Hola amigos de T! este es mi primer post y les traigo un trabajo de investigaicon sobre "El juego en la educación de los niños", espero les sea util.


La importancia del juego en la educación primaria


r]INTRODUCCIÓN


PROBLEMA[/align]

El problema de la investigación surge mediante el contacto diario establecido en la etapa de residencia realizada este año. Por medio de la observación diaria en el ámbito escolar que para mi todavía no resultaba habitual, detecte que tanto el grupo de alumnos como de docentes no utilizan el juego como herramienta ya sea para su recreación personal o como estrategia para el aprendizaje entendiendo que esta carencia trae aparejado consecuencias desfavorables en el desarrollo de los niños.
OBJETIVOS

Analizar las características del juego.
Conocer teorías sobre el tema a desarrollar.
Describir los beneficios que encuentra el niño en el juego.
Conocer la función que desempeña el adulto en el desarrollo del niño a través del juego.

FUNDAMENTACIÓN
El juego es una actividad que el ser humano practica a lo largo de toda su vida y que va más allá de las fronteras del espacio y del tiempo. Es una actividad fundamental en el proceso evolutivo, que fomenta el desarrollo de las estructuras de comportamiento social.
En el ámbito escolar, el juego cumple con la satisfacción de ciertas necesidades de tipo psicológico, social y pedagógico y permite desarrollar una gran variedad de destrezas, habilidades y conocimientos que son fundamentales para el comportamiento escolar y personal de los alumnos.
Es por ello que se realiza el presente trabajo, el cual nos ayudara, entre otros aspectos, a conocer características y teorías sobre el juego, sus implicaciones para el desarrollo del niño y brindara información para los futuros docentes y padres sobre como manejar de modo más provechoso la relación del niño y el juego.


Capitulo I:
1. CONCEPTO DE JUEGO
Etimológicamente el término juego procede del latín “jocum” (broma, diversión), y “ludus”, lúdica o que es el acto de jugar.
Las definiciones de los autores más representativos en el estudio del mismo y son las siguientes:
RUSSEL. A 1970: “El juego es una actividad generadora de placer que no se realiza con una finalidad exterior a ella, sino por si misma” (1).
BRUNNER, J 1986: “El juego ofrece al niño la oportunidad inicial y mas importante de atreverse a pensar, a hablar e incluso a ser el mismo” (2).
JACQUIN, GUY (1958): “El juego es la actividad espontánea y desinteresada que exige una regla libremente escogida que cumplir o un obstáculo deliberadamente puesto que vencer “(3).
HUIZINJA, J (1972): “ El juego en su aspecto formal, es una acción libremente ejecutada “como si” y sentida como situada fuera de la vida corriente , pero a pesar de todo, puede absorber por completo al jugador, sin que halla en ella ningún interés material ni se obtenga de ella provecho alguno, que se ejecuta dentro de un determinado tiempo y un determinado espacio , que se desarrolla en un orden sometido a reglas y que da origen a asociaciones que propenden a rodearse de misterio o a disfrazarse para destacarse del mundo real” (4).
BULHER, K: “Denominamos juego a una actividad dotada de placer funcional mantenida por él o en aras de él, independientemente de lo que haga, además , y de la relación de finalidad que tenga”(5).
SPENCER, H (1983): “El juego es la actividad que realizan los seres vivos superiores sin un fin aparentemente utilitario como medio para eliminar su escaso de energía” (6).
ELKONIN, D. B. (1985): “Variedad de práctica social consistente en reproducir en acción, en parte o en su totalidad, cualquier fenómeno de la vida al margen de su propósito real” (7).
Las definiciones anteriormente expuestas no llegan a tratar todos los aspectos del juego, sin embargo podemos sacar los siguientes conceptos: “ actividad generadora de placer”; “ ser el mismo”; “ actividad espontánea”; “ acción libre”; “ sin utilidad propia”; “ practica social reproductora de acciones” ,” pasatiempo, diversión” .
También, como nombra J.R. MOYLES: “parece evidente que distintas formas de juego representen diferentes retos y es precisamente esa variedad la que hace al juego tan difícil de definir...” (8).
Vistas las diferentes definiciones de juego a continuación señalo las teorías mas señaladas del mismo.

I.2.TEORÍAS SOBRE EL JUEGO

Diferentes filósofos y psicólogos reflejan la importancia del juego a través de sus teorías, de las cuales se han seleccionado tres de ellas y se analizan a continuación:
I. 2. 1. Teoría del Juego Como Anticipación Funcional:
Para Karl Groos (1902), filósofo y psicólogo; el juego es objeto de una investigación psicológica especial, siendo el primero en constatar el papel del juego como fenómeno de desarrollo del pensamiento y de la actividad. Está basada en los estudios de Darwin que indica que sobreviven las especies mejor adaptadas a las condiciones cambiantes del medio. Por ello el juego es una preparación para la vida adulta y la supervivencia.
Para Groos, el juego es pre ejercicio de funciones necesarias para la vida adulta, porque contribuye en el desarrollo de funciones y capacidades que preparan al niño para poder realizar las actividades que desempeñará cuando sea grande. Esta tesis de la anticipación funcional ve en el juego un ejercicio preparatorio necesario para la maduración que no se alcanza sino al final de la niñez, y que en su opinión, “esta sirve precisamente para jugar y de preparación para la vida”.
Este teórico, estableció un precepto: “el gato jugando con el ovillo aprenderá a cazar ratones y el niño jugando con sus manos aprenderá a controlar su cuerpo”. Además de esta teoría, propone una teoría sobre la función simbólica. Desde su punto de vista, del pre ejercicio nacerá el símbolo al plantear que el perro que agarra a otro activa su instinto y hará la ficción. Desde esta perspectiva hay ficción simbólica porque el contenido de los símbolos es inaccesible para el sujeto (no pudiendo cuidar bebes verdades, hace el “como si” con sus muñecos).
En conclusión, Groos define que la naturaleza del juego es biológico e intuitivo y que prepara al niño para desarrollar sus actividades en la etapa de adulto, es decir, lo que hace con una muñeca cuando niño, lo hará con un bebe cuando sea grande.
I. 2. 2. Teoría Piagetiana:
Para Jean Piaget (1956), el juego forma parte de la inteligencia del niño, porque representa la asimilación funcional o reproductiva de la realidad según cada etapa evolutiva del individuo.
Las capacidades sensorio motrices, simbólicas o de razonamiento, como aspectos esenciales del desarrollo del individuo, son las que condicionan el origen y la evolución del juego.
Piaget asocia tres estructuras básicas del juego con las fases evolutivas del pensamiento humano: el juego es simple ejercicio (parecido al anima); el juego simbólico (abstracto, ficticio); y el juego reglado (colectivo, resultado de un acuerdo de grupo).
Piaget se centró principalmente en la cognición sin dedicar demasiada atención a las emociones y las motivaciones de los niños. El tema central de su trabajo es “una inteligencia” o una “lógica” que adopta diferentes formas a medida que la persona se desarrolla. Presenta una teoría del desarrollo por etapas. Cada etapa supone la consistencia y la armonía de todas las funciones cognitivas en relación a un determinado nivel de desarrollo. También implica discontinuidad, hecho que supone que cada etapa sucesiva es cualitativamente diferente a el anterior, incluso teniendo en cuenta que durante la transición de una etapa a otra, se pueden construir e incorporar elementos de la etapa anterior.
Piaget divide el desarrollo cognitivo en cuatro etapas: la etapa sensomotriz (desde el nacimiento hasta los dos años), la etapa pre operativa (de los dos a los seis años), la etapa operativa o concreta (de los seis o siete años hasta los once) y la etapa del pensamiento operativo formal (desde los doce años aproximadamente en lo sucesivo).
La característica principal de la etapa sensomotriz es que la capacidad del niño por representar y entender el mundo y, por lo tanto, de pensar, es limitada. Sin embargo, el niño aprende cosas del entorno a través de las actividades, la exploración y la manipulación constante. Los niños aprenden gradualmente sobre la permanencia de los objetos, es decir, de la continuidad de la existencia de los objetos que no ven.
Durante la segunda etapa, la etapa pre operativa el niño representa el mundo a su manera (juegos, imágenes, lenguaje y dibujos fantásticos) y actúa sobre estas representaciones como sí creyera en ellas.
En la etapa operativa o concreta, el niño es capaz de asumir un número limitado de procesos lógicos, especialmente cuando se le ofrece material para manipularlo y clasificarlo, por ejemplo. La comprensión todavía depende de experiencias concretas con determinados hechos y objetos y no de ideas abstractas o hipotéticas. A partir de los doce años, se dice que las personas entran a la etapa del pensamiento operativo formal y que a partir de este momento tienen capacidad para razonar de manera lógica y formular y probar hipótesis abstractas.
Piaget ve el desarrollo como una interacción entre la madurez física (organización de los cambios anatómicos y fisiológicos) y la experiencia. Es a través de estas experiencias que los niños adquieren conocimiento y entienden. De aquí el concepto de constructivismo y el paradigma entre la pedagogía constructivista y el currículum.
Según esta aproximación, el currículum empieza con los intereses de lo aprendiendo que incorpora información y experiencias nuevas a conocimiento y experiencias previas. La teoría de Piaget sitúa la acción y la resolución autodirigida de problemas directamente al centro del aprendizaje y el desarrollo. A través de la acción, lo aprendiendo descubre como controlar el mundo.
I .2 .3 .Teoría Vygotskyana:
Según Lev Semyónovich Vigotsky (1924), el juego surge como necesidad de reproducir el contacto con lo demás. Naturaleza, origen y fondo del juego son fenómenos de tipo social, y a través del juego se presentan escenas que van más allá de los instintos y pulsaciones internas individuales.
Para este teórico, existen dos líneas de cambio evolutivo que confluyen en el ser humano: una más dependiente de la biología (preservación y reproducción de la especie), y otra más de tipo sociocultural (ir integrando la forma de organización propia de una cultura y de un grupo social).
Finalmente Vigotsky establece que el juego es una actividad social, en la cual gracias a la cooperación con otros niños, se logran adquirir papeles o roles que son complementarios al propio. También este autor se ocupa principalmente del juego simbólico y señala como el niño transforma algunos objetos y lo convierte en su imaginación en otros que tienen para él un distinto significado, por ejemplo, cuando corre con la escoba como si ésta fuese un caballo, y con este manejo de las cosas se contribuye a la capacidad simbólica del niño.

I.3 DIFERENCIAS Y SEMEJANZAS ENTRE LAS TEORÍAS
Como una semejanza importante se puede destacar el hecho de que Vygotsky y Piaget mantienen la concepción constructivista del aprendizaje. Sin embargo, mientras Piaget afirmaba que los niños dan sentido a las cosas principalmente a través de sus acciones en su entorno, Vygotsky destacó el valor de la cultura y el contexto social, que veía crecer el niño a la hora de hacerles de guía y ayudarles en el proceso de aprendizaje. Vygotsky, asumía que el niño tiene la necesidad de actuar de manera eficaz y con independencia y de tener la capacidad para desarrollar un estado mental de funcionamiento superior cuando interacciona con la cultura (igual que cuando interacciona con otras personas). El niño tiene un papel activo en el proceso de aprendizaje pero no actúa solo.
La teoría de Piaget trata especialmente el desarrollo por etapas y el egocentrismo del niño; este Teórico hace énfasis en la incompetencia del niño y al no tratar los aspectos culturales y sociales, generó que otros teóricos como Vygotsky y Groos demostraran en sus estudios, que Piaget subestimaba las habilidades cognitivas de los niños en diferentes ámbitos.
También es importante resaltar que para Karl Groos, el juego representa etapas biológicas en el ser humano y que son reacciones y necesidades naturales e innatas que lo preparan para su etapa adulta; mientras que para Vygotsky indica que los niños en la última etapa de preescolar, realizan fundamentalmente, el juego protagonizado, de carácter social y cooperativo; pero también reglado, donde se da la interacción de roles, por tanto la cooperación, que consiste en colocarse en el punto de vista de la otra persona; es lo que más tarde va a generar el pensamiento operativo que permite la superación del egocentrismo infantil.
El juego desde estas perspectivas teóricas, puede ser entendido como un espacio, asociado a la interioridad con situaciones imaginarias para suplir demandas culturales (Vigotsky), y para potenciar la lógica y la racionalidad (Piaget).
A pesar de las precisiones conceptuales de los diferentes teóricos, todos concuerdan en la importancia del juego en el aspecto psicológico, pedagógico y social del ser humano.

I.4 TEORÍA DE VYGOTSKY. ESCOGENCIA PERSONAL
De las tres Teorías referidas y planteadas, considero que la de Vygotsky es la que desarrolla el tema del juego con mayor asertividad y cuyos preceptos son los más utilizados en el ámbito educativo, ya que esta Teoría es la que condiciona el desarrollo, y establece que el juego facilita el paso de unas adquisiciones incipientes e inmaduras a otras afianzadas y permanentes.
La idea fundamental de su obra radica en que el desarrollo de los humanos únicamente puede ser explicado en términos de interacción social, siendo precisamente este el elemento fundamental para desarrollar actividades lúdicas, las cuales deben cumplir dos fines, el aprendizaje y el reforzamiento de las relaciones entre los alumnos y su entorno.
Para culminar, Vygotski señala que la inteligencia se desarrolla gracias a ciertos instrumentos o herramientas psicológicas que los niños encuentran en su medio ambiente (entorno).






Capítulo 2:
CARACTERÍSTICAS Y CLASIFICACIONES DE LOS JUEGOS
Como dije anteriormente, el juego es un concepto que resulta difícil de definir, es escurridizo. Examinaremos ahora algunas de estas características o elementos comunes de juegos muy diversos que nos permiten distinguir lo que es juego de lo que no lo es.

II. 1. CARACTERÍSTICAS DEL JUEGO
El juego es la actividad fundamental del niño, imprescindible para un desarrollo adecuado, por lo que éste debe disponer de tiempo y espacio suficiente según su edad y necesidades. La naturaleza del juego responde a estas características:
Es la actividad propia de la infancia.
Se ha de considerar como una actitud, como un modo de interactuar con la realidad.
La finalidad del juego es intrínseca; el niño no juega con ningún otro objetivo.
Es espontáneo, no requiere motivación ni preparación.
Es motivador en sí mismo, cualquier actividad convertida en juego es atractiva para el niño.” El juego al margen de la escuela motiva a los niños para explorar y experimentar en el hogar, el jardín, la calle, las tiendas, la vecindad, etc.”
Se elige libremente; los niños y niñas no se sienten obligados a jugar, pues si esto fuera así, dejarían de hacerlo. Se trata de una actividad espontánea, no condicionada por refuerzos o acontecimientos externos. El interés y la decisión personal serán el motor de la actividad lúdica. Nadie puede ser obligado a jugar, esto sería perder la esencia misma del juego.
En su desarrollo, hay un desenvolvimiento de todas las capacidades físicas y psíquicas. El adulto puede obtener información de la evolución de niños y niñas observando como juegan.
Para jugar no es preciso que haya material.
Es un recurso educativo que favorece el aprendizaje en sus múltiples facetas.
Psicológicamente, se considera que, en algunas ocasiones, el juego tiene una función catártica, ya que puede servir para liberar tensiones.
El juego infantil se diferencia del adulto en que este último busca en el juego un medio par distraerse, para relajarse, para relacionarse y, a veces, para descansar de otras actividades. Tal vez esta diferencia entre el juego de los niños y los adultos que da claramente resumida en este pensamiento: “¡los niños juegan para encontrar la realidad; los adultos juegan para rehuirla!” (9)
Cambia con la edad, de forma que hay diferentes formas de juego que van apareciendo conforme el niño va evolucionando. “las características de sus juegos irán evolucionando y consolidándose progresivamente, siguiendo un ritmo que es individual y que le posibilita ir logrando nuevas destrezas y competencias” ) (10)
Tiene una función compensadora de desigualdades, integradora y rehabilitadora.
El juego produce placer, para Freud, el juego tiene una función equivalente a la que tienen los sueños en relación con los deseos inconscientes de los sujetos adultos. Este carácter gratificador y placentero del juego ha sido reconocido por diferentes autores. “una de las condiciones del juego es que permite repetir sin medida lo que resulta fácil y placentero” (11)
“el juego permite un vuelco de todo el ser y una liberación energética que se reconoce en la alegría que se siente y que se transmite al aspecto lúdico...es la expresión del ser que curiosea, explora, construye y comparte con otros el descubrimiento de la realidad y el despliegue de su propia creatividad” (12)




II.2 CLASIFICACIONES
La clasificación nos permite tener un esquema mental que nos hace entender mejor los juegos que los niños realizan y nos ayuda a seleccionar las propuestas de juego que los educadores pueden hacer.
Cualquier clasificación que hagamos va a ser limitada y convencional, de tal forma que siempre podremos encontrar juegos que pueden pertenecer a más de una categoría. Esto es debido, en parte, al carácter global que tiene el propio juego.
Los criterios que vamos a utilizar para la clasificación son los siguientes:
- El espacio en que se realiza el juego.
- El papel que desempeña el adulto.
- El número de participantes.
- La actividad que realiza el niño.
- El momento en que se encuentra el grupo.
De acuerdo con estos criterios, los juegos quedan ordenados conforme a lo siguiente:

II. 3 CRITERIOS PARA LA CLASIFICACIÓN DE JUEGOS:
II. 3. 1. Espacio en el que se realizan: Los juegos de interior y juegos de exterior.
Correr, perseguirse, esconderse, montar en triciclo, correr empujando la cámara de una rueda, subir por estructuras, trepar por una red, columpiarse, tirarse por un tobogán o montar en un balancín son actividades que requieren espacio suficiente para poder realizarlas y se consideran propias del espacio exterior.
Los juegos manipulativos, los de imitación, la mayoría de los juegos simbólicos, los juegos verbales, los de razonamiento lógico y los de memoria son juegos adecuados para realizar en espacios interiores.

II.3. 2. Papel que desempeña el adulto Juego libre, juego dirigido y juego presenciado.
Los niños juegan espontáneamente. Siempre que se dé un medio - físico y humano- adecuado en el que el niño pueda expresarse y actuar libremente surgirá el juego libre y espontáneo. La que toma la iniciativa y –dirige- el juego.
En todos ellos los educadores tienen un papel de, -enseñar- y de – dirigir- el juego por lo que se entienden como juegos dirigidos.
Por otra parte, cuando el niño juega sólo, con su cuerpo o con los objetos, pero necesita que el educador esté presente dándole confianza y seguridad aunque no intervenga directamente en el juego se denomina juego presenciado.

II. 3. 3. Juego según el Número de participantes: Juego individual, Juego paralelo. Juego de pareja, Juego de grupo.
Se denomina juego individual al que realiza el niño sin interactuar con otro niño aunque esté en compañía de los otros. Individualmente el niño juega explorando y ejercitando su propio cuerpo -juego motor- también explora los objetos cercanos y juega con los juguetes que le ponemos a su alcance.
Llenar y vaciar recipientes, muchos juegos motores, algunos juegos simbólicos, y gran parte de los juegos de razonamiento lógico son juegos en los que el niño juega sólo.
Llamamos juego paralelo al juego que realiza el niño individualmente pero en compañía de otros niños. Los niños pueden aparentar estar jugando juntos pero una observación detenida nos hará ver que aunque realicen juegos similares o con juguetes parecidos, no hay interacción entre ellos y que simplemente juegan unos junto a otros sin compartir el juego.
Cuando hablamos del ciclo de 0 a 3 años, los juegos de pareja, son todos los juegos que el niño realiza con el educador. En los más pequeños los juegos de dar y tomar, el cucú tras, o los juegos de regazo son juegos sociales -o de interacción social- .
Posteriormente, desde los tres años, los niños pueden jugar en pareja con otro niño dando palmas siguiendo una cantinela, y también pueden jugar en grupo con varios compañeros.
En los juegos de grupo podemos diferenciar tres niveles de relación: asociativa, competitiva y cooperativa.

II. 3. 4. Juegos según la Actividad que promueve en el niño Juego sensorial: Según la actividad que el juego provoca en el niño podemos diferenciar los siguientes:
Juegos sensoriales: Se denominan juegos sensoriales a los juegos en los que los niños fundamentalmente ejercitan los sentidos.
Los juegos sensoriales se inician desde las primeras semanas de vida y son juegos de ejercicio específicos del periodo sensorio motor -desde los primeros días hasta los dos años- aunque también se prolongan durante toda la etapa de Educación Infantil.
Los juegos sensoriales se pueden dividir a su vez de acuerdo con cada uno de los sentidos en: visuales, auditivos, táctiles, olfativos, y gustativos.
Los juegos motores: Aparecen espontáneamente en los niños desde las primeras semanas repitiendo los movimientos y gestos que inician de forma involuntaria.
Los juegos motores tienen una gran evolución en los dos primeros años de vida y se prolongan durante toda la infancia y la adolescencia. Andar, correr, saltar, arrastrarse, rodar, empujar, o tirar son movimientos que intervienen en los juegos favoritos de los niños porque con ellos ejercitan sus nuevas conquistas y habilidades motrices a la vez que les permiten descargar las tensiones acumuladas.
El juego manipulativo: En los Juegos manipulativos intervienen los movimientos relacionados con la presión de la mano como sujetar, abrochar, apretar, atar, coger, encajar, ensartar, enroscar, golpear, moldear, trazar, vaciar y llenar. Los niños desde los tres o cuatro meses pueden sujetar el sonajero si se lo colocamos entre las manos y progresivamente irá cogiendo todo lo que tiene a su alcance. Enseguida empieza a sujetar las galletas y los trozos de pan y se los lleva a la boca disfrutando de forma especial desde los cinco o seis meses con los juegos de dar y tomar.
Los juegos de imitación: En los juegos de imitación los niños tratan de reproducir los gestos, los sonidos o las acciones que han conocido anteriormente. El niño empieza las primeras imitaciones hacia los siete meses, extendiéndose los juegos de imitación durante toda la infancia. En el juego de los -cinco lobitos- o el de –palmas- palmitas, los niños imitan los gestos y acciones que hace los educadores.
El juego simbólico: El juego simbólico es el juego de ficción, el de –hacer como si- inician los niños desde los dos años aproximadamente. Fundamentalmente consiste en que el niño da un significado nuevo a los objetos –transforma un palo en caballo- a las personas –convierte a su hermana en su hija- o a los acontecimientos –pone una inyección al muñeco y le explica que no debe llorar.
Los juegos verbales: Los juegos verbales favorecen y enriquecen el aprendizaje de la lengua. Se inician desde los pocos meses cuando las educadoras hablan a los bebés y más tarde con la imitación de sonidos por parte del niño. Ejemplos: trabalenguas, veo-veo.
Los juegos de razonamiento lógico: Estos juegos son los que favorecen el conocimiento lógico-matemático.
Ejemplos: los de asociación de características contrarias, por ejemplo, día-noche, lleno-vacío, limpio-sucio.
Juegos de relaciones espaciales: Todos los juegos que requieren la reproducción de escenas - rompecabezas o puzzles- exigen al niño observar y reproducir las relaciones espaciales implicadas entre las piezas.
Juegos de relaciones temporales: También en este caso hay materiales y juegos con este fin; son materiales con secuencias temporales – como las viñetas de los tebeos- para que el niño las ordene adecuadamente según la secuencia temporal.
Juegos de memoria: Hay múltiples juegos que favorecen la capacidad de reconocer y recordar experiencias anteriores. Hay diferentes clases de memoria. Como nuestro interés está centrado en la etapa de Educación Infantil nos interesan especialmente las clases de memoria asociadas a los sentidos.
Juegos de fantasía: Los juegos de fantasía permiten al niño dejar por un tiempo la realidad y sumergirse en un mundo imaginario donde todo es posible de acuerdo con el deseo propio o del grupo.
Se puede dar rienda suelta a la fantasía a través de la expresión oral creando historias y cuentos individuales o colectivos a partir de las sugerencias del educador. Pero sin duda alguna, en el juego espontáneo, el juego simbólico permite al niño representar y transformar la realidad de acuerdo con sus deseos y necesidades.

II. 3. 5. Según el momento en que se encuentra el grupo : Los juegos relacionados con la vida del grupo no son estrictamente necesarios en Educación Infantil aunque pueden utilizarse sin dificultad con los niños del segundo ciclo de la etapa.
La utilización del juego para –animar- la vida de un grupo y facilitar el conocimiento, la confianza y la comunicación entre sus miembros, o bien resolver los conflictos que aparecen en cualquier grupo humano es un recurso relativamente nuevo peno que tiene la ventaja de ser muy divertido y sencillo de plantear.
Juegos de presentación, de conocimiento, de confianza, de cooperación, de resolución de conflictos, de distensión.
















Capitulo III:
JUEGO Y DESARROLLO

Como vimos el juego forma parte de la vida del niño, y a través del mismo el sujeto va desarrollando por ejemplo destrezas motrices, a través de los juegos motores y sensoriales tomo conciencia de su cuerpo, aprende a utilizarlo y a controlarlo, se estimulan y desarrollan los sentidos.
El juego como un factor importante y potenciador del desarrollo tanto físico como psíquico del ser humano, especialmente en su etapa infantil. El desarrollo infantil está directa y plenamente vinculado con el juego, debido a que además de ser una actividad natural y espontánea a la que el niño le dedica todo el tiempo posible, a través de él, el niño desarrolla su personalidad y habilidades sociales, sus capacidades intelectuales y psicomotoras y, en general, le proporciona las experiencias que le enseñan a vivir en sociedad, a conocer sus posibilidades y limitaciones, a crecer y madurar. Cualquier capacidad del niño se desarrolla más eficazmente en el juego que fuera de él.
A través del juego el niño irá descubriendo y conociendo el placer de hacer cosas y estar con otros. Es uno de los medios más importantes que tiene para expresar sus más variados sentimientos, intereses y aficiones (No olvidemos que el juego es uno de los primeros lenguajes del niño, una de sus formas de expresión más natural). Está vinculado a la creatividad, la solución de problemas, al desarrollo del lenguaje o de papeles sociales; es decir, con numerosos fenómenos cognoscitivos y sociales. Tiene, entre otras, una clara función educativa, en cuanto que ayuda al niño a desarrollar sus capacidades motoras, mentales, sociales, afectivas y emocionales; además de estimular su interés y su espíritu de observación y exploración para conocer lo que le rodea. El juego se convierte en un proceso de descubrimiento de la realidad exterior a través del cual el niño va formando y reestructurando progresivamente sus conceptos sobre el mundo. Además le ayuda a descubrirse a sí mismo, a conocerse y formar su personalidad.



El juego respeta la individualidad de cada niño y esta vinculado a los distintos aspectos del desarrollo, “recordemos que el grado de desarrollo adquirido no esta determinado exclusivamente por la edad cronológica, ya que es diferente en los niños de la misma edad, lo que explica por qué algunos chicos se anticipan en el dominio de ciertas habilidades y pueden demorarse en la adquisición de otras” (13).
Ayuda al pequeño en su desarrollo en las dimensiones afectiva, motriz, cognitiva y social.

III 1. Desarrollo afectivo y social:
En la medida en que los juegos y los juguetes favorecen la comunicación y el intercambio, ayudan al niño a relacionarse con los otros, a comunicarse con ellos y les prepara para su integración social.
En los primeros años el niño y la niña juegan solos, mantienen una actividad bastante individual; más adelante la actividad de los niños se realiza en paralelo, les gusta estar con otros niños, pero unos al lado del otros. Es el primer nivel de forma colectiva de participación o de actividad asociativa, donde no hay una verdadera división de roles u organización en las relaciones sociales en cuestión; cada jugador actúa un poco como quiere, sin subordinar sus intereses o sus acciones a los del grupo. Más tarde tiene lugar la actividad competitiva, en la que el jugador se divierte en interacción con uno o varios compañeros. La actividad lúdica es generalmente similar para todos, o al menos interrelacionada, y centrada en un mismo objeto o un mismo resultado. Y puede aparecer bien una rivalidad lúdica irreconciliable o, por el contrario y en un nivel superior, el respeto por una regla común dentro de un buen entendimiento recíproco. En último lugar se da la actividad cooperativa en la que el jugador se divierte con un grupo organizado, que tiene un objetivo colectivo predeterminado. El éxito de esta forma de participación necesita una división de la acción y una distribución de los roles necesarios entre los miembros del grupo; la organización de la acción supone un entendimiento recíproco y una unión de esfuerzos por parte de cada uno de los participantes. Existen también ciertas situaciones de juego que permiten a la vez formas de participación individuales o colectivas y formas de participación unas veces individuales y otras veces colectivas; las características de los objetos o el interés y la motivación de los jugadores pueden hacer variar el tipo de comportamiento social implicado.
El pequeño puede superar su egocentrismo y comprender el punto de vista de los demás. “las investigaciones sugieren que el juego está relacionado con el aumento de la cooperatividad, la empatía y el autocontrol, reduciendo la agresividad y sobre todo, obteniendo un mejor desarrollo social y emocional”.
Con el juego simbólico van adquiriendo más importancia los juegos de tipo colectivo, favoreciéndose las interacciones sociales. En estos juegos el niño aprende a representar los papeles sociales; el intercambio entre ellos favorece este aprendizaje, ya que se imitan y corrigen unos a otros.
Juegos simbólicos- Procesos de comunicación y cooperación con los demás.- Conocimiento del mundo del adulto.- Preparación para la vida laboral. - Estimulación del desarrollo moral
Juegos cooperativos- Favorecen la comunicación, la unión y la confianza en sí mismos.- Potencia el desarrollo de las conductas prosociales.- Disminuye las conductas agresivas y pasivas.- Facilita la aceptación interracial (14).

III. 2 .Desarrollo cognitivo
En relación con la dimensión cognitiva, se constata que la acción sobre los juguetes permite conocerlos e ir adquiriendo las estructuras cognitivas básicas.
A través del juego simbólico se pone en funcionamiento la capacidad de representación y se desarrolla el pensamiento.
En el juego se crean multitud de situaciones que suponen verdaderos conflictos cognitivos. Contribuye a la formación del lenguaje, favorece la comunicación, “el juego favorece el desarrollo del lenguaje y la comunicación, lo que favorece que el niño en esta etapa , ante una situación de juego, pueda hacer uso de la comunicación y el dialogo ante situaciones “conflictivas” que se puedan presentar” (15).
Se desarrolla el rendimiento en la comunicación y el lenguaje, y el pensamiento abstracto.
Se estimula la atención, la memoria, la imaginación, la creatividad, discriminación entre la fantasía y la realidad, y el pensamiento científico y matemático.
A través del juego el niño también desarrolla sus facultades de análisis, es capaz de sintetizar y acceder a la lógica la cual le permitirá desarrollar competencias que le serán útiles para el aprendizaje escolar (observación, creatividad, perseverancia), la clasificación de objetos de izquierda a derecha o de imágenes para reconstruir una acción facilitan la preparación de la combinación de letras y de palabras para formar una idea. Los juegos que permiten cuantificar, ordenar y los que son de paridad son preparatorios para las matemáticas y ayudan a los niños a descubrir las operaciones.

III. 3 .Desarrollo motor:
El desarrollo motor del niño/a es determinante para su evolución general. La actividad psicomotriz proporciona al niño sensaciones corporales agradables, además de contribuir al proceso de maduración, separación e independización motriz. Mediante esta actividad va conociendo su esquema corporal, desarrollando e integrando aspectos neuromusculares como la coordinación y el equilibrio, desarrollando sus capacidades sensoriales, y adquiriendo destreza y agilidad.
Determinados juegos y juguetes son un importante soporte para el desarrollo armónico de las funciones psicomotrices, tanto de la motricidad global o movimiento del conjunto del cuerpo, como de la motricidad fina: precisión prensora y habilidad manual
El juego ayuda en la Coordinación motriz, - Equilibrio.- Fuerza.- Manipulación de objetos.- Dominio de los sentidos.- Discriminación sensorial.- Coordinación visomotora.- Capacidad de imitación
“El niño a través del juego irá adquiriendo nuevos movimientos o perfeccionando los que ya sabe ejecutar. Se desarrolla así:
- La motricidad gruesa: Que supone la adquisición y coordinación de todos los movimientos del cuerpo (arrastre, gateo, caminar, correr, pedalear, trepar).
- La motricidad fina: Son los movimientos que requieren más precisión, concentración y habilidad manual. Ayudan en esto los juegos de encaje y superposición, las construcciones y puzzles.” (16).

En síntesis el juego ayuda al niño a conseguir un desarrollo integral, adaptando sus conductas para una integración social. ...es una actividad imprescindible para el niño. El juego es necesario para el desarrollo intelectual, emocional y social.
En conclusión el juego de forma directa o indirecta logra potenciar las zonas de desarrollo humano, desde lo cognitivo, cognoscitivo y operaciones mentales; desde la creación de normas sociales e institucionales; desde la creación de nuevos objetos y productos de la literatura y el arte a través del sentido y del "sin sentido" y desde la relación del desarrollo emocional y afectivo que produce el juego con la inteligencia.
III. 4. Beneficios del juego:
Como se nombro anteriormente el juego ayuda al desarrollo tanto, afectivo, motor, cognoscitivo y social del niño.
A continuación se nombrara algunos de los innumerables beneficios que encontramos en el juego.
1. sastiface las necesidades básicas del ejercicio físico.
2. es una vía excelente para expresar y realizar sus deseos.
3. es un canal de expresión y descarga de sentimientos positivos y negativos, ayudando a su equilibrio emocional.
4. el juego ayuda a los participantes a lograr una confianza en si mismo y en sus capacidades, en interacciones sociales conseguir empatía con otros.
5. con los juegos de imitación están ensayando y ejercitándose para la vida de adulto.
6. es un disparador de la capacidad expresiva.
7. revitaliza y promueve la imaginación.
8. devela la conducta real. “ el juego es un medio óptimo para develar diferencias y trabajar con estas dificultades” (17).
Capitulo IV
EL ROL DEL ADULTO EN EL JUEGO.

IV. 1. El papel de las familias
No debemos olvidar que la familia es el primer contexto natural del juego y que tiene para el niño un valor extraordinario e insustituible.
En los juegos y tiempo de ocio de nuestros niños y jóvenes esta tiene un papel fundamental : facilitar las condiciones necesarias para que el juego se desarrolle de forma natural y segura.
Para ello la familia debe garantizar:
* Espacios: Procurar que los espacios donde se desarrolle el juego sean los adecuados para el disfrute del mismo en su totalidad y para que pueda jugar con otros compañeros o miembros de la familia.
* Tiempo: Ayudar y enseñar a niños y jóvenes a administrar y regular el tiempo que dedican a jugar con los videojuegos y entender cuales son sus necesidades.
* Compañeros: Como en cualquier otro juego, es más divertido jugar con otro. Amigos y amigas con los que reírse, con los que relacionarse y, también, con los que enfadarse y discutir, para aprender a llegar a acuerdos.
* Videojuegos: Participar de forma activa en la selección de los videojuegos a utilizar en casa. Para ello debemos asegurar una selección en la que tengamos en cuenta sus gustos o intereses, sus necesidades, la adecuación a la edad, los contenidos. La variedad es un valor, como adultos, debemos respetar lo que ellos piden pero no por ellos debemos dejar de ofrecerles lo que nos parezca más adecuado. Es preciso tener en cuenta que no todos los videojuegos que hay a disposición de los niños y jóvenes son adecuados para menores.
Como adultos no siempre se puede supervisar directamente su acceso, sobretodo en el caso de adolescentes, por lo que conlleva cierta dosis de riesgo, un riesgo que debemos considerar y aceptar, porque es fundamental para que el niño y el adolescente aprendan a superar las dificultades y a identificar las situaciones en las que es preciso estar alerta.

Tampoco debemos olvidar que el abuso de los videojuegos por parte de niños y jóvenes responde a una ausencia o de un adecuado clima de vida familiar. Muchas veces los videojuegos son utilizados por los niños y sobretodo por los adolescentes para llenar ese vacío.
Poner al alcance de niños y jóvenes este nuevo recurso también conlleva enseñarles como han de utilizarlo, cuanto, cuando, y donde.Sólo así, podrán ser un magnífico recurso para jugar y aprender de forma segura.
“El adulto no sólo debe ofrecer algunos momentos y condiciones ambientales para el juego del niño, sino que debe participar interactuando efectivamente con él. El juego, además de propiciar el acercamiento del niño con el adulto, es un medio que le permite expresar sus sentimientos, intereses e ideas, a la vez que le facilita la adquisición de habilidades que favorecen su desarrollo físico e intelectual y mejora sus relaciones afectivas y sociales con las personas que lo rodean.
Por lo anterior, es preciso que los adultos no cometamos el error de impedir o limitar el juego. Por el contrario, es necesario propiciar la investigación, es decir, crear actividades en las que el niño busque las posibilidades de uso o acción que tiene cada objeto, situación o acontecimiento, previendo condiciones de seguridad para no obstaculizar sus actividades.
Existe una etapa en el desarrollo del niño en que requiere jugar con otros pequeños de su misma edad. Es importante permitir el contacto que el niño necesita, ya que de esta forma aprende a compartir juegos colectivos favoreciendo así la socialización y al mismo tiempo contribuyendo al desarrollo moral. El niño tiene que aprender a respetar las ideas, pertenencias y costumbres de otras personas. Es necesario estar conscientes de los riesgos a los que están expuestos los niños al jugar, pero debe evitarse decirles “no corras”, “no toques el agua porque te enfermas”, «te vas a ensuciar», «no te arrastres», etcétera. Con estas actitudes, el juego y las experiencias del niño se ven limitadas por el temor infundado que expresamos los mayores a que sufra un accidente, contraiga una enfermedad o se ensucie. También se tiende a asustar al pequeño creyendo que de esta manera va a tener mayor precaución, pero lo único que se logra es crearle inseguridad, lo que va a repercutir de manera negativa en él, cuando lo que debe buscarse es fomentar el desarrollo de la autonomía y seguridad que todo ser humano necesita. Una actitud flexible implica que en algunas ocasiones también se fijen límites razonables. Es recomendable que, de acuerdo con la edad del niño se le explique esta situación, a la vez que se le ofrecen alternativas de acción a la prohibición que se está dando, por ejemplo: cuando un niño desea jugar en el patio y está lloviendo fuertemente, probablemente al no permitírselo proteste, porque para él, mojarse no significa nada grave; ante esto, es conveniente que se le explique por qué no puede salir y se le sugieran distintos juegos o distracciones que pueda realizar bajo el techo, facilitando de esta manera que el niño reaccione positivamente. Es importante poner especial cuidado en la influencia que tienen los medios masivos de comunicación en el juego del niño, ya que es común observar infantes que durante sus juegos, imitan a personajes ficticios, que ven en la televisión, el cine, los cuentos, etcétera, realizando acciones que pueden poner en peligro su vida; para evitar esto, se requiere que el adulto oriente su juego, invitándolo a reflexionar sobre los riesgos que se corren al imitar a dichos personajes. También es necesario mencionar que el niño representa en sus juegos roles que a veces se consideran no acordes con su sexo o edad (por ejemplo que una niña juegue fútbol o un niño juegue con muñecas), es importante no evitar dichos juegos, más bien debe permitírsele expresarse y probar
Libremente”. (18).

VI. 2. El papel del docente
Como se ha desarrollado a lo largo del trabajo, se destaca que el hecho de que los niños jueguen es sumamente beneficioso y necesario porque promueve su desarrollo facilitándoles la adquisición de determinadas destrezas y aprendizajes que se darán no solo en el seno familiar guiado por los adultos sino también en el ámbito escolar.
Es evidente entonces que los educadores de hoy debemos ser investigadores del entorno educativo y establecer cuáles son las necesidades de los alumnos, a fin de planificar las actividades educativas en pro de satisfacer esas necesidades y colaborar con el desarrollo del individuo del futuro; ofreciéndole herramientas que promuevan su aprendizaje, pero que también desarrolle sus capacidades de socialización, de motricidad, en fin, de todo aquello que lo va a ayudar a convertirse en un ser integral. Todo lo citado anteriormente demuestra que la escuela es el ámbito ideal para tener la oportunidad de jugar, ya que el juego no es sólo un pasatiempo, y se debe aprovechar todo el potencial de educar a través de lo lúdico. También es sano considerar que los niños son verdaderos especialistas en juego y en modificar las conductas y actitudes por este medio.

IV. 3. Estrategias para potenciar el juego por el educador
A continuación se nombraran diferentes estrategias que puede utilizar el educador para fomentar el juego de los niños:
1. seleccionar y mantener en buenas condiciones los materiales que faciliten y enriquezcan el juego.
2. transmitir a los niños las normas básicas del juego.
3. presenciar el juego de los niños.
4. enseñar los juegos tradicionales.
5. enriquecer los juegos de los niños. Si bien el educador puede permanecer junto a los niños mientras juegan, sin necesidad de interferir en sus juegos, una observación atenta de los mismos le puede indicar el interés de su participación para enriquecerlo.
6. ayudar a resolver los conflictos que surgen durante el juego. Es decir, se trata de enseñar también a los pequeños a resolver los conflictos, enseñándoles a llegar a acuerdos.
7. promover la igualdad. El juego es , además, un medio extraordinario para la identidad personal.
8. fomentar en la s familias de los niños el interés por el juego.
9. observar el juego de los niños. Mediante la observación del juego, el educador puede seguir la evolución del niño, sus nuevas adquisiciones, las relaciones con sus compañeros, con los adultos, con su comportamiento.






V. Conclusión:
Desde hace ya algún tiempo el juego ha dejado de ser considerado una actividad banal y poco seria. Hoy en día, el juego no sólo está aceptado, sino que se le considera uno de los principales elementos educativos y formadores de nuestra personalidad.
La valoración del juego por parte de los profesionales de la educación es un hecho generalizado y son cada vez más los trabajos teóricos que destacan las distintas posibilidades que el juego ofrece como medio de aprendizaje, de transmisión de valores, de relación social, de integración, etc.
El preguntarnos por qué el niño juega equivaldría a preguntarnos por qué el niño es niño. El niño es un ser que juega y todo lo que le rodea forma parte del juego, es una actividad propia del niño, constitutiva de su personalidad.
Por medio de este trabajo conocimos conceptos, teorías, que tratan de definir y explicar la importancia del juego en el desarrollo del niño pero, todas las explicaciones de por qué juega y para qué, tienen el supuesto previo de que el juego se ejercita por algún motivo, por otro móvil. Pero ninguna contestación es definitiva (ninguna nos responde exactamente a nuestro parecer), por eso pienso que hay “algo” superior en el juego que hace insuficiente estas respuestas, es la esencia y a la vez la especie del juego la que lo hace atractivo.
Así arribo a la conclusión de que el juego es:
Voluntario, libre.
Divertido, agradable, alegre, satisfactorio.
Espontáneo, instintivo, irracional.
Gratuito, improductivo, intranscendente.
Incierto, fluctuante, aventurero.
Ambivalente, oscilatorio.
Comprometido, intencionado, consciente.
Estético, creativo.
Fantasioso, simbólico, ficticio.
Serio, necesario, solemne.
Reglado, normatizado.

Por todas estas razones y muchas más, creo conveniente la utilización del juego para la enseñanza Y es tanta la importancia que tiene, que no solamente e un medio para el tratamiento de los contenidos escolares sino para el desarrollo del niño.
El juego adquiere gran importancia en el tratamiento de los temas transversales, por los valores que a través de él se trasmiten: cooperación, respeto, solidaridad, esfuerzo, etc.
Podría resumir todo este punto afirmando que el juego es hoy en día una herramienta fundamental, que tiene un valor educativo y formativo más que demostrado y que la manera más significativa de aprender y crecer es
“APRENDER JUGANDO”.
El niño que crezca en una ambiente carente de juego, si vera afectado su desarrollo tanto afectivo, cognitivo, afectivo y social.
















BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA

J.R. Moyles, 1999, “El juego en la educación infantil y primaria”, Ediciones Morata, Madrid, 1999.
Marta Glanzer, 2000, “El juego en la niñez”, Editorial Aique, Capital federal, 2000.
María A. G. de Granato y otros, 1992, “El juego en el proceso de aprendizaje”, Editorial Humanitas, Buenos Aires, 1992.
Vygotski, L., 1991, “La Formación social de la mente”, Editorial Brasileira, Sao Paulo, 1991.
Blanco Sierra, Javier, 1992, “El juego infantil”, Editorial Juan XXIII, Orense, 1992.
Garaigardobil, M., 1990, “Juego y desarrollo infantil”, Editorial Seco Olea, Madrid, 1990
Ortega, R., 1990, “El juego infantil y la construcción social del conocimiento, Edición Alfar, Sevilla, 1992.















NOTAS
(1). Das Kinderspiel, 1985, “El juego en los niños”, München, 1965.
(2). “Juego, pensamiento y lenguaje”, 1986.
(3). Autor Varios, “A educación por el juego”, Editorial Alianza, Madrid.
(4). Homo Ludens, Título original.
(5). Bühler. K. 1924, “El desarrollo mental del niño”, traducido al alemán.
(6). Fundamentos de la Psicología.
(7). Psicología del sujeto, Título original de la 1º edición, 1978.
(8). J.R. Moyles, 1999, “El juego en la educación infantil y primaria”, Ediciones Morata, Madrid, 1999, pág. 24.
(9). Idem cita anterior, pág. 192.
(10). Marta Glanzer, 2000, “El juego en la niñez”, Editorial Aique, Capital federal, 2000, pág. 43.
(11). Idem cita anterior, pág. 44.
(12). María A. G. de Granato y otros, 1992, “El juego en el proceso de aprendizaje”, Editorial Humanitas, Buenos Aires, 1992, pág. 17.
(13). Idem cita anterior, pág. 44.
(14). Cita de Internet. “www. Dolphinassistanse.org”•
(15). Cita de Internet “www.csi-csif.es”.
(16). Cita de Internet “www.hacerfamilia.net”.
(17). María A. G. de Granato y otros, 1992, “El juego en el proceso de aprendizaje”, Editorial Humanitas, Buenos Aires, 1992, pág. 22.
(18). Cita de Internet www.orbitalkids.com.