Hola a todos.
Paso a colgaros el contenido de las octavillas, que la Rosa Blanca difundió en Alemania, como movimiento en clara oposición al régimen Nacionalsocialista.

La primera hoja apareció en la segunda mitad de junio de 1942 en Munich, concretamente el día 27.
El método habitual era que tanto Hans Scholl como Alex Schmorell escribieran un texto que luego intercambiaban. De los dos era hans el que hacía las correcciones finales. El texto de laprimera Hoja, pertenece casi en su totalidad a Hans Scholl. las primera hojas tienen un transfondo más religioso, que se irá tornando en crítica política hacia el régimen Nacionalsocialista, a medida que se vayan publicando más hojas, y entre en su redacción, otro de los miembros de la Rosa Blanca, Kurt Huber.


Las Hojas de la Rosa Blanca

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Originales de la primera hoja publicada.



Texto de la primera hoja:

Nada es más indigno para un pueblo civilizado que dejarse gobernar, sin oponer resistencia, por una camarilla irresponsable que se deja llevar por sus bajos instintos. ¿No es cierto que, hoy en día, todo alemán honrado se avergüenza de su gobierno? ¿Quién alcanza a vislumbrar el alcance de la ignominia que sobrevendrá sobre nosotros y sobre nuestros hijos, cuando haya caído la venda de nuestros ojos y salgan a la luz del día los horrendos crímenes, que superan toda medida? Si el pueblo alemán esta ya tan corrompido y descompuesto en su interior que, sin mover una mano, y por una temeraria confianza en las equivocas leyes de la historia, abandona lo mas alto que posee el hombre, lo que le alza por encima de las demás criaturas: su voluntad libre de injerir en la rueda de la historia y someterla a su decisión racional, si los alemanes —exentos de toda individualidad— se han convertido en una masa sin espíritu y cobarde, entonces se merecen el hundimiento.
Goethe denomina a los alemanes un pueblo trágico, similar al judío y al griego; pero hoy parece que se ha convertido en un rebaño de secuaces, superficial y sin voluntad, a quienes les han quitado hasta los tuétanos; faltos de núcleo, están dispuestos a dejarse arrastrar al hundimiento. Parece... pero no es así; antes bien, corno fruto de una violación lenta, mentirosa y sistemática, cada persona individual ha sido recluida en una cárcel inmaterial; sólo cuando se ha visto encadenada, ha sido consciente de la perdición. Pocos han reconocido la amenaza de corrupción, y el premio por sus advertencias heroicas ha sido la muerte. Sobre el destino de esas personas habrá que hablar aún.
Si cada uno espera hasta que sea otro quien comience, los mensajeros de la vengadora Némesis no podrán detenerse y se acercarán cada vez más; entonces se echará hasta la última víctima sin sentido en las fauces de un demonio insaciable. Por esto, cada uno ha de ser consciente de su responsabilidad como miembro de la cultura cristiana y occidental y como tal ha de luchar, cada uno, tanto como pueda contra ese azote de la Humanidad que es el fascismo y todo sistema de Estado absoluto similar. Oponed resistencia pasiva —resistencia— allí donde estéis; evitad que continúe la maquinaria atea de la guerra, antes de que sea demasiado tarde, antes de que hasta la última ciudad haya quedado reducida a ruinas como Colonia y antes de que la última juventud del pueblo se haya desangrado en algún lugar por la soberbia de un infrahombre. ¡No olvidéis que cada pueblo se merece el gobierno que soporta!

De Friedrich Schiller, Las leyes de Licurgo y Sobón:
"...Contra su propio objetivo, las leyes de Licurgo son una obra maestra de la política y de la antropología. Pretendía un Estado poderoso, fundado sobre sí mismo e indestructible; la fuerza política y la estabilidad eran el objetivo que buscaba; alcanzó este objetivo tanto como lo permitieron las circunstancias. Sin embargo, si se compara el objetivo que se propuso Licurgo con el objetivo de la Humanidad, la admiración que despierta una primera mirada ha de dejar paso a la reprobación. Al Estado todo se ha de sacrificar, con excepción de una cosa, aquello a lo que el Estado sirve como medio. El Estado nunca es fin, sólo es importante como condición en la que se puede cumplir el objetivo de la Humanidad, y ese objetivo de la Humanidad no es otro que desarrollar todas las fuerzas del hombre, que es el progreso. Si la constitución de un Estado impide que se desarrollen las fuerzas que hay en el hombre, si impide el progreso del espíritu, entonces es reprobable y dañina, por muy ponderada que esté por lo demás, por muy perfecta que sea en su especie. Su estabilidad se convierte más en un reproche que en honor, pues tan sólo es la continuación del mal: cuanto más dure tanto más dañina será.
"...A costa de todos los sentimientos morales se obtuvo el mérito político y se formó la capacidad para ello. En Esparta no había amor conyugal ni amor materno, ni amor filial ni amistad; no había otra cosa que ciudadanos, que virtud ciudadana.
"...Una ley del Estado convertía en obligación, para los espartanos, la inhumanidad frente a los esclavos; en esos sacrificios desgraciados se insultó y maltrató a la Humanidad. En la ley espartana se predicó el peligroso principio de considerar a los seres humanos como medio y no como fin, con lo que se agrietaron los fundamentos del Derecho Natural y de la moralidad.
"...¡Qué bello espectáculo ofrece el rudo guerrero Cayo Marcio en su campamento situado ante Roma, que sacrifica la venganza y la victoria, porque no puede ver correr las lágrimas de la madre!"
"...El Estado (de Licurgo) sólo podía mantenerse bajo una única condición: que se paralizara el espíritu del pueblo; es decir, sólo se podía conservar errando el más alto y único fin del Estado."


De Goethe, El despertar de Epimenides, segundo acto, cuarta escena:
Genios
Pero lo que ha salido osadamente del abismo
puede dominar a medio universo gracias a un destino de hierro. Ha de volver al abismo.
Ya amenaza un temblor tremendo, ien vano logrará imponerse!
Y todos los que están unidos a él Han de quedar aniquilados con él.

Esperanza
Ahora me encuentro con mis bravos,
que se han reunido en la noche,
para callar, no para dormir,
y la bella palabra de la libertad
se susurra y se balbucea,
hasta que en una novedad desusada
en los peldaños de nuestros templos
de nuevo gritemos, extasiados:
(con convencimiento, fuerte)
¡Libertad!
(más moderado):
¡Libertad!
(un eco, de todos lugares):
¡Libertad!

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Le rogamos que haga cuantas copias pueda de este escrito y las difunda.





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Alexander Schmorell.


Hans
Hans Scholl






El texto e imágenes que aquí os adjunto, corresponden a la segunda hoja de la Rosa Blanca.
La autoría de esta hoja pertenece esta vez a Alex Schmorell.
Llama la atención, el hecho de que el movimiento de resistencia alemán, ya conocía -y muy tempranamente- lo que estaba sucediendo con los judíos en Polonia.
Parece ser que la fuente de información fue de un conocido suyo, el arquiteto Manfred Eickemeyer, que prestaba servicios en Cracovia, cerca de Auschwitz.
Eickemeyer quedó horrorizado ante los fusilaminetos de mujeres y niños e intentó hacer servir a la Rosa Blanca, como el medio que difundiera las atrocidades que el régimen Nacionalsocialista estaba cometiendo en Polonia
.


Scholl

sophie
Originales de la segunda hoja publicada.




Texto de la segunda hoja:

Con el nacionalsocialismo no se puede debatir intelectualmente, porque es anti-intelectual. Es erróneo hablar de la ideología nacionalsocialista, pues si esta existiera, habría que intentar demostrarla o combatirla con medios intelectuales. Pero la realidad nos muestra una imagen distinta: ya desde el primer germen, ese movimiento se construía sobre el fraude, ya desde entonces presentaba descomposición en su interior y sólo se podía salvar mediante la mentira continua. El mismo Hitler, en una edición temprana de su libro (un libro escrito en el peor alemán que jamás he leido; y sin embargo ha sido elevado al carácter de Biblia por el pueblo de los escritores y pensadores): "Es increíble cómo hay que engañar a un pueblo para gobernarlo". Si, en sus comienzos, este cáncer del pueblo alemán no se hizo notar demasiado, sólo fue porque aún había suficientes fuerzas capaces de contenerlo. Sin embargo, conforme fue creciendo y llegó al final al poder mediante una corrupción vil, se desató el cáncer y afectó al cuerpo; la mayoría de los antiguos enemigos se ocultó, la inteligencia alemana se escondió bajo tierra para ahogarse paulatinamente, oculta a la luz del día. Ahora lo importante es encontrase mutuamente, informar uno a uno y no cejar hasta que el último se haya convencido de la necesidad de luchar contra ese sistema. Si, así, se extiende una oleada de protesta por el país, si está en el ambiente, si muchos colaboran, entonces será posible deshacerse de este sistema, con un último y potente esfuerzo. Un final espantoso es mejor que un espanto sin fin.

No nos es dado emitir un juicio sobre el sentido de nuestra historia. Sin embargo, si queremos que esta catástrofe sirva para el bien, sólo podrá serlo de este modo: siendo purificados por el sufrimiento, anhelando la luz en la noche más profunda, alzándose para ayudar por fin a quitarnos este yugo que está subyugando al mundo.

En esta hoja no queremos hablar de la cuestión judía; no deseamos escribir ninguna defensa. No, sólo como ejemplo queremos incluir el hecho de que desde la conquista de Polonia han sido asesinados bestialmente trescientos mil judíos en ese país. En esto comprobamos el horrible crimen contra la dignidad de la persona humana, que no tiene parangón en la historia de la Humanidad. También los judíos son seres humanos, se piense como se piense sobre la cuestión la judía, y esto se ha hecho contra seres humanos. Quizá alguien diga que los judíos se merecían es destino; esa afirmación sería una arrogancia inaudita; pero suponiendo que alguien lo dijera, ¿qué opinaría sobre el hecho de que toda la juventud noble polaca hubiese sido aniquilada (¡Dios quiera que todavía no lo haya sido!)? ¿De qué modo, preguntaran, se ha hecho? ¡Todos los descendientes masculinos de familias nobles, de entre 15 y 20 años, han sido deportados a campos de concentración en Alemania, para hacer trabajos forzados, y todas las chicas de la misma edad a Noruega, a burdeles de las SS! ¿Para qué mencionamos esto, si ya lo conocen ustedes, y si no estos, sí otros crímenes de la misma gravedad perpetrados por esos horribles infrahombres? Porque se trata de una cuestión que nos afecta profundamente a todos. ¿Por qué se comporta tan apáticamente el pueblo alemán frente a todos esos crímenes horrendos e inhumanos? Prácticamente nadie reflexiona sobre esto. Se acepta como un hecho y se olvida. De nuevo, el pueblo alemán duerme un sueño estúpido y sordo, y anima y da ocasión a los criminales fascistas a seguir actuando... y lo siguen haciendo. ¿Será esto un signo de que los alemanes se han embrutecido en sus sentimientos humanos más primitivos, de que en ellos no se despierta ningún sentimiento frente a tales hechos, que han caído en un sueño letal, del que ya no hay despertar, nunca más? Así parece y lo será ciertamente si el alemán no despierta por fin de esa indiferencia; si no protesta allí donde pueda contra esa camarilla de criminales, si no tiene compasión con esos cientos de miles de víctimas. Y ha de sentir no sólo compasión, sino mucho más: complicidad, pues con su apático comportamiento da a esos personajes turbios la posibilidad de actuar, soporta ese gobierno que ha cargado sobre sí una culpa infinita; ¡él mismo es culpable de que pudieran cometerse esos crímenes! Cada uno desea liberarse de esa complicidad, cada uno lo hace y vuelve a dormir con la conciencia más tranquila del mundo. Pero no puede absolverse, ¡cada uno es culpable, culpable , culpable! Sin embargo aún no es demasiado tarde para desembarazarse de este gobierno, el más abominable, para no cargar aún más culpa sobre sí mismo. Ahora, después de que en los últimos años se nos han abierto completamente los ojos, ahora que sabemos con quienes tratamos, ahora ha llegado el momento de aniquilar esa banda. Hasta el estallido de la guerra, la gran mayoría del pueblo alemán estaba cegada; los nacionalsocialistas no mostraron su verdadera figura; pero ahora, que se les ha reconocido, el deber único y más alto, el deber sagrado de todo alemán ha de ser aniquilar a esas bestias.

Cuando el gobierno no se inmiscuye,
el pueblo es diligente.
Cuando el gobierno es activo,
el pueblo es indolente.
La desgracia reposa en la dicha,
y la dicha reposa en la desgracia.
¿A dónde llevará esto?
El final no se aprecia.
La rectitud degenera en extravagancia
y la bondad en monstruosidad.
El pueblo queda confundido.
Mucho tiempo hace que el hombre se engaña por esto.
Así, el sabio es recto pero no tajante, anguloso pero no hiriente, firme pero no insolente, claro pero no deslumbra.

Lao-Tse.
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Quien intenta dominar el reino y configurarlo de acuerdo con su arbitrariedad; le veo no conseguir su objetivo; eso es todo.
El reino es un organismo vivo; ¡en verdad, no puede ser hecho! Quien quiere hacerlo lo echa a perder; quien quiere adueñarse de él lo pierde.

Por tanto: De los seres, algunos van por delante, otros les siguen, algunos respiran caliente, otros frío; unos son fuertes, otros débiles; algunos consiguen la plenitud, otros sucumben.

El alto hombre abandona la exageración, abandona la soberbia, abandona el abuso.

Lao-Tse

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Le rogamos haga de este escrito el mayor número de copias y las difunda.






El texto e imágenes que aquí os adjunto, corresponden a la tercera hoja de la Rosa Blanca.
En esta hoja se condensa el pensamiento político del movimiento.



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Las Hojas de la Rosa Blanca
Originales de la tercera hoja publicada.



Texto de la tercera hoja:

"Salus publica suprema lex"
Todas las formas ideales del Estado son utopías. Un Estado no puede construirse de un modo puramente teórico, sino que ha de crecer y madurar como cada persona individual. Pero no se debe olvidar que al comienzo de cada cultura había una forma previa al Estado. La familia es tan antigua como el hombre mismo y, partiendo de esa convivencia primigenia, el hombre racional ha creado un Estado cuyo fundamento es la justicia y cuya ley suprema es el bienestar de todos. El Estado ha de representar una analogía del orden divino; la mayor de todas las utopías, la civitas Dei, es el modelo al que en último término ha de acercarse. Aquí no queremos emitir un juicio sobre las diferentes formas posibles de Estado: la democracia, la monarquía constitucional, la monarquía, etc. Sólo un aspecto ha de ser resaltado inequívoca y claramente: toda persona individual tiene derecho a un Estado operativo y
justo, que asegure tanto la libertad del individuo como el bienestar de la comunidad. Pues según la voluntad de Dios, el hombre debe buscar libre e independientemente, en la convivencia y la cooperación de la comunidad estatal, su fin natural, su felicidad terrena.
Nuestro "Estado" actual es la dictadura del mal. "Esto lo sabemos desde hace ya tiempo —te oigo objetar— y no necesitamos que nos lo vuelvan a repetir aquí." Pero, te pregunto: si ya lo sabéis, ¿por qué no reaccionáis, por qué permitís que los que detentan el poder se adueñen paso a paso, abiertamente o de modo oculto, de un dominio de vuestro derecho tras otro, hasta que un día no quede nada, pero absolutamente nada más que un engranaje mecanizado del Estado, mandado por criminales y borrachos? ¿Ha sucumbido vuestro espíritu a la violación de tal modo que olvidáis que destruir este sistema no sólo es vuestro derecho, sino vuestra obligación moral? Cuando una persona no tiene ya la fuerza para reclamar su derecho, entonces sucumbirá necesariamente. Nos merecíamos ser dispersados por todo el mundo, como el polvo por el viento, si en esta última hora no nos alzáramos y no tuviéramos por fin la valentía de la que hemos carecido desde entonces. No ocultéis vuestra cobardía bajo el manto de la prudencia! Pues cada día que esperáis y no resistís a este engendro del infierno crece vuestra culpa según una curva parabólica, cada vez más y más.
Muchos, quizá la mayoría de los lectores de estas hojas, no saben cómo pueden ejercer la resistencia. No ven la posibilidad de hacerlo. Nosotros vamos a intentar explicarles cómo cada persona individual está en condiciones de contribuir a derrocar este sistema. No mediante una enemistad individualista al modo de una amarga vida de anacoreta será posible preparar el terreno para derrocar a este "gobierno" o para conseguir que su caída se consiga lo antes posible, sino mediante la colaboración de muchas personas convencidas y que colaboren activamente. Personas que estén de acuerdo sobre los medios con los que pueden alcanzar su objetivo. No disponemos de una amplia selección de dichos medios; sólo tenemos uno a nuestro alcance: la resistencia pasiva.
El sentido y el objetivo de esta resistencia es conseguir que caiga el nacionalsocialismo. Y en esta lucha no se puede retroceder ante ninguna posibilidad, ante ninguna actuación, estén donde estén. Hay que atacar al nacionalsocialismo en todos los lugares donde es vulnerable. Hay que conseguir terminar cuanto antes con este Estado ilegítimo: una victoria de la Alemania fascista en esta guerra tendría consecuencias incalculables y terribles. La preocupación de cada alemán ha de ser no la victoria militar sobre el bolchevismo, sino la derrota del nacionalsocialismo. Esto ha de encontrarse necesariamente en el primer lugar. La necesidad de esta última exigencia se la demostraremos en nuestras próximas hojas.
Ahora, todo enemigo del nacionalsocialismo ha de plantearse la siguiente pregunta: ¿cómo puede luchar del modo más eficaz contra el actual "Estado"; cómo puede darle los golpes que más le afecten? Mediante la resistencia pasiva, sin lugar a dudas. Está claro que es imposible dar directrices para el comportamiento de cada persona individual; sólo podemos hacer alusiones generales; el camino concreto a la realización lo tiene que encontrar cada uno.
Sabotaje en las fábricas de armamento y de otros productos bélicos, sabotaje en todas las reuniones, manifestaciones, celebraciones y organizaciones creadas por el partido nacionalsocialista. Impedir que funcione sin fricciones la maquinaria de la guerra (una maquinaria que sólo funciona para una guerra en la que se trata únicamente de salvar y mantener el partido nacionalsocialista y su dictadura). Sabotaje en todos los campos científicos e intelectuales, que permiten continuar la guerra, ya sea en universidades, escuelas superiores, laboratorios, centros de investigación u oficinas técnicas. Sabotaje en todos los actos de índole cultural, que puedan elevar el "prestigio" de los fascistas en el pueblo. Sabotaje en todas las ramas de las artes plásticas, que estén en relación con el nacionalsocialismo y a su servicio. Sabotaje en todo lo que se escriba, en los periódicos que estén a sueldo del gobierno, que luchen por sus ideas, por la difusión de la mentira nazi. No deis ni un céntimo en las cuestaciones públicas (ni siquiera bajo la apariencia de tratarse de fines caritativos, pues se trata de un camuflaje). En realidad, no se benefician de ellas ni la Cruz Roja ni los necesitados. El gobierno no necesita ese dinero, no tiene necesidad económica de esas cuestaciones, pues las máquinas impresoras siguen acuñando tanto dinero como se necesite; pero el pueblo ha de ser mantenido continuamente en tensión; no se debe rebajar la presión del candado. No deis nada cuando se recolecte metal, tejidos o cualquier otra cosa. Dirigíos también a todas las personas que conozcáis de las capas bajas de la sociedad para convencerlas del desatino de que continúe esta guerra, de su inutilidad, de la esclavitud intelectual y económica que supone el nacionalsocialismo, de la destrucción de todos los valores éticos y religiosos, y lograd que ejerzan resistencia pasiva.
Aristóteles, Sobre la política: "...De la sustancia de la tiranía forma parte buscar que ni permanezca oculto nada de lo que dice o hace un súbdito, sino que por doquier haya espías que le escuchen... sembrar la discordia y la calumnia entre los ciudadanos; poner en pugna unos amigos con otros, e irritar al pueblo contra las altas clases que se procura tener desunidas. A todos estos medios se une otro procedimiento de la tiranía, que es el empobrecer a los súbditos, para que por una parte no le cueste nada sostener su guardia, y por otra, ocupados aquellos en procurarse los medios diarios de subsistencia, no tengan tiempo para conspirar... Puede considerarse como un medio análogo el sistema de impuestos que regía en Siracusa: en cinco años, Dionisio absorbía mediante el impuesto el valor de todas las propiedades. También el tirano hace la guerra para tener en actividad a sus súbditos..."

¡Por favor, reproduzca y difunda la hoja!





Esta hoja salió a la luz en el verano de 1942, y fue escrita plenamente por Hans Scholl.
Poco después de su publicación, el 23 de julio, los componentes de la Rosa Blanca partieron hacia el frente Rusia, pues formaban parte de la Compañía de Estudiantes.



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Originales de la cuarta hoja publicada.




Texto de la cuarta hoja:

Es una vieja sabiduría, que se repite una y otra vez a los niños, que quien no escucha acaba por escarmentar en cabeza propia; sin embargo, un niño prudente sólo se quemará los dedos una vez en el fogón.
En las últimas semanas, Hitler ha cosechado éxitos tanto en África como en Rusia. Corno consecuencia de ellos creció con una rapidez impropia de la pereza alemana el optimismo por un lado y la conmoción y el pesimismo en el otro lado del pueblo. Entre los enemigos de Hitler, es decir entre lo mejor del pueblo, se oían lamentos, palabras de decepción y de desánimo, que en no pocos casos terminaban con la pregunta: "¿Y si al final Hitler...?".
Entre tanto, el ataque alemán a Egipto se ha paralizado; Rommel ha de mantenerse en una situación muy peligrosa; sin embargo, aún sigue el avance en el Este. Este éxito aparente se ha obtenido a costa de los más horribles sacrificios, con lo que no se puede considerar como ventajoso. Por eso advertimos contra cualquier optimismo.

Quién ha contado los muertos, Hitler o Goebbels? Ninguno de ellos. Todos los días caen miles de soldados en Rusia. Ha llegado el tiempo de la siega y el segador pasa su guadaña con todas sus fuerzas por el fruto maduro. Vuelve el duelo a las cabañas de la patria; y no hay nadie que enjuague las lágrimas de las madres. Sin embargo, Hitler engaña a aquellas a quienes ha quitado el bien más preciado, llevándoles a una muerte sin sentido.
Cualquier palabra que procede de la boca de Hitler es mentira. Cuando dice paz está pensando en la guerra, y cuando de modo blasfemo menta el nombre del Todopoderoso, está pensando en el poder del maligno, del ángel caído, de Satanás. Su boca son las fauces malolientes del infierno. Su boca son las nauseabundas fauces del infierno y su poder está condenado. Sin embargo aún hay que combatir con medios racionales el estado terrorista nacionalsocialista; quien hoy en día todavía duda de la existencia real de los poderes demoníacos, no ha comprendido el trasfondo metafísico de esta guerra. Tras lo concreto, tras lo perceptible por los sentidos, tras todas las reflexiones objetivas y lógicas se encuentra lo irracional, la lucha contra el demonio, contra los enviados del Anticristo. En todo lugar y en todos los tiempos, los demonios han estado al acecho y han esperado la hora en que el hombre se torna débil, en que abandona arbitrariamente el lugar fundado en la libertad que Dios le ha dado en el orden, que claudica ante la presión del mal, que se separa de las fuerzas de un orden superior y así, después de haber dado el primer paso libremente, se ve impelido a dar el segundo y el tercero, cada vez a una mayor velocidad. En todo lugar y en todas las épocas de mayor nece sidad se han alzado seres humanos, profetas, santos que han conservado su libertad y que han hecho referencia al único Dios y que con su ayuda advirtieron al pueblo para que se convirtiera. El hombre es libre, pero no tiene defensas contra el mal sin el verdadero Dios; es como un barco sin timón, expuesto a las tormentas, como un niño pequeño sin madre, como una nube que se deshace.
A ti que eres cristiano, te pregunto: en esta lucha por tus más preciados bienes, ¿hay aún vacilación, un juego con intrigas, un retrasar la decisión, con la esperanza de que sea otro quien alce las armas para defenderte? ¿No te ha dado Dios mismo la fuerza y el ánimo para luchar? Tenemos que atacar el mal allí donde es más poderoso y lo es en el poder de Hitler.

"Yo me volví y vi todos los actos de opresión que se cometen debajo del sol: he allí las lágrimas de los oprimidos, que no tienen quien los consuele. El poder está de parte de sus opresores, y no tienen quien los consuele.
"Entonces yo elogié a los difuntos, los que ya habían muerto, más que a los vivos, los que hasta ahora viven..." (Eclesiastés)

Novalis: "Una verdadera anarquía es el elemento generador de la religión. De la destrucción de todo lo posible, levanta esta su gloriosa cabeza cual nueva creadora del mundo... Si Europa quisiera despertar de nuevo, si un Estado de los Estados, una doctrina política de la ciencia nos amenazase! ¿Debiera ser acaso la jerarquía... el principio de la unión de los Estados como visión intelectual del yo político?... La sangre correrá por Europa hasta que las naciones descubran su terrible locura que las hace correr en círculo, y, alcanzadas y calmadas por una música sagrada, vayan hacia antiguos altares en una mezcla multicolor, se propongan obras de paz y se celebre un ágape, cual fiesta de paz en los humeantes campos de batalla, con ardientes lágrimas. Sólo la religión puede despertar otra vez a Europa y dar a los pueblos seguridad, e instalar con nuevo esplendor la Cristiandad visible sobre la tierra, en su antigua y pacificadora función".

Queremos advertir expresamente que la Rosa Blanca no se encuentra a sueldo de ningún poder extranjero. A pesar de que sabemos que el poder nacionalsocialista ha de ser destruido militarmente, intentamos conseguir una renovación del espíritu alemán, herido de gravedad, desde dentro. Pero a ese renacimiento ha de preceder el claro reconocimiento de toda la culpa que el pueblo alemán ha cargado sobre sí, así como la lucha sin cuartel contra Hitler y todos sus cómplices, miembros del partido, secuaces, etc. Se ha de abrir con toda brutalidad el abismo que existe entre lo mejor del pueblo y todo lo relacionado con el nacionalsocialismo. Para Hitler y sus seguidores no hay en la Tierra ningún castigo adecuado a sus hechos. Pero por amor a las generaciones venideras se ha de erigir un ejemplo después de la guerra, para que nadie, nunca más, tenga ganas de volver a intentar nada semejante. ¡No olvidéis tampoco a los pequeños canallas de este sistema; grabaos su nombre para que ninguno se escape! iQue no consigan cambiar de bandera en el último momento, después de esas atrocidades y hagan como si no hubiera pasado nada!

Para su tranquilidad deseamos añadir que no se han recogido por escrito en ningún lugar las direcciones de los lectores de la Rosa Blanca. Han sido extraídas arbitrariamente de guías telefónicas.
No callamos, somos vuestra mala conciencia!; ¡la Rosa Blanca no os deja tranquilos!

iPor favor, reproduzca y difunda la hoja!





Texto e imágenes correspondientes a la quinta hoja de la Rosa Blanca.
Después de su estancia en el frente con la Compañía de Estudiantes, los integrantes de la Rosa Blanca volvieron a Munich y se pusieron a redactar la quinta hoja.
El texto lo escribieron como era habitual Hans Scholl y Alexander Schmorell entre el 18 y 20 de enero de 1943. El catedrático Kurt Huber, se encargó de su redacción final, decantándose por el texto de Hans.



Hans

Scholl
Originales de la quinta hoja publicada.



Texto de la quinta hoja:
Hojas del movimiento de resistencia en Alemania
Llamamiento a todos los alemanes

La guerra se acerca a su fin seguro. Como en 1918, el gobierno alemán intenta dirigir toda la atención al peligro creciente de los submarinos, mientras que en el Este los ejércitos están en continua retirada y en el Oeste se espera la invasión. El armamento americano no ha alcanzado todavía su punto máximo, pero ya hoy sobrepasa todo lo que conoce la historia. Con matemática seguridad, Hitler lleva al pueblo alemán al abismo. Hitler no puede ganar la guerra, sino sólo prolongarla. Su culpa, y la de sus cómplices, ha superado infinitamente toda medida. ¡El justo castigo se acerca más y más!
Pero, ¿qué hace el pueblo alemán? No ve ni oye. Cegado, sigue a sus seductores a la perdición. ¡Victoria a cualquier precio!, han dicho. Lucharé hasta el último hombre, dice Hitler. Pero la guerra ya está perdida.
¡Alemanes! ¿Queréis sufrir, vosotros y vuestros hijos, el mismo destino que han tendido los judíos? ¿Queréis ser juzgados por el mismo rasero que aquellos que os han seducido? ¿Hemos de ser el pueblo odiado y repudiado por todo el mundo para siempre? ¡No! Por tanto, apartaos de los infrahombres nacionalsocialistas. ¡Demostrad con hechos que pensáis de otro modo! Comienza una nueva guerra de liberación. Lo mejor del pueblo lucha a nuestro lado. Romped el manto de la indiferencia que rodea vuestro corazón. ¡Decidíos antes de que sea demasiado tarde! No creáis en la propaganda nacionalsocialista, que os ha metido miedo con el bolchevismo. No creáis que la salvación de Alemania está unida para bien o para mal con la victoria del nacionalsocialismo. Unos criminales no pueden conseguir la victoria alemana. ¡Separaos a tiempo de todo lo relacionado con el nacionalsocialismo! Después vendrá un tribunal horrible, pero sobre los que se han mantenido cobardes e indecisos.
¿Qué nos enseña el desenlace de esta guerra, que nunca fue una guerra nacional?
La idea imperialista, venga de donde venga, ha de ser desterrada para siempre. Nunca más debe llegar al poder un militarismo prusiano. Sólo en la cooperación generosa de los pueblos europeos se pueden sentar las bases sobre las que será posible un nuevo comienzo. Todo poder centralista, como ha intentado ejercerlo el estado prusiano en Alemania y en Europa, ha de ser ahogado en su germen. La futura Alemania sólo puede ser federalista. Sólo un sano orden federalista es capaz de dar nueva vida a una Europa debilitada. Los trabajadores han de ser liberados de su estado de ínfima esclavitud por un socialismo racional. El espejismo de la economía autárquica ha de desaparecer de Europa. ¡Todos los pueblos, cada persona individual tiene derecho a los bienes de la tierra!
Libertad de expresión, libertad de confesión, protección del ciudadano individual frente a la arbitrariedad de los Estados violentos y criminales: esta es la base de la nueva Europa.

¡Apoyad el movimiento de resistencia, repartid la hojas!



sophie
Kurt Huber, catedrático y miembro de la Rosa Blanca.
Fue condenado a muerte en un segundo juicio, junto a Willi Graf y Alexander Schmorell.





Texto e imágenes correspondientes a la sexta y última hoja de la Rosa Blanca.
Esta hoja se escribió a raíz de los incidentes que hubo entre el Gauleiter Paul Giesler y los estudiantes de Munich en en la sala de congresos del Museo Alemán. Más adelante en otro post intentaré ampliar este interesante suceso.
La sexta hoja la escribió Kurt Huber, el cual tuvo un encontronazo con Hans y Alex al incluir en la sexta hoja la frase "Ponéos al servicio de nuestro glorioso ejército", cosa que ninguno de los dos quiso aceptar, después de su experiencia en el Frente Este en la Compañía de Estudiantes, y que finalmente no llegó a incluirse en la hoja.
De esta hoja se imprimieron entre 2.000 y 3.000 copias.
Como les sobraron un buen número de copias, decidieron repartirlas en la Universidad de Munich, pero fueron descubiertos en su intento el 18 de febrero de 1943.


schmorell
Original de la sexta hoja publicada.



Texto de la sexta hoja:

¡Compañeras!, ¡compañeros!
Nuestro pueblo se encuentra conmocionado por el hundimiento de los hombres en Stalingrado. Trescientos treinta mil hombres alemanes han sido abocados a la muerte, sin sentido e irresponsablemente, por la genial estrategia del cabo de la Guerra Mundial. Führer, ¡muchas gracias!
El pueblo alemán está en efervescencia. ¿Vamos a seguir confiando el destino de nuestros ejércitos a un aficionado? ¿Vamos a sacrificar el resto de nuestra juventud alemana a los más bajos instintos de poder de una camarilla de partido? ¡Nunca jamás! El día del ajuste de cuentas ha llegado, el ajuste de cuentas de la juventud alemana con la tiranía más execrable que haya soportado jamás nuestro pueblo. En nombre de todo el pueblo alemán exigimos del Estado de Adolf Hitler que nos devuelva la libertad personal, el bien más preciado de los alemanes, que nos ha quitado del modo más infame.
Hemos crecido en un Estado de despiadado sometimiento de la libre expresión. HJ [juventudes hitlerianas], SA y SS han intentado uniformarnos, revolucionarnos y narcotizarnos en los años más fértiles de nuestras vidas. "Formación ideológica" se llamaba el deplorable método para sofocar el pensamiento autónomo y los valores personales en la nebulosa de frases vacías. Una selección de caudillos, tan demoníaca y torpe a la vez como es imposible de concebirse, intentaba formar a las futuras cabecillas del partido en castillos, para hacer de ellos explotadores sin Dios, sin vergüenza y sin conciencia, asesinos, secuaces estúpidos del Führer. Nosotros, "trabajadores del intelecto", éramos para ellos meros instrumentos para esa nueva capa de dominadores. Soldados que han luchado en el frente son tratados como niños por los jefes de los grupos de aspirantes a gobernadores; los Gauleiter atacan con burlas lascivas el honor de las estudiantes. Las estudiantes de la Universidad de Múnich han dado a la profanación de un honra una respuesta digna; los estudiantes alemanes han defendido a sus compañeras y han sabido resistir... Este es el principio de nuestra libre autodeterminación, sin la cual no se pueden crear valores espirituales. ¡Nuestro agradecimiento es para las valientes compañeras, para los valientes compañeros que nos han precedido con su ejemplo!
Para nosotros sólo hay un lema: ¡la lucha contra el partido! ¡Fuera de las formaciones del partido, en las que se nos quiere hacer callar políticamente! ¡Fuera de las aulas de los jefecillos de la SS y de los aduladores del partido! ¡Lo que nos importa es la verdadera ciencia y la auténtica libertad de espíritu! Ninguna amenaza nos puede atemorizar, ni tampoco que nos cierren nuestras universidades. Se trata de la lucha de cada uno de nosotros por nuestro futuro, nuestra libertad y nuestro honor en un Estado consciente de su responsabilidad moral.
¡Libertad y honor! Durante diez largos años, Hitler y sus compadres han exprimido hasta el hastío estas dos magníficas palabras alemanas, las han manido y tergiversado como sólo lo pueden hacer diletantes que echan a los cerdos los mayores valores de una nación. Lo que para ellos significan la libertad y el honor lo han demostrado suficientemente en diez años de destrucción de toda la libertad material y espiritual, de toda la sustancia moral del pueblo. Hasta al alemán más torpe le ha abierto los ojos la horrible carnicería que han causado en toda Europa en nombre de la libertad y del honor, y que causan de nuevo cada día. El nombre alemán permanecerá para siempre mancillado si la juventud alemana no se alza para vengar y expiar, al mismo tiempo; para aniquilar a sus opresores y construir una nueva Europa espiritual.
Estudiantes: ¡nos mira el pueblo alemán! De nosotros espera, como en 1813, cuando arrojó de sí el terror napoleónico, que del mismo modo arrojemos el terror nacionalsocialista en 1943. Beresina y Stalingrado se alzan en llamas en el Este; ¡los muertos de Stalingrado nos conjuran!

"Levántate, pueblo mío, los signos de las llamas humean."

Nuestro pueblo se alza contra la esclavitud de Europa por parte del nacionalsocialismo, en una nueva victoria creyente de la libertad y del honor.





Para acabar con el tema, os adjunto el texto del boceto de la séptima hoja de la Rosa Blanca.
No llegó a publicarse nunca, ya que los integrantes del movimiento fueron detenidos cuando distribuían la sexta hoja.
El boceto de la séptima hoja, lo escribió Christoph Probst, y se lo entregó a Hans el 30 de enero, cosa que le costó la vida, ya que Hans llevaba el boceto encima en el momento de su detención. Christoph era el único que estaba casado y tenía 3 hijos.




Texto del boceto de la séptima hoja:

¡Stalingrado!
200.000 hermanos alemanes han sido sacrificados en aras de un impostor militar. Las condiciones humanas de la capitulación que han impuesto los rusos se han ocultado a los soldados sacrificados. El general Paulus ha recibido, por ese asesinato en masa, el distintivo de mariscal. Altos mandos se han salvado de la batalla de Stalingrado saliendo en avión.
Hitler prohibió a los cercados que se retiraran hacia las tropas de la retaguardia. Ahora, la sangre de los 200.000 soldados sacrificados clama acusando al asesino Hitler.

¡Trípoli! Se entregó sin condiciones al VIII ejército británico. ¿Qué hicieron los ingleses? Permitieron que la vida de los ciudadanos continuara su ritmo. Incluso dejaron a la policía y a los funcionarios en sus cargos. Sólo una cosa la hicieron a fondo: limpiaron la mayor ciudad colonial italiana de todos los falsos cabecillas e infrahombres. Con toda seguridad se abalanzan, fuerzas muy superiores, de todos los lados. Mucho menos que Paulus capitulará Hitler. ¡Ojala ya no haya escapatoria para él! ¿Queréis ser engañados como los 200.000 hombres que defendieron Stalingrado en puestos perdidos? ¿Ser masacrados, esterilizados o que os quiten vuestros hijos? Roosevelt, el hombre más poderoso del mundo, dijo el 26 de enero en Casablanca: nuestra lucha de aniquilamiento no se dirige contra los pueblos, sino contra los sistemas políticos. Sólo luchamos hasta la capitulación sin condiciones. ¿Se precisa reflexionar par tomar una decisión?
Se trata de millones de vidas humanas. ¿Ha de sufrir Alemania el mismo destino que Trípoli?

Hoy, toda Alemania está cercada como lo estuvo Stalingrado. Todos los alemanes serán sacrificados al mensajero del odio y de la voluntad de destrucción. A él, que ha torturado a los judíos hasta la muerte, que ha aniquilado a media Polonia, que quiso destruir Rusia, a quien os robó la libertad, la paz, la felicidad de las familias y la alegría y os dio en contra la inflación. ¡No puede ser! Hitler y su régimen deben caer para que Alemania siga viviendo. Decidid: Stalingrado y el hundimiento, o Trípoli y un futuro esperanzador. Y cuando os hayáis decidido, actuad.




Las Hojas de la Rosa Blanca
Christoph Probst junto a su hermana Hertha.





Para terminar cronológicamente este post, aquí os dejo los documentos originales de la sentencia dictada por el juez Roland Freisler contra La Rosa Blanca al finalizar el Volksgericht.



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Hans

Scholl




Bueno, pues aquí tenéis la traducción de la sentencia del Volksgerichtshof, sobre el juicio contra La Rosa Blanca.
El lenguaje jurídico era bastante enrevesado, y quizás algún término no sea el estrictamente adecuado, pera para hacernos una idea es válido:


En nombre del pueblo alemán

En la causa contra

1) Hans Fritz Scholl de Munich, nacido en Ingerheim el 22 se septiembre de 1918,
2) Sophie Magdalena Scholl de Munich, nacida en Forchdenberg el 9 de mayo de 1921,
3) Cristoph Herman Probst de Aldrans en Innsbruck, nacido en Murnau el 6 de noviembre de 1919,
actualmente en este asunto en prisión preventiva
por traición a la patria encubriendo al enemigo, preparativos de alta traición y desmoralización del ejército
el Tribunal del Pueblo, Senado I, por el juicio del 22 de febrero de 1943 en el que han participado
como jueces:

El Presidente del Tribunal del Pueblo, Dr. Freisler, Presidente,
El director Stier de la Audiencia Provincial,
SS-Gruppenführer Breithaupt,
SA-Gruppenführer Bunge,
El Secretario de Estado y SA-Gruppenführer Köglmaier
Como suplente del Abogado Superior del Reich:
El abogado del Reich Weyersberg,
ha declarado:

Que los acusados han hecho un llamamiento en sus octavillas al sabotaje de la producción y al derrocamiento de la forma de vida nacionalsocialista de nuestro pueblo, que han propagado ideas derrotistas e insultado al Führer con infamias y con ello favorecido al enemigo del Reich y desmoralizado nuestro poder de defensa. Por ello serán castigados con la pena de muerte.

Sus derechos civiles serán abolidos.

Motivos
El acusado Hans Scholl estudió medicina desde la primavera de 1939 -gracias a la ayuda estatal del gobierno nacionalsocialista- y cursa actualmente el octavo semestre. Durante ese tiempo, estuvo en un hospital militar en la campaña de Francia, y de julio a noviembre de 1942 ejerció su servicio sanitario en el Frente Oriental.

Como estudiante universitario tiene la obligación de trabajar ejemplarmente para la comunidad. Como soldado le debe especial fidelidad al Führer. Esto y la asistencia social, que ahora el Reich le otorga, no le ha impedido, en la primera mitad del verano de 1942, redactar las octavillas de "La Rosa Blanca", reproducir, divulgar y pronosticar la derrota de Alemania, incitar ante cualquier oportunidad a la resistencia pasiva del sabotaje de las empresas de producción, para privar al pueblo alemán de su forma de vida nacionalsocialista y así también del gobierno. ¡¡Porque se creía que sólo así el pueblo alemán podría sobrevivir a la guerra!!

Una vez que volvió de Rusia en noviembre de 1942, Scholl exigió a su amigo Probst, el otro acusado, entregarle un manuscrito, que abriera los ojos al pueblo alemán. Un borrador de una octavilla que Probst entregó a Scholl tal como deseaba a finales de enero de 1943.

Tras conversaciones con su hermana Sophia Scholl, ambos decidieron, hacer propaganda de las octavillas como una tarea contra la guerra y a favor de formar una coalición con las plutocracias enemigas del nacionalsocialismo. Ambos hermanos redactaron conjuntamente una octavilla " a todos los alemanes". En ella se pronosticaba la derrota de Alemania en la guerra, la anunciada guerra de liberación contra la ideología subhumana nacionalsocialista, y se exponía la demanda de una democracia liberal. Además, los hermanos redactaron una octavilla "estudiantes alemanes" (en posteriores ediciones "compañeros y compañeras". Le declaran la guerra al partido, el día del ajuste de cuentas ya ha llegado y no tienen miedo al comparar su llamamiento a la lucha contra el Führer y el modo de vida nacionalsocialista de nuestro pueblo con la lucha por la independencia contra Napoleón (1813) y aplicarle la canción del soldado "arriba mi pueblo, las señales de fuego humean".

Los acusados han difundido y reproducido de acuerdo mutuo las octavillas con ayuda de un amigo, el estudiante de medicina Schmorell:

1. Schmorell viajó hacia Salzburgo, Linz, y Viena y allí depositó en los buzones 200, 200 y 1200 octavillas con dirección dirigidas a esas ciudades y en Viena además 400 para Frankfurt am Main.
2. Sophia Scholl despositó en los buzones de Augsburg 200 y en Stuttgart 600.
3. Por las noche, Hans Scholl dispersó junto con Schmorell miles en la calle Münchner.
4. El 18 de febrero, los hermanos Scholl depositaron 1500 - 1800 en paquetes en la Universidad de Munich y Sophia Scholl lanzó un montón desde el segundo piso al patio de luces.

Hans Scholl y Schmorell llevaron a cabo por la noche el 3.8 y el 15.2.43 en diversos lugares de Munich, sobre todo en la Universidad, pintadas con las frases "Abajo Hitler", "Hitler el asesino" y "Libertad".
Después de las primeras acciones Sophia Scholl tuvo conocimiento de lo shechos, estuvo de acuerdo con ello y pidió -desde luego en vano- poder tomar parte en el futuro.

Los acusados cargaron con los gastos -en total unos 1.000 marcos aproximadamente- .

Probst también comenzó su carrera de medicina en la primavera de 1939 y se encuentra ahora en el octavo semestre. Está casado y tiene tres niños de dos años y medio, 15 meses y 4 semanas. Es una persona apolítica y en absoluto un hombre. Ni la asistencia social del Reich para su formación profesional ni el hecho, de que sólo la política demográfica del nacionalsocialismo le hace posible, tener una familia como estudiante, le impide, bajo el requerimiento de Scholl, elaborar un manuscrito, en el que toma la lucha heroica en Stalingrado como excusa, para insultar al Führer como impostor militar, caer en el derrotismo cobarde y que entonces pide actuar en el sentido de una honorable capitulación contra el nacionalsocialismo. Documenta las promesas de su octavilla haciendo referencia a - ¡Roosevelt! ¡Y su conocimiento proviene de escuchar emisoras inglesas!

Todos los acusados han admitido lo arriba mencionado. Probst intentó excusarse alegando "depresión psiquiótica" a la hora de redactarlas; la razón para actuar así es Stalingrado y la fiebre postparto de su mujer. Pero esto no excusa tal reacción.

¡Quien, como los acusados han hecho, ha descompuesto con alta traición nuestra fuerza de defensa en la guerra y con ello ha favorecido al enemigo del Reich, levantan la daga, para clavarla por la espalda! Esto también se aplica a Probst, aunque afirma que su manuscrito nunca iba a llegar a ser una octavilla, porque el contrario se muestra en la manera de expresarse del manuscrito. Quien actúa así intenta, justo ahora, cuando es importante estar fuertemente unidos, desgarrar por primera vez la unidad cerrada de nuestro frente de lucha. ¡Y esto hicieron esos estudiantes alemanes, cuyo honor en todos los tiempos era el autosacrificio para el pueblo y la patria!

Si una actuación así no se castigara con la muerte, se iniciaría una cadena de acontecimientos, cuyo final sería entonces como en 1918. Por lo tanto sólo existe para el Tribunal del Pueblo para la protección del pueblo luchador y del Reich un castigo justo: la pena capital. ¡El Tribunal del Pueblo sabe que está de acuerdo con nuestros soldados en esto!

Por su traición a nuestro pueblo, los acusados han perdido para siempre su honra como ciudadanos.
Como condenados, los acusados también deben hacerse cargo de los costes del proceso.

Dr. Freisler, Stier.


Saludos





Para terminar os dejo la petición de clemencia que los padres de Hans Y Sophie enviaron al Tribunal del Pueblo, para que no se llevara a cabo la sentencia de muerte, que como todos sabéis acabó ejecutándose.




Robert y Lisa Scholl
Munich, 22 de febrero de 1943

Concepto: petición de clemencia para Hans y Sofie Scholl y Christoph Probst.

Para el Tribunal del Pueblo
Munich 35

Nosotros, los padres de los dos condenados a muerte, los hermanos Scholl, vinimos hoy, para visitar a nuestros hijos. Para horror nuestro, supimos, que ya se estaba celebrando el juicio contra nuestros hijos ante el Tribunal Popular.

Pedimos que esta tan grave sentencia, sea conmutada por prisión. Por ello aun no se ha ofrecido la posibilidad a nuestro hijos y al otro acusado de demostrar en el futuro ser miembros útiles de la comunidad del pueblo. Nuestro hijos son ingenuos idealistas que en su vida no han hecho daño a nadie. En la escuela caían muy bien a todos y eran los mejores estudiantes y después cumplieron siempre con su deber. Lo que la actual desgracia ha provocado sobre ellos, es sólo el hecho, de que ellos abrigan otros ideales, como hoy es bueno. La excitación de mis hijos es quizás también comprensible, dado que el novio de mi hija Sophie estuvo en Stalingrado como capitán.

Pedimos tener en cuenta, que los condenados aun son personas muy jóvenes sin experiencia en la vida. Nuestra familia había sufrido en los últimos años duros golpes del destino. El sustentador de la familia fue llevado ante los tribunales especiales por una exclamación irreflexiva a una empleada de su confianza. A continuación se le retiró la autorización de su profesión y con ello desapareció la base de subsistencia de toda la familia. Ya que la familia está muy unida los hermanos se dejaron llevar por una exasperación, que probablemente propició su falta actual.

El jefe de escuadrón H. Rittmesiter Skubin en Sttutgart-Cannstadt ha expedido a nuestro hijo durante su servicio militar activo el certificado, de que era el mejor soldado del escuadrón. Nuestro hijo más joven, Werner, desempeña sus obligaciones como cabo, en el sector central del Frente Oriental. Recibió anteayer sorprendido, concretamente el sábado, un permiso para casa de tres semanas. Para él también es horroroso, lo que debió de enterarse sobre sus dos hermanos tan queridos. Él estaba también presente en la vista del juicio y se unió igualmente a la petición de clemencia como soldado del frente.

Con un indulto, se daría a muestro hijo Hans, la posibilidad de alistarse en el Frente Oriental. Él estuvo durante la campaña del Oeste en 1940 al lado del coronel médico de la SA de Alemania en el campo de batalla. Éste estuvo entusiasmado con nuestro hijo, y le llamó su "sombra". Por lo que sabemos, aun se cartea con él. Su gestión militar, así como su calificación militar de su respectivo jefe superior son una prueba de ello, de que él emplea toda su persona, como verdadero alemán para demostrarlo y que también lo hará en el futuro. Simultáneamente pedimos un permiso para poder hablar con nuestros dos hijos, Hans y Sofie Scholl.

Robert Scholl
Padre

Lisa Scholl
Madre

Werner Scholl
Hermano y cabo de la unidad con el número de correo militar 32063



sophie
Hans, Sophie y Christoph (de izq. a der.).





Algunos apuntes sobre el documento

Después de leer el documento recordé que Robert Scholl, padre de los dos acusados, asumió siempre una posición de resistencia contra el nacionalsocialismo. Aun siendo así no pudo evitar que Hans acabara liderando a un grupo de 150 muchachos de las Hitlerjugend. Después de participar en una de las concentraciones del partido, se dio cuenta de que aquello no era para él.
A pesar de la resistencia de Robert Scholl contra al nacionalsocialismo, cuando sus hijos son sentenciados a muerte, se traga su orgullo, y su sentimiento como padre se superpone a sus ideales ideológicos y acaba pidiendo clemencia por sus hijos.

El novio de Sophie, Fritz Hartnagel, fue uno de tantos soldados alemanes que combatió en Stalingrado, pero tuvo al inmensa suerte de ser evacuado en uno de los últimos aviones que despegó de Gumrak, allá a finales de enero. Después de la ejecución de Sophie, Fritz acabó casándone años después con la hermana pequeña de su exnovia, Elisabeth. Existe un libro que recoge la correspondencia entre Sophie y Fritz, titulado Damit wir uns nicht verlieren. Fritz también era contrario al nacionalsocialismo y se cree que pudo influir bastante en Sophie.

Werner era el otro hermano de Sophie, el más pequeño, y tal como sucede en la película, asistió al juicio con su uniforme militar. Lamentablemente, el rastro de Werner se perdió en 1944 en el Frente Oriental, y se le dio por desaparecido. Durante el juicio, Werner pudo llegar hasta Hans, y este último le dijo: "Sé fuerte. Nada de concesiones."

Finalmente, el matrimonio Scholl pudo ver a sus hijos aunque se hizo a escondidas y en contra de las leyes. Lisa le dijo a su hija como despedida: "Sophie, ya no te volveré a ver entrar por la puerta de casa." La locura autodestructiva del nacionalsocialismo acabó con la vida de tres de los cinco hijos del matrimonio Scholl.

Sophie, Christoph y Hans fueron ejecutados con guillotina el 22 de febrero de 1943 a las 17.00 horas. Las últimas palabras de Hans antes de ser ejecutado fueron: "¡Viva la libertad!"



schmorell

Las Hojas de la Rosa Blanca


Fuente: http://www.zweiterweltkrieg.org/phpBB2/viewtopic.php?f=21&t=542
http://www.bpb.de/themen/HKQ6B3,0,0,Sophie_Scholl_und_die_Wei%DFe_Rose.html
http://de.wikipedia.org/wiki/Wei%C3%9Fe_Rose
La Rosa Blanca, de José M. García Pelegrín