En la dicha o en la desdicha

Flp 4:1-5 “Queridos hermanos y amigos, estoy muy contento y orgulloso de ustedes. ¡Realmente los extraño! ¡No dejen de confiar en el Señor!
Les ruego a Evodia y a Síntique que se pongan de acuerdo, pues las dos son cristianas.
A ti, mi fiel compañero de trabajo, te pido que las ayudes. Porque ellas, junto con Clemente y todos mis otros compañeros de trabajo, me han ayudado mucho para anunciar la buena noticia. Los nombres de todos ellos ya están anotados en el libro de la vida eterna. ¡Vivan con alegría su vida cristiana! Lo he dicho y lo repito: ¡Vivan con alegría su vida cristiana!
Que todo el mundo se dé cuenta de que ustedes son buenos y amables. El Señor viene pronto”.


Cuando las sombras de la vida se cierran alrededor de una persona, los amigos vienen a ser una parte importante, tal es el caso del Apóstol Pablo que tiene la noche encima, está preso por predicar de Cristo, se le viene encima el juicio y su veredicto, pero no pierde el estilo de alentar y estimular a sus amigos.
En la versión del 60 de la R.V. dice que ellos son su gozo y su corona. Hay dos palabras griegas para corona, con diferentes trasfondos.
Una es “diadema”, que quiere decir la corona real, la corona de un rey. Y la otra es “stéfanos”, que es la que aparece aquí, que tenía dos trasfondos.
1° Era la corona que recibía el atleta vencedor en los juegos deportivos griegos. Se hacía de hojas de olivo silvestre, entretejidas con perejil verde y hojas de laurel. El ganar esa corona era lo máximo de toda aspiración atlética.
2° Era la corona con la que se adornaban los invitados a un banquete, en alguna gran
ocasión festiva.
En este pasaje es como si Pablo dijera que sus amigos filipenses eran la corona de todos sus esfuerzos, su adorno, también es como si dijera que en el banquete final de Dios ellos serían su corona festiva.
Para un cristiano no hay mayor gozo en la vida que el de traer otra alma a Jesucristo. Por eso te invito a venir a Jesucristo, serás un hijo de Dios, tendrás la felicidad eterna y serás mi gozo y mi corona.
En el vs. 2 les dice a dos hermanas que sean de un mismo sentir, teniendo igual parecer y forma de ver la vida, luego agrega que los creyentes sean unánimes y estén dispuestos a ayudarse mutuamente. Como él había hallado el beneficio de la asistencia de ellos, sabía cuán consolador sería para sus colaboradores tener la ayuda de otros.
Muchas veces las personas se mantienen unidas y trabajando bien porque reconocen que su dirigente o jefe o autoridad es una gran persona.
Pablo era un gran dirigente que tenía grandes amigos que le reconocían como tal.
Lo único que todos los seres humanos necesitan aprender acerca del gozo es que no tiene nada que ver con las cosas materiales ni con las circunstancias externas. El gozo es de adentro y nace del corazón y no de afuera.
Es lo que debemos aprender a reconocer, que no viene de afuera, sino de adentro.
Un hombre puede vivir en un palacio y estar destruido y lleno de infelicidad, pero otro puede vivir en un lugar bajo y con pocas cosas materiales y estar rebozando de gozo porque no fija su objetivo de vida en lo de afuera sino en lo de adentro y en lo de arriba.
Qué fácil es ver gente llena de riqueza, pero pobre por dentro que no irradia dicha, en cambio se puede ver gente pobre pero llena de vida y felicidad.
Cada uno elije el lugar en que debe estar.
Rubén Pelegrina



Una vida a consecuencia del pensamiento

Filipenses 4:6-9 “No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.
Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado.
Practiquen todas las enseñanzas que les he dado; hagan todo lo que me vieron hacer y me oyeron decir. Y Dios, que nos da su paz, estará con ustedes siempre”. V.B.L.S.

Hacerle conocer a Dios nuestras necesidades debería ser nuestra oración, pero olvidamos lo indispensable! Más que preocuparnos… es pedir a Dios por las necesidades y ser agradecido con lo que se tiene.
Los filipenses vivían corriendo el riesgo de ser muertos a causa de su cristianismo, vivían con la vida en la mano y la espada sobre el cuello y eso era otra preocupación que sufrían, la peor preocupación, más que la que viene implícita con esta vida. Se estaban jugando la vida!... Y Pablo les dice que oren…
Como fruto de la oración viene la paz que ya es una promesa de Jesús, “La paz os dejo, mi paz os doy,… no se turbe vuestro corazón ni tenga miedo” Juan 14:27
El cristiano tiene un gran recurso que es la oración y como un hijo a un padre le pide cosas y éste le da lo que le conviene, así también Dios bendice con todo, ya sea concediendo la petición o no concediendo para el bien personal y futuro, o diciendo “espera”.
Luc 11:10 -13 “Porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre. ¿Acaso alguno de ustedes, que sea padre, sería capaz de darle a su hijo una culebra cuando le pide pescado, o de darle un alacrán cuando le pide un huevo? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!"
Podemos orar por tantas cosas como queramos, por nosotros, por otros, por las autoridades, por el presente y el futuro, por nuestros hijos y familiares, por los amigos, pedir dirección, visión y fuerzas, agradecer lo que ya tenemos y lo que tendremos, agradecer por la vida y porque estamos mejor que otros que sufren miserias y agradecer incluso porque podemos orar, comunicarnos con el dueño del universo y de nuestra vida, recordando su amor, su sabiduría y su poder.
Pablo dice que como resultado a la oración tendremos paz, que será el centinela de nuestra vida, que nos cuidará y dará ánimo, esa paz que el mundo no alcanza a comprender.
Finalmente dice que debemos concentrar nuestros pensamientos en algunos puntos ya que la mente suele irse tras los pensamientos, por dicha razón debemos fijar en la mente todo lo que es limpio, justo, santo y de buen nombre.
Hay quienes no piensan más que en el placer, la comodidad y la buena vida. El cristiano suele concentrar su pensamiento en sus deberes para con Dios y para con sus semejantes.
El vs 8 es uno de los versículos más prácticos de la Biblia. Si el mundo, o aun los cristianos, practicaran estos consejos, se transformaría la sociedad humana. Aquí se presenta la san¬tidad desde seis puntos de vista. Son seis cualidades sin las cuales la vida estaría desprovista de propósito o diseño, seme¬jante a papel tirado en el campo en un día ventoso.
Por lo tanto debemos aprender a pensar en todo lo que es verdadero ... honesto ... justo ... puro ... amable ... y de buen nombre. La vida será una consecuencia de estos pensamientos.
Los apóstoles no solamente enseñaban estas cosas, sino que las habían aprendido y las practicaban, por esa razón Pablo finaliza diciendo que praciquen y hagan todo lo que le vieron a él hacer.
Rubén Pelegrina



Verdadero carisma cristiano

Filipenses 4:10-13 “Me alegra mucho que, como hermanos en Cristo, al fin hayan vuelto a pensar en mí. Yo estaba seguro de que no me habían olvidado, sólo que no habían tenido oportunidad de ayudarme.
No lo digo porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho con lo que tengo.
Sé bien lo que es vivir en la pobreza, y también lo que es tener de todo. He aprendido a vivir en toda clase de circunstancias, ya sea que tenga mucho para comer, o que pase hambre; ya sea que tenga de todo o que no tenga nada.
Cristo me da fuerzas para enfrentarme a toda clase de situaciones”.


En la versión del 60 Pablo dice lo mismo, pero está expresado con palabras más crudas: “…ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mi…” pero continúa en forma cordial el final de su carta.
Pablo ha aprendido a ser “independiente” y estar satisfecho. La palabra original es (autárkés), que quiere decir totalmente autosuficiente. Autárkeia, autosuficiencia,
era la meta suprema de la ética estoica; por ella entendían los estoicos lograr un estado mental en el que el hombre era totalmente independiente de todas las cosas y de todas las personas. Se proponían llegar a ese estado siguiendo un proceso
mental.
Pablo no quiere decir que él ha llegado hasta ese estado, pero emplea la palabra que usaban aquellos paganos para que entendieran el significado de lo que quiere decir. Los paganos estoicos creían que la autosuficiencia no consistía en poseer mucho, sino en desear poco, que para evitar males en nuestros días no sería despreciable el pensamiento: «Si queréis hacer feliz a un hombre decían-, no aumentéis sus posesiones, sino reducid sus deseos.»
También su meta era eliminar todos los deseos. Dice un historiador que a Sócrates le preguntaron una vez quién era el hombre más rico a lo que contestó: « El que se contenta con menos, porque autárkeia es la riqueza de la naturaleza.» Los estoicos creían que la única manera de llegar a la autosuficiencia era abolir todo deseo hasta que uno llegaba a la situación en que nada ni nadie le era esencial.
Nosotros no debemos ser tan extremos porque con más cantidad de bienes se puede ayudar a más cantidad de personas.
También proponían eliminar toda emoción hasta que uno llegaba a la situación en la que dejaba de importarle lo que le sucediera a él mismo o a algún otro.
No comparto yo esto ni tiene algún apoyo bíblico, pero era el pensamiento de la época al cual Pablo echa mano para que entiendan su sentir acerca de las cosas.
Había aprendido el secreto de vivir en la pobreza y en la riqueza y en todo tipo de circunstancias y sentirse bien.
Dígale hoy a un rico que viva como un pobre y se le acaba el mundo, dígale que regale su riqueza para los desamparados y pondrá mil excusas. Yo tampoco apoyo esa idea y Pablo seguro que no había regalado sus riquezas, pero lo que desea transmitir es que aprendió a vivir feliz en ambos estados de la balanza, cuando está baja y cuando está alta.
El pensamiento estoico de aquella época decía: “empieza con una taza o con cualquier otro utensilio casero. Si se te rompe, di: "No me importa." Si a un caballo o a un perro doméstico le pasa algo, di: "No me importa." Si te pasa a ti mismo, y si te haces daño o sufres de alguna manera, di: "No me importa."
La meta de los estoicos era abolir todo sentimiento del corazón humano, cosa totalmente contraria a la Palabra de Dios. Uno de los más grandes valores enseñados en ella es preocuparse por el prójimo y ayudarle en sus necesidades. Luc 10:27-28 “Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás”.
Para finalizar tengo que decir que la naturaleza del verdadero carisma cristiano no es tan sólo sentirse preocupados por nuestros amigos en sus problemas, sino hacer lo que podamos para ayudarlos.
El apóstol solía estar preso, en cadenas, con custodios como si fuera un reo, acostumbrado a pasar necesidades, pero en toda situación aprendió a estar contento y ese fue su gran secreto, aprendió a llevar su mente a ese estado, y aprovechar el máximo de eso.
Rubén Pelegrina

Sin patrocinador

Filipenses 4:14-19 “Sin embargo, fue muy bueno de parte de ustedes ayudarme en mis dificultades. Al principio, cuando comencé a anunciar la buena noticia y salí de Macedonia, los únicos que me ayudaron fueron ustedes, los de la iglesia en Filipos. Ninguna otra iglesia colaboró conmigo.
Aun cuando estuve en Tesalónica y necesité ayuda, más de una vez ustedes me enviaron lo que necesitaba.
No lo digo para que ustedes me den algo, sino para que Dios les tome esto en cuenta.
Epafrodito me entregó todo lo que ustedes me enviaron, y fue más que suficiente. La ayuda de ustedes fue tan agradable como el suave aroma de las ofrendas que Dios acepta con agrado.
Por eso, de sus riquezas maravillosas mi Dios les dará, por medio de Jesucristo, todo lo que les haga falta”.

Alguien dijo que Pablo habla en términos contables, él dice que ninguna iglesia participó con él en el dar y recibir, sino solo ellos los filipenses.
Hoy mientras hacía un negocio con una persona por internet para que me hiciera una página web, él me decía que para recibir dinero primero hay que dar o invertir, a lo que yo le contesté que ya me había cansado de invertir mal con malas personas y no había recibido casi nada a cambio.
Pablo se refiere a una acción de economía, habla de dinero, de ayuda monetaria. Muchos pueden creer que Pablo está haciendo énfasis en que la iglesia patrocinadora era de Filipos, pero creo que lejos de su pensamiento él pudiera estar pensando que ellos le dieron a él algo para recibir otra cosa a cambio de parte suya.
Lo que Pablo había recibido por parte de Epafrodito era una ofrenda, algo que se da a cambio de nada y la ofrenda viene directamente de Dios, por tal motivo nadie tiene que pensar que al recibir una ofrenda el ofrendante se hace merecedor de una gratificación. Quien da los bienes en este caso es Dios, de Él viene todo y a Él debemos estar agradecidos sin dejar de lado la cortesía o amabilidad que tal caso o persona u organismo ofrendante merezca.
Pablo estaba acostumbrado a auto-solventarse o recibía ofrendas personales y no tenía iglesia patrocinadora, además sus manos le habían servido para el ministerio, con su oficio de constructor de carpas se defendía y podía pagar sus gastos. (2°Corintios 11:8-11)
Copio a continuación una explicación que M. Henry hace del caso. El apóstol solía estar en cadenas, prisiones y necesidades, pero en todo aprendió a estar contento, a llevar su mente a ese estado, y aprovechar el máximo de eso. El orgullo, la incredulidad, el vano insistir en algo que no tenemos y el descontento variable por las cosas presentes, hacen que los hombres estén disgustados aun en circunstancias favorables. Oremos por una sumisión paciente y por esperanza cuando estemos aplastados; por humildad y una mente celestial cuando estemos jubilosos. Es gracia especial tener siempre un temperamento mental sereno. Cuando estemos humillados no perdamos nuestro consuelo en Dios ni desconfiemos de su providencia, ni tomemos un camino malo para nuestra satisfacción. En estado próspero no seamos orgullosos ni nos sintamos seguros ni mundanos.
Para concluir debo decir que Pablo menciona esto para engrandecer al donante, su intensión fue decir que mas bienaventurado es dar que recibir, el pensamiento de Pablo es sumamente altruista diciendo que no lo dice para que ellos le den algo, sino para que Dios les tome esto en cuenta.
Hermano, a Dios no se le pasa nada, tiene hasta nuestros cabellos contados y no muere un pajarillo sin que él lo sepa.

Rubén Pelegrina


Alabad a Dios cada día

Filipenses 4:20-23 ¡Que todos alaben a Dios nuestro Padre por siempre jamás! Amén.
Saluden de mi parte a todos los hermanos en Cristo que forman parte del pueblo de Dios.
Los hermanos que están conmigo les envían sus saludos. También los saludan todos los que aquí forman parte del pueblo de Dios, especialmente los que trabajan para el emperador romano. ¡Que nuestro Señor Jesucristo llene de amor sus vidas!

¿Cuánto hace que usted no alaba a Dios? Solo le pide cosas, favores, solo suplica o intercede por otros, le dice a Dios que no recibe respuesta, que se siente solo, triste y abandonado, no lo aprecia, no lo experimenta… y así cada día es una experiencia del repetir lo del día anterior. La vida le parece estar vacía de Dios, vacía de sentimientos, llena de anhelos y deseos que nunca son suplidos, se va atestando de angustia, un torrente de incertidumbre, una nube de oscuridad, no entiende por qué tiene que sufrir cuando miles a su alrededor están satisfechos y llenos, y eso es lo que todos creemos, el ser humano siempre tiene falta de algo, no experimenta la llenura, porque a eso solo lo da Dios, Él llena cada hueco y espacio vacío. “Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.” Mateo 11:28-29
Pablo nos motiva a alabar a Dios siempre, a darle la gloria y la honra que merece por siempre. ¿No será que por esta falta grave no recibimos las cosas o no hallamos el descanso? Si nuestra mayor motivación fuera alabar a Dios en toda circunstancia y en todo, podríamos experimentar la llenura y satisfacción.
Debemos mirar a Dios en todas nuestras debilidades y temores, no como enemigo, sino como amigo y Padre, dispuesto a compadecerse de nosotros y a ayudarnos. Debemos dar gloria a Dios como Padre y Señor, dueño de todo, con autoridad sobre todas las cosas y seres humanos.
La tranquilidad y paz que experimentan las almas perdonadas y halladas en las manos de Dios no tiene precio. Tenemos un caudal de virtudes que fluyen de Dios hacia quienes viven para alabarle, no importa la situación. Esas virtudes son obtenidas por los méritos de Cristo que lo hizo posible y recordemos que Él intercede por nosotros ante el Padre, Él vive para interceder por nosotros, pero nos hallamos lejos de Dios y allí hay algo que está fallando, algo que hace doler el corazón de Dios como aquel padre que no encuentra el acogimiento de sus hijos y también se siente triste. “Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”. Hebreos 7:25
La carta llega al final con saludos y buenos deseos. Manda saludos de los que están con él, los que conforman la iglesia y de los que trabajan para el Emperador. La casa de César era el nombre que se daba a todos ellos, lo que nosotros llamaríamos el servicio civil del Imperio, que tenía miembros por todo el mundo. Los funcionarios del Palacio, los secretarios, los que estaban a cargo de los fondos imperiales, los responsables de la administración cotidiana de los asuntos del Imperio, todos estos eran la casa de César y los que trabajaban para el Emperador romano.
Es de máximo interés que nos demos cuenta que el Cristianismo está hecho de amistad y hermandad. Todo comenzó en la casa de un carpintero llamado José con su hijo Jesús en Galilea y se extendió hasta lo más recóndito del mundo en nuestros días. No debemos desaprovechar cada oportunidad que el Maestro de Galilea nos dé para alabar a Dios y confraternizar entre nosotros como lo hacía Pablo aún con los de la casa del Emperador.
Sus palabras finales: ¡Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu!

Rubén Pelegrina