Historia de Los Prisioneros parte 1


La historia de Los Prisioneros comienza en 1979 cuando Jorge González (bajo) líder, compositor y vocalista , Claudio Narea (guitarra eléctrica) y Miguel Tapia (batería), se conocen cuando entran a estudiar en el Liceo 6 de San Miguel (actual Liceo Andrés Bello), en Santiago de Chile. Se sentaban juntos en la sala de clases y lo primero de lo que ellos empezaron a hablar fue justamente de temas musicales, de bandas que les gustaban como The Beatles, Kiss, Bee Gees. Comenzaron a intercambiar cassettes, a reírse de las mismas cosas y rápidamente se hicieron buenos amigos. Con el tiempo, la amistad y gran interés por la música, desarrollarán conceptos musicales personales y comunes.
Jorge y Claudio más los hermanos Beltrán, Rodrigo (el de "¿Quién mató a Marilyn?" y Álvaro se hacían llamar "Los Pseudopillos". En un comienzo, ninguno de ellos sabía tocar instrumentos musicales y sólo se divertían creando letras simples e irónicas y hacíendo ruido con objetos domésticos; de ahí saldrían rarezas como "El extremista" (tema en el que cantaban, hablaban y únicamente golpeaban una maleta dándole el ritmo). Juntos fueron aprendiendo a tocar instrumentos de verdad, y con el tiempo, Jorge iría escribiendo sus primeras canciones en las que ya se percibía la crítica social. Posteriormente hubo un primer proyecto musical, relativamente duradero, que se llamó "Los Vinchukas", cuyo nombre fue sugerido por Claudio cuando el grupo sólo era un dúo entre Jorge y Miguel, y al que posteriormente él se uniría.10
En 1981 un programa de Radio Concierto anunciaba la emisión de un especial sobre el grupo punk inglés "The Clash" de su último álbum Sandinista!, el cual es escuchado con mucha atención por estos cinco jóvenes.11
Inspirados por el ritmo de esta banda británica, empiezan a escuchar música de varias agrupaciones para tratar de definir un estilo propio: The Cure, The Stranglers, UB-40, Depeche Mode.
El 14 de mayo de 1982 y tras varios meses de ensayo, llegaría lo que se veía venir: La primera presentación en su colegio ante una ruidosa tribuna estudiantil. Los Vinchukas debutaron con cuatro integrantes: González, Narea, Tapia y Álvaro Beltrán. Nerviosos, desafinados cantaron temas escritos por González “¿Cuánto vale el show?”, una versión en español de una canción The Clash "Should I Stay or Should I Go", “Orgullo” y finalmente "King Kong el mono" (compuesto por Narea). Luego volvieron al escenario y cantaron "Clash City Rockers" y "Lover's Rock", ambas de The Clash. Con la radio de Rodrigo Beltrán pudieron grabar la presentación y hasta hoy en día se encuentra.12 Posteriormente el 1 y 2 de octubre de ese año se presentaron en el Liceo 1 de niñas teloneando a artistas famosos de la época: Óscar Andrade y Sebastián. La presentadora los presentó así:
Y ahora un grupo de jóvenes que se caracterizan por tener un estilo muy personal, ellos posiblemente ocupen luego el lugar que hoy ocupa nuestro conjunto estable..., dejo con ustedes a Los Vinchukas.13
Todo eso hasta que el 1 de julio de 1983, para una presentación en vivo en el Festival de la Voz del Colegio Miguel León Prado, los chicos adoptaron un nombre más bien particular, pero que sería el definitivo: "Los Prisioneros". Aquel nombre daba para muchas interpretaciones, sobre todo por la represión y el duro gobierno de época, pero ellos han señalado frente a eso que su intención original era ponerse un nombre que "llamara la atención", a pesar de estar concientes que lo que el país vivía.
Yo salía a pegar afiches, y algunas veces los pacos me preguntaban por qué ese nombre. “Es que se sienten prisioneros de la música, de sus problemas”, les decía yo cualquier cosa. Pero nunca me llevaron detenido ni nada.
Carlos Fonseca14
A principios de 1984 el grupo realizó algunas presentaciones en círculos universitarios comenzando por la facultad de filosofía de la Universidad de Chile, gracias a la gestión Cristián Galaz, quien más tarde dirigió los video-clips de las canciones: "Sexo", "Maldito sudaca", "We are sudamerican rockers" y "Tren al Sur". Estas primeras etapas en los círculos universitarios e intelectuales se caracteriza por un público conformado, en su mayoría por gente acomodada de clase media-alta, clase a la que paradójicamente criticaban una y otra vez en sus canciones.
Es por esto que muchas veces no querían ser escuchados, actitud a la que González respondía con indignación:
¡Muévanse mierdas!… ayer fue Travolta, hoy es Michael Jackson… ¿quién será mañana?… caen rendidos hasta delante de Charly García… ¿no es cómo mucho?, ¡váyanse a la cresta!15
Narea recuerda aquella la presentación que tuvieron el '84 en el anfiteatro de San Miguel ante un público todavía hippie que aún escuchaban bandas de rock de los años 1970:
Todo el público estaba pifiando… algunos aplaudían, otros pifiaban, estaba la cagá. Y Jorge provocándolos, y de repente me dice “date vuelta”… lo que pasa es que la historia de Los Prisioneros es brillante, porque de repente pasaban cosas bacanes como ésta, y otras que eran más pencas, hay de todo. Entonces Jorge me decía “date vuelta” y quedábamos de espalda al público mirando al Miguel, sin pescar. Yo no puedo negar la genialidad de Jorge. (...) Yo creo que ahí se empezó a cachar que se venía algo potente. Todavía no teníamos un disco y ya estábamos causando polémica en todos lados… es que la personalidad de Jorge es así, él provoca.16
En 1982 ya habían salido del colegio Jorge entró a la Universidad de Chile a estudiar licenciatura en música en el año 1983 donde conoció a Carlos Fonseca congeniando al instante.
Me hice amigo de él al tiro porque era el único al que le gustaba la música rock y además me caía súper simpático, porque era ácido en la clase con los profesores.
Carlos Fonseca15
Fonseca para ese entonces tenía un programa radial y además escribía artículos en una revistales propone que hagan de esto una carrera, una forma de vivir: Les consigue instrumentos, contactos, tocatas, movidas. Más tarde se convierte en el mánager de la banda.