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Historias Reales De Terror 2

Historias Reales De Terror 2

Un Extraño Viaje

Historias Reales De Terror 2

Por mi profesión la carretera es mi vida, había oído muchas veces historias que contaban compañeros míos en la que la mayoría de las veces le sucedían a otros camaradas, eran sucesos extraños donde muchas veces la protagonista era una mujer que habían recogido haciendo auto-stop y ella avisaba casi siempre de un tramo o una curva peligrosa y esta desaparecía una vez pasado el peligro. Nunca creí en estas leyendas e incluso muchas veces me hacían reír pero la vida a veces te sorprende.

Aquel mes de noviembre del 2003 recuerdo que fue muy frío, la nieve aparecía en cotas muy bajas en toda la península los partes meteorológicos anunciaban para aquella misma madrugada una intensa nevada. Eran las diez de la noche y me encontraba a 800 kms de mi casa tenía dos opciones o partía enseguida con el riesgo de ser multado por no haber parado las horas obligatorias o me quedaba en aquella ciudad unas horas más descansando con la posibilidad de que la carretera mas tarde estuviera cortada a causa de la nieve. Sin pensarlo dos veces decidí la primera opción y tomé rumbo a mi ciudad.

La noche estaba cerrada una intensa lluvia acompañada de truenos dificultaba el camino de aquella carretera, llevaba ya mas de tres horas de viaje y la lluvia dejó de ser tan intensa y los carteles me anunciaban que me encontraba tan solo a unos 300 kms de mi destino, me relajé y unos minutos después un sueño me invadió intenté por todos los medios espabilarme cantando a la vez que la radio. Una señal anunciaba una curva peligrosa a la derecha levanté el pié del acelerador y mengüé la velocidad al entrar en aquella curva, y en ese preciso momento pude ver en el arcén una pareja joven que me miraba de forma extraña. Sobresaltado frené y pasé despacio a su altura, los pude ver perfectamente ella era rubia y el alto y moreno. Lo que más me sorprendió, aparte de su presencia en aquel lugar y sin un vehículo cerca, eran sus vestimentas; impropias para aquellas bajas temperaturas, ya que vestían ropas de verano.

Me detuve y miré por el espejo retrovisor, pero no los vi me bajé del camión y miré hacia el lugar y allí ya no había nadie, regresé al camión y seguí con mi marcha.Aquello pasó y no se lo conté a nadie, una semana más tarde, por motivos de trabajo, pase por el mismo lugar pero esta vez de día, la curiosidad me hizo bajar del camión intentando buscar un sentido a aquella aparición en aquella apartada carretera pero lo único que hallé en el mismo sitio donde los vi fue una gran cruz de flores secas que portaba las fotografías de los dos jóvenes que se habían matado en un accidente de moto en aquella curva en el mes de agosto.



Espiritus Enamorados

cuentos

Todo empieza en el centro antiguo de Bogotá, Colombia, en una antigua casa. Empezamos a notar la presencia de un espíritu en casa. Caminaba, abría y cerraba puertas, todo esto no nos daba miedo pero nos molestaba muchísimo.
Tiempo después este espíritu nos tocaba y sentíamos su presencia cada vez más. Un día, una persona que practicaba ouija se quedó en mi casa y en la noche se desdobló y pudo presenciar que el espíritu que habita en mi casa pertenece a un doctor el cual la rechazó. Este espíritu no es malo pero poco a poco se empezó a enamorar de mi mamá y todas las noches la tocaba, la movía, la acariciaba y le respiraba en el oído. No sólo eso, a mi papá se le sentaba encima, lo empujaba y le cerraba las puertas. Esto si nos empezó a dar miedo y como si fuera poco también desaparecían cosas.

Tiempo después mi mamá quiso enfrentarse a él y cuando sintió su presencia ella le preguntó que quería, que ella lo podía ayudar, esta pregunta hizo que el espíritu no le molestara más aunque siempre sentimos la presencia del fantasma del doctor por la casa. Ahora notamos que lo único que quiere es cuidar de nosotros y nuestro hogar.



El Colgado

terror

Llámenme loco si quieren pero lo que estoy dispuesto a contar es algo que por lo menos a mi me hizo desear no haber nacido.

Todo empezó en una noche oscura, con el cielo totalmente despejado. Estaba apunto de apagar la luz y dormirme cuando vi que las cosas que había colgado del techo de mi cuarto, unas estrellas fluorescentes que colgaban de un hilo, empezaron a moverse en circulo dando vueltas sobre si mismas, como si el hilo del cual colgaban estuviese enredado. Me sorprendió bastante, ya que no había nada de viento, a pesar de todo no le di importancia.
Justo al día siguiente noté que la pared de mi habitación tenía una enorme rajadura en la pared del fondo, mi abuela que también pasó por allí se estremeció al ver la enorme grieta.
- Tarde o temprano esa pared tenía que aflojar y se partirá de nuevo. Dijo mi abuela. Yo le pregunté el por qué de la grieta y me comentó que la taparon cuando compraron la casa y que antiguamente la casa había servido de escondite para los revolucionarios de la época y que justo en mi cuarto, una persona había sido colgada de una de las vigas de madera. En mi propia habitación había sido asesinado alguien de una forma brutal.
Ese día intenté no dar importancia a lo que me contó mi abuela pero al llegar la noche todo fue diferente, la lluvia se hizo notar acompañada de rayos y truenos que iluminaban mi habitación. Para poder tranquilizarme me concentré en mirar las estrellas que yo mismo había colgado y me di cuenta que sólo una de las estrellas se movía, igual que la noche anterior, pero esta vez solo se movía esa. Lo primero que pensé fue que podría ser por una corriente de aire pero luego me dije que era estúpido, con el número de estrellas que tenía colgadas del techo, una corriente de aire haría que todas las estrellas se movieran.
Intenté tranquilizarme pero la lluvia y los truenos no paraban, al caer otro rayo se volvió a iluminar toda la habitación pero esta vez pude ver claramente como de la estrella que se movía emanaba una silueta de persona colgando del techo.
Desde aquel día la estrella se mueve todas las noches de tormenta.



Venganza Telefonica

de terror

Un día como cualquier otro, mis tíos salieron de compras, me quedé solo en casa.
Me puse a ver la televisión, cuando de repente escucho que suben las escaleras, escuché que sonaron pisadas sobre tres peldaños, no podía ser, lo tenía todo cerrado, me morí del miedo, fue una experiencia tremenda, no me atreví a moverme y me quedé en silencio, mirando un punto fijo, para pasar el miedo me imaginaba cosas chistosas, pero no se me pasaba, el miedo era increíble, después de más o menos unos 30 minutos, se me empezó a quitar un poco el terror que tenía dentro de todo mi cuerpo.
Después de que se me quitara un poco el miedo, seguí viendo la televisión, pero seguía con la curiosidad de lo que había escuchado en las escaleras, después pensé que a lo mejor era un ladrón que había entrado, y que después subió las escaleras sin hacer ruido, yo había dejado la puerta cerrada, pero sin pestillo, ese fue mi error.
Seguía viendo la TV, pero estaba atento a todo lo que ocurría a mi alrededor, se escuchó la sirena de una ambulancia, mi corazón latió increíblemente rápido, después de un rato sonó el teléfono, fui a contestar:
- ¿Aló?, dijo una voz.
- Hola, ¿con quien hablo?. Le dije yo.
La voz no contestó durante unos segundos y seguidamente respondió:
- ¡¡Estoy en tu casa por culpa de tus tíos!!, seguidamente se cortó la comunicación. No supe como reaccionar, pero el miedo me invadió por completo.
Al cabo de unos momentos volvieron a llamar, tomé el teléfono muy
asustado, eran mis tíos, me dijeron que iban a llegar tarde porque habían tenido un pequeño problema de última hora, pero a mi me sentó mal y les dije que se apuraran.
Llegaron a las 12:00 de la noche, llorando:
- ¿Por qué llegáis tan tarde?, su contestación me dejó helado.
- Cuando nos dirigíamos a casa atropellamos a una persona sin querer, reaccionamos lo más rápidamente posible y la llevamos al hospital, pero lamentablemente no lo pudo superar y murió.
Seguidamente les comenté lo que ocurrió cuando estaba solo en la casa, el ruido en los escalones, la misteriosa llamada telefónica, todo lo que ocurrió en su ausencia. Extrañados todos subimos al segundo piso y encima de la carta encontramos una carta que decía:
“No debieron atropellarme, se arrepentirán”.
Después de todo lo ocurrido, mis tíos vendieron la casa y nos fuimos a otra, ya en la nueva vivienda y después de varios meses sin olvidar, salimos todos juntos de compras, de vuelta a casa llegamos sin ninguna novedad y tranquilos. Nada más entrar en casa, sonó el teléfono, mi tío contestó y después de una corta conversación cortó. Mi tío nos contó lo que le habían dicho:

“ Los días, las semanas, y los meses pueden pasar, pero han pasado exactamente 240 días contados y todavía no olvido lo ocurrido. Mi tío quedó paralizado y dijo:
- ¿Cuando acabará todo esto?...

En ese momento, intuitivamente miré el calendario y le reste los 240 días, me di cuenta de que el día del atropello era justo Martes 13, no lo podía creer.
Desde esa segunda llamada ninguno de nosotros hemos olvidado lo sucedido, aunque no estoy involucrado en el accidente, se que todos los días el espíritu de aquel hombre atropellado vaga por nuestra casa y llama por teléfono amenazando de muerte a mis tíos, sabemos que en cualquier momento inesperado los matará.

La verdad es que nunca me había pasado algo así...pero esto me da una valiosa lección, cuando cresca tengo que tener cuidado al manejar, y ustedes también, conduzcan con cuidado.
Ojalá que esto no le pase a nadie en el mundo, porque los penarán el resto de su vida, pero hay que tener mucho cuidado con los fantasmas porque se dice que son espíritus buenos, pero si haces algo malo pueden llegar a hacer cualquier cosa que uno nunca se imagina....



Jugando Con Un Fantasma

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Esto que les voy a narrar me sucedió hace ya varios años. Acá en México no tenemos Halloween, la tradición es ir al panteón por la noche y llevar comida, bebida, luces y hasta música a los muertos. La noche del 1 de Noviembre de 1995 yo tenía la edad de 13 años, acompañé a mi madre a llevar una ofrenda a mi abuelo y a quedarnos en el cementerio un rato. La noche era tranquila, las tumbas estaban llenas de veladoras y brillaban con la luna. Mi mamá se quedó dormida, sobre la tumba del Abuelo. A mi, al contrario, el sueño no me llegaba, me daba miedo pensar en dormir en una tumba. Me quedé sentado enfrente de mi mamá, pero al cabo de unos momentos empecé a sentir sueño, me sentía cansado, cuando de pronto alguien me puso la mano en el hombro, me asusté y al dar la vuelta vi que frente a mi había un niño, un poco más chico, tendría unos nueve años. Nos miramos fijamente y me preguntó por mi nombre, seguidamente se presentó él:

- Me llamo Alejandrito Chávez.

El niño era tierno y amigable y traía consigo una bolsa de canicas y me invitó a jugar con ellas. Nos dirigimos hacia una lámpara, cerca de donde estaba mi mamá.

Mientras jugábamos a las canicas me dijo:

- Tu mamá te ama mucho, tienes suerte, yo en cambio extraño a la mía.
- ¿Con quién has venido al panteón?, le pregunté yo.
- He venido con mis abuelos.

Todo siguió normal y seguimos jugando, yo en ese momento no di ninguna importancia al asunto.

Pasaron unas horas quizás, cuando uno es pequeño pierde la noción del tiempo, pero el caso es que finalmente el sueño empezó a ganar su batalla, le dije que estaba muy cansado y que tenía que dormir, así lo hice me fui junto a mi mamá quedándome dormido casi al instante.

Al día siguiente el sol nos despertó, mi mamá y yo nos levantamos:

- Vamos, recoge los platos y las demás cosas. Dijo mi mamá.

Mi sorpresa llegó cuando puse los platos en la tumba de enfrente, en la lápida envejecida había una inscripción:
“Aquí yace mi querido hijo Alejandro Chávez”. También indicaba el día de nacimiento y el de su muerte, tenía nueve años exactamente, la verdad no sabía si era una rebuscada coincidencia, así que le pregunté a mi mamá, aunque ella no supo que decirme. De pronto llegó una Sra. Joven, se dirigió a la tumba de Alejandro, al verla no pude resistirme y la curiosidad me ganó, le pregunté:

- ¿Cómo era el niño?.

La descripción que me dio coincidía exactamente con el niño con el que jugué, pero aún hay más, me comentó que la tumba de al lado pertenecía a la de sus abuelos.

Esto nunca se me olvidará, y en lugar de sentir miedo, creo firmemente que existen fantasmas buenos.



El Fantasma De La Pc

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Esta historia sucedió en una ciudad del Ecuador llamada Guayaquil. En el mes de febrero del 2005. Los amigos del barrio habían conseguido un programa de computadora, el programa era una ouija virtual, podías preguntar lo que quisieras que cuando presionabas enter, sin demora alguna, aparecía la respuesta.

El programa se puso de moda en todo el barrio, nadie creía en ello pero todos jugábamos, aunque había alguien que creía, y profundamente, ese era Pablo, uno de los amigos del barrio. Este amigo usaba el programa día y noche, incluso dejó de salir con nosotros, se pasaba horas y horas delante de la pantalla preguntándole al programa todo cuanto se le pasaba por la cabeza; quien será campeón de la liga ecuatoriana, quien sería el ganador de algún reality show etc.

Según Pablo, algo, por mediación del programa estaba contactando con él y le respondía correctamente a prácticamente todas las preguntas realizadas, nos contaba que le gustaba mucho jugar y saber lo que iba a pasar en el futuro, que había encontrado un nuevo amigo y se sentía feliz. Pero un día nos contó algo que confirmó nuestras sospechas, Pablo estaba atrapado, vivía obsesionado con la ouija y según él, había un ser dentro del programa que estaba molestándolo cada vez más. Pablo empezaba a tener miedo, se le notaba en la cara.

Nuestra reacción ante sus historias no fue buena, que si ventanas que se abren y se cierran solas, que se conectaba a un chat sin tener internet, que si el ordenador se apagaba y se encendía solo. Claro, nosotros reaccionamos de una manera natural y nos burlamos, no creímos ni una palabra y Pablo se lo tomó muy mal, el pobre chico se marchó a casa llorando y se encerró en si mismo cada vez más y más.

Pasaron unas tres semanas y prácticamente no se sabía nada de Pablo, pero como vivo enfrente de él, empecé a observarlo desde la ventana de mi habitación.

Una noche, mientras estudiaba un poco escuché un fuerte ruido, como si hubiesen roto brutalmente unos cristales, me asomé inmediatamente y vi como estaba tirando el monitor por la ventana, segundos más tarde le siguió la cpu y los demás complementos de la computadora, se despertó medio vecindario y escuché como su familia le reprochaba a gritos el escándalo que había organizado, seguidamente, vi a Pablo salir corriendo de su casa en calzoncillos, llorando y gritando acalorado:
- ¡Déjenme, déjenme!. En ese mismo instante Pablo cayó desmallado en mitad de la calle, empezó a brotarle espuma por la boca y se puso a temblar. Los sorprendidos vecinos y su familia salieron de sus casas, unos para cotillear y otros para ayudar, y al fin acabó formándose un gran círculo de gente que lo envolvía, observándolo atentamente mientras un médico del vecindario lo atendía.

Pasó mucho rato hasta que pude ver como se marchaba la ambulancia a toda velocidad dirección al hospital. Pablo se recuperó muy pronto físicamente, pero ahora está en un centro psiquiátrico; y por mucho tiempo.

Nunca supimos porqué lo hizo y sobre todo no supimos que ocurrió en su cabeza. Lo único que sabemos es que era un chico sano, de 17 años, sin ningún tipo de vicios, inteligente y que por culpa de la ouija terminó en un manicomio para siempre…

2 comentarios - Historias Reales De Terror 2

@johan999 +1
cuentos

no dan miedo pero matan el rato