Corría el año 1993, me encontraba yo próximo a cumplir mis primeros 18 años de vida, y estaba bajo bandera en el viejo Batallón de Infantería de Marina Nº 1, revistando en mi carácter de Marinero de 2, en la compañía alfa, en la desaparecida Base Baterías de Puerto Belgrano, cercano a Punta Alta (Bahía Blanca).
En una de esas mañanas frías en que nos encontrábamos probando las armas (viejos fusiles FAP y FAL(es)) rectificados una y mil veces por los “armeros” de la mencionada Baterías, decía que ahí estábamos una veintena de soldados voluntarios (ganchos) disparando a blancos fijos (siluetas). Entre los más “diestros” a la hora de dar en el blanco, se encontraba quien escribe, puesto que era parte de mi entrenamiento como “tirador específico”, y viniendo de una familia “militarizada” a más no poder, con abuelo y padre militar (y armero).
En esa misma etapa en cuando uno se cree “dueño del mundo y de la verdad absoluta”, estar errando a una silueta ubicada a tan solo setenta y cinco metros, era algo nuevo e inconcebible para mi, en eso se acerca un ZUMBO (Cabo Principal-suboficial de la Armada) y me consulta con una sonrisa socarrona en la cara:
-¿Qué pasa infante?, ¿quiere que le acerquemos el blanco?
Herido en mi orgullo y amor propio respondí una de las tantas estupideces que he dicho en mi vida…
-Lo que pasa es que ESTA ARMA NO SIRVE
Puedo asegurar que se hizo un silencio en el preciso instante que yo y mi bocota nos metíamos en problemas.
-¿Ah?... ¿no sirve?... ¿me permite el arma?
-El arma no se entrega mi Principal…-espeté-
-PRIMERO QUE SOY CABO PRINCIPAL DE LA ARMADA, NO SOY SUYO… PRESENTE ARMA TAGARNA!……. (Esa orden es difícil de refutar).
La observó, corrió el cerrojo, miró lo más dentro del cañón que su ojo permitía, la sopesó, la afirmó en su hombro y disparó una sola vez.
Grandísima fue mi satisfacción al comprobar que el destino de ese proyectil no fue el blanco, sino el montículo de tierra al su alrededor.
Miró para un lado, para el otro del arma, corrigió alza, limpió el guion, aseguró el rompellama, cambió el cargador de 20 con que se encontraba la misma, por uno de 30 cartuchos, volvió a verme y me dijo (con la misma sonrisa socarrona de antes)…
-Prepárese a gritar conmigo bicho (bicho verde: nomenclatura que se le da al Infante de Marina).
Cuando uno se encuentra en polígono, y por cada vez que acierte en blanco perfecto tiene que gritar a viva voz:
-VIVA LA PATRIA!!! (Incluso antes que los marcadores de trinchera confirmen el mismo)
…el primero, silueta, el segundo, silueta, el tercero, silueta…
-CAMBIO 250 BLANCO PUNTUAL (gritó)…y empezó mi calvario
- (blanco) VIVA LA PAAATRIA!
-Más fuerte tagarna que no lo escucho.
-(blanco) VIVA LA PAAATRIA!!
-(blanco) VIVA LA PAAATRIA!!
…y así con todos y cada uno de los restantes proyectiles…
Cuando terminó, me hundió la manija del cuerpo en el pecho mientras me decía:
-Asegúrese de corregir los defectos del fusil antes de hablar al pedo… y mucho menos frente al armero que las arregla…
Giró sobre sus talones y se fue a seguir controlando los demás tiradores…
Yo quedé, con el orgullo sentido, una vergüenza mayúscula, y el pecho adolorido por el golpe…
En eso se acerca Gorosito (un cabo segundo muy compinche de nosotros)…
-¿Que hiciste pelotudo?...jajá
-¿quién es el mostro este?-pregunté, entre extrañado y dolido-
-¿Quién es?, ¿en serio no lo conoces?...
- No.
-Cabo Principal Martin Manuel Osorio
- … ¿ah?- (mi segundo gran error del dia)
-¿Por donde ingresa a la base Infante? (cuando un zumbo por más canchero que sea, te comienza a hacer sentir la fajina, es por que está todo más que mal)
-Por el puesto principal mi cabo segundo (tenés que ponerte acorde)
-¿Y nunca se le dio por mirar siquiera las placas que están en el obelisco principal?
-Tengo que confesar que no mi cabo principal…
Silencio…
-TIENE EXACTAMENTE TRES MINUTOS PARA IR Y VOLVER HASTA EL PUESTO PRINCIPAL, Y LEER ESAS PLACAS Y VOLVER… ¿ENTENDIÓ?
-Entendido mi cabo principal…
-CARRERA MARCH!!!!!
Demás está decir que NI EN PEDO se llega desde el polígono hasta la puerta principal (distante aproximadamente a media legua) en el tiempo encomendado…pero hay que hacer toooooooodo lo humanamente posible para que así fuere. Así que cuando mi desencajado cuerpo llego hasta el mencionado obelisco, entre bocanadas de aire pude leer entre otras cosas…

“… en justo y merecido reconocimiento al conscripto clase 1964 Dn Martín Manuel Osorio, ultimo baluarte argentino en rendirse en Puerto Argentino, Guarnición Malvinas...”
Firmaban un par de fulanos que otrora fueron Comandante del Batallón, y etc.…

Volví prácticamente al paso, con mis camadas, confundido, sentido por no haber reconocido aquél HEROE contemporáneo.
No podía “entender” como no nos habían enseñado ello en la vieja y querida escuelita de pueblo adonde asistí en mi niñez…
Mi tarde fue entre un ir y venir de dudas y tratativas de averiguaciones, hasta que di con un viejo Comodoro al que le había echo algunos favores en la cantina del Casino de Oficiales.
- Osorio –comenzó contando- fue el ultimo pibe que se entregó…bah…se “entregó” (remarcando las comillas con sus dedos)…una forma de decir. El ultimo en ser reducido por tropas inglesas en Puerto Argentino. Y lo agarraron al loquito este porque no tenía más nada con que tirarles…
Ellos estaban durmiendo (continuó contando), y uno se había levantado a mear o algo así, y escuchó…no se bien si escucho unas voces, o visó las siluetas moverse, la cosa es que mientras algunos de los pibes espantados por la proximidad del combate lloraban, rezaban o simplemente trataban de buscar refugio, este loco manoteó su fal y al grito de VIVA LA PAAAAATRIA CARACHOOOOOO!!!! Arremetió contra las fuerzas enemigas… contaban los que quedaron de esa escaramuza, que el loco este terminó con sus municiones, con las del compañero que tenía muerto al lado en la trinchera, se arrastro hasta un pozo de zorro cercano y agarro un par de fales mas, cuando se le trabó uno, siguió con el otro hasta que amaneció y no le quedaba una sola puta bala…
Algunos dicen que se cargo a 15, otros a 30…en fin…nada es a ciencia cierta, lo que SI TE PUEDO ASEGURAR, es que dice un oficial conocido que el estaba cuando los gringos contaban que al darse cuenta que el pibe no tenía municiones ya, lo fueron rodeando de a poco, y lo encontraron en una trinchera, con el oído derecho sangrante (luego supe que fue por la explosión de una granada cercana a su trinchera, en la cuál murió su compañero), flaco, desnutrido, greñudo, piojoso y con la bayoneta en la mano cuál cuchillo al grito de:
- BAJÁ BUSCARME LA PUTA QUE TE REPARIÓ…!!!

Esa dantesca escena me hizo erizar los pelos de la nuca…
-solo fue –continuó relatando- hasta que buscaron un oficial Argentino, para que le tradujera que saliera del pozo, que no le iban a hacer nada, cuando decidió entregarse.
Los ingleses se amontonaban para verlo, no podían entenderlo, como un “pendejo”, mal comido, mal abrigado, y a sola vista sin todos los patitos en línea (sonríe), podía a “ellos” haberle presentado el combate que les presentó…a “ellos”…justamente “la tropa de su majestad”…
De repente las tropas británicas descubrieron que frente a ellos tenían a casi once mil prisioneros argentinos y no tenían ni carpas para albergarlos ni agua para calmarles la sed ni raciones para alimentarlos. Después de 74 días, la guerra de Malvinas había llegado a su fin y los ellos volvían a ocupar las islas, entonces confinaron por grupos en hospitales improvisados, y los que estaban un poco mejor los ivan pasando al HMS "Uganda “que era el mayor de los buques hospitales británicos, estando allí el mismísimo Capitán del mencionado, se entrevistó con Osorio para que le cuente su relato, en un CLARO EJEMPLO DE CONDUCTA CABALLEROSA, y mostrando así un profundísimo respeto por el enemigo capturado.
De allí fue trasladado (mal que a algunos hermanos Orientales le pese) al Hospital Maciel de Montevideo, donde apoyaban en el denominado “Operativo Maíz”, (Si bien la posición oficial de Uruguay aspiraba a la neutralidad, hubo algunos gestos de colaboración hacia los británicos, aunque estos, estuvieron lejos del claro apoyo militar que brindó Chile a Inglaterra).

Ahí lo fueron a buscar a el y a un grupo de “colimbas” que allí estaban, un grupo de oficiales del Ejercito Argentino, allá por el 20 de junio de 1982, (cinco días después de que el jefe de la guarnición Malvinas (Menéndez) firmara la rendición de sus tropas, no sin antes tachar la palabra “incondicional” de la misma (un verdadero payaso). Fue embarcado en el Barreminas ARA Tierra del Fuego, y MANTENIDO A CINCO MILLAS NAUTICAS de puerto Belgrano, para atracar de noche sin ver divisado por “ojos civiles” en un acto de total y absoluta COBARDIA de parte de los otrora gobernantes de tierras y destinos humanos.


Cómo pretender entonces que un “muchachito”, un “apenas hombrecito” de tan solo 18 años, fuese a la guerra, sufrir en carne propia los efectos de la misma, y un “muchachito”, el cuál fue objeto de intensísimo repeto por parte de los oficiales del ejercito que intentó destruir, y que cuando llega a su tierra, en vez de recibirlo COMO LO QUE VERDADERAMENTE ES…UN HÉROE, fue “ocultado”, para que el resto del pueblo Argentino no vieran en “el deplorable estado” en que se encontraban sus hijos, y en un REPUDIABLE ACTO que les inculpo la entrega de una tierra que defendieron con su propia sangre…



Esa misma noche, estando en un bar llamado “La Chiquita” de Bahía Blanca, y habiéndole contado parte de esta historia a mis camadas, vemos como ingresa al mismo el Cabo Principal Martín Manuel Osorio, y fue que alguien grito:
- AAAAAAAAATENCIÓN…. HAY UN HEROE DE GUERRA INGRESANDO AL LUGAR…

Todo el mundo se paró al unísono, en un adusto gesto de respeto hacia el mismo.
Nos miró…balbuceó un:
-Descansen…
Dio media vuelta y se fue. Algunos dicen que vieron correr un par de lágrimas por sus mejillas…no lo se…no lo vi, pero yo si…yo lloré.
Soy un hombre que lloró por otro hombre… y no me avergüenza decirlo…lloré por él, por vos, por mi..y por todos esos hermanos que dieron su vida por nosotros…


VIVA LA PAAAAAAAAAAAAAAAATRIA CARAJOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!







link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=lHNeUCL1cfw&feature