Rosario Central Grande entre los Grandes

Rosario Central Grande entre los Grandes


UN DESAFÍO Y UN MANDATO HISTÓRICO


"Serás lo que debes ser o no no serás nada"

Y en Rosario Central "serás lo que debes ser" es nada más y nada menos que ser un CLUB GRANDE en toda la dimensión de la expresión.
El origen de Rosario Central marca con signos claros su destino de grandeza. Nace, casi diríamos como un símbolo el 24 de Diciembre de 1889, es dedr la Nochebuena y la Navidad de 1889. Y al igual que aquel que naciera humildemente en un pesebre de Belén, Central nace humildemente en los talleres ferroviarios del Cruce Alberdi. De allí el común destino de grandeza.
Sus raíces se hunden en el pueblo, por eso su base es grande y sólido su crecimiento.
A diferencia de otros clubes que nacieron a partir de elegantes salones de gimnasia y de esgrima, o en exclusivos campos de Criquet, o algunos en las aulas y en los patios de selectos colegios privados, Rosario Central, como ya dijimos, nace y se nutre del pueblo. Su origen es eminentemente popular.
Rápidamence se extiende a todos los ámbitos de la ciudad, abarcando todos los sectores sociales.
El nombre inglés que tenía de origen (Central Argentine Railway Atletic Club) le incomoda. Por eso es que en 1903, en Asamblea numerosa, decide cambiar su nombre por el ya legendario Club Atlético Rosario Central.
La presión del pueblo por "adueñarse" del querido club, que sentía como propio, choca cada vez más con los dueños de la empresa ferroviaria en cuyo predio Rosario Central tenía sus campos de juego, y es así como en setiembe de 1925, en tumultuosa Asamblea, deciden sus socios liberarse de la extraña tutela que querían imponerle, abriéndose por completo al pueblo.
Piden a la Provincia nueva personería jurídica, que es otorgada el 1º de marzo de 1926. Pero ahora no tiene campo de juego. La empresa ferroviaria le niega los terrenos.
La ciudad, por medio de su Concejo Deliberante, le concede terrenos en Avellaneda y Av. Génova, y de inmediato se pone en marcha la construcción del nuevo estadio.
En 1927 se inicia la tribuna oficial, construída de cemento, para 7.000 espectadores. En 1928 se construye toda la tribuna popular, totalmente de cemento, para 35.000 espectadores. El estadio se inagura oficialmente el 27 de octubre de 1929. Y en esto Rosario Central también es pionero: junto a Independiente de Avellaneda, son los únicos estadios del país con tribunas totalmente de cemento.
Cuando en 1939 Rosario Central se incorpora a los torneos oficiales de A.F.A. decide emprender la construcción de un nuevo y monumental estadio. De allí la imperiosa necesidad de contar con terrenos propios.
En 1946, presidencia de Roberto Monserrat, se adquieren 38.000 metros cuadrados en Iriondo y Pellegrini y se gestionaron créditos para el nuevo estadio.
Pero los canallas no quieren que Central se vaya de Arroyito. Y el 7 de agosto de 1951, en recordada Asamblea, se propone y aprueba comprar al Municipio los terrenos que Central ocupa en Génova y Avellaneda (35.000 metros cuadrados). Como pago Central entrega al Municipio los terrenos de Iriondo y Pellegini.
A partir de ahora, Rosario Central, dueño de su propia casa, decide encarar la construcción del futuro Gigante de Arroyito.
Las sucesivas etapas comienzan con Federico Flyn en 1958 y 1963, continúan en 1968 con Adolfo P. Boerio y la gran tribuna de la visera de calle Cordiviola, y culmina a partir de 1972 con Vesco y Rodenas. Esta etapa final incluye las tribunas altas en el resto del estadio, sector de las populares, para cerrar el doble anillo de cemento. Cuando llega el E.A.M. 78 sólo falta financiar el último tramo de tribunas. Las bandejas altas detrás de los arcos (sobre Génova y Regatas). El Gigante es ya una realidad.
Pero volvamos a la década del 60. El Club vivía una situación sólida, sin sobresaltos. En 1963 se Ilega a la cifra máxima de casi 43.000 socios, produtto del hermoso y amplio balneario, el mejor de la ciudad. Eran los últimos años de la presidencia de Federico Flyn.
Hasta que en 1965 aparece en la escena Adolfo P. Boerio y lanza el gran desafío "Somos grandes" ... "A demostrarlo entonces" ... pero no sólo para obtener el título de Campeón de nuestro fútbol, sino para poner a Central en los primeros 0lugares entre los clubes deportivos del país. La ciudad se conmociona con a convocatoria. Las elecciones de renovación en Rosario Central movilizan más de 10.000 asociados y Boerio triunfa por amplio margen. A partir de este momento ya nada será como antes.
Y de entrada se vieron sus logros: la hermosa Ciudad Deportiva, 15 hectáreas en las barrancas del río Paraná, y los socios Patrimoniales que con los familiares incluídos lleva el registro de casi 75.000 asociados; la construcción en 1968 de la espectacular doble tribuna con visera sobre calle Cordiviola; la pileta olímpica junto al estadio; y una serie interminable de obras, y algunos proyectos no concretados como el Gimnasio cubierto y la monumental sede en Cruce Alberdi con entradas por Catamarca y Cafferata.
Los avatares de una vida tan agitada llevan a la prematura desaparición de Don Adolfo Boerio el 24-9-71, tres meses antes de ver consagrado por primera vez a Rosario Central como Campeón Nacional. Pero ya la posta había sido tomada por Víctor Vesco y Antonio Rodenas. A ellos les tocó coronar y concretar el sueño de su predecesor.
Tras el histórico desafío de Boerio vino aquel club, que tras el logro de la Ciudad Deportiva y sus socio patrimoniales, entró de lleno en la brillante década del 70 y la seguidilla de éxitos y títulos: Campeón Nacional 1971, 1973, 1980, Campeón Argentino 1974. Varios subcampeonatos. La inolvidable Sinfónica de 1979. Seis participaciones en la Copa Libertadores: en 1975 fuimos privados por decreto del derecho a disputar la Final de la Copa. El hermoso Gigante de Arroyito mostrando al mundo su belleza vía satélite para llevar a la Argentina al título de Campeón Mundial 78. Mario Alberto Kempes, el mejor jugador del mundo, haciendo para Central 97 goles en menos de 30 meses. Y el inolvidable Aldo Poy con su mística, que marcó toda una época.
Fueron años de gloria, que por inercia de los distintos dirigentes que se sucedieron, de la oposición y de todos los centralistas, dejamos venir abajo. El mandato de Boerio está inconcluso. Nosotros diríamos que está archivado. Nos hemos dormido sobre los laureles. Porque acá no es cuestión de obtener otro campeonato.
Hay que seguir adelante con el proyecto de Club Grande. No sólo para salir campeones más o menos seguido, sino para construír el más importante Club del país. Podemos y debemos llegar a los 100.000 asociados.
Tenemos el Gigante de Arroyito y un hermoso espacio sobre el río Paraná en Av. Génova y Bvard. Avellaneda. Allí hay para proyectar un hermoso Club Social y Deportivo, con Pileta Olímpica Cubierta, un posible Gimansio Cubierto para más de 3.000 personas y todas las instalaciones no aprovechadas bajo el estadio, que merecen un estudio técnico adecuado. La sede administrativa podría estar en el inmueble que hoy ocupa la prefectura, y que pertenece al club. El Puerto Deportivo y la Guardería Nautica deben volver al Club. El Balneario debe ser ampliado y mejorado, adquiriéndose los terrenos linderos. De esta manera tendríamos el mejor Club Náutico del la ciudad.
La Ciudad Deportiva es otro desafío con potencialidades no aprovechadas. Son 15 hectáreas sobre las barrancas del río Paraná. Pileta gigante, la más hermosa de la zona de Rosario. Varias canchas de fútbol, canchas de tenis, de hockey, espacio para pistas de atletismo. Amplios quinchos y asadores. Una hermosa forestación. Hotel de primer nivel. Restaurant, comedor y salones de fiesta. Al bajar la barranca hay lugar para campings, balneario y la posibilidad de un espigón para pescadores y una caleta para embarcaciones. El islote que está frente a la ciudad deportiva debe ser recuperado para el Club pues fué concedido por 99 años. El embarcadero de la Ciudad Deportiva puede permitir acceder por lanchas al Puerto Deportivo de Rosario Central en Avellaneda y Av. Génova. Seríamos el único club del mundo que puede movilizar sus planteles por río desde la concentración al estadio a través de puertos. La sede de calle Mitre debe dejar de ser sede administrativa para ser usada por los socios.
Allí podría haber un gran Comedor y Confitería para usufructo de todos los canallas. Hay instalaciones modernas no aprovechadas. Salón de fiestas, terraza, ect. Además tenemos las instalaciones de Cruce Alverdi, Unión River Paraná a dos cuadras del estadio y las instalaciones de Británica en Bvard. Oroño para distintas actividades o para otros proyectos. Por ejemplo, se nos ocurre se pueden canjear los terrenos de Británica, en Bvard. Oroño, por los terreras municipales de Pellegrini e Iriondo que alguna vez fueron nuestros, para desarrollar fútbol infantil y de inferiores.
Pero no sólo a soñar, canallas. Todo esto se puede hacer en la medida que tomemos conciencia de que somos un Club Grande y que estamos para cosas mayores. Todo esto se puede hacer en b medida que tornsnos conciencia de que somos un Club Grende y que esmmos para cosas mayores. A la masa centralista sólo hay que convocarla con seriedad y de ella se puede obtener todo. Ya lo demostró Aldolfo P. Boerio en 1965 cuando lanzó el gran desafío. Y llegará ese día, sin dudas, y no tendremos que reprocharles a aquellos canallas que muestran la hilacha preocupados por algún logro de los lepras.
A ellos siempre les pongo el ejemplo de River, que es un Club Grande en todos los aspectos, y que estuvo 18 años consecutivos sin obtener el título de Campeón. En ese interín Estudiantes de La Plata ganó 3 veces la Copa Libertadores y una vez la Copa Intercontinental. Sin embargo pasaron los años y River siguió siendo River y Estudiantes siguió siendo Estudiantes.
Dejémoslos a ellos en paz con sus ansias y sus limitados festejos. Si su obsesión es pintar estrellas porque les incomoda las que tiene Central, yo les sugiero que cambien la bandera. Según cuenta la historia oficial de N.O.B. los colores rojo y negro están inspirados el rojo por la bandera inglesa y el negro por la bandera alemana, en homenaje a la patria de orígen de Don Isaac Newell y de su esposa. (Diario La Capital del 5/10/77 y el libro Minuto 91 de Don Hipólito Mario Parodi).
Les sugiero que sin dejar de tener un emblema extranjero, cambien de bandera roja y negra de Inglaterra y Alemania, por la de EE.UU., que además de ser la bandera de una nación más poderosa, tiene 50 estrellas, y de esta manera por más de 100 años, dejarán de preocuparse por contar cuantas estrellas tiene la Bandera de Rosario Central.
Dado en Rosario por el GRAN LAMA
Diciembre de 1992




rosario central

grande entre los grandes

gran lama

o.c.a.l.

Rosario Central Grande entre los Grandes

rosario central

grande entre los grandes

gran lama

o.c.a.l.

Rosario Central Grande entre los Grandes

rosario central


Si querés ser parte de esta locura hacé click en la imagen
grande entre los grandes

6 comentarios - Rosario Central Grande entre los Grandes

@pelu_casla
Sin desmerecer a Central, hay ciertos equipos que estan todo el dia diciendo que son grandes, grave problema de identidad
@claudio2020
La encuesta a nivel nacional lo dice todo...
Excelente post!!
@Guidomazzarone
pelu_casla dijo:Sin desmerecer a Central, hay ciertos equipos que estan todo el dia diciendo que son grandes, grave problema de identidad


quiero decirte que porque seas de san lorenzo y seas un "grande" no significa que tengan mejor hinchada que nosotros y tampoco quiere decir, que tengan mas huevos...
@Jugader
pelu_casla dijo:Sin desmerecer a Central, hay ciertos equipos que estan todo el dia diciendo que son grandes, grave problema de identidad

este tiene menos huevos q un flan...
C.A.S.L.A (Club Atl. Sin Libertadores de América)
Los comentarios se encuentran cerrados