Frases de Juan Pablo II

Aqui les dejo algunas frases de esta gran persona y excelente ser humano, sin importar creencia o religion
Es un humilde homenaje a una humilde persona, se me ocurrio hacerlo durante una misa de confirmacion cuando el obispo lo menciono y recorde lo buenas y hermosas que eran sus frases
Espero que les guste:





Frases de Juan Pablo II





justiciaamor





Pablo




¡No tengáis miedo! ¡Llevad por doquier, a tiempo y a destiempo, la potencia de la Cruz para que todos, también gracias a vosotros, puedan seguir viendo y creyendo en el Redentor del hombre!.

Cómo han cambiado los jóvenes de hoy con respecto a los de hace veinte años. ¡Cómo ha cambiado el contexto cultural y social en el que vivimos! Pero Cristo no, ¡Él no ha cambiado! Él es el Redentor del hombre ayer, hoy y siempre!.

Si vuestra fe depende únicamente de fragmentos de tradición, de buenos sentimientos o de una genérica ideología religiosa, no seréis capaces de aguantar el choque con el ambiente.

No es suficiente "hablar" de Jesús a los jóvenes universitarios: hay que hacer que lo "vean" a través del testimonio elocuente de la vida.

la Reconciliación comporta «una purificación, tanto en los actos del penitente que abre su conciencia porque advierte una gran necesidad de ser perdonado y regenerado, como en la efusión de la gracia sacramental que purifica y renueva.

Una parroquia evangelizadora debe ser ante todo una parroquia en la que sus diferentes miembros, ministerios y carismas, viven en comunión.

Para el creyente, Cristo es el «intérprete» de la historia.

Los jóvenes son la esperanza de la humanidad: tienen que poder crecer, por tanto, en un clima de constante y concreta educación en la paz.

Cuanto más se vive en Cristo, mejor se sirve a Cristo en los demás, llegando incluso a los lugares más lejanos para realizar la misión y afrontando los mayores desafíos.

Sólo con la fidelidad alegre a Cristo y con una atrevida proclamación de Él como Señor --un testimonio arraigado en su mandamiento de ir y hacer discípulos a todas las gentes-- podréis ayudar a los demás a conocerle a él.

En un mundo en el que las sombras de pobreza, injusticia y secularismo se ciernen sobre todos los continentes, es más urgente que nunca la necesidad de auténticos discípulos de Jesucristo.

Encontrad en Cristo crucificado y resucitado el valor para evangelizar a nuestro mundo tan probado por divisiones, odios, guerras, terrorismo, pero lleno de recursos humanos y espirituales.

El enfermo, en estado vegetativo, en espera de recuperarse o del final natural, tiene por tanto derecho a una asistencia sanitaria básica (alimentación, hidratación, higiene, calefacción, etc.), y a la prevención de las complicaciones ligadas a su estado.

Nuestros hermanos y hermanas que se encuentran en la condición clínica de "estado vegetativo" conservan toda su dignidad humana. La mirada amorosa de Dios Padre sigue posándose sobre ellos, reconociéndoles como hijos suyos, particularmente necesitados de asistencia.

La falta de «calidad de la vida» no constituye un motivo para provocar la muerte a una persona, por el contrario, debe llevar a una obra de ayuda y asistencia amorosa a quienes rodean al enfermo.

Madre de Cristo, que se revele una vez más, en la historia del mundo, la infinita potencia salvadora de la Redención: ¡potencia del Amor misericordioso! ¡Que éste detenga el mal! ¡Que transforme las conciencias! ¡Que en tu corazón Inmaculado se revele para todos la luz de la esperanza!

Contemplemos a Cristo crucificado que ha redimido a la humanidad, cumpliendo hasta el final la voluntad del Padre. En el Calvario, en los últimos instantes de vida, Jesús nos confió a María como Madre y nos entregó a ella como hijos.

En este tiempo amenazado por la violencia, por el odio y por la guerra, testimoniad que Él y sólo Él puede dar la verdadera paz al corazón del hombre, a las familias y a los pueblos de la tierra. Esforzaos por buscar y promover la paz, la justicia y la fraternidad. Y no olvidéis la palabra del Evangelio: «Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9).

Con María, la sierva del Señor, descubriréis la alegría y la fecundidad de la vida oculta. Con Ella, la discípula del Maestro, seguiréis a Jesús por las calles de Palestina, convirtiéndoos en testigos de su predicación y de sus milagros. Con Ella, Madre dolorosa, acompañaréis a Jesús en su pasión y muerte. Con Ella, Virgen de la esperanza, acogeréis el anuncio gozoso de la Pascua y el don inestimable del Espíritu Santo.

María es Madre de la divina gracia, porque es Madre del Autor de la gracia. ¡Entregaos a Ella con plena confianza!.

Pero sabed que en los momentos difíciles, que no faltan en la vida de cada uno, no estáis solos: como a Juan al pie de la Cruz, Jesús os entrega también a vosotros su Madre, para que os conforte con su ternura.

En la Cruz, el Hijo puede derramar su sufrimiento en el corazón de la Madre. Todo hijo que sufre siente esta necesidad.

La Anunciación marca el inicio, la Cruz señala el cumplimiento. En la Anunciación, María dona en su seno la naturaleza humana al Hijo de Dios; al pie de la Cruz, en Juan, acoge en su corazón la humanidad entera. Madre de Dios desde el primer instante de la Encarnación, Ella se convierte en Madre de los hombres en los últimos instantes de la vida de su Hijo Jesús.

La estrecha relación entre fe y salvación, que Jesús puso de relieve durante su vida pública (cf. Mc 5, 34; 10, 52; etc.), nos ayuda a comprender también el papel fundamental que la fe de María ha desempeñado y sigue desempeñando en la salvación del género humano.

El acto de fe de María nos recuerda la fe de Abraham, que al comienzo de la antigua alianza creyó en Dios, y se convirtió así en padre de una descendencia numerosa.

María, asociada a la victoria de Cristo sobre el pecado de nuestros primeros padres, aparece como la verdadera «madre de los vivientes» (ib.). Su maternidad, aceptada libremente por obediencia al designio divino, se convierte en fuente de vida para la humanidad entera

Para María, la entrega a la persona y a la obra de Jesús significa la unión íntima con su Hijo, el compromiso materno de cuidar de su crecimiento humano y la cooperación en su obra de salvación.

A María se la proclama la primera discípula de su Hijo (cf. ib.) y, con su ejemplo, invita a todos los creyentes a responder generosamente a la gracia del Señor.

Dios pone el destino de todos en las manos de una joven. El «sí» de María es la premisa para que se realice el designio que Dios, en su amor, trazó para la salvación del mundo.

La oración, el estudio, la vida comunitaria, bien armonizados en el proyecto formativo y vividos con fidelidad y generosidad en la existencia concreta de vuestro Seminario, son los caminos por los que el Señor esculpe en vosotros, día tras día, la imagen de Cristo, Buen Pastor.

Sólo en una familia auténtica, unida duraderamente y amorosa, los hijos pueden alcanzar la sana madurez, sacando ejemplo de amor gratuito, de fidelidad, de entrega recíproca y de respeto por la vida.

La solemnidad de San José, exhorta a las familias de hoy, confortadas por el ejemplo de María y José, quienes con amor atendieron al Verbo encarnado, a inspirarse en su estilo de vida para tomar las decisiones cotidianas de vida y las fuerzas para superar las dificultades.

Ser "testigo de Cristo" en palabras y obras es una responsabilidad que comparten todos los bautizados y que implica diferentes condiciones.

La difusión de ideologías en los diferentes campos de la sociedad llama a los cristianos a un nuevo salto de calidad en el campo intelectual para proponer reflexiones vigorosas que presenten a las jóvenes generaciones la verdad sobre el hombre y sobre Dios, invitándoles a profundizar en una comprensión de la fe cada vez más aguda.

Más allá de las crisis de civilización, de los relativismos filosóficos y morales, los pastores y los fieles deben tener en cuenta los interrogantes y las aspiraciones esenciales de los seres humanos de nuestro tiempo, para dialogar con las personas y los pueblos y proponer el mensaje evangélico y la persona de Cristo Redentor

Dios omnipotente y misericordioso, no te puede comprender quien siembra discordia, no te puede acoger quien ama la violencia, mira nuestra dolorosa condición humana, probada por crueles actos de terror y de muerte, consuela a tus hijos y abre nuestros corazones a la esperanza para que nuestra época pueda conocer días de serenidad y paz.

En la resurrección de Cristo está la certeza de la vida eterna.

Redescubrir el valor de la Cruz de Cristo para hacer de ella el centro inspirador de la propia vida: esta es la característica fundamental de su espiritualidad.

Anunciar a Cristo es hacer experimentar a cada uno, pero especialmente a quien sufre de pobreza espiritual y material, la ternura y la misericordia divina.

Que el camino cuaresmal que estamos recorriendo os lleve, queridos jóvenes, a una fe en Cristo cada vez más consciente; aumente en vosotros, queridos enfermos, la esperanza en Cristo crucificado que nos apoya en la prueba; os ayude a vosotros, queridos recién casados, a hacer de vuestra vida familia una misión de amor fiel y generoso.

La violencia no tiene la última palabra. La respuesta del creyente es el perdón y la paz.

Los líderes, incluidos los de la esfera comercial, tienen el desafío de testimoniar el poder liberador y transformador de la verdad cristiana, que nos inspira a poner nuestros talentos, nuestras capacidades intelectuales, nuestras posibilidades persuasivas, nuestra experiencia y nuestras habilidades al servicio de Dios, de nuestro prójimo, y del bien común de la familia humana.

Una sana globalización, llevada a cabo en el respeto de los valores de las diferentes naciones y grupos étnicos, puede contribuir significativamente a la unidad de la familia humana y puede permitir formas de cooperación que no son sólo económicas sino también sociales y culturales.

Dios se sirve de la amistad humana para llevar los corazones al manantial de la caridad divina . Sentíos responsables de la evangelización de vuestros amigos y de todos los de vuestra edad.

Amar no es sólo un sentimiento; es un acto de voluntad que consiste en preferir de manera constante el bien del otro al bien propio.

Buscadle con los ojos de la carne en los acontecimientos de la vida y en el rostro de los demás ; pero buscadle también con los ojos del alma a través de la oración y de la meditación de la Palabra de Dios, pues la contemplación del rostro de Cristo se centra sobre todo en lo que de él dice la Sagrada Escritura.

Para el cristiano de hoy, no se trata de huir del mundo en el que le ha puesto la llamada de Dios, sino más bien de dar testimonio de su propia fe y de ser coherente con los propios principios, en las circunstancias difíciles y siempre nuevas que caracterizan el ámbito político.

El legislador que se considera católico no puede ofrecer su apoyo a aquellas leyes que atentan contra la vida o el matrimonio. En tales casos, será la prudencia cristiana, que es la virtud propia del político cristiano, la que le indique cómo comportarse para que, por un lado, no desoiga la voz de su conciencia rectamente formada y, por otra, no deje de cumplir su tarea de legislador.

Hay menores profundamente heridos por la violencia de los adultos --reconocía el Santo Padre--: abusos sexuales, instigación a la prostitución, al tráfico y uso de drogas, niños obligados a trabajar, enrolados para combatir, inocentes marcados para siempre por la disgregación familiar, niños pequeños víctimas del infame tráfico de órganos y personas. La humanidad no puede cerrar los ojos ante un drama tan alarmante.

Los problemas que afectan al mundo de la infancia son muchos y complejos. Deseo vivamente que se les dé la necesaria atención a nuestros hermanos más pequeños, abandonados con frecuencia a su suerte, gracias también a nuestra solidaridad. Es una manera concreta de traducir nuestro esfuerzo cuaresmal.

Los gestos exteriores de penitencia tienen valor si son expresión de una actitud interior, si manifiestan la firme voluntad de alejarse del mal y de recorrer el camino del bien. Ahí está el sentido profundo de la ascesis cristiana.

Para ser auténticos discípulos de Cristo, es necesario renunciar a sí mismos, cargar la propia cruz cada día y seguirle. Es la senda ardua de la santidad que todo bautizado está llamado a seguir.

Sacerdotes, aprendí hace mucho tiempo, desde que estaba en Cracovia, a vivir al lado de las parejas, de las familias. He seguido también de cerca el camino que lleva a dos personas, a un hombre y a una mujer, a crear una familia y, con el matrimonio, a convertirse en esposos, padres, con todas las consecuencias que conocemos. No tengáis miedo, por tanto, entregar a las familias, vuestro tiempo y energías, los talentos espirituales que el Señor os ha dado. Sed para ellas amigos atentos y dignos de confianza, además de pastores y maestros.

El vínculo que une al hombre y a la mujer se convierte en imagen y símbolo de la alianza entre Dios y su pueblo, que encuentra en Jesucristo su cumplimiento definitivo. Por ello, entre los bautizados, el matrimonio es sacramento, signo eficaz de gracia y de salvación», siguió aclarando.

El matrimonio y la familia no pueden ser considerados como un simple producto de las circunstancias históricas, o una superestructura impuesta desde el exterior al amor humano.

Es necesario apoyar hoy a los indígenas en sus legítimas aspiraciones, respetando y defendiendo los auténticos valores de cada grupo étnico.

El doloroso y vasto problema de la pobreza, con sus graves consecuencias en el campo de la familia, la educación, la salud o la vivienda, es un desafío urgente para los gobernantes y responsables de la vida pública.

La Iglesia tiene el derecho, explicó de «enseñar su doctrina y a emitir juicios morales sobre asuntos que afectan al orden social, cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o el bien espiritual de los fieles.

La Iglesia católica, fiel a su propia misión pastoral, ha seguido promoviendo el bien común del pueblo mexicano, buscando el diálogo y el entendimiento con las diversas instituciones públicas y defendiendo su derecho a participar en la vida nacional.

Que la aproximación de los Juegos Olímpicos pueda ser la ocasión de una nueva experiencia de fraternidad para que se pueda superar el odio, acercando a los hombres y a los pueblos.

El derecho internacional constituye un arma eficaz para combatir el terrorismo a escala mundial, y ha exigido una reforma de las Naciones Unidas para que su cumplimiento sea más efectivo.

La obra de Cristo, con la remisión de los pecados, la efusión de las riquezas de su gracia, la filiación divina del cristiano y el dar a conocer el misterio de su voluntad, hacen que se pueda entrar en el misterio íntimo de la misma vida trinitaria.

En este proyecto trascendente, que engloba la creación y la redención, el cosmos y la historia humana, Dios había establecido, en su benevolencia, recapitular todas las cosas en Cristo», es decir, restablecer el orden y el sentido profundo de todas las realidades, las del cielo y las de la tierra (Cf. 1,10). Ciertamente Él es cabeza suprema de la Iglesia, que es su Cuerpo, pero también el principio vital de referencia del universo.

La pasión de Cristo es el don más grande que Dios ha hecho al ser humano. El perdón de los pecados es algo grande, pero más grande es todavía el que esto haya tenido lugar mediante la sangre del Señor.

Su universo cultural el que viven los jóvenes está marcado por las nuevas tecnologías de la comunicación, que trastocan su relación con el mundo, con el tiempo y con los demás, y que modelan sus comportamientos. Esto crea una cultura de lo efímero y lo inmediato, que no siempre es favorable a la profundización, ni a la maduración interior o al discernimiento moral.

La Universidad ofrece los instrumentos de la profundización en el patrimonio de la cultura, del tesoro del saber nacional y universal, y del desarrollo de las diferentes ramas de la ciencia, que no son accesibles sólo a los que comparten el mismo credo, sino también a quienes tienen convicciones diferentes. Las universidades pueden hablar en voz alta. Pueden hablar con el lenguaje contemporáneo, comprensible para todos.

La Iglesia es íntimamente santa y está llamada vivir y a manifestar esta santidad en cada uno de sus miembros.

La Virgen María es el «modelo sublime» al que se debe siempre aspirar: En Ella se compendia la santidad del Pueblo de Dios, porque en Ella resplandece en la máxima humildad la perfección de la vocación cristiana.

Los progresos de las ciencias biomédicas dejan entrever perspectivas prometedoras para el bien de la humanidad y el tratamiento de enfermedades graves y desconsoladoras. Se verifica el dominio creciente de la tecnología médica sobre procesos de la procreación humana, los descubrimientos en el campo de la genética y de la biología molecular, los cambios en la gestión terapéutica de los pacientes graves, junto a la difusión de corrientes de pensamiento de inspiración utilitarista y hedonista. Son factores que pueden llevar a conductas aberrantes así como a la redacción de leyes injustas en relación con la dignidad de la persona y el respeto exigido desde la inviolabilidad de la vida inocente.

Los invito a cada uno a comprometerse cada día en el seguimiento de Cristo para rechazar la violencia, que es un camino sin futuro, y para construir una paz duradera fundada en la justicia y el respeto de las personas.

Los padres de familia que tienen la responsabilidad de la educación humana y cristiana de los hijos, confiando también en la ayuda experta de educadores y catequistas serios y bien formados.

Ayudad a vuestros hijos a salir al encuentro de Jesús, para conocerlo mejor y para seguirlo, entre las tentaciones a las que están continuamente expuestos, sobre el camino que lleva a la auténtica felicidad.

La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte.

La irresponsabilidad ecológica es, en el fondo, un problema moral --basado en un error antropológico-- que se produce cuando el ser humano se olvida de que su capacidad para transformar el mundo debe siempre respetar el plan divino.

Inculturación es lo que permite a la Iglesia encarnar el Evangelio en las diferentes culturas, asumiendo lo que hay de bueno en estas culturas, y renovándolas desde su interior. La inculturación constituye un camino hacia una plena evangelización para que todo hombre pueda acoger a Jesucristo en la integridad de su ser personal, cultural, económico y político, de cara a su plena y total unión con Dios Padre y de una vida santa bajo la acción del Espíritu Santo.

Los ciudadanos de una democracia moderna no deberían sufrir a causa de sus convicciones religiosas. Nadie debería verse obligado a ocultar su religión para poder disfrutar de los derechos humanos fundamentales, como la educación y el empleo.

Es vital que el llamamiento de Cristo a hacer discípulos sea anunciado y vivido con convicción por cada cristiano.

Promover una espiritualidad de la comunión., exige ante todo una radical conversión a Cristo, una dócil apertura a la acción de su Espíritu Santo y una acogida sincera de los hermanos.

Al viajar se conocen lugares y situaciones diversas, y se cae en la cuenta de lo grande que es la brecha entre países ricos y países pobres. Además, se pueden valorar mejor los recursos y las actividades locales, favoreciendo la participación de las zonas más pobres de la población.

Hay que alentar con firme determinación el camino del diálogo y de la mutua comprensión en el respeto de las diferencias, de forma que la auténtica paz pueda lograrse y tenga lugar el encuentro entre los pueblos en un contexto de solidario acuerdo.

El diálogo, basado en sólidas leyes morales, facilita la solución de los conflictos y favorece el respeto de la vida, de toda vida humana. Por ello, el recurso a las armas para dirimir las controversias representa «siempre una derrota de la razón y de la humanidad».

Una deformación más grande aún de nuestra fe tiene lugar cuando el relativismo lleva al sincretismo: construcción espiritual artificial, que manipula y distorsiona la naturaleza esencial, objetiva y reveladora del cristianismo.

Dios no es un ser indiferente o lejano, por lo que «no estamos abandonados a nosotros mismos».

Es necesario vivir en la adhesión a la voluntad divina, ofrecer el pan a los hambrientos, visitar a los prisioneros, apoyar y consolar a los enfermos, defender y acoger a los extranjeros, dedicarse a los pobres y míseros.

Hoy se exalta con frecuencia el placer, el egoísmo, o incluso la inmoralidad, en nombre de falsos ideales de libertad y felicidad. La pureza de corazón, como toda virtud, exige un entrenamiento diario de la voluntad y una disciplina constante interior. Exige, ante todo, el asiduo recurso a Dios en la oración.

Las vacaciones de verano como un período particularmente propicio para redescubrir los auténticos valores del espíritu. «Las numerosas ocupaciones y los ritmos acelerados de la vida hacen que en ocasiones sea difícil cultivar esta importante dimensión espiritual.

Buscar la mundialización de la solidaridad no exige sólo adaptarse a las nuevas exigencias de la situación internacional o a los cambios de las leyes del mercado, sino que constituye ante todo una respuesta a los llamamientos apremiantes del Evangelio de Cristo.

Acompañad a vuestros alumnos con paciencia y sabiduría; esforzaos en abrir sus mentes y sus corazones a la verdad y al bien, educándolos en la auténtica justicia y en la paz.

Vestirse de Cristo, conlleva ponerle en el centro de la vida personal y comunitaria; en el centro de las actividades didácticas y de toda otra forma de apostolado.

La responsabilidad particular que tienen los laicos en «humanizar» el mundo e iluminar con la luz del Evangelio las múltiples realidades sociales, una responsabilidad que en la doctrina social de la Iglesia encuentra un punto de referencia «necesario y fecundo.

La enseñanza social de la Iglesia ofrece orientaciones para la promoción de los derechos humanos, para la tutela de la familia, para el desarrollo de instituciones políticas auténticamente democráticas y participativas, para una economía al servicio del hombre, para un nuevo orden internacional que garantice la justicia y la paz y para una actitud responsable hacia la creación.

El compromiso social de los cristianos laicos se puede nutrir y ser coherente, tenaz y valeroso sólo desde una profunda espiritualidad, esto es, desde una vida de íntima unión con Jesús.

En los momentos de angustia y de «pesadilla mortal», la oración, acompañada por el compromiso de hacer la voluntad de Dios, devuelve el auténtico gusto por la vida.

Tenemos que comprender que nuestro bien más grande es la unión de nuestra voluntad con la voluntad de nuestro Padre celestial, pues sólo así podemos recibir todo su amor, que nos lleva a la salvación y a la plenitud de la vida.

El motivo más profundo de alegría que puede experimentar una persona consiste en sentirse amada por Dios con amor de madre.

La fe cristiana ha plasmado la cultura de Europa haciendo un todo con su historia y, a pesar de la dolorosa división entre Oriente y Occidente, el cristianismo se ha convertido en "la religión de los europeos".

La memoria histórica del cristianismo es indispensable para fundar la perspectiva cultural de la Europa de hoy y de mañana, en cuya construcción la universidad tiene un papel insustituible.

La importancia de los laboratorios culturales, una opción prioritaria de la pastoral universitaria a nivel europeo, dado que en ellos se lleva a cabo un diálogo constructivo entre fe y cultura, entre ciencia, filosofía y teología, y la ética se considera como exigencia intrínseca de la investigación para un auténtico servicio al hombre.

Dios se deja conquistar por el humilde e rechaza la arrogancia del orgulloso.

El respeto del cristiano por la naturaleza se inspira en la fe vivida y no en un vago ecologismo.

En la naturaleza, se aprende a contemplar la belleza de Dios, y vuestra alma, por así decirlo, 'respira', abriéndose a la alabanza, al silencio y a la contemplación del misterio divino.

El campamento además de unas vacaciones aventureras, se convierte en un encuentro con Dios, con vosotros mismos y con los otros; encuentro favorecido por una profunda revisión de vida a la luz de la Palabra de Dios.

"Dios, creador de todas las cosas y Señor del cosmos, está unido con cada hombre y mujer por una relación de amor".

"Confió el «compromiso de la paz» sobre todo a los jóvenes es indispensable educar a las nuevas generaciones en la paz, que debe convertirse cada vez más en estilo de vida".

"Detrás de las situaciones de injusticia existe siempre un grave desorden moral, que no se mejora aplicando solamente medidas técnicas, más o menos acertadas, sino sobre todo promoviendo decididamente un conjunto de reformas que favorezcan los derechos y deberes de la familia como base natural e insustituible de la sociedad. Asimismo se deben impulsar proyectos de defensa y desarrollo en favor de la vida que tengan presente la dimensión ética de la persona, desde su concepción hasta su ocaso natural".

"En estos momentos de conflictos que caracterizan el escenario internacional el testimonio de reconciliación y solidaridad de los cristianos de todas las confesiones debe constituir un signo de esperanza".

"La civilización moderna a pesar de su alto desarrollo desde el punto de vista tecnológico, adolece en sus estratos más profundos de la tendencia a excluir a Dios o de mantenerlo a distancia. La crisis de la civilización, debe contrarrestarse con la civilización del amor, fundada en los valores universales de paz, solidaridad, justicia y libertad, que encuentran su plenitud en Cristo".

"El concepto de santidad no debe considerarse como algo extraordinario, fuera del alcance de la vida diaria. Dios llama a su pueblo a vivir vidas santas dentro de las circunstancias ordinarias en las que se encuentran: en el hogar, en la parroquia, en el lugar de trabajo, en la escuela, en los deportes".

"El misterio pascual, que reviviremos durante los días de la Semana santa, es siempre actual. Nosotros somos hoy los contemporáneos del Señor y, como la gente de Jerusalén, como los discípulos y las mujeres, estamos llamados a decidir si estamos con él o escapamos o somos simples espectadores de su muerte".

"La verdadera fuerza del hombre se ve en la fidelidad con la que es capaz de dar testimonio de la verdad, resistiendo a lisonjas y amenazas, a incomprensiones y chantajes, e incluso a la persecución dura y cruel. Por este camino nuestro Redentor nos llama para que lo sigamos".

"La auténtica religión no apoya el terrorismo y la violencia, sino que busca promover de toda forma posible la unidad y la paz de la familia humana".

"Incluso cuando Dios parece guardar silencio ante la opresión, la injusticia o el sufrimiento, sigue amando al ser humano y sale en su ayuda si es invocado".

"El creyente debe saber discernir cada día los signos de la acción divina, aún cuando parece estar oculta, para alimentar la esperanza y la confianza en el Señor, el cual tiene la última palabra para juzgar a todas las gentes con justicia y hacer reinar entre ellos la libertad y la salvación definitiva".

"El misterio de la Cruz y de la Resurrección nos asegura, sin embargo, que el odio, la violencia, la sangre, la muerte no tienen la última palabra en las vivencias humanas. La victoria definitiva es de Cristo y tenemos que volver a empezar desde Él, si queremos construir para todos un futuro de paz, justicia y solidaridad auténticas".

"El Viernes Santo, con la adoración de la Cruz, celebramos la pasión y muerte de Jesús. El Sábado Santo, día de clara esperanza, en oración con María esperaremos la Resurrección. En la Noche Santa de Pascua, todo se renueva en Cristo resucitado y se expresa con el alegre canto del Gloria y del Aleluya".

"Que la Virgen, co-participante íntima en el designio de salvación, nos acompañe en el camino de la pasión y de la cruz hasta el sepulcro vacío para encontrar a su Hijo divino resucitado. Entremos en el clima espiritual del Triduo Santo, dejándonos guiar por Ella".

"Es un tema más actual que nunca en estos meses en los que estamos preocupados no sólo por la situación en Irak, sino también por tantos focos de violencia y de guerra, que se han encendido en otros continentes. Todo esto hace más urgente una auténtica educación a la paz".

ALGUNAS DE LAS DEFINICIONES QUE HACE EL PAPA DE LA EUCARISTÍA

--«Verdaderamente la Eucaristía es «mysterium fidei», misterio que supera nuestro pensamiento y puede ser acogido sólo en la fe» (n. 15).

--«La Eucaristía es verdadero banquete, en el cual Cristo se ofrece como alimento» (N. 16).

--«La Eucaristía es tensión hacia la meta, pregustar el gozo pleno prometido por Cristo» (N. 18).

--La Eucaristía, «es, en cierto sentido, anticipación del Paraíso y «prenda de la gloria futura» [...] Quien se alimenta de Cristo en la Eucaristía no tiene que esperar el más allá para recibir la vida eterna: la posee ya en la tierra como primicia de la plenitud futura, que abarcará al hombre en su totalidad» (N. 18).

--«La Eucaristía es verdaderamente un resquicio del cielo que se abre sobre la tierra» (N. 19).

--«Es un rayo de gloria de la Jerusalén celestial, que penetra en las nubes de nuestra historia y proyecta luz sobre nuestro camino» (N. 19).

--«La Eucaristía es la fuente y, al mismo tiempo, la cumbre de toda la evangelización, puesto que su objetivo es la comunión de los hombres con Cristo y, en Él, con el Padre y con el Espíritu Santo» (N. 22).

--«La Eucaristía es un tesoro inestimable; no sólo su celebración, sino también estar ante ella fuera de la Misa, nos da la posibilidad de llegar al manantial mismo de la gracia» (N. 25).

--«Si la Eucaristía es centro y cumbre de la vida de la Iglesia, también lo es del ministerio sacerdotal. Por eso, con ánimo agradecido a Jesucristo, nuestro Señor, reitero que la Eucaristía es la principal y central razón de ser del sacramento del sacerdocio, nacido efectivamente en el momento de la institución de la Eucaristía y a la vez que ella» (N. 31)

--«Puesto que la Eucaristía es misterio de fe, que supera de tal manera nuestro entendimiento que nos obliga al más puro abandono a la palabra de Dios, nadie como María puede ser apoyo y guía en una actitud como ésta» (N. 54).

"Los cristianos, en particular, estamos llamados a ser centinelas de la paz, en los lugares donde vivimos y trabajamos; es decir, se nos pide que vigilemos para que las conciencias no cedan a la tentación del egoísmo, de la mentira y de la violencia."

"La guerra es siempre una derrota de la humanidad."

"El derecho internacional, el diálogo leal, la solidaridad entre los Estados, el ejercicio tan noble de la diplomacia son los medios dignos de los hombres y de las naciones para superar sus contiendas."

"Valorar los recursos humanos endógenos significa garantizar el equilibrio sanitario y, en definitiva, contribuir a la paz del mundo entero."

"Desde hace meses la comunidad internacional vive con gran aprensión por el peligro de una guerra que podría turbar a toda la región de Oriente Medio y empeorar las tensiones que, desgraciadamente, ya existen en este inicio del tercer milenio. Es un deber para los creyentes, cualquiera sea su religión, proclamar que nunca podremos ser felices unos contra otros; nunca el futuro de la humanidad podrá ser asegurado con el terrorismo y la lógica de la guerra".

"Nosotros los cristianos, en particular, estamos llamados a ser centinelas de paz en los lugares en que vivimos y trabajamos. Se nos pide que vigilemos para que las conciencias no cedan a la tentación del egoísmo, de la mentira y la violencia".

"No habrá paz en la tierra mientras perduren las opresiones de los pueblos, las injusticias y los desequilibrios económicos que todavía existen."

"Pero para que tengan lugar los cambios estructurales deseados, no son suficientes iniciativas e intervenciones externas; se requiere ante todo una conversión conjunta de los corazones al amor."

"El uso de la fuerza representa el último recurso, después de haber agotado cualquier otra solución pacífica, según los bien conocidos principios de la misma Carta de la ONU."

"Elevemos nuestras oraciones al Señor para que el amor venza al odio y para que la paz, la justicia y la solidaridad crezcan en todos los rincones del mundo, en el espíritu del Evangelio."

"Es todavía más urgente proclamar, con voz decidida, que sólo la paz es el camino para construir una sociedad más justa y solidaria."

"La violencia y las armas no pueden resolver nunca los problemas de los hombres."

"La verdad y la solidaridad son dos elementos claves que permiten a los profesionales de los medios de comunicación convertirse en promotores de la paz."

"Se trata de una tarea todavía más urgente a la luz de la actual evolución de la sociedad, marcada por el proceso de globalización, dentro del cual hay que salvaguardar los valores de la solidaridad, la garantía de acceso a los recursos, y la justa redistribución de la riqueza producida."

"En las inevitables pruebas y dificultades de la existencia, como en los momentos de alegría y entusiasmo, confiarse al Señor infunde paz en el ánimo, induce a reconocer el primado de la iniciativa divina y abre el espíritu a la humildad y a la verdad."

"En el corazón de Cristo encuentra paz quien está angustiado por las penas de la existencia; encuentra alivio quien se ve afligido por el sufrimiento y la enfermedad; siente alegría quien se ve oprimido por la incertidumbre y la angustia, porque el corazón de Cristo es abismo de consuelo y de amor para quien recurre a El con confianza."

"La Iglesia indica por mandato del Redentor el camino para el bien espiritual y humano, camino de reconciliación y de penitencia, mediante la conversión personal y la solidaridad con el prójimo."

"La civilización moderna a pesar de su alto desarrollo desde el punto de vista tecnológico, adolece en sus estratos más profundos de la tendencia a excluir a Dios o de mantenerlo a distancia."

"Hoy más que nunca la Iglesia necesita sacerdotes santos cuyo ejemplo diario de conversión inspire en los demás el deseo de buscar la santidad a la que está llamado todo el pueblo de Dios."

"Lo que Cristo realizó en el altar de la Cruz y que antes instituyó como sacramento en el Cenáculo, el sacerdote lo renueva con la fuerza del Espíritu Santo."

"La humanidad entera tiene una necesidad imperiosa del testimonio de jóvenes libres y valientes, que se atrevan a andar a contracorriente y a proclamar con fuerza y entusiasmo su propia fe en Dios, Señor y Salvador."

"Los jóvenes cristianos están llamados a anunciar el testimonio de Cristo y ser artífices de la unidad en la diversidad, de la libertad en la verdad y de la paz en la justicia, una paz de la que el mundo tiene particular necesidad."

"Sólo permaneciendo bien arraigados en la vida divina y manteniendo inalterado el espíritu de los comienzos, podréis responder de manera profética a las exigencias de la época actual."

"La fragilidad del ser humano sólo puede encontrar auténtica esperanza en la eternidad de Dios y en su salvación en Cristo."

"La santidad de los nuevos beatos nos estimula a que nosotros busquemos también la perfección evangélica, poniendo en práctica todas las palabras de Jesús."

"La libertad de buscar y decir la verdad es un elemento esencial de la comunicación humana, no sólo en relación con los hechos y la información, sino también y especialmente sobre la naturaleza y destino de la persona humana, respecto a la sociedad y el bien común, respecto a nuestra relación con Dios."

"La Iglesia necesita muchos y cualificados evangelizadores que, con nuevo ardor, renovado entusiasmo, fino espíritu eclesial, desbordantes de fe y esperanza, hablen cada vez más de Jesucristo."

"El fenómeno de las sectas es un síntoma de la sed de lo sobrenatural que experimenta el hombre y la mujer de hoy, por lo que exige de la Iglesia, especialmente en Latinoamérica, un examen de conciencia."

"La construcción de la Unión Europea debe promover un modelo de sociedad que rinda honor a la dignidad fundamental de todo ser humano y de sus derechos, y que privilegie entre las personas y los pueblos las relaciones basadas en la justicia, el respeto mutuo y la paz."

"Los creyentes de todas las religiones, junto con los hombres de buena voluntad, abandonando cualquier forma de intolerancia y discriminación, están llamados a construir la paz."

"El Niño del pesebre es la señal de paz y liberación para quien sufre a causa de la guerra, la opresión, la pobreza o el pecado."

"El Niño acostado en la pobreza de un pesebre: ésta es la señal de Dios. Es señal de esperanza para toda la familia humana: señal de paz para cuantos sufren a causa de todo tipo de conflictos; señal de liberación para los pobres y los oprimidos; señal de misericordia para quien se encuentra en el círculo vicioso del pecado; señal de amor y de consuelo para quien se siente solo y abandonado."

"En aquel Niño envuelto e pañales y acostado en el pesebre, es Dios que viene a visitarnos para guiar nuestros pasos por el camino de la paz."

"María lo contempla, lo acaricia y lo arropa, interrogándose sobre el sentido de los prodigios que rodean el misterio de la Navidad."

"La Navidad, misterio de alegría. Alegría, incluso estando lejos de casa, la pobreza del pesebre, la indiferencia del pueblo, la hostilidad del poder. Misterio de alegría a pesar de todo. De este mismo gozo participa la Iglesia, inundada hoy por la luz del Hijo de Dios: las tinieblas jamás podrán apagarla."

"Danos tus ojos, María, para descifrar el misterio que se oculta tras la fragilidad de los miembros del Hijo. Enséñanos a reconocer su rostro en los niños de toda raza y cultura."

"María, ayúdanos a ser testigos creíbles de su mensaje de paz y de amor, para que los hombres y las mujeres de nuestro tiempo, caracterizado aún por tensos contrastes e inauditas violencias, reconozcan en el Niño que está en tus brazos al único Salvador del mundo, fuente inagotable de la paz verdadera, a la que todos aspiran en lo más profundo del corazón."

"La paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, justicia, amor y libertad."

"La verdad, erá fundamento de la paz cuando cada individuo tome conciencia rectamente, más que de los propios derechos, también de los propios deberes con los otros"

"La justicia, edificará la paz cuando cada uno respete concretamente los derechos ajenos y se esfuerce por cumplir plenamente los mismos deberes con los demás."

"El amor será fermento de paz, cuando la gente sienta las necesidades de los demás como propias y comparta con ellos lo que posee, empezando por los valores del espíritu."

"La libertad, alimentará la paz y la hará fructificar cuando, en la elección de los medios para alcanzarla, los individuos se guíen por la razón y asuman con valentía la responsabilidad de las propias acciones."

"La Liturgia del Adviento, empapada de constantes alusiones a la espera gozosa del Mesías, nos ayuda a comprender en plenitud el valor y el significado del misterio de la Navidad."

"La Navidad, no se trata sólo de conmemorar el acontecimiento histórico, que hace más de dos mil años tuvo lugar en una pequeña aldea de Judea. Es necesario comprender más bien que toda nuestra vida debe ser un «adviento», una espera vigilante de la venida definitiva de Cristo."

"Para predisponer nuestro espíritu a acoger al Señor que, como decimos en el Credo, vendrá un día para juzgar a vivos y muertos, tenemos que aprender a reconocerlo en los acontecimientos de la existencia cotidiana."

"La Iglesia se prepara a contemplar extasiada el misterio de la Encarnación. El evangelio narra la concepción y el nacimiento de Jesús, y refiere las muchas circunstancias providenciales que precedieron y rodearon un acontecimiento tan prodigioso: el anuncio del ángel a María, el nacimiento del Bautista, el coro de los ángeles en Belén, la venida de los Magos de Oriente, las visiones de san José. Son todos signos y testimonios que subrayan la divinidad de este Niño. En Belén nace el Emmanuel, el Dios con nosotros."

"La Iglesia nos ofrece, en la liturgia de estos días, tres singulares «guías», que nos indican las actitudes que hay que asumir para salir al encuentro de este divino «huésped» de la humanidad. Ante todo, Isaías, el profeta de la consolación y de la esperanza, proclama un auténtico evangelio para el pueblo de Israel, esclavo en Babilonia, y exhorta a mantenerse vigilantes en la oración para reconocer los «signos» de la venida del Mesías. Después aparece Juan el Bautista, precursor del Mesías, que se presenta como «voz del que clama en el desierto», proclamando «un bautismo de conversión para perdón de los pecados» (Cf. Marcos 1, 4). Es la única condición para reconocer al Mesías ya presente en el mundo. Por último, está María que, en esta novena de preparación a la Navidad, nos guía hacia Belén. María es la mujer del «sí» que, a diferencia de Eva, hace propio y sin reservas el proyecto de Dios. Se convierte de este modo en una luz clara para nuestros pasos y el modelo más elevado de inspiración."

"Sólo Jesús conoce el secreto de una vida llena de significado, para vivir "a lo grande", como creo que vosotros deseáis en lo profundo del corazón."

"Las repercusiones negativas, que tienen los compromisos adquiridos y luego no respetados sobre el proceso de paz, deben inducir a los jefes de Estado y de Gobierno a ponderar todas sus decisiones con gran sentido de responsabilidad."

"El no cumplir los compromisos con las naciones en vías de desarrollo constituye una seria cuestión moral y pone aún más de relieve la injusticia de las desigualdades existentes en el mundo. El resultado final es el desmoronamiento de toda esperanza. La existencia de confianza en las relaciones internacionales es un capital social de valor fundamental."

"Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz."

"Responder a las urgencias de cuantos hoy están obligados a vivir en condiciones difíciles o de abandono."

"El amor al prójimo, de hecho, para que no experimente reservas o cansancio, necesita alimentarse del horno de la caridad divina. Esto implica pausas prolongadas de oración, la escucha atenta y constante de la Palabra de Dios y, sobre todo, una existencia centrada en el misterio de la Eucaristía."

"Una vida religiosa que no expresa la alegría de pertenecer a la Iglesia y, con ella, a Jesucristo, ha perdido ya la primera y fundamental oportunidad de una pastoral vocacional"

"La sociedad actual necesita ver en los hombres y las mujeres consagrados la armonía que existe entre lo humano y lo divino, entre las cosas visibles e invisibles, y cómo las segundas superan a las primeras, sin banalizarlas ni humillarlas, sino más bien elevándolas al nivel del plan eterno de salvación."

"Uno de los desafíos más importantes de la globalización, que no debe conducir a nivelar los valores, ni a la sumisión únicamente de las leyes del mercado, sino más bien a la posibilidad de poner en común las riquezas legítimas de cada nación al servicio del bien de todos."

"Del cotidiano contacto con alumnos y profesores, comprendí que es necesario ofrecer una formación integral, adaptada para preparar a los jóvenes con una enseñanza que los eduque a asumir de manera responsable su papel en la familia y en la sociedad, con una competencia no sólo profesional, sino también humana y espiritual."

"La paz es uno de los bienes más preciosos para las personas, para los pueblos y para los Estados."

"La paz, se realiza respetando el orden internacional y el derecho internacional, que deben ser las prioridades de todos aquellos que tienen a su cargo el destino de las Naciones."

"La pobreza pesa hoy día de manera alarmante en el mundo, poniendo en peligro los equilibrios políticos, económicos y sociales."

"La comunidad internacional debe replantearse cuanto antes la doble cuestión de la repartición de las riquezas del planeta y la de una asistencia técnica y científica equitativa para los países pobres, algo que constituye un deber para los países ricos."

"La participación en la comunidad católica no se determina por la nacionalidad o por el origen social o étnico, sino fundamentalmente por la fe en Jesucristo y por el bautismo."

"La Universidad católica debe ejercer su misión con la preocupación de mantener su identidad cristiana, participando en la vida de la Iglesia local".

"Mientras, en la cultura actual, el que sirve es considerado inferior --aclara el Santo Padre--, en la historia sagrada el siervo es aquel que es llamado por Dios para cumplir una acción particular de salvación y redención."

"La comunidad parroquial es el corazón de la vida litúrgica; es el lugar privilegiado de la catequesis y la educación en la fe."

"El secreto para superar la secularización dominante está en «tener siempre presente esta centralidad de la Eucaristía en la formación y en la participación en la vida de las comunidades parroquiales y diocesanas. Es importante volver a comenzar siempre desde Cristo, es decir, de la Eucaristía, en toda la densidad de su misterio."

"Sólo una fe que hunde sus raíces en la estructura sacramental de la Iglesia, que bebe de las fuentes de la Palabra de Dios y de la Tradición, puede hacer que los bautizados sean efectivamente capaces de resistir al impacto de la cultura secularizada dominante."

"La Eucaristía, acrecienta nuestra unión con Cristo, nos separa y nos preserva del pecado, refuerza los vínculos de caridad, sostiene las fuerzas a través de la peregrinación de la vida, permite pregustar la gloria a la que estamos destinados."

CULTURA DE LA VIDA: "Los criterios de la justicia social son por ejemplo, el amor preferencia por los pobres, para que alcancen un nivel más digno de vida; el cumplimiento de las obligaciones asumidas en contratos y convenios; la protección de los derechos fundamentales exigidos por la dignidad de la persona humana; el uso correcto de los propios bienes, que redundan en beneficio individual y colectivo, coherentemente con el objetivo social que corresponde a la propiedad, el pago de los impuestos...".

CULTURA DE LA MUERTE: "Las violaciones de la justicia, el salario insuficiente para el sustento del trabajado y de su familia; la injusta apropiación de los bienes ajenos; la discriminación en el trabajo y en los atentados contra la dignidad de la mujer; la corrupción administrativa o empresarial; el afán exagerado de riqueza o de lucro; los planes urbanísticos concretados en moradas que, en la práctica, promueven le control de la natalidad a causa de presiones económicas; las campañas que violan la intimidad, la honra, o el derecho a la información; las tecnologías que degradan el ambiente, etc."

"Una visión de la economía y de los problemas sociales desde la perspectiva de la doctrina social de la Iglesia lleva a considerar las cosas siempre desde el punto de vista de la dignidad del hombre, que trasciende a los factores económicos."

"Comprometerse decididamente en la construcción de una sociedad cada vez más fraterna y solidaria, cuyos miembros compartan equitativamente la honra y la responsabilidad de la nueva nación".

"Desde la concepción hasta la resurrección y ascensión al Cielo de Jesús, la Madre ha mantenido la mirada de su corazón inmaculado fija en el Hijo divino: mirada sorprendida, mirada penetrante, mirada dolorida, mirada radiante".

"En la nueva era que se abre ante vosotros debéis ser verdaderos misioneros y verdaderos santos, porque la santidad es el núcleo de vuestra vocación".

"La dignidad y los derechos humanos son un don de Dios, no proceden del consenso entre los seres humanos. La sociedad se expone a graves peligros, si no reconoce a Dios como autor de la vida, de la dignidad y de los derechos humanos".

" El mundo de hoy tiene más necesidad que nunca de redescubrir el sentido de la vida y de la muerte en la perspectiva de la vida eterna".

"Los medios de comunicación social no son sólo instrumentos de evangelización, sino también «lugar» de encuentro entre el mensaje cristiano y la vida de los hombres del siglo XXI".

"Es necesario sobre todo mantener una constante comunión con Jesús, contemplando incesantemente su rostro en la oración, para servirlo después con todas las energías en los hermanos".

"Los vastos horizontes de la evangelización y la urgente necesidad de testimoniar el mensaje evangélico a todos, sin distinciones, constituyen el campo del apostolado".

"Jesucristo, el Verbo de Dios hecho carne, es el centro de la historia de la humanidad y la llave que abre el misterio del ser humano y revela su vocación sublime".

"Recorrer con María las escenas del Rosario es como ir a la "escuela" de María para leer a Cristo, para penetrar sus secretos, para entender su mensaje".

"La custodia de la creación es un compromiso del que todos tienen que sentirse responsables», añadió, pues «no debemos olvidar nunca que la tierra es de Dios, si bien la ha puesto en las manos del hombre para que la gobierne".

"Quienes trabajan en los medios de comunicación y hacen cultura, creyentes o no creyentes, tienen que tener una clara conciencia de las propias responsabilidades, sobre todo ante los más indefensos, que con frecuencia son expuestos, sin ninguna defensa, a programas llenos de violencia y visiones distorsionadas del hombre, de la familia y de la vida".

"En el vasto campo de acción de esta renovada 'imaginación de la caridad', los laicos cristianos tienen un papel insustituible y están llamados a animar con el espíritu evangélico todos los ámbitos de la vida social. Para ello, deberán mantener fija la mirada en Cristo, siendo cada vez más capaces de una auténtica oración contemplativa. Es necesario volver a comenzar constantemente desde El y reconocer su rostro en los hermanos más desafortunados y marginados".

"Es importante que se difunda el espíritu de acogida, que hay que traducir en comportamientos sociales de atención especialmente a quien está en la necesidad. Cada quien es llamado a contribuir para mejorar el mundo, comenzando por el propio ámbito de vida y de acción".

"Pido insistentemente a los automovilistas que respeten a los demás, aceptando ser prudentes y responsables a la hora de conducir".

" Políticas familiares basadas en la esterilización masiva, en la promoción del aborto o del divorcio producen «resultados dramáticos»: la desintegración de la célula fundamental de la sociedad".

"Todos los católicos, en especial los casados deben ser los primeros en testimoniar la grandeza de la vida conyugal y familiar con una acción catequética y educativa más incisiva y constante, que permita incentivar el ideal cristiano de comunión conyugal fiel e indisoluble".

"Pidamos juntos a Dios, rico de misericordia y de perdón, que apague los sentimientos de odio en el ánimo de las poblaciones, que haga cesar el horror del terrorismo y guíe los pasos de los responsables de las naciones por el camino de la comprensión recíproca, de la solidaridad y la reconciliación".

"Eliminar las causas profundas de la miseria y de la desesperación para dar a todo hombre su dignidad fundamental es un deber sagrado para todas las naciones, y en particular para quienes las gobiernan".








frasesjesus






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Juan Pablo Segundo dijo:_El futuro de la iglesia y de la humanidad, depende en gran parte de los padres y de la vida familiar que construyan sus hogares:

Una palabra buena se dice pronto. Sin embargo se nos hace tan difícil pronunciarla a veces. Nos detiene el cansancio, nos distrae la preocupaciones, nos frena un sentimiento de frialdad o de indiferencia egoísta. Así sucede que pasamos al lado de personas, a las cuales aún conociendo, apenas les miramos el rostro y no nos damos cuenta de lo que están sufriendo por esa sutil agotadora pena de sentirse ignoradas.

Juan Pablo Segundo dijo:_Sólo en el amor está el secreto de la supervivencia.

Sólo sabe amar verdadera y plenamente aquél que es capaz de “poseer” su alma.
Poseerse a si mismo, para convertirse en don para los demás.

Un gesto afectuoso, una señal de atención y de cortesía, pueden ser una ráfaga de aire fresco en lo cerrado de una existencia, oprimida por la tristeza y el desaliento.

Todos los cristianos han de comprometerse en el diálogo con los creyentes de todas las religiones, de tal modo que crezca el entendimiento y la colaboración mutua, se refuercen los valores morales y Dios sea alabado en toda la creación.

Juan Pablo Segundo dijo:_No tengáis miedo. El hombre ha sido para ser feliz.

Sólo el amor construye. El odio destruye. Lo único que hace el odio es disgregar y desorganizar toda vida.

Hoy no basta ya afirmar. Hay que saber escuchar para comprender en qué punto se encuentra el otro en su camino de búsqueda o en su drama de derrota y huida.

El hombre no puede vivir sin esperanza. Debe aspira a algo, debe tener finalidad en la vida y la sensación de poder alcanzarla. La esperanza está ligada al futuro.

El tiempo que vivimos, no es tiempo de peligro e inquietud. Es tiempo de esperanza y de logros.
El hombre, por encima de toda actividad social o intelectual, por alta que sea, encuentra su desarrollo pleno, su realización integral, su riqueza insustituible en la familia.
Aquí, realmente, más que en otro campo de su vida, se juega el destino del hombre.

Los padres deberían hacer crecer a sus hijos en un estilo de vida sencillo y austero, enseñándoles que el hombre vale más por lo que es que por lo que tiene.

Los jóvenes deben ser las mejores personas que puedan ser. Deben desarrollar al máximo las posibilidades inmensas que Dios les ha dado al hacerlos a su imagen. No se contenten con mediocridades.

El mundo de los hombres pueden hacerse cada vez más “humano”, solamente si en todas las relaciones recíprocas, introducimos el momento del perdón.

Juan Pablo Segundo dijo:_Vuestro hogares deben seguir siendo siempre hogares de oración.

En realidad sólo llega a nuevas metas, quién sabe que todavía no ha conquistado aquello a lo que aspira.

EL Perdón es además la condición fundamental de la reconciliación, no solo en la relación de Dios con el hombre, sino en las relacione recíprocas entre los hombres.

Ya sabéis, que antes de dar comienzo a su vida pública, Jesús se retiró a orar cuarenta días en el desierto. Pues bien, queridísimos hermanos en Cristo. Procurad hacer, vosotros también, un poco de silencio en vuestra vida, para poder pensar, reflexionar y orar con mayor fervor y hacer propósitos con más decisión.

Deseo a vosotros que os descubráis a vosotros mismos a lo largo del camino.

Hoy resulta difícil crearse zonas de desierto y de silencio, porque estamos continuamente envueltos en el engranaje de las ocupaciones, en el fragor de lo acontecimientos y en el reclamo de los medios de comunicación, de modo que la paz interior corre peligro, y encuentran obstáculos los pensamientos elevados que deben calificar la existencia del hombre. Es difícil, pero tan importante nutrirse del silencio.

Pronunciando las palabras del Padrenuestro, Jesús creó un modelo de oración concreto y al mismo tiempo universal. De hecho, todo lo que se puede y se debe decir al Padre, está encerrado en las siete peticiones que todos sabemos de memoria. Hay en ellas, una sencillez tal, que hasta un niño las aprende, pero al mismo una profundidad tal, que se puede pasar una vida entera en meditar su sentido.


No se construye una sociedad justa sobre las injusticia. No se construye una sociedad que merezca el título de humana, dejando de respetar al otro, y peor todavía, negándole a los seres las libertades más fundamentales.

No se puede pensar en construir un mundo nuevo sin ser fuertes y valientes para superar las ideas hoy de moda, los criterios de violencia del mundo y las sugestiones del mal.
Todo ello exige que traspasemos las barreras del miedo, para ser testigos de Cristo, y al mismo tiempo presentar una imagen del hombre auténtico, que se expresa únicamente en el amor.

Durante la oración percibimos con más facilidad la unión con el ser superior.

La caridad es el vínculo de la perfección.
Por medio de ella maduran más plenamente el hombre y la fraternidad del planeta.

El hombre tiene una ley escrita por Dios en su corazón, en cuya obediencia consiste en dignidad humana.

El trabajo más importante no es el de la transformación del mundo, sino el de la transformación de nosotros mismos.

Juan Pablo Segundo dijo:_Es la caridad y el servicio los que nos salvan y nos abren el camino hacia la verdad.

Debemos repetir que trabajar es servir, y la alegría de poner nuestro trabajo y nuestras personas al servicio del bien, no podrá jamás ser sustituidas por la ilusión de un efímero poder individual.

La inteligencia sola no puede caminar en la búsqueda de la verdad, si no está sostenida de continuo por la voluntad.

No se encuentra la verdad si no se la desea firmemente y ése es un acto de la voluntad de la conciencia divina que uno manifiesta a través de la voluntad. Ése es también el libre albedrío.
Uno elige vivir en la verdad o en la mentira.

El hombre no puede vivir sin la esperanza.
Debe aspirar a algo. Debe tener una finalidad en la vida y la sensación de poder alcanzarla.

De algún modo al hombre le resulto más fácil amar lo que ve, que lo que no ve, sin embargo está llamado a amar a Dios, que es el amor que está por sobre todas las cosas.

Juan Pablo Segundo dijo:_El amor no se reduce sólo a lo que sentimos.
Tiene en el hombre raíces más profundas, que se hayan en su “yo” espiritual, en su entendimiento y en su voluntad.

El hombre es el ser que busca a Dios y a veces a cuando ya lo ha encontrado, no se permite creerlo y sigue buscándolo.

No nos dejemos apartar del fatigoso camino, sea para detenernos, sea para escoger aparentes atajos, que no son sino desvíos.

Para servir verdaderamente a la paz, la libertad de cada ser humano y de cada comunidad debe respetarse. Hay que saber respetar la ideas de los otros aunque sea muy opuestas a las nuestras. Hay que saber escuchar y luego discernir, pero desde el respeto.

La virtud, no es algo abstracto, distanciado de la vida, sino que por el contrario, tiene raíces profundas en la vida misma. La virtud incide en la vida del hombre, en sus acciones y en su comportamiento.

Las experiencias penosas refuerzan las capacidades y virtudes de los hombres. Aprovechemos determinados golpes. Entreguemos nuestros sufrimiento al Señor, aceptemos y de ahí en más, sólo nos queda crecer
La transformación del mundo comienza “ hoy” en vosotros y verán como inmediatamente el mundo se transforma en torno vuestro.

No abandonen sus búsquedas. No se contenten con respuestas facilonas. Examinen atentamente lo que les pueda servir para la felicidad auténtica.

Amar es, esencialmente, entregarse a los demás. Lejos de ser inclinación instintiva, es una decisión conciente de la voluntad, de ir hacia a los otros.

En solidaridad con vuestros hermanos de diferentes naciones, razas y culturas, es posible para ustedes camb

6 comentarios - Frases de Juan Pablo II

@kdtnautica07 -6
2º frase del papa

"bendecime esta"

(sacado de una fuente confiable)
@sebamos +2
kdtnautica07 dijo:2º frase del papa

"bendecime esta"

(sacado de una fuente confiable)


vos sos un salame

muy buen post! + 10
@kdtnautica07 -2
sebamos dijo:
kdtnautica07 dijo:2º frase del papa

"bendecime esta"

(sacado de una fuente confiable)


vos sos un salame

muy buen post! + 10

y vos un peotudo que no entiende los chistes
@profesor314 -3
Frases de Juan Pablo II


" No toquen ese niño ! "
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