Clínicas de canto - Técnica vocal (interpretación)

Soy Gustavo Cipriano, cantante y profesor de canto, actualmente vocalista de HIPNOS y de EL RELOJ. Muchas de estas clínicas las escribí para Metal Fox Web, otras son simples reflexiones o puntos de vista, algunas son respuestas a las preguntas más frecuentes, hay de todo un poco y, si bien están apuntadas hacia un público mayoritariamente metalero, tanto las técnicas explicadas como los ejercicios son aplicables a cualquier estilo.

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Clínicas de canto - Técnica vocal (interpretación)



La identidad de la voz

No hay dos personas iguales.
Ni siquiera los gemelos son perfectamente idénticos.
Parecen iguales, pero a medida que uno los va observando se da cuenta de las diferencias. Con la voz pasa lo mismo.
Podríamos enseñarle canto a un par de gemelos idénticos, usando los mismos métodos, con la voz en una misma colocación y resonancia pero, de todas formas, sus voces no serían iguales, serían muy parecidas, seguramente casi idénticas, con diferencias prácticamente imperceptibles, pero no serían iguales.
Por ejemplo: Si uno de los dos fuma y el otro no, ya hay una diferencia. Y si uno tiene tendencias asesinas y el otro, por ejemplo, cuida perritos que junta de la calle... bueno, la diferencia es aún mayor. Y eso se escucha en la voz, la propia personalidad.
Pero para que nuestra personalidad aflore debemos matar al imitador que todos llevamos dentro o, por lo menos, domarlo, tener una charla con él y decirle: "Mirá flaco, está todo bien con vos, pero a partir de ahora vas a cantar nada más que en la ducha o en algún caraoke con amigos, pero el que se sube al escenario soy yo, el que va a ir a ensayar voy a ser yo... y el que va a cantar en la grabación soy yo, no vos". Entonces el imitador sólo aparece cuando lo necesitamos, por ejemplo: cuando hay que hacer un cober o participamos en algún tributo, pero no le demos demasiada libertad, el imitador que llevamos dentro es un tipo jodido, de vez en cuando hay que aplicarle un correctivo para que se quede en el molde. Uno no puede salir y tratar de cantar como Ronnie James Dio o Bruce Dickinson, salvo que seas Dickinson o Dio en persona.
Muchos alumnos vienen a la primer clase y me dicen: "Quiero que me enseñes a cantar como vos". Y yo les digo: "No puedo, yo quisiera cantar como Walter Mezza". Entonces se van. Pero hay algunos que se quedan. Son los que entienden lo anterior. Eso de que cada uno es quien es con su cara, su voz, su personalidad, sus sentimientos y deseos. Su historia. Todo.
Si un cantante disfraza su voz se está disfrazando entero, la actitud no se imposta, el alma no se imposta. Dejemos eso para los actores, ellos se ponen un par de lentes o unos bigotes postizos y hacen de cuenta que son otra persona. Lo nuestro es diferente amigos, es como salir y mostrarse en bolas, tal como uno es.
No somos personajes.
La idea es tomar todos nuestros recursos técnicos, nuestros valores morales y/o espirituales, nuestra carga emotiva, nuestro temperamento (también es importante el estado anímico del momento), todo eso se junta con nuestro timbre natural, tesitura, color de la voz y rango tonal, sin olvidar nuestras influencias (no solamente musicales sino estéticas y culturales en general), todos estos elementos juntos conforman una voz única, propia. Con personalidad. En la que uno puede reconocerse, escucharse y decir: "Si, escucho en mi voz mis pensamientos, adivino mi gesto. Si, recuerdo lo que sentía cuando lo canté. Ese soy yo"

Gustavo Cipriano
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Gestualidad y sobre actuación

Antes de leer este artículo les vendría bien releer el que habla sobre la identidad de la voz ya que, prácticamente, son correlativos, eso es por que la “verdadera” gestualidad emerge de la propia personalidad.
Hay que aclarar que en este plano uno no está obligado a nada. Ni siquiera a ser cien por ciento original. A la hora de gesticular se ven las verdaderas influencias por que, así como uno se parece, más que a nadie, a sus padres, también se parase un poco a sus héroes. Es imposible no tomar gestos de nuestros cantantes favoritos, pero hay que tener el cuidado de no tratar de clonarlos. Si uno creció escuchando (y viendo) a Bruce Dikcinson, Rob Halford, Ronnie James Dio, Ian Gillan, Phill Anselmo, Dee Snyder... etc., es imposible no parecernos un poco a ellos en la parte gestual, ya que esas cosas se aprenden, pero no podemos (no deberíamos) permitir que nuestra propia personalidad desaparezca.
La gestualidad escénica nace de la necesidad de demostrar físicamente algo, que a veces es lo mismo que estamos diciendo y otras veces no.
En determinados momentos un simple gesto de la mano puede servir para aclarar una parte de la letra, sería como decir: “Bueno, blanqueemos esta metáfora, la cosa es así”.
Después hay movimientos que la gente ya conoce, por ejemplo, si señalamos al guitarrista todos saben que viene un solo, de esa forma hacemos que la atención se centre en él. Le pasamos la pelota. Lo ayudamos a estar en primer plano. O si apuntamos el micrófono hacia el público ellos ya saben que les estamos pidiendo que canten.
Más allá de todo esto hay que entender que la gestualidad es un medio de expresión. Una forma no hablada de decir las cosas.
Una frase puede significar muchas cosas dependiendo de la forma en que se diga.
Es altamente recomendable estudiar teatro, aunque sea durante un corto tiempo, esto nos ayuda, entre otras cosas, a familiarizarnos con el escenario, a saber como y donde pararnos, a adaptarnos a la iluminación para no estar en la penumbra. Y, sobre todo, nos sirve para aprender las bases de la expresión corporal.
Pero ojo, no tratemos de hacer Hamlet cada vez que salimos al escenario, no intentemos ser maestros del drama, con la calavera en la mano y todo eso, aunque por momentos podemos serlo, pero nunca actuarlo. A veces uno realmente sostiene una calavera en la mano mientras canta, pero no se la inventa, y no es de utilería, la calavera se hace presente por su cuenta, uno la sostiene y la mira por que está ahí. Otras veces no hay calavera. Y si no la hay... no la hay y punto. En ese caso actuar como si la calavera estuviese ahí sería sobre actuar. Si no está no podemos verla, entonces nadie podrá. En cambio, si realmente sostenemos una calavera, todos van a verla aunque sea invisible.
¿Demasiado metafórico?.
Lo que quiero decir es que la sobre actuación se nota y queda muy mal, al borde del ridículo. Si lo que decimos nos enoja dejemos que se note, pero si no nos enoja no pongamos una cara ensayada. No nos inventemos un personaje. No tratemos de parecer nada que no seamos. Respetemos nuestra propia naturaleza. No hace falta andar saltando como un demente ni darse el bocho contra las paredes, aunque el hecho de que no sea necesario no implica que, si nos pinta, no podamos hacerlo. Eso sí, hagámoslo con casco... o pongámosle una funda bien gruesa a los equipos, ya que se devalúan mucho cuando están manchados con sangre.

Gustavo Cipriano
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Otros post sobre técnica vocal:

Tres primeras (Respiración, ampliación del rango natural y límites naturales):
http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/3236718/Clínicas-de-canto---Técnica-vocal-(tres-primeras).html

Voz de cabeza:
http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/3784106/Clínicas-de-canto---Técnica-vocal---Voz-de-cabeza.html

Pánico escénico:
http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/3378239/Clínicas-de-canto-(Pánico-escénico).html