TEMA: PARA EL QUE CREE TODO LE ES POSIBLE
TEXTO BASE: MARCOS 9: 14-29


INTRODUCCION: Una de las frases clásicas de Jesús en cuanto a la fe, está en Marcos 9: 23 “…si puedes creer, para el que cree todo le es posible” y fue la aseveración que Jesús le hizo a un hombre que se encontraba en una situación bastante difícil y desesperante con su hijo el cual estaba lunático o endemoniado. Desde niño el hijo de este hombre se encontraba en esta situación; y era tan delicada que el mismo demonio trataba de matarlo echándolo en el fuego y en el agua. Los discípulos de Jesús no habían podido hacer cosa alguna, pero cuando Jesús llego pudo liberar a este joven y traer al padre del muchacho como a los mismos discípulos una tremenda enseñanza acerca de la fe.

Cosas que debemos tener en cuenta para alcanzar lo imposible por medio de la fe.

1. Entender que la fe no es una doctrina, ni una actitud mental ni es el resultado del mucho conocimiento, Marcos 9: 14-18. Cuando Jesús descendió del monte, después de orar y de transfigurarse, llegó al lugar donde se encontraba el muchacho endemoniado, el padre y los discípulos y encontró a estos discutiendo con los escribas y fariseos. Al no poder echar el demonio fuera del muchacho, lo más probable, es que ellos comenzaron una discusión “doctrinal de fe” con los escribas acerca de la realidad del demonio o del porque no habían podido echarlo fuera y al final tampoco la discusión había logrado un resultado concreto. Tenemos que entender que la fe no es doctrina, ni producto del conocimiento, ni del razonamiento; la fe es algo espiritual (2Corintios 4: 13), siendo un fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5: 22) y la cual viene por el oír, Romanos 10: 17.

2. Salir de todo estado de conformismo con las situaciones que quieren tomar ventaja en nuestra vida, Marcos 9: 21-24. El muchacho endemoniado se encontraba en esta situación por muchos años, desde niño dice la palabra. Ahora en este caso por estar el muchacho en un estado que lo ponía fuera de sus cabales, se requería de la fe del padre. Lamentablemente este hombre había entrado en un estado de conformismo e incredulidad con la situación de su hijo que lo había llevado a un estado de pasividad para hacer algo por la sanidad de su hijo. Una de las cosas que no podemos permitir en nuestra vida es conformarnos y estar pasivos ante algunas situaciones que requieren nuestra determinación y una postura de fe. Santiago 2: 17-24.

3. Hacer uso de la oración y el ayuno para quebrantar toda duda e incredulidad en nuestra vida, Mateo 17: 19-21. Después que el muchacho fue sanado, los discípulos le preguntaron a Jesús cual había sido la razón por la cual ellos no lo habían podido sanar a lo que Jesús respondió: “Por vuestra poca fe”; anteriormente El los había llamado “Generación Incrédula”. En otras palabras la razón era la duda e incredulidad que había en los discípulos y el resto de la gente que estaba en el lugar. Jesús finalmente les dijo: “Pero este género no sale sino con oración y ayuno”. El género al que Jesús se refería más que al demonio era al género de la falta de fe e incredulidad. La oración y el ayuno más que ayudar a traer más fe a tu vida lo que si logrará será romper con toda duda, temor e incredulidad del corazón (La fe no viene por orar o ayunar sino por oír). Esto se demuestra en que antes de presentarse los discípulos ante esta situación, ellos habían estado con Jesús en el monte de la transfiguración orando (Lucas 9: 28) y a pesar de esto habían descendido sin fe. Ante una situación de duda, incredulidad y falta, refuerza tu vida de ayuno y de oración. Judas 1: 20.