La Tragedia Griega

El nacimiento de la tragedia griega se debe al culto al dios Dionisos. Una pequeña alabanza fue evolucionando hasta convertirse en diálogos y luego en obras de teatro. Por supuesto, en la época de la Antigua Grecia (Siglo V). Como principales autores se encuentran Sófocles, Esquilo y Eurípides.
La tragedia griega se compone de 3 fundamentales elementos
Peripecia: cambio de suerte en el héroe (personaje principal de este tipo de narrativa)
Agón: diálogos centrales de la obra
Camino del Héroe clásico: primero empieza con un período de calma, seguido por una etapa de caos, posteriormente venganza, luego ceguera, después reconocimiento y finalmente reflexión.
La Tragedia Griega. Sófocles y la Saga Edipo
Sófocles
Atenas, 406 a.C fue un poeta trágico de la Antigua Grecia. Autor de obras como Antígona o Edipo Rey. De toda su producción literaria sólo se conservan siete tragedias completas, las que son de importancia capital para el género. Hijo de un rico armero llamado Sófilo, a los dieciséis años fue elegido director del coro de muchachos para celebrar la victoria de Salamina. En el 468 a.C., se dio a conocer como autor trágico al vencer a Esquilo en el concurso teatral que se celebraba anualmente en Atenas durante las fiestas Dionisias, cuyo dominador en los años precedentes había sido Esquilo.

Para comprender la saga Edipo les voy a explicar algunos personajes y les voy a contar el mito de Edipo
Personajes:
Tiresias: era un adivino. Esto, porque una vez había pisado una serpiente y se había convertido en mujer. Pasaron muchos años, él no sabía qué hacer hasta que volvió a pisar una serpiente y volvió a convertirse en hombre. A todo esto, un día en el Monte Olimpo (donde estaban todos los dioses) Zeus y Juno (su esposa) discutían por quién tenía mas placer en una relación sexual (la verdad que no tenían nada pero nada que hacer). Mientras que Juno decía que los hombres, Zeus pensaba lo contrario. Este, para colmar la discusión decidió llamar a alguien que había vivido las dos experiencias, o sea , Tiresias. Este responde que la mujer goza más y hace ganar a Zeus. Por lo tanto Juno, diosa vengativa lo convierte en ciego. Zeus entonces se sentía culpable , y como no podía deshacer lo que otros dioses hacían le concedió el don de la adivinación.
El mito de Edipo
Layo y Yocasta eran reyes de la cuidad de Tebas. Un día Layo decide ir a ver al adivino Tiresias. Consulta a este y obtiene en respuesta que engendrará un hijo que lo matará a él mismo y se casará con Yocasta. Sin embargo Layo no se altera porque Yocasta no está embarazada. No obstante cuando llega al palacio ella le dice que se encuentra, justamente, embarazada. Por esto, Layo le ordena a un esclavo que lo lleve al monte Citerón y lo deje morir allí. Pese a lo cual, un campesino ve el bebé tirado y se lo lleva como obsequio a los reyes de su pueblo, pues estos no podían tener hijos. Lo nombran Edipo (ya que tenía los pies hinchados y Edipo eso significa en griego). Cuando crece el niño adoptado, va al oráculo, tal cual su padre biológico. En eso Tiresias le dice que esta maldecido y que matará a su padre y se casará con su madre. Por esto Edipo se marcha de la ciudad. En su rumbo se cruza a una carroza que le impedía el paso. Este, de temperamento alto, y prepotentemente, mata a todos allí. Lo que él no sabe es que allí se hallaba Layo, el rey de Tebas, su padre. Finalmente llega a Tebas donde hay un clima malísimo por una peste. Para salvar la ciudad Edipo debe contestar un acertijo—que si era mal contestado equivaldría a la pérdida de su vida—. Como Edipo no tenía, ya nada más que perder, aceptó y acertó. El pueblo de la ciudad de Tebas le otorgó el trono y la mano de la viuda Yocasta.
Edipo Rey
Edipo es rey de Tebas pero una peste acecha su ciudad. Creonte, su cuñado, regresa de consultar el oráculo (Febo), diciéndole a Edipo que para aliviar a la ciudad se debe castigar severamente al que mató a Layo. Edipo jura (por supuesto, sin saber la verdad) que matará, desterrará al asesino, maldiciéndolo. Creonte, entonces, sugiere que llame a Tiresias. Cuando lo llama este le contesta que no se lo quiere decir, y después, el adivino le sugiere a Edipo la verdad, sin embargo, este no se da cuenta. Por último le dice que es un desgraciado, un desdichado. El rey le contesta que no tolerará esas injurias, añade que está comprado por Creonte. Tiresias le responde que no tiene ningún amo salvo Apolo y luego se retira. Edipo, enojado hace que traigan a Creonte y le dice que lo desterrará, lo mandará lejos. A esto Creonte le dice que él no hizo nada. Un rato después Edipo va hablar con Yocasta que le dice que Creonte no lo compró a Tiresias y que los adivinos siempre se equivocan y le pone como ejemplo esa vez que Layo consultó el oráculo y le dije que iba a ser asesinado por su propio hijo, pero que no se cumplió. Edipo se queda atónito. Por esto manda a llamar a un mensajero que le confirma que él había agarrado a un bebe con pies hinchados. Por otra parte, un sobreviviente del golpe de Edipo a la carroza real también lo dice. Así Edipo queda traumado. Acto seguido Yocasta se suicida, provocando que Edipo (que se sentía culpable) se clavara una cruz en sus ojos. Edipo parte hacia otra ciudad, ciego y anciano.
Edipo en Colono
Edipo, agobiado, guiado de la mano por Antígona, llega ya, como término de su atormentado destino, a Atenas, sobre la colina consagrada al héroe Colono, no lejos del santuario de las Euménides. Allí, según el oráculo de Febo, lo acogerán las Venerandas por fin en la paz última, y su sepultura será garantía de seguridad para la piadosa y hospitalaria ciudad. Mientras los ancianos atenienses se dirigen a informar al rey Teseo, llega de Tebas la otra hija, Ismena, quien comunica que Eteocles y Poli¬nices han llegado a la lucha armada por la herencia del reino paterno, y suplican ambos que regrese el padre a Tebas, pues conforme al oráculo él será garantía de salvación de su patria. Pero los hijos, que lo expul¬saron y forzaron a vagar errante y desterrado, no lo podrán ya recuperar; Edipo se quedará en Atenas, bajo la protección de las diosas Venerandas. Revela entonces a Teseo la recompensa que el oráculo promete a la ciudad que custodie su cuerpo, y el rey le asegura hospitalidad y protección contra toda amenaza. En vano acude Creonte y luego el propio Polinices a su¬plicar a Edipo su regreso. Nada puede calmar su indignación y vuelve a expresar las maldiciones contra sus hijos: se dividirán con las armas el reino paterno y caerán muertos uno a mano de otro. Un trueno anuncia a Edipo que ha llegado su última hora. Hace llamar a Teseo y le ruega que lo acompañe hacia el lugar donde según su destino debe morir. Sólo allí le revelará cosas que deberá el rey mantener en secreto para todos y que repetirá solamente a su sucesor cuando esté por morir, y así siempre en la posteridad, pues de este modo Atenas se verá protegida contra toda violencia en el futuro por parte de los tebanos. Se dirige hacia el bosque sagrado, y poco después se presenta un mensajero a referir su fin. El llanto de las niñas huérfanas cierra la tragedia.
Antigona
La escena sucede en Tebas, ya liberada, y la acción se relaciona concre¬tamente con el final de Los siete contra Tebas de Esquilo. A ntígona comunica a su hermana Ismena el bando de su tío Creonte: Eteocles, sal¬vador de la ciudad, será sepultado con todos los honores; el cadáver de Polinices quedará, por el contrario, insepulto, pasto de los animales; quien se atreva a transgredir tal disposición será lapidado. Pero Antígona no puede obedecer la orden impía e injusta, y dará sepultura a Polinices, y, en vano aconsejada por Ismena, se dirige sola a cumplir con su propio deber. Se presenta Creonte, que ha convocado a los ancianos y les explica el motivo, pero he aquí que llega un guardia a anunciar que alguien ha cubierto con tierra el cadáver de Polinices. Ha sido Antígona, quien, sorprendida en el acto de repetir el rito funerario, es conducida prisio¬nera. Proclama ella que deliberadamente, contra la prohibición de un hombre, ha obedecido la ley no escrita, inmutable y eterna, pues para ella, nacida para amar y no para odiar, los dos hermanos son iguales. Creonte, convencido de defender la ley de la ciudad, condena a Antígona, a pesar de ser hija de su hermana y prometida de su hijo Hemón. En¬ceguecido de orgullo ordena que Antígona sea encerrada en una caverna donde tendrá la suerte que los dioses quieran. Después de un famoso canto coral en que se exalta el poder de Eras, Antígona se dirige a su destino. El ciego adivino Tiresias exhorta a Creonte a la moderación. Creonte cede demasiado tarde y ordena liberar a Antígona. Abierta la cueva en¬cuentran a Antígona ahorcada y, junto al cadáver de la amada, Hemón se atraviesa con su espada. Eurídice, esposa de Creonte, penetra en palacio y también se mata, maldiciendo a su marido.
Quiero aclarar que la biografía de Sófocles y los relatos de Antígona y Edipo en Colono fueron producto de una fuente mientras que todo lo demás fue escrito por yo mismo.
http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%B3focles#Serie_de_Edipo
http://elblogdemara5.blogspot.com/2008/09/resumen-anlisis-de-edipo-en-colono-de.html http://elblogdemara5.blogspot.com/2008/09/resumen-anlisis-de-antgona-de-sfocles.html

Espero que les haya gustado y servido
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