que el hombre no puede dominar y lo domina es el pecado.

La gran confrontación:

El saber no significa creer, la filosofía es saber, pero no es ni religión ni fe, la fe no es saber. En el campo de la religión el Dios del misterio el Dios aristotélico, el cual es incompatible con el religioso, he aquí el choque entre filosofía y religión. La religión se fue convirtiendo en un órgano político. Quien cree no necesita saber, y aquel que sabe no necesita creer.

San Agustín: El hombre interior:

San Agustín cuyo nombre de pila es Agustín de Hipona, fue un hombre dado a los placeres de la carne, un día leyendo a Cicerón su alma depertó en búsqueda de algo que diera sentido a su vida, se interiorizó en la lectura de la Biblia y con la influencia de San Pablo comenzó su carrera en la religiosa y filosófica.
San Agustín indicaba que quería conocer a Dios y el alma que Él creó a su imagen y semejanza. Finalmente San Agustín unió la razón y la fe. Como todo filósofo decía que ya nada se podía esperar de la ciudad terrenal (ciudad romana), había que construir otra en el reino de los cielos: “la ciudad de Dios”.

Las dos ciudades:

La idea de San Agustín de las dos ciudades ya había sido formulada en otros términos, los hebreos hablaban de la Jerusalén terrenal y la celestial, las dos ciudades representaban los poderes que se contraponían: el pecado y la materia versus el espíritu y la verdad.

El río infernal de la costumbre:

Aquello que tenemos como verdad absoluta suele ser un mito establecido como verdad. La tarea del pensamiento es revisar la educación recibida. Todo lo que habita en nosotros en calidad de verdad se debe repensar, revaluar.
Bateson (pensador contemporáneo) denomina a esta actividad “Deutero-educación” es decir la educación segunda lo que viene después de haber crecido y desarrollado un pensamiento: pensar y repensar. Hay que hacer de la deutero-educación el más saludable de los hábitos.

Creer para comprender:

La fe coincide con la razón, la primera sale en búsqueda de la segunda.

La Escolástica fue un gran movimiento de integración entre dos mundos (el de los pastores y creyentes civilizados de Oriente Medio y el mundo de la literatura, la ingeniería, la arquitectura, el arte y la filosofía de Occidente.)

Se trabaja en la escuela, surgieron las universidades y se tenía libertad de pensamiento siempre y cuando se respetaran los límites de la filosofía griega de Aristóteles, Platón, Virgilio, lo que fuera en contra de esas verdades resultaba falso.
Se usaba frecuentemente la expresión “lo que dijo el maestro” (no podía ponerse en duda la palabra del maestro, ellos eran autoridades definitivas.
La escolástica se caracterizaba por leer y discutir lo leído.

2.2 Averroes: La religión bajo la lupa

Ibn Rosh Averroes fue el filósofo que mayor convulsión espiritual produjo no sólo dentro de su propia religión (árabe) sino también dentro de la judía y la católica.

En la Edad Media los árabes encendieron la chispa. La fe debió rendir rendir cuentas ante la razón “si Dios es omnipotente, es también omnisciente (lo sabe todo), entonces ¿cómo ser libres?, si el ya tiene todo nuestro destino hecho.

La teoría de la doble verdad:

Para Averroes entre la filosofía y la religión no había contradicción, ambos perseguían el mismo fin, es decir, dar respuesta a las grandes interrogantes del hombre por eso se le denomina la teoría de la doble verdad, esto no quiere decir que sean dos verdades, más bien dos caminos: uno de la ciencia del pensamiento y otro superficial.

2.3 Maimonides: Guía de perplejos

El cordobés Moshé Ibn Maimón, siguió los pasos de Averroes, referente a la filosofía judía de la época, para él, el tema capital de su religión era el cumplimiento de los preceptos. En el judaísmo no hay dogma, u buen judío no se define por lo que cree sino por lo que hace y si se le preguntara diría: “que es la ley y así debo hacerlo también”.

Un solo Dios y múltiples religiones:

Las religiones son múltiples, debido a que ellas fueron edificadas en diferentes tiempos, culturas, etc. Los judíos vieron en Maimonides a un hereje, por eso hicieron censurar su pensamiento quemando sus obras públicamente, mediante esto podemos corroborar que: “el que piensa es un peligro”.

2.4 Tomas de Aquino: El gigante del cristianismo:

Tomás de Aquino de contextura corpulenta y robusta se hizo monje mendicante en la orden dominica. Para vergüenza de su familia que no lo apoyó en su proyecto puesto una cosa era el estado eclesiástico (bien visto) y otra ser un monje mendicante, a pesar de esta situación a él solo le interesaba conservar la pureza de su interior.

Tomás distinguió la fe de la razón. La razón tiene por objeto el mundo exterior y para desarrollarla se tiene que cultivar los sentidos, y la inteligencia. A través de la razón se puede tener cierto conocimiento limitado de Dios. La fe en cambio sirve de ayuda para conocer los misterios de la Trinidad y del pecado. En cada religión se manifiesta manifiesta Dios medio de la revelación

La razón y la fe:

La razón y la fe no se oponen pero tampoco son iguales, según Tomás de Aquino y ratificado por Duns Escoto “es el camino que conduce a la ciencia moderna” y devuelve al hombre el uso de la razón independiente de la religión que profesa.
Dios es intelecto, el hombre se contacta con Él mediante el Gran intelecto también, según Maimónides con la moral podíamos estar tranquilos, contactarnos con el Gran Intelecto.

La aspiración suprema es Dios, todo lo que hacemos tiene como finalidad alcanzar su eternidad, eso sólo se logra cuando el alma se desprende del cuerpo.


Continua con la parte 2.