Embarazo adolescente en Córdoba, trabajo práctico.

Bueno, este es un trabajo sobre embarazo adolescente en la provincia de Córdoba, realizado por mi y un amigo. La nota fue 10 y la profesora es muy exigente(Colegio Monserrat) sino, no lo subiría.

NO es un texto recomendado para la lectura, es muy aburrido, a excepción de las conclusiones del final que son algo... curiosas no, diría de esperar.

Quien sabe, seguro a algún cordobés taringuero o a un alumno el año que viene le sirve.

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UNIVERSIDAD NACIONAL DE CORDOBA
COLEGIO NACIONAL DE MONSERRAT

Informe: Embarazo Adolescente en Córdoba.
Profesora a Cargo: Diana Basile [estará mal poner su nombre real? No creo]
Integrantes:
(...)



Introducción
Con el presente trabajo pretendemos dar cuenta del grave problema que representa el embarazo en la adolescencia en la capital cordobesa.
Elegimos esta temática por considerarla de gran importancia para la sociedad y el interés que nos generó por nuestra condición de adolescentes nos incentivó en la búsqueda de información.

La compleja problemática del embarazo adolescente posee varias aristas:
1. Un aumento de la morbimortalidad de las adolescentes madres y de sus hijos/as.
2. Asociación con ITS (entre ellas VIH/SIDA).
3. Su vinculación con el abuso sexual.
4. La altísima deserción escolar entre los padres y madres adolescentes.
5. La pauperización de los núcleos familiares.
6. Afectación en la salud mental.
7. Presión social y familiar para asumir los roles de paternidad y maternidad para los cuales no están preparados.

Por estas implicancias en que resulta el problema, analizaremos algunas de las características de este problema en la ciudad de Córdoba apelando a los datos numéricos que arrojó el censo de 2001.
En primer lugar describiéremos un marco teórico sobre adolescencia

Marco Teórico

La adolescencia es una de las etapas más importantes del ciclo de la vida de las personas, y también de las más difíciles. En la transición de la niñez a la juventud o adultez, se producen cambios, biológicos, síquicos y sociales que signarán el futuro de cada persona, sea hombre o mujer. En esta etapa se completa el aprendizaje de habilidades, la definición y adopción de hábitos de vida como los alimentarios, higiénicos, y otros, que perdurarán el resto de la vida. Es en esta época en la que ocurren los cambios físicos y biológicos más importantes debido a la maduración sexual; se completa el desarrollo de los genitales externos adoptando las características corporales del ser mujer u hombre y también ocurren los cambios en los genitales internos.
Simultáneamente se producen variaciones en los comportamientos sociales así como sicológicos, que se expresan en las percepciones y sentimientos característicos de la adolescencia.
Como todo periodo de transición importante, la adolescencia es de gran inestabilidad emocional y síquica. En el niño o la niña que empieza a parecerse a un hombre o a una mujer, coexisten características infantiles con las de la adultez produciéndose importantes y bruscos desbalances emocionales que experimenta el o la adolescente, y que impactan a quienes los rodean: sus familiares, compañeros, amigos, profesores y/o vecinos.
En épocas de crisis sociales y económicas graves como la que vive Argentina desde fines del 2001, se generan contextos socio-familiares que afectan a los cambios bio-psico-sociales individuales propios de la adolescencia. En estos periodos de profunda crisis los adolescentes experimentan miedos e inseguridades que, sumados a los desequilibrios emocionales propios de ese periodo, les producen mayores malestares y problemas. Por ejemplo, la perdida de trabajo de los padres, la falta de dinero para cubrir las necesidades básicas del grupo familiar y la angustia que se vive en el hogar, impactan fuertemente en los adolescentes.
Frecuentemente, en estas épocas de crisis los/las adolescentes se ven forzados a asumir precozmente roles de adultos como cuidar a sus hermanos, administrar la casa, salir a trabajar fuera del hogar y generar ingresos para la supervivencia familiar. La crisis reciente en Argentina destruyó y acabó la adolescencia de miles de chicas y chicos. Fueron obligados por las circunstancias a asumir responsabilidades de “adultos” y quedaron atrapados en un “repentino” crecimiento que los llevó a autoabastecerse, a generar ingresos, a salir de su casa, a abandonar a sus padres y sus familias o a sostenerlos económica y socialmente. Cualquiera de estos efectos en la mayoría de los casos, fueron negativos y dejarán un impacto en los adolescentes varones o mujeres de esta generación. Recién en los próximos años o décadas, sabremos cual fue ese impacto y podremos medirlo en toda su magnitud. Mientras tanto vemos hoy a los adolescentes que interrumpen sus estudios, hipotecan sus vidas en “trabajos” a veces extorsivos e indignos, pierden sus amigos, sus familias, sus casas, sus ámbitos de contención y protección.
La mayoría de estos adolescentes, varones y mujeres, perdieron sus ilusiones y con ellas la alegría y la búsqueda de ideales. Estos jóvenes “viejos” sin oportunidades, sin proyectos de vida y sin un porqué o para qué vivir, son hoy las victimas sobrevivientes de la crisis. Esta es la consecuencia más grave de la crisis y será muy difícil de superar. Junto a la perdida de los proyectos de vida y de sus ilusiones, se produjo un mayor aumento de la maternidad y/o paternidad adolescente con los riesgos que ella depara: abandono de la escolaridad, inserción laboral prematura y en malas condiciones, perdida de vivencias de la adolescencia como amigos/as, fiestas, salidas y otros.

Teniendo en cuenta lo anterior expuesto, pasaremos a analizar la situación a nivel nacional:

El embarazo adolescente es una de las consecuencias más graves de la falta de políticas de prevención de embarazos no planeados en el país. Y es un problema que continúa en aumento. En 1989, el 13,8% de los nacimientos fueron de madres menores de 20 años. Mientras que en el 2000, ya el 15% de los 701.878 bebés nacieron de mamás menores de 20 años, según datos del Ministerio de Salud de la Nación. Esto quiere decir que entre 1980 y el 2000 la maternidad adolescente aumentó un 14,2%. Hay que reconocer que la Argentina ostenta una elevada frecuencia de embarazo adolescente, algo que crece. Y un hecho que supera los valores habituales o ”normales”. Esto se señala desde hace 20 años. Actualmente lo novedoso es el aumento del embarazo y la maternidad en las niñas menores de 15 años, lo que implica riesgos aún mayores para la madre y el niño. El embarazo adolescente implica biológicamente mayores riesgos de vida para la madre y el niño, pero el principal problema es como afecta la calidad de vida, especialmente de la madre adolescente. Por eso preocupa cuando no es voluntario y ocurre como un accidente por falta de información, y/o de acceso a una forma de protección y más aún a una imposibilidad de negarse a una relación sexual insegura y muchas veces forzada.
El embarazo adolescente se asocia con mayores tasas de mortalidad para la madre y el niño. Son embarazos de alto riesgo para la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya que hay más probabilidades de que el niño nazca con bajo peso (menos de 2,5 kilogramos) y de que la mujer sufra anemia o hipertensión, entre otros cuadros peligrosos. Si una madre tiene menos de 18 años, el riesgo de que su bebé muera en su primer año de vida es un 60 por ciento más grande que el de un infante nacido de una madre de más de 19 años.
Graciela Rosso, Secretaria de Programas Sanitarios del Ministerio de Salud dela Nación, remarca: “En este momento la tasa de natalidad en la Argentina es más alta en la franja de adolescentes que en el grupo que se denomina en edad fértil, que estaría en condiciones de tener un mejor embarazo”. “La incidencia del embarazo adolescente es relativamente alta en relación al nivel general de fecundidad de nuestro país, puesto que uno de cada seis niños que nace por año en la Argentina tiene por madre a una adolescente”, advirtió el Ministerio de Desarrollo Social, en abril del 2001.
En este documento también se remarcó: “El embarazo adolescente constituye un factor de alto riesgo tanto para el recién nacido como para la madre. Además, ayuda a la reproducción intergeneracional de la pobreza, ya que estas jóvenes madres se ven compelidas a abandonar la escuela y a incorporarse al mercado de trabajo con un escaso capital cultural y un pesado bagaje de responsabilidades domésticas”. Esto habla de una cadena: la falta de educación promueve el embarazo adolescente y el embarazo adolescente promueve la menor escolaridad.
A mayor pobreza, más embarazos adolescentes, los que predominan en niñas no casadas ni unidas, cuyos bebés tienen menor peso al nacer y mueren más antes del primer año de vida. Esto aumenta a medida que disminuye la edad de las niñas madres. Hay mayor cantidad de madres adolescentes en las provincias más pobres. El 25% de las madres del Chaco tienen menos de 20 años. También el 20% de las mamás de Misiones y Formosa son demasiado chicas para ser mamás. El porcentaje más bajo se da en la Capital Federal donde sólo el 6,5% de las mamás son adolescentes, según cifras oficiales del 2000, procesadas por la Consultora Equis.
“La tasa de fecundidad adolescente también varía por región y por grupo socioeconómico. En un extremo, en la Capital Federal (14,2 por 1000) exhibe tasas de fecundidad adolescentes similares a los países ricos, mientras jurisdicciones como Chubut, Formosa, Misiones, Río Negro y Salta exhiben tasas similares a otros países menos desarrollados de América Latina (más de 50 por 1000)”, destaca el Banco Mundial. Pero no sólo en las áreas rurales la maternidad adolescente es una abrumadora mayoría. En el conurbano las cifras son altísimas. Por ejemplo, en la Maternidad del Hospital Zonal Manuel Belgrano, del partido de San Martín, el 25% de las 973 mamás que dieron a luz en 1999 eran menores de 20 años. Sin embargo, aún en la Ciudad de Buenos Aires los promedios son engañosos. Por ejemplo, tres de cada seis chicas alojadas en el Hogar para Madres Adolescentes “María Eva Duarte” –de la Dirección General de la Mujer porteña- no conoce los métodos anticonceptivos, seis de cada diez no los usa y ocho de cada diez (86,5%) tuvo un embarazo no planeado.
Además, a mayor pobreza, mayor precocidad materna. Un estudio sobre mujeres de áreas rurales (Misiones, Salta y Santiago del Estero) arrojó que el 16% tuvo su primer embarazo antes de los 15 años y el 54% antes de los 19 años. “Los embarazos adolescentes no son una excepción sino un hecho frecuente y, de alguna forma, una forma esperada de salir del control paterno ya que el casamiento puede venir mucho más tarde. La mayoría de las mujeres (90%) deja a sus padres a los 17 años. Desde la temprana niñez las mujeres son socializadas en sus roles esperados de reproducción y crianza, primero cuidando a sus hermanos, después a sus propias familias”.
El 80% de las madres precoces no terminaron el colegio secundario y provienen de los hogares con menores ingresos per cápita. Dentro de las madres adolescentes, el 16% -aproximadamente 19.000 chicas- ya tienen dos o más hijos. Apenas el 30% trabaja –y la mitad lo hace en el servicio doméstico- o busca trabajo, según datos del Sistema de Información, Monitoreo y Evaluación de Programas Sociales, de abril del 2001. Seis de cada diez madres adolescentes viven en hogares con ingresos muy reducidos. En Corrientes, el 85% de las madres adolescentes vive en un hogar de bajos ingresos. “En la Argentina la maternidad prematura es indicador de hiperpobreza”, define el sociólogo Artemio López, titular de la Consultora Equis.
El eslabón siguiente de la cadena es que a mayor embarazo adolescente, más pobreza. El informe oficial "Salud de la Adolescencia en la Argentina", advierte: "No sólo deben considerarse los riesgos que la maternidad precoz trae aparejados para el futuro de las mamás adolescentes, sino que además incrementa en forma muy importante el riesgo de sus hijos, comparado con el de otros niños de mamás mayores. Respecto de las muertes infantiles, la contribución de las madres menores de 20 años fue casi del 20%, lo que indica que las tasas específicas de mortalidad infantil son notablemente altas para mamás menores de 19 años".
En general el embarazo adolescente no es lo mejor –especialmente si hay más de un embarazo durante la adolescencia- ni para la mujer ni para el bebé, desde el punto de vista biológico. Pero, además, generalmente, es un embarazo no planificado ni elegido y muchas veces forzado, con toda la carga emocional que eso implica. El 20,5 % de las jóvenes embarazadas que concurren al Hospital Argerich de la Ciudad de Buenos Aires expresan no querer tener a su hijo y otro 5% manifiesta no saber qué hacer, según cifras de la Fundación para la salud del adolescente, del 2000.
Es importante enmarcar las políticas públicas frente al embarazo adolescente dentro del respeto de los derechos de niñas / os y adolescentes. Negar a priori el derecho a ser madres o padres no es lo aconsejable, sino el hacer lo imposible para que todos tengan las mismas posibilidades de decidir y de elegir, esto implica acceso a la información y formación, acceso a métodos y a decisiones adoptadas libremente sin ningún tipo de coerción y/o violencia. Esto último es algo muy difícil por la presión e imposición de padres, pares, adultos y la sociedad en que viven frecuentemente las mujeres y varones los más vulnerables de poder tomar decisiones libres de coerción y/o violencia.
Para esto no alcanza la educación sexual y la existencia de servicios para su atención, es necesario que la sociedad reconozca sus derechos y los respete.

Aquí concluimos con la cita del libro y agregamos que en los últimos años en nuestro país ha habido avances en legislación vinculada a los derechos sexuales y reproductivos de los/as adolescentes. La incorporación en nuestra constitución de la convención internacional de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, y del protocolo facultativo de la CEDAW brindaron el marco propicio para la promulgación de las leyes nacionales y provinciales de educación sexual integral y de salud sexual y reproductiva. No obstante la implementación de dichas medidas es deficiente y obstaculizada por diversos sectores conservadores de la sociedad entre ellos la iglesia católica.

Ahora será analizada la situación en Córdoba mediante los datos obtenidos por el INDEC en el censo del año 2001:



Cuadro 8.1.2 Departamento Capital, Provincia de Córdoba. Mujeres de 14 años o más por cantidad de hijos e hijas nacidos vivos y promedio de hijos por mujer según grupos de edad. Año 2001

Embarazo adolescente en Córdoba, trabajo práctico.
Argentina

Observando el cuadro previo podemos notar que de 66.557 de chicas adolescentes cordobesas, 55.834 son de entre 15 y 19 años, que es en donde se dan con más frecuencia los embarazos precoces. Como hemos dado cuenta antes, la mayoría no tiene acceso a la educación ni a métodos de prevención anticonceptivos. No hay que dejar pasar por alto el número de mujeres y niñas adolescentes que quedan embarazadas y mueren a causa de complicaciones de abortos realizados ilegalmente.
Si bien la mayoría de las jóvenes no tiene ningún hijo, la maternidad adolescente va aumentando considerablemente cada año, puede deberse a que “ayuda a la reproducción intergeneracional de la pobreza”.

Departamento Capital, Provincia de Córdoba. Mujeres de 14 años o más, total de hijos nacidos vivos y total de hijos sobrevivientes según grupos de edad de las mujeres. Año 2001

Monografía

Este cuadro publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos en el año 2001 nos muestra la mortandad de bebés recién nacidos y que mueren, generalmente, antes de cumplir su primer año de vida. Adolescentes madres de 14 a 19 años presentan una tasa de mortalidad de 3,09%. Vemos que el 1,7% de los bebés nacidos de madres de 14 años han fallecido, mientras que de los hijos que tuvieron las madres de entre 15 y 19 años el 3,15% han muerto.
Queda demostrado que la precocidad de los embarazos no solo implica un riesgo para la madre sino también para el bebé, ya que la mortalidad materna (que no está reflejada en el gráfico anterior), es de 82 por cada 100mil mujeres.

Según un artículo periodística publicado el 19/01/09 en 2008, el 11,3 por ciento de los bebés nacidos en la ciudad de Córdoba fueron de madres adolescentes. Según los datos del Registro Civil de la ciudad de Córdoba, de los 23.455 nacimientos anotados, en más de 2.500 casos la madre tenía 19 años o menos.
Esa cifra está 4,5 puntos por debajo del promedio nacional de 2007 (15,8%). Pero sólo basta con examinar estos números por barrio para darse cuenta de que Córdoba es una ciudad de contrastes. Dos ejemplos antagónicos: mientras que en barrio Jardín el embarazo adolescente es de 6,7 por ciento, en Ferreyra es de 46 por ciento. En el barrio más populoso de la ciudad, Villa El Libertador, hubo 693 mujeres que dieron a luz. Una de cada tres tenía menos de 20 años. El segundo sector con más nacimiento fue Alto Alberdi, un barrio de clase media-baja. Allí el porcentaje de mamás adolescentes fue del 13,3 por ciento.
En algunos casos, el panorama cambia drásticamente con sólo caminar unas cuadras. Mientras que en la zona del Cerro de las Rosas y Urca sólo uno de cada 10 bebés son de madres adolescentes; en Villa Urquiza, ubicado en la otra orilla del río Suquía, la relación es tres de cada 10. Además, en el primer barrio nacieron 254 bebés en 2008, mientras que en el Cerro hubo 114 nacimientos, con lo cual la cantidad absoluta de hijos de jóvenes mamás es mayor.

La variable que marca a fondo las diferencias es el nivel socioeconómico de la población.

Conclusiones
• Se comprueba que la ciudad de Córdoba no está exenta a esta grave problemática representada por el embarazo no deseado entre adolescentes.
• Se observa la profunda inequidad en el acceso a la educación sexual y a los servicios de salud sexual y reproductiva padecida por los adolescentes y siendo mayor aún en los adolescentes que pertenecen a clases socioeconómicas bajas. Una manifestación más de la inequidad de género es la forma diferencial en la que el embarazo adolescente impacta entre las mujeres siendo éstas las más perjudicadas ante esta circunstancia.
• Es necesario que los/as adolescentes sean considerados sujetos de derecho tal cual lo expresa la constitución nacional lo que implica el efectivo cumplimiento de la normativa legal existente en nuestro país (Ley Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable N° 25.673, Ley Provincial de Salud Reproductiva y Procreación Responsable N° 13.066, Ley Nacional de Educación Sexual Integral N° 26.150).
• El estado debe actuar enérgicamente implementando políticas públicas de salud y de educación que promuevan el desarrollo de los/as adolescentes como parte de una sociedad más justa y equitativa.
• La revisión bibliográfica plasmada en este informe da cuenta de que el Embarazo Adolescente es un problema social y de salud pública.
• Cabe destacar la falta de estudios referidos a paternidad adolescentes (impacto bio-psico-social).

Fuentes :

INDEC, Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001
http://www.indec.gov.ar/
http://es.wikipedia.org/
http://www.margen.org/wp/?p=244
http://www.margen.org/
http://www.alcula.com/es/calculadora-simple.php
http://ar.kalipedia.com/geografia-argentina/tema/graficos-piramide-poblacion.html?x1=20080608klpgeogar_37.Ges&x=20080608klpgeogar_77.Kes
http://www.indexmundi.com/
http://www.lavoz.com.ar/
http://www.sap.org.ar/staticfiles/archivos/2001/arch01_6/547.pdf
http://www.junin.gov.ar/estadistica/Informe_Indicadores_de_Salud.pdf


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Ojalá les sirva,
Recuerden leerlo antes de entregarlo, poner en fuentes a Taringa y contar que se sacaron.
Y que ¡Es un trabajo práctico, no una monografía!
Saludos taringueros, muy buena esta comunidad (ya me siento parte), aunque no creo que llegue a New Full User solo por esto.

Fuentes de Información - Embarazo adolescente en Córdoba, trabajo práctico.

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4 comentarios - Embarazo adolescente en Córdoba, trabajo práctico.

@yuanch Hace más de 5 años
muy
@pablogabriel93 Hace más de 4 años -1
pibe que groso esto me hacen faltas las imagenes para un trabajo de metodologiaaa te juro qe si la apruebo te doy lo que quieras jajajaja
@pipopapito Hace más de 3 años +1
muy bueno, se necesita una educacion sexual realista y seria, sin esconder nada a los chicos, y hay que entender que los chicos estan sobre estimulados por imagenes sexuales, y se inician muy chicos,hay que repartir preservativos a los chicos y ensenarles a ser responsables con su sexualidad. Pibe si culias sin proteccion en nueve meses tenes un crio y te cagaste la vida ,pelotudo ponete el forro.
@lucicorrea Hace más de 1 año
exelente trabajo!!!