STG 44



Nacionalidad: Alemania
Dimensiones: 940 mm. longitud total; 419 mm. longitud del cañón
Peso: 5,200 kg.
Calibre: 8 x 33 Kurz Patrone


STURMGEWEHR STG44



El fusil alemán STURMGEWEHR 44 es el arma ligera más importante utilizada durante la segunda guerra mundial. Sin embargo, al comienzo de su desarrollo, encontró obstáculos por parte incluso de Adolf Hitler, firmemente convencido de su inutilidad.
Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial se utilizaba el mismo armamento ligero que se usó en la Primera, todavía era el fusil de repetición manual que en el anterior conflicto había mostrado limitaciones como: escasa cadencia de tiro, costes y tiempos de realización elevados y exagerada potencia de la munición utilizada.


Nace el fusil de asalto moderno

Para aumentar la potencia de fuego de las unidades de infantería se distribuyeron las ametralladoras que usaron alemanes e italianos durante la Gran Guerra.
Algunos ejércitos, como el americano y en parte el soviético, habían adoptado fusiles semiautomáticos, pero tampoco éstos constituían una novedad real ya que a partir de los primeros años de este siglo se desarrollaron diversos fusiles semiautomáticos aunque su difusión fue limitada debido a su escasa fiabilidad, puesta a prueba en las terribles condiciones de combate en las trincheras.



VISTA DEL SELECTOR DE TIRO Y SEGURO
segunda guerra

COMPARTIMENTO PARA INSTRUMENTOS DE DESMONTAJE DEL ARMA
historias


En tres años, en pleno desarrollo del más grande y devastador conflicto mundial, los alemanes consiguieron encontrar un nuevo tipo de arma individual que distribuyeron entre las tropas de primera línea. Durante los tres años siguientes, este nuevo tipo de arma de fuego se fue perfeccionando; si no hubiera terminado, afortunadamente, la guerra, es probable que en poco tiempo hubiera cambiado radicalmente el armamento de las fuerzas armadas alemanas mejorando enormemente la potencia de fuego de los soldados del Tercer Reich.
Con las municiones utilizadas hasta ahora desde el punto de vista teórico se podían alcazar blancos situados a 1 km. pero en la práctica se usaban a una distancia máxima de 400m. además la enorme potencia impedía utilizar los fusiles en tiro automático, pues durante la ráfaga, las armas eran incontrolables haciendo imposible un tiro preciso.
El resto del mundo acogió este concepto después de 1945, y surgieron por todas partes nuevos cartuchos y nuevos fusiles de asalto con selectores de modo de disparo. El primer ejemplo de esto fue sin lugar a dudas la aparición del AK-47 con el cartucho 7.62x39mm.
anecdotas
Inmediatamente después del primer conflicto mundial, este fenómeno era bien conocido, sin embargo, los arsenales estaban llenos de armas y la crisis económica mundial hizo que se guardaran en los distintos ministerios de guerra los informes técnicos que subrayaban la urgencia de proceder a una sustancial renovación de las armas individuales. Por ello, a pesar de que la tecnología permitía realizar fusiles automáticos, no se tomó ninguna decisión en este sentido, por lo que los soldados que en 1939 comenzaron a combatir en la Segunda Guerra Mundial fueron armados como sus padres en 1914. Sin embargo, la situación estaba destinada a cambiar en poco tiempo, no siendo extraño que dichos cambios se produjeran en Alemania: aquí, a medidados de los Años Treinta, numerosas empresas habían comenzado a estudiar, a petición del Heeres Waffenamt Wa Prüf 1 (oficina del ejército alemán encargada de las armas) el uso de cartuchos de potencia intermedia que se pudieran utilizar en un nuevo fusil capaz de realizar incluso el tiro a ráfaga.

Entre las empresas comprometidas en este proyecto estaba "R.W.S.", que presentó su 8,15 x 46 mm en 1934; "Geco", que realizó el 7,9 x 40,5 en 1935; "Winter", que preparó el 7,9 x 36,5 en el mismo año y, finalmente "Polte de Magdeburgo" quien en 1938 lanzó su 7,92 x 30, punto de partida sobre el que se trabajaría más adelante. En 1941, finalmente, se llegó definitivamente a la realización de la munición calibre 7,92 x 33.

La utilización de una munición de dimensiones inferiores a las de ordenanza 7,92 x 57 no conllevaba sólo ventajas por lo que se refiere a la posibilidad de disparar a ráfaga sin perder el control del arma: el militar, con el mismo peso, podía llevar más municiones, además de obtener importantes ahorros de materia prima, lo que para un país en guerra era interesante. La munición 7,92 x 33 mantenía, por otra parte, las dimensiones de base de su hermana mayor, por lo que fue posible utilizar parcialmente las viejas máquinas para producir los nuevos cartuchos.

armas

Haenel Waffen y Fahrradfabrik de Suhl recibió en 1938 un contrato par la realización de un arma destinada a utilizar el nuevo cartucho de Polte; incluso Carl Walther de Zella Mehlis, a título privado, presentó su prototipo. El de la primera empresa fue diseñado por el conocido Hugo Schmeisser con la colaboración de una empresa especializada en la estampación de láminas metálicas, la Meezwerke de Franckfurt, mientras que el segundo llevó a término las experiencias de la empresa terminando con la presentación del fusil semiautomático "GA 115".

En Agosto de 1942, ambas empresas entregaron sus protoripos para pruebas de evaluación recibiendo el nombre de Maschinen-karabiner 42 seguida de la letra H o W según la incial de la empresa productora.



El arma de Haenel funcionaba por recuperación de gas, el cual se recogía en un cilindro colocado encima del cañón y con un sitema de cierre de obturador con movimiento oscilatorio. La de Walther, sin embargo, tenía un sistema de recuperación de gases que envolvía los mismos en una manilla concéntrica con el cañón y poseía un sistema de cierre del obturador de cabeza giratoria. Ambas disparaban con el obturador cerrado, fueron realizadas utilizando mucho las láminas estampadas y utilizaban el mismo cargador, el cual tenía una capacidad para treinta cartuchos y era muy robusto, de forma que podía ser utilizado como un rudimentario bipode. Ambas tenían la culata en línea con el arma, solución que hoy utilizan muchos constructores para disminuir la elevación durante el tiro con ráfaga.
En cuanto a la cantidad de ejemplares fabricados, los datos son bastante discordantes: para la Mkb 42 H se cree que entre los 7.000 y los 10.000 ejemplares, mientras que para la Mkb 42 W, la cifra oscila entre 200 y 8.000 ejemplares. Por lo que se refiere a la utilización de estas armas, parece que para valorar totalmente sus características se enviaron al frente ruso, al Kampf-gruppe Scherer, que quedó aislado en el saco de Cholm.

Durante las pruebas de evaluación de las dos versiones Haenel y Walther, la primera se mostró más fiable y menos complicada de producir y de limpiar. Por ello se decidió adoptarla como nueva arma de ordenanza. La decisión se tomó en julio de 1943 y el arma asumió la nueva denominación de Maschimen Pistole 43. Dicho cambio de denominación parece que se produjo cumpliendo una orden de Hitler, quien, impresionado por las prestaciones de la nueva arma, mandó acelerar la producción de fusiles y pistolas ametralladoras abandonando la de los nuevos fusiles. Sin embargo, se siguieron produciendo sin que los supiera el Führer los fusiles de asalto derivados del modelo propuesto por Haenel, que en realidad tenía que haber sido desechado para no crear problemas logísticos (los cartuchos utilizados de las armas individuales de infantería pasaron de dos, el 9 pará y el 7,92 x 57, a tres).
Mirándolo bien, los problemas creados por la introducción de una nueva munición eran mucho menores que las ventajas que se obtuvieron utilizando armas de tiro a ráfaga capaces de ser utilizadas a las normales distancias de combate, al contrario que las ametralladoras, que tenían un alcance máximo de 150 metros.

Las mayores diferencias entre la Mkb 42 H y la MP 43 eran:

- El cilindro de recuperación de los gases tiene una longitud inferior a la del cañón.

-El pistón del MP 43 es más corto.

-En el guardamanos, por el que se desliza la palanca de montar, desaparece la cavidad que permite enganchar en posición de apertura el obturador: la MP 43 no tiene por tanto, el hold open.



Después de la versión MP 43 se realizó la MP 43/1 que posee un enganche para la óptica y el tubo lanzagranadas atornillable, siendo la versión más rara de las producidas. Al año siguiente se cambió la denominación anterior por la de MP 44 y, sucesivamente, con la reorganización de las unidades de infantería, se denominó Sturmgewehr 44, (Sturmgewehr = fusil de asalto) todavía se utiliza hoy para definir todas las armas individuales de infanteria que utilizan una munición intermedia capaz de disparar a ráfaga.

El arma se realizó bajo diversas denominaciones como MKB 4", MP43, MP43/1, MP44 y STG44, diferenciadas una de otra por pequeños detalles. Después de la guerra entró en dotación en el ejército yugoslavo y en las fuerzas paramilitares de la República Democrática Alemana.

Hacia el final de la guerra, Hitler, finalmente, convencido por Albert Speer, ministro encargado del armamento, levantó el veto a la producción de estas armas, las cuales nunca lograron sustituir, como estaba previsto, a los fusiles tredicionales Mauser K 98k. A pesar de ello, aunque no se sabe exactamente los datos sobre la cantidad total de piezas construidas, el fusil de asalto de calibre 8 Kurz se distribuyó ampliamente en todos los frentes de guerra, especialmente en el frente oriental, en donde estaba más marcada la inferioridad numérica de los alemanes. Se cree que se produjeron al menos 800.000 armas hasta abril de 1945, producción que se llevó a cabo en diversas fábricas como las de Erma, Haenel y Mauser.


Hay que recordar dos versiones que nunca se adoptaron oficialmente por parte del ejército alemán: el StG 44P y el StG 44V. Estos dos fusiles de asalto, totalmente idénticos al normal Sturmgewehr 44, tenían un cañón especial curvado (respectivamente 30º y 90ºGiño dotado de un sistema de mira periscópica que permitía a los tiradores disparar desde posiciones cubiertas, denominado "Krummlauf". Con toda seguridad estas versiones especiales se estudiaron para ser utilizadas dentro de los vehículos acorazados, para disparar al enemigo aprovechando los huecos de tiro no cubiertos por las armas de abordo, pero se sabe que se utilizaron también en combates urbanos. Para que no explotara el cañón, éste tenía unos orificios en la parte terminal cuya función era hacer disminuir progresivamente la presión detrás del proyectil, el cual salía a una velocidad de 275/300 metros por segundo frente alos 650 m/sg de la versión normal. Es posible que se usara una munición especial con el proyectil esférico.

Es necesario destacar la enorme importancia que tuvo esta arma en la historia de la evolución de los fusiles militares. Armas modernas como la M 16 y el Klashnikov han recogido del Sturmgewehr 44 muchas soluciones técnicas hasta tal punto que muchos creen que todos los fusiles modernos deben su existenca al fusil que Hitler no quiso.
Fuente
www.artehistoria.com