Odio cuando la gente me pregunta que por qué odio a la gente. ( jajajajaja )

Odio que la gente mienta y sus mentiras afecten a otras personas, y que a pesar de eso no reconozcan que están mintiendo.

Aborrezco a la gente que es pretenciosa y aparenta ser algo que no es. Y que además, hacen menos a otros por sentirse de un "estatus" social "superior".

DETESTO cuando la gente discrimina a otras personas por su raza, sexo o ideología.

Odio a las personas que tienen arraigados los estúpidos regionalismos (o nacionalismos) y que gracias a eso tienen conflictos con otras personas.

Odio que la gente no sea autentica, y que imita a las modas, gestos y actitudes de otros; con el simple propósito de quedar bien, aunque en el fondo no se sientan a gusto.

Odio que la gente no haga el trabajo que les corresponde, por el cual se les está pagando y esto afecte en el rendimiento del trabajo de terceros.

Odio a la gente que se aprovecha de los logros de otros y se paran el cuello diciendo que hicieron las cosas, cuando en realidad fue la idea o el esfuerzo es otras personas.

Odio que las personas no acepten las responsabilidades de sus actos, ya sea que traigan consigo consecuencias buenas o malas. Detesto cuando las personas huyen de sus compromisos.

Odio a las personas que no intentan entender (o comprendan) las ideas, pensamientos u argumentos de otros, que se cierren a su mundo y no se abran a nuevas opiniones.

Odio que la gente no sepa perder, y que haga berrinches siempre que no gana. Detesto a personas que le echan la culpa a otros de sus errores y no aceptan que perdieron porque alguien es mejor que ellos.

ABORRESCO a la gente que no respeta el tiempo de los demás. A todos aquellos que hacen compromisos para cancelarlos con escusas estúpidas y de último momento.

Odio a la gente que hace estupideces que afecten a otras personas y no las acepten; porque generalmente nunca están conscientes del alcance de las idioteces que cometen.

Odio a la gente que se deja manipular, que no tiene criterio propio, a aquellos que andan por el mundo sin rumbo y que se dejan influenciar por otros de forma sencilla. Pero odio más a los que manipulan a las personas con engaños y tratan de obtener ventaja de la inocencia de los demás.

Detesto a la gente que abusa de las personas sin sentir remordimiento alguno, que van por el mundo queriendo pasarse de listos y que al final se hacen las víctimas.

Odio a la gente que NO es perseverante, que no tiene fuerza de voluntad, a aquellos que al más mínimo tropiezo abandonan todo y se dejan caer al hoyo. A todos aquellos que no tienen la fuerza para reponerse de las adversidades y toda la vida se la pasan quejando y sufriendo por algo que les ha sucedió.

Odio cuando la gente vive en una burbuja de cristal y no es capaz de ver lo que pasa a su alrededor.

ODIO a la gente que no tiene dignidad, que se arrastra ante otros, aunque estas lo hayan pisoteado y humillado en repetidas ocasiones

Odio el fanatismo de la gente por la religión. A las personas que se ciegan por los aspectos religiosos y no se dan cuenta del posible daño que se estén causando a sí mismos o a otras personas (ejemplo: terrorismo, flagelaciones, etc.).

Odio a las personas que tan sólo creen en dios (o en un ser supremo), sólo por el temor que este les infunde, y no porque crean en los preceptos o ideologías que marca su religión. O aquellos que tan sólo creen cuando se encuentran en una situación complicada.

Aborrezco con todas mis entrañas a la gente que juega con los sentimientos de otras personas. Aquellas personas que les encanta aprovecharse de los deseos y necesidades de los demás, que las ilusionan y les prometen un futuro efímero; y que al final tan sólo terminan por decepcionarlas. En algunas ocasiones pueden terminar destruyendo la vida de una persona.

Odio a la gente hipócrita, que enfrente de ti te saludan de muy buena manera, pero que a tus espaldas hablan pestes de ti.

Odio a las personas que no son sinceras, que no expresan su sentir o pensar, y que por esta falta de comunicación llegan a tener serios problemas en su vida y en su relación con terceros. Todos aquellos que por miedo a lo que piensen de ellos, no dicen las cosas como son.

Detesto a la gente que nada más habla por hablar, y que no tiene idea de lo que está hablando. Todos aquellos que aparentan ser expertos en un tema pero en realidad no saben absolutamente nada de él.

Odio a la gente corrupta, y que gracias a esa corrupción un país entero se esté hundiendo en la violencia y en la pobreza.
detesto los comentarios ofensivos.

Pues estas son algunas cosas que odio de la gente. Y sí, (antes de que me reclamen) afortunada o desafortunadamente, yo también pertenezco a ese grupo de seres humanos al que llamamos GENTE. cualquier comentario es recibido