Antes que nada: Este es un post largo, para gente que le gusta leer y que le interesa el tema, seguramente a las personas que no les guste ni leer ni les interese les va a parecer un post aburrido.. lo lamento, simplemente quiero compartir los temas que a mi me atraen.

Estoy leyendo un libro de *cuentos Jasídicos del holocausto y recordé un cuento que me había gustado mucho.. buscando ese cuento encontré otro con el mismo nombre que tambien me pareció muy lindo.
El 1ero es un cuento judío y el 2do es cristiano, pero los dos hablan del amor al prójimo.

*Cuentos jasídicos:
El jasidismo, es un movimiento religioso ortodoxo y místico dentro del judaísmo, la palabra "jasid" significa piadoso.
Este grupo, les dá mucha importancia a la **Cabala y a la observancia estricta de los preceptos de la ***Torá, entre otras cosas.
Son muy famosas las recopilaciones de cuentos que transmiten enseñanzas éticas, morales y religiosas, a los que llamamos cuentos jasídicos.

**Cabala o Kabbalah:
La Kabbalah "recibir", cuya pronunciación es: Kabalá , es el significado místico y espiritual de las Sagradas Escrituras (logrado mediante un profundo y dedicado estudio de las mismas)

*** Torá:
Son los 1eros 5 libros de la Biblia, en el cristianismo se los llama Pentateuco.
* Génesis (Bereshit) " En el principio"
* Éxodo (Shemot) "Nombres"
* Levítico (Vayikrá) "Llamò"
* Números (Bemidbar) " En el desierto"
* Deuteronomio (Devarim) " Palabras"

Bueno me extendí un poco pero a lo mejor no se entendia el origen de los cuentos si no detallaba lo anterior.
Aca van los cuentos.

LA NIÑA DE LAS MANZANAS.

Agosto 1942. Piotrkow, Polonia.
El cielo estaba sombrío en aquella mañana, mientras esperábamos con ansiedad. Todos los hombres mujeres y niños del Gheto Judío de Piotrkow's fueron rejuntados en una plaza como un rebaño.
Se esparció la noticia de que estábamos siendo removidos. Mi padre había fallecido recientemente de tifus, que abundaba en el abarrotado gheto. Mi temor mayor era que nuestra familia fuese separada.
'No importa lo que pase', Isidoro mi hermano mayor, me murmuro, 'no les digas tu edad. Diles que tienes dieciséis años. Yo era alto para un niño de 11 podría pasar por 16. De esta manera seria considerado valioso como trabajador.
Un SS se aproximo a mi, haciendo sonar las botas en las piedras del piso, me miro de arriba abajo, y me pregunto la edad. Dieciséis le dije. El me envió hacia la izquierda con mis tres hermanos y otros hombre jóvenes y saludables.
Mi madre fue enviada a la derecha con otras mujeres, niños enfermos y gente mayor. Le pregunte a Isidoro, porque?. El no me respondió. Corrí al lado de mama y le dije que me quería quedar con ella.'No' me dijo firmemente. 'Vete de aquí, no quiero verte, Vete con tus hermanos'. Ella nunca me había hablado tan duramente, pero entendí: ella estaba protegiéndome. Ella me amaba tanto que por ese única vez ella fingió no hacerlo. Fue la ultima vez que la vi.
Fuimos transportados con mis hermanos en un vagón de ganado a Alemania. Llegamos al campo de concentración de Buchenwald en una noche, semanas después nos condujeron a una barraca. Al dia siguiente recibimos uniformes y números de identificacion.
'No me llamen Herman nunca mas' le dije a mis hermanos, 'llamenme 94983'.
Fui puesto a trabajar en el campo crematorio, cargando los muertos a en un elevador manual. Yo también me sentía muerto. Insensibilizado, me transforme en un numero. Pronto nos enviaron a mis hermanos y a mi a Schlieben, uno de los subcampos de Buchenwald cercanos a Berlin.
Una mañana yo creí oír la voz de mi madre: 'Hijo' dijo suave y claramente, ' Te voy a mandar un ángel' Entonces me desperté, fue solamente un sueño, un lindo sueño. En ese lugar no podía haber ángeles. Solamente trabajo. Y hambre y miedo. Un par de días luego, estaba caminando alrededor del campo, de las barracas, cerca de la cerca de defensa, donde los guardias no podrían verme fasilmente. Estaba solo.
Del otro lado, veo a alguien, una pequeña niña con rulos suaves y luminosos. Ella estaba medio escondida detrás de un abedul. Mire alrededor mio para estar seguro que nadie me veía. Le dije suavemente en alemán: 'Tienes algo de comer?'. Ella no entendió. Me puse mas cerca de la defensa y repetí en polaco mi pregunta. Ella se aproximo. Yo estaba flaco, raquítico con harapos envolviendo mis pies, pero la niña parecía no tener miedo. En sus ojos vi la vida. Ella saco una manzana de su chaqueta y la tiro sobre la cerca. Yo tome la fruta y corrí lejos. Escuche a ella diciendome débilmente: ' Te veo mañana'
Volví al mismo lugar a la misma hora cada día. Ella estaba siempre allí con algo para darme de comer, un pedazo de pan o mejor aun una manzana. No osábamos hablar o tardarnos. Que nos vieran significaba la muerte para los dos. No sabia nada sobre ella, apenas una niña buena de una hacienda, que entendía polaco. Cual era su nombre? Porque se arriesgaba por mi? La esperanza estaba en aquel pequeño suplemento, y esa niña del otro lado de la cerca me trajo un poco, como nutriendola de esa forma, como con el pan y las manzanas.
Aproximadamente 7 meses mas tarde, fuimos yo con mis hermanos metidos en un vagón de carbón, y enviados para el campo de Theresienstadt en Checoeslovaquia. 'No vuelvas', le dije a la niña, 'nos estamos yendo'
Volví a las barracas sin mirar para atrás, en ese mismo instante dije adiós a la pequeña niña cuyo nombre nunca aprendí, la niña de las manzanas.
Estuvimos en Theresienstadt por tres meses. La guerra estaba disminuyendo y las fuerzas aliadas estaban cerca, aun mi destino parecía estar sellado.
El 10 de Mayo de 1945, yo estaba destinado a morir en la cámara de gas a las 10 horas. En el silencio del crepúsculo, intente prepararme. Tantas veces la muerte pareció pronta para reclamarme, pero de alguna forma yo había sobrevivido. Ahora todo había terminado.
Pensé en mi familia. Al fin nos estaremos reuniendo. Pero a las 8 A .M., hubo una conmoción. Oí gritos, y vi gente corriendo en cualquier dirección a través del campo. Me reuní con mis hermanos. !Las tropas rusas habían liberado el campo! Las puertas fueron abiertas. Todos estaban corriendo y yo hice lo mismo. Sorprendente, todos mis hermanos habían sobrevivido. No estoy seguro como, pero yo sabia que la niña de las manzanas había tenido la llave de mi sobre vivencia. En el lugar en el que el diablo parecía triunfador, una buena persona había salvado mi vida, me había dado esperanzas en un lugar en donde esta no existía.
Mi madre me había prometido enviarme un ángel, y el ángel había venido.
Eventualmente encamine mis pasos a Inglaterra, donde fui asistido por una institucion de caridad judía. Me colocaron en un hospedaje con otros niños que sobrevivieron al Holocausto y fui entrenado en electrónica. Después fui a América, donde mi hermano Sam se había mudado. Serví en el ejercito en la guerra de Corea, y regrese a Nueva York, luego de dos años. En agosto del 1957 abrí mi propio comercio de reparación de electrónicos. Y comencé a asentarme allí.
Un día, mi amigo Sid que conocí en Inglaterra me llamo y me dijo, tengo una cita para ti, es una amiga polaca. Vamos a salir juntos. Una cita a ciegas? No, eso no es para mi. Pero Sid continuo insistiendo y unos pocos días luego nos dirigimos al Bronx para recoger a su novia y a su amiga Roma.
Tengo que admitir, para ser una cita a ciegas, no estaba nada mal. Roma era una enfermera en el Hospital Bronx. Era linda e inteligente. Hermosa también, con cabellos castaños y ojos verdes almendrados, que la llenaban de vida. Los cuatro nos dirigimos a Coney Island. Roma hablaba facilmente, era sencillo estar con ella. Descubrí que ella era también cautelosa con las citas a ciegas.
Los dos solo estábamos haciéndole un favor a los amigos. Dimos un paseo a la orilla de la playa, gozamos de la brisa salada del Atlántico, y después cenamos cerca de la orilla. No podía recordar haber tenido mejores momentos. Volvimos al auto de Sid y Roma y yo nos sentamos en el asiento trasero. Como judíos europeos que habíamos sobrevivido la guerra, sabíamos que muchas cosas se dejaron sin decir entre nosotros. Ella comenzó con el tema:
-Donde estabas durante la guerra? Pregunto delicadamente.
- En el campo dije. Las terribles historias jamas vividas, las irreparables perdidas. Yo trate de olvidar pero jamas podre olvidar.
Ella estuvo de acuerdo. 'mi familia estuvo escondida en una chacra en Alemania, no lejos de Berlin' me dijo, 'Mi padre conocía a un sacerdote y este le dio papeles arios'. Yo imagine como podría haber tenido también miedo, una constante compañía. Y aun así, aquí estábamos, ambos sobrevivientes en un nuevo mundo.
' Había allí cerca de la estancia un campo de concentración' continuo Roma 'Yo vi allí a un niño y pude llevarle manzanas cada día'.
Que extraordinaria coincidencia que ella haya ayudado a algún otro niño.
'Como era el? le pregunte.
'era alto, delgado y hambriento. Yo iba a verlo todos los días por seis meses'
Mi corazón dio un salto. No podía creerlo. No podía ser.
' El te dijo un día que no volvieras porque los estaban trasladando a Schlieben?
Roma me miro estupefacta.
'¡Si!'
'!Era yo!'
Estaba pronto a explotar de alegría, inundado de emociones. No podía creerlo. !Mi ángel! No te voy a dejar ir. Le dije a Roma. Y en la parte posterior de ese auto en esa cita a ciegas le propuse casamiento, no podía esperar.
'Estas loco!' me dijo. Pero me invito a conocer a sus padres para la cena del Shabat de la siguiente semana. Había tanto que deseaba saber sobre Roma, pero las cosas mas importantes, yo siempre las supe: su firmeza, su bondad. Por muchos meses, en las peores circunstancias, ella vino hasta la cerca y me trajo la esperanza. No ,ahora que la encontré de nuevo, jamas la dejaría partir. Ese día ella dijo si. Y yo mantuve mi palabra. Luego de casi 50 años de matrimonio, dos hijos y tres nietos, yo jamas la dejare partir.
Herman Rosenblat of Miami Beach , Florida Esta es una historia verdadera, usted puede encontrar mas, buscando en Google Herman Rosenblat. El señor Rosenblat volvió a hacer Bar Mitzvah a la edad de 75 años. Su historia sera hecha una película con el nombre The Fence (La Cerca).

La niña de las manzanas (2 cuentos)


LA NIÑA DE LAS MANZANAS.

Un grupo de vendedores fueron a una Convención de Ventas. Todos le habían prometido a sus esposas que llegarían a tiempo para cenar el viernes por la noche. Sin embargo, la convención terminó un poco tarde, y llegaron retrasados al aeropuerto. Entraron todos con sus boletos y portafolios, corriendo por los pasillos.

De repente, y sin quererlo, uno de los vendedores tropezó con una mesa que tenía una Canasta de Manzanas. Las manzanas salieron volando por todas partes. Sin detenerse, ni voltear para atrás, los vendedores siguieron corriendo, y apenas alcanzaron a subirse al avión. Todos menos UNO.

Este se detuvo, respiró hondo, y experimentó un sentimiento de compasión por la dueña del puesto de manzanas. Le dijo a sus amigos que siguieran sin él y le pidió a uno de ellos que al llegar llamara a su esposa y le explicara que iba a llegar en un vuelo más tarde.

Luego se regresó a la terminal y se encontró con todas las manzanas tiradas por el suelo. Su sorpresa fue enorme, al darse cuenta de que la dueña del puesto era una niña ciega. La encontró llorando, con enormes lágrimas corriendo por sus mejillas. Tanteaba el piso, tratando, en vano, de recoger las manzanas, mientras la multitud pasaba, vertiginosa, sin detenerse; sin importarle su desdicha.

El hombre se arrodilló con ella, juntó las manzanas, las metió a la canasta y le ayudó a montar el puesto nuevamente. Mientras lo hacía, se dio cuenta de que muchas se habían golpeado y estaban magulladas. Las tomó y las puso en otra canasta. Cuando terminó, sacó su cartera y le dijo a la niña: "Toma, por favor, estos cien pesos por el daño que hicimos".

¿Estás bien?"

Ella, llorando, asintió con la cabeza. El continuó, diciéndole

- "Espero no haber arruinado tu día".

Conforme el vendedor empezó a alejarse, la niña le gritó:

- "Señor..."

Él se detuvo y volteó a mirar esos ojos ciegos. Ella continuó: "¿Es usted Jesús...?"

Él se paró en seco y dio varias vueltas, antes de dirigirse a abordar otro vuelo, con esa pregunta quemándole y vibrando en su alma:

"¿Es usted Jesús?"
cuentos

Y a Tí,

¿la gente te confunde con Jesús? Porque Si decimos que conocemos a Jesús, deberíamos vivir y actuar como lo haría Él. Vivir su palabra cada día..

Espero que les haya gustado =)

Ani
FUENTE: LOS CUENTOS LOS BUSQUE POR EL TITULO EN GOOGLE . LO DEMAS LO SE PORQUE ESTUDIE