La evolución en el tiempo de la ingeniería en la Argentina y su realidad actual tanto en la formación académica como en las áreas donde va a desempeñar sus tareas profesionales va a ser el tema al que haremos referencia en la siguiente monografía, todo esto haciendo un énfasis comparativo entre la realidad del país en las últimas décadas.
Pero antes de comenzar a desarrollar el trabajo cabe destacar algunos términos de relevante importancia como:
- Ciencia: es por un lado, el proceso mediante el cual se adquiere conocimiento, y por el otro, el cuerpo organizado de conocimiento obtenido a través de este proceso.
- Tecnología: es la aplicación de la ciencia para obtener un producto.
- Ingeniero: es un hombre que, partiendo de ideas recursos, medios y el material humano disponible, construye objetos o productos utilitarios, realiza proyectos técnicos o desarrolla procesos tecnológicos, con un objetivo fundamental, mejorar la calidad de vida del ser humano.
Para finalizar, podemos decir que los temas que vamos a desarrollar, los que consideramos importantes por la gran relación que tienen en la actualidad que vivimos y en la influencia que tienen en nuestra sociedad , van a estar ampliados en estos tres importantes títulos:
- Realidad argentina en las últimas décadas.
- Evolución histórica de la ingeniería en nuestro país.
- El ingeniero en la actualidad.


Capítulo 1
“Características de la realidad argentina en las últimas décadas”

A mediados de los años setenta, una fuerte crisis económica hizo notorio en países ricos centrales o desarrollados el agotamiento de sus economías centrales. Por esto tuvieron que impulsar una reestructuración socioeconómica que les permitiese enfrentar la nueva situación.
En 1973 se produjo una crisis económica que trajo consigo la expansión del capital financiero a escala internacional debido a la dictadura militar.


Más tarde, por el año 1982, la banca acreedora externa asumió una creciente influencia en la definición de las políticas públicas nacionales, quedando el país endeudado con el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los Estados Unidos, conocido más comúnmente como “la crisis de la deuda”.
Entre 1983 y 1989, la economía Argentina siguió empeorando con el gobierno constitucional encabezado por el presidente Alfonsín derivando en un espiral hiperinflacionario de precios y en el agravamiento de la situación económica y social general.
A fines de 1989 asume el Presidente Menem, quien impulsa un programa económico orientado a ganar el apoyo de las grandes empresas nacionales y extranjeras radicadas en el país, la gran banca nacional y los representativos de los acreedores externos.
Para el año 1991, después de varios intentos fallidos de resolución de la crisis, la gestión de Domingo Cavallo en el Ministerio de Economía impulsó y sostuvo con éxito la estrategia de transformación estructural de la economía argentina iniciada en el comienzo del gobierno de Menem. Esta estrategia logró recuperar la moneda mediante en anclaje del peso al dólar ($1=U$S 1) y, en segundo término, la apertura económica del país al mundo.
Lo que trajo el año 1992 fue el inicio de un nuevo ciclo de endeudamiento de la economía doméstica a partir de la firma del Plan Brady (1989). Dicha política permitió a un conjunto reducido de grandes grupos económicos nacionales y extranjeros expandir sus ámbitos de valorización hacia sectores estratégicos de la economía argentina en condiciones fuertemente ventajosas de explotación económica.


Desde 1995 y hasta 1999 hubo un aumento en el desempleo y debilitamiento de la posición de fuerza de los trabajadores, tendencias que se extendieron al resto de la economía. Además de esto, hubo internacionalización de los fuertes incrementos de la productividad del trabajo por parte del capital en las empresas de infraestructuras privatizadas, así como la irracionabilidad de los niveles tarifarios regulados por el gobierno, que se manifestó en ganancias extraordinarias no destinadas fundamentalmente a la formación de capital.
En 2001 fue el pico de la baja en la economía. Esta crisis manifiesta la tensión de la pobreza, a través de la protesta social que expresa una clara politización de la cuestión social.
A lo largo del 2001 se realizaron progresos en la conformación de un nuevo ordenamiento macroeconómico. A fines del 2007 el gobierno de Néstor Kirchner, y a lo largo de este gobierno, entre el 2003 y el 2007, va a tratar de desmantelar el sistema neoliberal implementado por Carlos Saúl Menem.
Cristina Kirchner, que asumió como nueva presidente deberá enfrentarse con serias dificultades tratando de implementar otras estrategias.
En ese marco existen estrategias distintas desde diversos sectores, una de ellas busca la restauración del modelo neoliberal, que según este enfoque radicaron por haberse desviado del mismo, por ruptura de contratos de la devaluación y pesificación asimétrica. Con esta se trataría de volver a la ilusión de la moneda y el liderazgo fuerte, dando énfasis en seguridad y militarización hacia adentro del país. Una segunda estrategia piensa que no fue el modelo el problema, sino el excesivo gasto público y la falta de trasparencia. Lo básico son las instituciones, de ahí la denominación “neoinstitucionalista”. Con esta se trata de asegurar las reglas, de devolver a los valores y el capital social. Y por último la tercera estrategia busca ampliar y continuar el camino ya insinuado en la transición, ensanchando esas políticas con mayor legitimidad.

Esta parte del diagnostico de que el problema ha sido el modelo neoliberal y que ello requiere replantear un rumbo económico teniendo como clave un rol activo del estado en favorecer el capital productivo y empleo, verificando dos condiciones propicias para transformar esta situación:

1- La economía está operando el 30% por debajo de su capacidad potencial, el equivalente a un producto no realizado superior a las 10000000 de pesos.

2- El actual superávit en el balance de pagos proporciona las divisas necesarias para financiar, en la fase de reactivación del comercio internacional.
La tercera perspectiva vinculada a posiciones reactivantes con diversos énfasis, muestra las siguientes diferencias con las anteriores:

1- Un rol activo del estado en la generación de valor agregado: enfoque “neodesarrollista”:
El estado debe cumplir un rol en la definición de la instrucción de un proyecto estratégico y es sustancial actuar en combinación con el sector privado.
Entre las políticas públicas destinadas a atenuar las imperfecciones del mercado sobresalen todas aquellas acciones destinadas a garantizar la competencia y la transparencia de los mercados.
Entre las políticas de carácter horizontal se destacan las que guardan relación con los procesos de innovación y adaptación tecnológica, la clasificación de los trabajadores, la política comercial externa, ampliación de la infraestructura, etc.
Las políticas verticales destinadas a facilitar el proceso de reconversión productiva y a diseñar un perfil exportador basado en productos diferenciados con alto valor agregado.

2- Incorporar la dimensión ética del desarrollo:
El desarrollo requiere explicitar los valores sobre la base de las cuales se configura un proyecto de un país y una estrategia económica.
La dimensión ética no se reduce a problemas de responsabilidad social de las empresas, o de la conducta de las funciones, sino que es más amplio. Tiene que ver con las estrategias que privilegia la inclusión con actitudes de confianza y modificación de perspectivas, actitudes y valores en los empresarios.

3- Trabajar sobre los activos estructurales de la economía argentina:
Entre los activos señalamos la importante dotación de recursos que posee el país y el fuerte desarrollo productivo y tecnológico que los mismos han evidenciado, además posee una trayectoria de desarrollo industrial, incluyendo presencia en los mercados internacionales. También cabe computar una mano de obra calificada para desarrollar actividades de alta complejidad.
Entre los pasivos nos encontramos con una pérdida de valor agregado en la producción, ruptura de las cadenas productivas y deterioro de la formación profesional. Este último aspecto es central porque, según las teorías del desarrollo, en el contexto de la globalización la capacitación de la mano de obra constituye el factor diferenciado que explica el éxito de los procesos de crecimiento económico.

4- Potenciar la economía social:
No hay un solo capitalismo y lo que emerge en muchas naciones ante la dificultad de generación de empleos formales por empresas privadas y el estudio es la estructuración de un área económica social.
Ello es importante en un país con cuatro millones de desocupados, entonces se trata de cómo ayudar a formalizar sectores que hoy están afuera del sistema y esto en parte tiene que ver con la legislación asociativa, con hacer sujetas de crédito a los que no lo son, con permitir refundar empresas viables en ciertas condiciones con descentralizar y territorializar el crédito mediante un sistema de cajas cooperativas locales.

5- Reconstruir el Mercosur:
Una definición estratégica para el desarrollo es que la Argentina tiene que ser un actor crecientemente activo en el desarrollo internacional, pero conociendo las limitaciones que le impone su baja relevancia económica, escala y tamaño en la economía global. Esta limitación fortalece la importancia del Mercosur como proceso de integración global y a partir de allí, como instancia de relación con el resto del mundo.
El proceso de reconstruir el Mercosur tiene que estar centrado en la idea de desarrollo y esto implica no sólo el desarrollo de estas economías, sino también una efectiva distribución del ingreso que ponga un punto final a las graves desigualdades sociales que afectan el continente.


Capítulo 2
“Evolución histórica de la ingeniería
en nuestro país”


Para comenzar con la reseña cabe destacar antes que nada que los primeros ingenieros que actuaron en el Río de La Plata fueron de origen hispano y que generalmente eran ingenieros militares.
La evolución histórica de la enseñanza y formación de profesionales en la Argentina estuvo vinculada muy fuertemente por las ideas hegemónicas que diseminó la hoy reconocida Universidad Nacional de Buenos Aires. Fue el rector de dicha institución, don Juan María Gutiérrez, quien creó la primera escuela destinada a la formación de ingenieros en nuestro país, con la carrera de ingeniería civil. Para satisfacer la falta de personal capacitado para el dictado de las clases se tuvo que contratar y traer especialistas desde Europa, quienes por lo general eran profesores ajenos al ejercicio profesional de la ingeniería. La Universidad Nacional de Córdoba tenía un proyecto semejante, pero fue concretada algo más tarde. El primer graduado en ingeniería fue don Luis Augusto Huergo que terminó con sus estudios el 6 de Junio de 1870, consagrando así a este día como “Día del Ingeniero”. Es muy importante tener en cuenta que estas camadas de ingenieros argentinos estuvo influida por la llamada “tonalidad científica” en vez de una “tonalidad profesional”, en consecuencia los egresados tuvieron que superar una dura etapa de transición a fin de dar a sus vidas sentido profesional, adquiriendo las destrezas y el estilo de una actividad que la universidad no les había proporcionado. Su preparación era netamente científica, lo que les daba la posibilidad para desempeñarse en las tareas de enseñanza de futuros jóvenes o la investigación, no para ser profesionales en la práctica. Esto puso en evidencia una dura polémica acerca de la formación del ingeniero por poco más de un siglo, circunstancia que explican muchos hechos posteriores de gran relevancia.
Fue recién veintiséis años más tarde, en 1897, la creación de la primera escuela industrial de la nación, reconocida desde 1926 por su nombre “Otto Krause”, en memoria del director que la consolidó y la prestigió. Ya para 1910 era una institución de excelencia por su plantel de profesores extranjeros contratados en grandes politécnicos europeos, por su dotación de material didáctico y eminentes laboratorios, lo que provoco que sus graduados comenzaran a ocupar posiciones de mucha importancia, causando así el recelo por parte de los titulados de la Universidad Nacional de Buenos Aires. El hoy famoso establecimiento se había quedado en el tiempo, su particular atención a la especialidad de la construcciones, menospreció a las que se consideraban subalternas y que en esa época crecían en todas partes del mundo.
Hacia 1920 la Universidad Nacional de Buenos Aires tras un fallido intento de crear la carrera de ingeniería mecánica decide crear la especialidad de ingeniería industrial en la Argentina, denominación visiblemente que competía con la denominación de la escuela industrial, tanto en el plan de estudio abarcando las cuatro exitosas carreras del Otto Krause: mecánica, eléctrica, construcciones y química. Estas fueron las dos carreras que constituyeron las únicas que esa facultad tuvo hasta mediados del siglo XX. Otras academias, en cambio, mucho más dinámicas y actualizadas creaban carreras nuevas, como la Universidad Nacional de La Plata que organizaba la carrera de ingeniería eléctrica en 1926, la presentación del proyecto de la Universidad Nacional del Litoral para crear la carrera de ingeniería química y posteriormente ingeniería mecánica y electricista. Las siguen a esta seguidilla las Universidades de Córdoba y Tucumán. Estas carreras van a llegar muy tardíamente a la Universidad Nacional de Buenos Aires, recién en 1950, con veinte años de atraso, lo que provocó en 1956 cuando fueron llamó a cubrir las nuevas cátedras el decano el ingeniero Alberto Constantini, que sean los egresados de las antes mencionadas los que ocupen estos puestos, principalmente en el área de ingeniería eléctrica por la gente de la Universidad Nacional de La Plata.
Unos años después va a ser un profesor del Otto Krause, el ingeniero Pascual Pezzano quien luego de un viaje por Europa visitando Politécnicos, va a elaborar un plan para dotar a dicho establecimiento de un Instituto Superior que llegara hasta el nivel de ingeniero. El proyecto que fue presentado ante las autoridades oficiales de la educación de la época, fue rechazado y olvidado quien sabe dónde. El proyecto Pezzano sostenía que la formación de un buen ingeniero debía tener dos componentes: un estudio intensivo de buen nivel académico, sumado al trabajo efectivo de una industria o empresa, idea que se lleva a cabo hasta el día de hoy en muchos países de vanguardia.

No va a ser hasta 1943 después de un golpe de estado militar que se interesa por la clase trabajadora donde alguien rescata el proyecto que años más tarde va a concebir a la Universidad Obrera Nacional, que tiene como fecha de inicio de sus actividades en 1953. Una observación muy importante que se hizo en el momento fue que las facultades regionales de la institución se fueron creando en lugares donde ya existían facultades de ingeniería de las universidades clásicas, superponiéndose con estas. Sin embargo, se omitía decir la orientación de los estudios y el régimen de cursado que entregaba a sus egresados el título de ingeniero de fábrica, pero sin duda tenían justificación en un momento en el que la industria argentina crecía a pasos agigantados. Su creación por las políticas que se vivía trajo grandes controversias que se sumaron a versiones disparatadas sobre las condiciones de ingreso, que en esos tiempos exigía el título de técnico con seis años de estudio secundario y el estar trabajando en temas de la carrera o especialidad elegida. Las clases se dictaban con horario vespertino y los sábados por la tarde para ser así compatibles con los horarios de trabajo, siendo obligatorias de cursado presencial. La universidades existentes en ese entonces, once en total, como ya mencionamos en reiteradas ocasiones cultivaban una ingeniería de tonalidad científica, mientras que esta ocupó ese lugar que había sido desatendido por tantos años, una ingeniería de tonalidad profesional.
El mal entendido de la época, las polémicas y todo lo que conllevo esto tuvo como consecuencia en 1967, ya cuando llevaba desde 1955 el nombre de Universidad Tecnológica Nacional, un intento de cierre de sus puertas, el cual se va a volver a reiterar también sin resultados en 1977. Tal era el mal entendido que el Centro Argentino de Ingenieros negaba a los graduados asociarse a la institución, así como los consejos nacionales negaban su matriculación. Pero todo iba a cambiar durante la presidencia de Arturo Frondisi, transformando a tal institución en la pujante Universidad Tecnológica Nacional que matrícula en la actualidad a casi en 60% de los jóvenes que estudian ingeniería en el país. Sólo existió un error en esa creación, se reformaron los planes de estudio, implantando las mismas bases de las carreras clásicas de las restantes universidades de ese entonces con el fin de concluir con los inconvenientes que los graduados sufrían.
La Facultad Regional Santa Fé de la Universidad Tecnológica Nacional inició sus actividades en 1953, integrando al grupo de las cinco fundacionales que la integraron. En la actualidad la Universidad Tecnológica Nacional es una de las tres universidades más grandes del país, en cuanto al volumen de alumnos. Tiene una distribución federal de veintinueve facultades y unidades académicas extendidas por todo el país, especializadas en la enseñanza de la ingeniería y temas relacionados, más un rectorado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


El ingeniero en la actualidad

Para comenzar a trabajar sobre las funciones que cumple el ingeniero en la actualidad primero que nada debemos dar una definición de ingeniero, la cual se la podemos tomar desde dos puntos de vista diferentes:
El primero estrictamente desde lo institucional, el ingeniero es un egresado de una universidad o de un instituto habilitado con el título académico que lo consagra como tal. Ahora bien, si queremos determinar su función en la sociedad podemos comenzar con una definición del término ingeniería, que dice que el ingeniero es un hombre que, partiendo de ideas, recursos, medios y el material humano disponible, construye objetos o productos utilitarios, realiza proyectos técnicos o desarrolla procesos tecnológicos, con un objetivo fundamental, mejorar la calidad de vida del ser humano.
Sería muy difícil poder realizar una definición de ingeniero teniendo en cuenta las actividades que puede llevar a cabo un ingeniero, por la multiplicidad de actividades que este puede ejecutar, por su amplia capacitación, entre las que encontramos: realizar los asesoramientos, los peritajes, la investigación, el proyecto, el cálculo, la planificación, la fabricación, etc., hasta la dirección, la administración, la gestión, la comercialización, etc.
A la vez debemos decir que detrás de todas las actividades nombradas anteriormente se encuentra siempre el producto tecnológico, por lo tanto todas las actividades que realiza un ingeniero se vinculan a la técnica y al proceso tecnológico, que son los pasos que se deben seguir para llegar a dicho.
A partir de lo nombrado anteriormente podemos decir que el ingeniero no se relaciona en gran parte con la ciencia, sino con la tecnología. Pero tampoco podemos decir que el ingeniero no tiene conocimientos científicos, de hecho al contrario, debemos decir que tiene muchos, pero esto no lleva a que sea un científico. Éste va a utilizar la ciencia, pero no buscando hacer ciencia, sino que ingeniero la va a aplicar como una herramienta para la creación de productos tecnológicos o para la solución de un problema.
La actividad específica del ingeniero se desarrolla dentro del campo de la tecnología buscando satisfacer las necesidades o deseos de la sociedad, mediante el objeto o producto tecnológico. La función del ingeniero es precisamente hacer que entre estos tres elementos: "los recursos", "el objeto o producto" y las "necesidades o deseos", haya una correspondencia óptima, es decir, que debe optimizar los recursos de que dispone para llegar al producto final. Para esto deberá poseer el sentido de la técnica y/o de la tecnología, entendiendo por tal, la capacidad de vincular óptimamente los recursos con las necesidades o deseos del hombre, mediante el objeto o producto tecnológico, utilizando los medios y conocimientos disponibles. Teniendo en cuenta que también lleva a cabo actividades de gestión, dirección, administración, docencia, etc. Entre otras, como nombraremos a continuación.


Las áreas de actuación del ingeniero en la actualidad

El ingeniero es un profesional que desarrolla su actividad dentro de una esfera determinada. Esta esfera siempre engloba el "saber hacer" con competencia técnica. Actualmente, los campos que se abren al ingeniero son múltiples y variados. Algunos de los más destacados pueden ser:
- Áreas de producción: se desempeña en empresas de bienes y servicios, como ingeniero de planta o en oficinas de diseño, etc., en la fabricación de maquinas y equipos, adecuación y montaje de instalaciones en el diseño de plantas industriales, en la implementación de nuevos procesos, etc. En las pequeñas y medianas empresas. En la gestión industrial y empresarial.
- Área de investigación y desarrollo: en centros de investigación de nuevos materiales, objetos, procedimientos, investigaciones, etc. Dichas tareas pueden ser de carácter público, privado o independiente.
- Área de consultoría ingenieril externa: consultoría en el diseño, en construcción, innovaciones de maquinas, procesos, materiales, etc. convenientes para cada caso. Evaluaciones de proyectos para su financiamiento y fuentes del mismo en lo nacional, regional o internacional.
- Área de enseñanza: en establecimientos técnicos terciarios y universitarios, para lo cual se requiere experiencia y preparación pedagógica.
Para terminar podemos decir que el trabajo profesional del ingeniero puede expresarse en las tres dimensiones del trabajo profesional, o también definirlas como tres etapas en el desarrollo del trabajo del ingeniero a la largo de su vida:
- Dimensión técnica: se desarrollan las pericias específicas que definen su perfil como ingeniero de planta u otros: a medida que evoluciona en el trabajo, estas actividades son delegadas.
- Dimensión humana: hace a su capacidad de interrelación, comunicación, motivación y liderazgo. En esta área desarrolla su capacidad de conducción de grupos.
- Dimensión conceptual: se relaciona con su capacidad de comprender el negocio, el mercado, la estructura y los sistemas que la caracterizan. En esta etapa se puede desarrollar en el manejo de empresas, en la gerencia, interpretando el negocio. Es una etapa de importancia porque el profesional puede desarrollar su propio emprendimiento. El aspecto técnico original de su trabajo esta delegado casi en absoluto.



Conclusión
Los cambios políticos, ideológicos, culturales, científicos, tecnológicos, etc. han sido la raíz para que tanto la formación académica como el rol del ingeniero en nuestro país y en el mundo hayan variado en el transcurso del último siglo.
La formación de los ingenieros ha sufrido cambios radicales, desde aquellos ingenieros de tonalidad netamente científica de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, a aquellos egresados de la Universidad Obrera Nacional en la décadas del `50 que poseían un campo científico – profesional ya que combinaban al estudió con el ejercicio de la actividad profesional en las industrias, a los actuales que más allá de los cambios impuestos en la políticas de enseñanza, tratan de asemejarse lo más posible, pero siempre desde el ámbito universitario y a través del ejercicio de pasantías, investigación, ensayos en laboratorios, etc. a aquellos últimos que antes mencionamos. Las necesidades actuales en el campo laboral requieren la rápida inserción de ingenieros capacitados y que se puedan adaptar lo más fácilmente al tal cambio.
En tanto a lo laboral el ingeniero en la actualidad ha pasado a tener una gran importancia por el acelerado desarrollo científico - tecnológico que hubo en las últimas décadas, y para lo cual es necesario personal capacitado para su empleo como también para producir nuevas en beneficio de la humanidad y el mundo.
En conclusión todos aquellos factores antes mencionados han provocado grandes cambios en muchísimos aspectos que diferencian al ingeniero del hoy a aquellos primeros ingenieros que ocuparon nuestro territorio, siendo tan grandes que los malos gobiernos han provocado, por aquellas decisiones que nunca tendrían que haber sido ejecutadas que, y más allá de que se hayan creado muchas nuevas facultades sea la ingeniería una demanda tan grande que esta varias veces por encima de los números de egresados que se reciben año a año en nuestro país.


Bibliografía

- Hacia una estrategia de desarrollo en Argentina – extraído y adaptado por Daniel García Delgado (2003) “Estado-nación y la crisis del modelo” – Buenos Aires, Grupo Editorial Norma. Capítulo lll, páginas 140 a 155.
- La profesión del ingeniero - Marcelo Antonio Sobrevila y Esteban Raúl Blanco, editorial Alsina.
- Historia de Facultad Regional Santa Fé – José Santos Carrera.
- Breve historia de la ingeniería – Seminario Universitario UTN, 1995.
- Realidad argentina, últimas décadas del siglo xx *
- La cuestión social: Pasado y presente. *
- ¿Por qué EEUU si y nosotros no? *
*Libro: “Bibliografía de Poyo para elaboración de la monografía final.”


Índice Página.
• Introducción……………………………………………………..1
• Capítulo 1…………………....…………………………………...2
• Características de la realidad argentina
en las últimas décadas…………………………………………2
• Capítulo 2………………….. …………………………………....6
• Evolución histórica de la ingeniería en nuestro país………….6
• El ingeniero en la actualidad………………………………….9
• Las áreas de actuación del ingeniero en la actualidad……....10
• Conclusión……………………………………………………….12
• Bibliografía……………………………………………………...13