Diálogos sobre la transformación y el cambio.

alguien cree que HOY, como en el período de 1900 a 1950, haya la densidad de HOMBRES conscientes transmitiendo el mensaje eterno, de tal modo que LA POSIBILIDAD individual [ya no la colectiva] de despertar y SER sea aun posible ???
Muchas veces SIENTO que el experimento ya termino, mal que nos pese … y nos quedamos jugando al doctor con jeringas sin aguja y llenas de agua de colores …

Comentario por SOBERANO TONTO — Sábado, 29 enero, 2011 @ 12:42 am |Responder


Sobre lo que usted comenta.es posible todo,evidentemente todo esta bien escondido a salvo del peligro,por si mismo, por las propias caracteristicas del conocimiento en si mismo que lo hace hermetico a la gente comun o fragmentado por aqui y alla.es posible que los hombres transmisores ni siquiera sean conscientes de ello,y a pesar de todo transmitan “la verdad eterna”por repeticion educativa.tambien que haya de algun modo una “central de energia” operativa en algun lugar cualquiera , en el que menos te lo esperes.Don Julius Evola dice que cualquier cosa vale en la epoca oscura, pero tambien el senor Gurdjieff dice que un solo hombre no puede conseguir resultados demasiado interesantes.lo ideal seria estar atentos,comprender al maximo el conocimiento al alcance y dejar de soniar con maestros maravillosos que lo saben todo , y ponerse uno a la tarea.que de nada sirve conocer algo que no se pone en practica.por otro lado no puede haber un despertar colectivo esto no es para todo el mundo.

Comentario por tranquilo — Sábado, 29 enero, 2011 @ 2:31 am |Responder


Coincido absolutamente con los fraternautas soberanotonto y tranquilo…

Comentario por ingeneratus — Sábado, 29 enero, 2011 @ 3:43 am |Responder


Algunos anteriormente habeis estado hablando de arte , en especial de los surrealistas en conexion con Gurdjieff,os queria preguntar si habeis oido hablar de Joseph Beuys.

Comentario por tranquilo — Sábado, 29 enero, 2011 @ 12:12 pm |Responder


Te agradezco, Tranquilo, que me permitas asomarme a través de la ventana BEUYS, de la que nada sabía. Por lo que he espiado, en principio, mucho le sobraría de exotérico y todo lo faltaría de esotérico o…nunca se sabe y eso tiene que ver con las revisiones que estamos haciendo en el CABALGAR EL TIGRE develado por JULIUS EVOLA…En principio, BEUYS sería una modalidad más de los frutos de la semilla ISIDORO DUCASSE (LAUTREMONT):”La poesía debe ser hecha por todos” y de ANANDA KENTISH COOMARASWAMY (Para qué sirve el arte y la crítica de los museos y las galerías); ARTAUD y IONESCO ( al que sí me le he cansado de encontrarle esoterismo sin socialismo que mate la magia, parafraseando a Arguedas). Robert Fripp, por ejemplo, ha estado en el 4to camino, y su “magia” no está para nada contaminada por inquietudes sociales…No obstante, entre otras cosas, lo de Beuys paraece análogo al terrorismo poético y la zona autónoma de HAKIM BEY,,,

Comentario por ingeneratus — Sábado, 29 enero, 2011 @ 3:47 pm |Responder


“El carácter “controvertido” de Joseph Beuys sin duda ha servido de referente para las generaciones posteriores. Su independencia, su investigación multidisciplinar y sus reflexiones le llevaron a terrenos desconocidos que impactaron en la sociedad occidental y sirvieron de revulsivo para que el arte sintiera que podía caminar más allá de lo que las primeras vanguardias habían imaginado.

En sus propuestas alienta el espíritu vanguardista que intenta identificar arte y vida, proclamando que “todo ser humano es depositario de una fuerza creativa”
Para algunos, Joseph Beuys fue uno de los artistas más importantes y originales del siglo XX, aunque su obra continúe de alguna manera en la sombra, como la de Duchamp. Para otros, sin embargo, no deja de ser un farsante. De lo que no cabe duda es de que fue un creador polémico, intuitivo y, sobre todo, diferente. Un activista del arte, capaz de molestar hasta extremos inimaginables a los sectores más conservadores. ¿Por qué? Por su continuo cuestionamiento del concepto de arte y de la “preeminencia de la obra”, por su continuo poner en entredicho el pretendido carácter “diferente” de la tarea de los artistas.

El crítico José Jiménez apunta que Beuys bebe “del romanticismo y el idealismo alemanes, confluye con el vitalismo de las posiciones neodadaístas y del movimiento Fluxus, y se articula con un intenso espiritualismo de raigambre católica”.

En sus propuestas alienta el espíritu vanguardista que intenta identificar arte y vida, proclamando que “todo ser humano es depositario de una fuerza creativa”. Por eso Beuys no buscaba producir “obras”, sino “acciones” concebidas en términos de un proceso continuo, en las que los objetos se convierten en “documentos” depositarios de la memoria de dichas “acciones”. Se trata, pues, de un creador profundamente simbólico, cuyos pilares se fundamentan en el pensamiento y la actividad mental.

En sus performances, Beuys actuaba y gesticulaba teatralmente ante el auditorio, buscando su intervención, su participación, que la gente reaccionase a favor o en contra. Casi como un sacerdote, o mejor, como un chamán, su intención era despertar la energía espiritual, más o menos adormecida, que alienta en el ser humano.

:: Algunas frases de Beuys
“A mi juicio, el arte ha llegado a un término, toca a su fin y ahora comienza un periodo en que asoma la necesidad de un arte social”.

“Cada hombre es un artista. En cada hombre existe una facultad creadora virtual. Esto no quiere decir que cada hombre sea un pintor o un escultor, sino que existe una creatividad latente en todas las esferas del trabajo humano”.

“…La Humanidad se encuentra probablemente en la crisis más grave que tal vez haya conocido en toda su historia. El problema de la supervivencia sobrepasa el problema de la salud del hombre y concierne a la seguridad de todo el planeta. Se trata de un peligro planetario”.

“La vanguardia es ciertamente una reacción contra lo que ya existe, mas no se limita a una reacción brutal que sólo consistiría en criticarlo todo por espíritu de contradicción, sino que propone, en cambio, un nuevo proyecto para conducir a la sociedad en su conjunto hacia una nueva forma”.

Comentario por ingeneratus — Sábado, 29 enero, 2011 @ 3:47 pm |Responder


Joseph Beuys: cada hombre, un artista ; de la antropología al concepto ampliado de arte

Joseph Beuys, la Documenta de Kassel y el concepto de Arte ampliado

Beuys es el heredero directo de toda la tradición del Idealismo y el arte Romántico del Centro y el Norte de Europa. En su educación serán fundamentales las lecturas de Novalis, Holderlin, Schiller, Jean Paul, Tieck, Nietzsche, Hegel, Kierkegaard y más tarde el teósofo y educador Rudolf Steiner, auténtica columna vertebral de sus teorías sociales que ya había influenciado poderosamente a otros artistas de esta tradición romántica como Kandinsky.

A lo largo de su itinerario, Joseph Beuys pretendió acabar con la idea del arte como una práctica aislada para configurar un concepto “ampliado” del arte, abriendo el horizonte de la creatividad más allá del ghetto del arte. El arte siempre se ha alejado de las necesidades del ser humano y se ha ocupado de innovaciones estilísticas y artísticamente inmanentes. De lo que se trata ahora –sostenía Beuys– es de implicar al “cuerpo social” en su conjunto, de dar paso, a través del arte y su concepción de ampliada de la estética a una teoría antropológica de la creatividad. Para ello en 1974 funda la “Universidad Libre Internacional” junto al premio Nobel de literatura Heinrich Böll. Se trata de una universidad sin sede, donde se ponen en práctica las ideas pedagógicas del artista, ocupando la creatividad un lugar privilegiado como ciencia de la libertad; cada hombre es un artista, con facultades creativas que deben ser perfeccionadas y reconocidas.

El artista que adhiere al programa de la continuidad arte-vida, opera bajo diversas estrategias para perpetrar el atentando cultural por antonomasia, poner las obras en libertad, en libre circulación, así las obras abandonan la Galería para actuar directamente en la realidad gracias a una disposición artística y política determinada. Este es el sentido de la proposición horizontal de Joseph Beuys “cada hombre es un artista” , que opera la apertura de la experiencia estética creadora en el espacio público horizontal, legitimando las capacidades de mucha gente que –teniendo voluntad expresiva y sensibilidad artística- no se veían a sí mismos como artistas. El arte adquiere así un alcance social y una dimensión político-espiritual que intenta dar cuenta tanto de la precariedad como de la grandeza de lo humano como fenómeno de prodigalidad extrema, íntimamente socializadora. De allí que Beuys haya desplegado sus acciones de arte –instalaciones y proyectos comunitarios– en zonas desvaforecidas o “de incertidumbre e inestabilidad” social, intentado introducir en la escena del arte aquello con lo que el hombre ha convivido en su historia natural como especie.

Este proceso encuentra su punto de mayor alcance en la formulación del concepto ampliado de arte y en la búsqueda de la consecución de la obra de arte total. “Esta formula –y esta búsqueda– la practicó Joseph Beuys cuando quiso articular vitalmente lo ético, lo político y lo artístico, la intentó –también– Marcel Duchamp cuando afirmó su idea de arte como filosofía crítica y la explotó Andy Warhol gracias a su prodigiosa habilidad para disolver todo gesto artístico en la esfera de las comunicaciones y el mercado o, en otra palabras, volver la mercancía obra de arte”.

En las propuestas de Beuys se alienta el espíritu vanguardista que intenta identificar arte y vida, y proclamar que todo ser humano es depositario de una fuerza creativa. Para Beuys, esa fuerza creativa universal se revela en el trabajo. Y, por tanto, la tarea del artista no es, en su raíz, distinta de la de los no artistas.

La consecuencia más importante de estas concepciones en el desplazamiento del centro de interés creativo. Beuys no buscaba producir objetos, “obras”, sino acciones. Beuys ambiciona la condición del nómada. En el reino del hombre urbano sedentario, quiere ser desplazamiento continuo. Lo nómada es la existencia en un lugar que es camino hacia todos los lugares. Es goce del movimiento; es proyección hacia el volumen completo del espacio.

Los objetos de Beuys no son “autónomos”: forman parte de un circuito comunicativo que se despliega en las acciones en que son utilizados. Y después se convierten en signos, o “documentos” según la expresión del propio Beuys, depositarios de la memoria de dichas acciones.

Para Beuys “todo conocimiento humano procede del arte”, toda capacidad procede de la capacidad artística del ser humano, es decir, de ser activo creativamente. “El concepto de ciencia es sólo una ramificación de lo creativo en general”. Por esa razón –sostiene Beuys– hay que fomentar una educación artística para el ser humano, pero no como una materia relegada al mero ámbito de las manualidades, sino emplazada estratégicamente en el centro del currículum académico, como el medio más eficaz en la reproducción de la inteligencia técnica y el desarrollo de nuevas miradas sobre las cosas, un campo para el ejercicio crítico de la configuración espacial.

De acuerdo a estas convicciones sólo se puede preparar adecuadamente a los futuros ciudadanos mediante este tipo de entrenamiento –inspirado por un concepto de estética ampliado– en competencias necesarias para la solución de las tareas políticas del futuro –urbanísticas, energéticas y sociales–, imbricando en su quehacer todos los medios de expresión humanos.

Que las personas aprendan a mirar es importante en un sentido eminente –señala Beuys–, por ejemplo que vieran que existen conceptos de ciencia distintos, es decir que la ciencia se puede pensar desde diversos paradigmas. “La ciencia no es una cosa fija; lo que sucede es que hay fuerzas poderosas en el mundo que quieren fijar el concepto de ciencia y dejarlo encofrado”. Pero qué es la ciencia en cada momento es algo que hay que estudiar con detalle. “La ciencia de los egipcios era distinta a la de los romanos, y la de la edad moderna es diferente de la ciencia del futuro, eso está muy claro –agrega Beuys–.

Así que no cabe decir simplemente que hemos llegado al fin de la historia. Hay que preguntar si el –pretendido– pensamiento exacto de las ciencias naturales es la forma final del concepto de ciencia, o sólo una forma de transición”. Una forma que puede dar paso según las circunstancias al futuro próximo. Así –Beuys– ve los pensamientos humanos también como plástica, la primera plástica que surgió del ser humano. Que el ser humano pueda contemplar sus pensamientos como un artista su obra, esto es, que mire en su pensamiento, esa es la propuesta de Beuys que aquí se suscribe.

Arte y antropología o la violencia original de la modernidad

Las polaridades –Arte y vida, arte y ciencia, cultura y naturaleza– aparecen en la filosofía que Beuys procesa para su propio pensamiento. Beuys buscaba esa obra de arte total, esa imagen de creador absoluto tan cara a los Románticos. Sin duda alguna, su obra se acerca más que ninguna otra a este concepto, en especial por ese dominio del lenguaje que lleva a emplear palabra e imagen. Beuys formuló con el término “proceso paralelo” la importancia del lenguaje en su obra: el elemento material del arte tiene que ir acompañado de la expresión verbal de lo espiritual.

La acción, tal y como el artista la concibe, no es un mero recreo o un acto de provocación y participación, como el “happening” de Fluxus. Es una experiencia catártica, un rito de iniciación donde –desde una perspectiva antropológica– arte y ritual van unidos de un modo dramático en operaciones chamánicas de intensa concentración y hondo alcance espiritual. Para Beuys, como se ve, el concepto del acto artístico tiene un carácter eminentemente antropológico.

El gesto iconoclasta de Beuys -con su declaración de abandono del arte- pone así en operación el sueño vanguardista de la disolución del arte en la vida.

Quizás haya que poder fracasar como artista para avanzar como hombre. Beuys -el utopista, el pintor, el escultor, el diseñador gráfico, el performer, el teórico del arte, el político, el poeta, el hombre de las cavernas, el profesor, el líder carismático, el chamán, el héroe de guerra incombustible, condecorado dos veces con la Cruz de Hierro, el político pacifista- hizo de su vida una obra de arte. Los desmontajes de la felicidad creativa tal como operan en sus performances muestran al arte la dirección para hacerse a un lado.

La acción, tal y como Beuys la concibe, no es un mero recreo o un acto de provocación y participación, como el “happening” de Fluxus. Es una experiencia catártica, un rito de iniciación donde –desde una perspectiva antropológica– arte y ritual van unidos de un modo dramático en operaciones chamánicas de intensa concentración y hondo alcance espiritual.

En Beuys son recurrentes estas puestas en escena de acciones antropológico-sociales, para ello recorre el imaginario del héroe y del anacoreta: el ser que se aleja de la ciudad y luego regresa a ella, el ser que se abstrae de la sociedad y que luego vuelve a formar parte de ella, un ser que necesita “hospitalización” (por eso, el artista es trasladado en ambulancia a la habitación, y desde ella al aeropuerto). La cultura, la civilización técnica, producen inválidos. Así, Beuys se envuelve en fieltro, como un muerto viviente. El enfrentamiento entre el artista y el coyote, su recíproco amansamiento, simbolizan la reconciliación entre cultura y naturaleza. “Esta acción ejemplar, significa magníficamente el nuevo papel que Beuys confiere al artista, intérprete de la crisis, formulador de otras temporalidades, escucha de civilizaciones, magnetizador de los elementos, agitador de los tiempos primordiales que, por su retraimiento e inaccesibilidad, se ha de investir con el don y el poder de reactivar la cohesión colectiva y la creatividad de todos por un retorno imaginario a los tiempos primordiales, al pensamiento original de los ideales y las funciones prístinas”.
Beuys en su indagación de lo primordial –de la naturaleza previa a toda civilización– se interna en el territorio de la animalidad y en una de sus performances experimenta “los secretos del coyote”. Los aullidos del animal representan para Beuys la violenta colisión de culturas, el punto neurálgico psicológico del sistema de las energías americanas: el trauma del conflicto americano con el indio”. Convivir con el animal aquí no es salida de la civilización hacia un manantial de vida universal; aquí, lo animal le otorga al artista y, por extensión al hombre, un raro poder: el de atravesar mediante una acción simbólica el vacío íntimo de una cultura para llegar hasta su fondo de angustia y opresión. La teoría crítica atraviesa la sociedad capitalista mediante el concepto y una mirada distante. Pero el artista traspasa desde dentro la desolación que el teórico crítico observa siempre desde una prudente distancia.

Durante tres días, Beuys hurga, ausculta, camina sobre la culpabilidad reprimida de la civilización norteamericana. Culpabilidad surgida de la matanza injustificable del indio. El indio debía ser exterminado no tanto para arrebatarle sus tierras, sino por su experiencia más amplia de la libertad. El indio vivía tan libre como el coyote o el búfalo. Por eso, oprimir o exterminar al indígena fue un despedazar la propia bandera de la libertad que la sociedad norteamericana decía representar. La angustia de esta contradicción se retuerce en el fondo oscuro del alma colectiva del país del Norte.

Mediante el coyote-guía, el artista atraviesa un presente de máscaras y arriba al trauma que nació del exterminio de la libertad india. La convivencia con el animal de los aullidos es así escena simbólica para atravesar la intimidad de una cultura y regresar a su trasfondo de trauma y contradicción.

Adolfo Vásquez Rocca. Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV. Profesor dePostgrado del Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Profesor de Antropología y Estética en el Departamento de Artes y Humanidades de la Universidad Andrés Bello UNAB. – En octubre de 2006 y 2007 es invitado por la ‘Fundación Hombre y Mundo’ y la UNAM a dictar un Ciclo de Conferencias en México. – Miembro del Consejo Editorial Internacional de la ‘Fundación Ética Mundial’ de México. Director del Consejo Consultivo Internacional de Konvergencias, Revista de Filosofía y Culturas en Diálogo, Argentina. Director de Revista Observaciones Filosóficas. Profesor visitante en la Maestría en Filosofía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y Profesor Asociado al Grupo Theoria –Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado– UCM. Ha publicado recientemente el Libro: Peter Sloterdijk; Esferas, helada cósmica y políticas de climatización, Colección Novatores, Nº 28, Editorial de la Institución Alfons el Magnànim (IAM), Valencia, España, 2008.

Bibliografía

BEUYS, Joseph, BODENMANN-RITTER Clara, Joseph Beuys: cada hombre, un artista: conversaciones en Documenta 5-1972, Editorial Visor, Madrid, 1995.

HOFMANN, W. y THOMAS, K.: Beuys vor Beuys. Trabajos tempranos. Colección Van der Grinten, (Catálogo). Diputación de Zaragoza y Caja Madrid. Zaragoza, 1989.

BERNÁRDEZ SANCHÍS, Carmen, Joseph Beuys, Madrid, Ed. Nerea, 1998.

BEUYS, Joseph, Aprovechar a las ánimas. Fer profit a les animes, Catálogo de la Exposición, Sa Nostra. Caixia de Balears, y Diputación Provincial de Granada, 1992.

BEUYS, Joseph, Catálogo de la exposición, Szeemann, H. (com.), París, Musee National d´Art Moderne Centre Georges Pompidou, 1994.

MARCHAN FIZ, SIMÓN: Del arte objetual al arte del concepto. Ed. Akal. Madrid, 1986.

STACHELHAUS, HEINER: Joseph Beuys. Ed. Parsifal. Barcelona, 1990.

GARDNER, James, ¿Cultura o Basura?, Acento Editorial, Madrid, 1996.

LAMARHE-VADEL, BERNARD, Joseph Beuys. Ed. Siruela. Madrid, 1994.

Vásquez Rocca, Adolfo : “Joseph Beuys ‘Cada hombre, un artista’; Los Documenta de Kassel o el Arte abandona la galería” (Reedición) En Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 37 – diciembre de 2007 – Margen Cero © , Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807
http://www.margencero.com/articulos/new/joseph_beuys.html

Notas

Artista, profesor y activista político alemán. Nació en Krefeld el 12 de mayo de 1921. En 1940 fue piloto de un bombardero. En el invierno de 1943 su avión se estrelló en Crimea, donde los tártaros le salvaron la vida al envolverle el cuerpo con grasa y fieltro, materiales que aparecerán una y otra vez en su obra. Después de participar en diversas misiones de combate, fue hecho prisionero en Gran Bretaña desde 1945 hasta 1946. Posteriormente, Beuys estudió pintura y escultura en la Academia Estatal de Arte de Düsseldorf desde 1947 hasta 1952. Durante la segunda mitad de la década de 1950 trabajó como peón en una granja. En 1961, regresó a Düsseldorf para dar clases de escultura. Fue expulsado en 1972, por apoyar a los estudiantes radicales, pero fue readmitido seis años más tarde. Sus campañas a favor de la democracia directa, el medio ambiente y otras causas similares incluyeron la utilización de un local de la Documenta de Kassel en 1972 como oficina, la presentación sin éxito de su propia candidatura para el Bundestag (cámara del Parlamento) en 1976, y la campaña para plantar numerosos árboles en Düsseldorf. Su obra abarca desde performances como “Coyote: Me gusta América y a América le gusto yo” (1974), en la que convivió con un coyote (y un cobertor de fieltro) en una galería de Nueva York, hasta esculturas como El final del siglo XX (1983), que consiste en 21 piezas de basalto taponadas con grasa y objetos más convencionales, entre los que se incluían numerosos dibujos y acuarelas. Murió en Düsseldorf el 23 de enero de 1986.

“Arte ampliado”: La auténtica obra de arte reside en la transformación de la conciencia del espectador para activar la realidad y el pensamiento.

BEUYS, Joseph, BODENMANN-RITTER Clara, Joseph Beuys: cada hombre, un artista: conversaciones en Documenta 5-1972, Editorial Visor, Madrid, 1995.

BEUYS, Joseph, BODENMANN-RITTER Clara, Joseph Beuys: cada hombre, un artista: conversaciones en Documenta 5-1972, Editorial Visor, Madrid, 1995.

VALENCIA CARDONA, Mario A., “Los orígenes del arte crítico: La metáfora Rothko”, En Revista de Ciencias Humanas, UTP, 2005.

IERARDO, Esteban “La liebre y el coyote; encuentros con lo animal y lo secreto en la obra de Joseph Beuys”, en Temakel, 2005.

BEUYS, Joseph, BODENMANN-RITTER Clara, Joseph Beuys: cada hombre, un artista: conversaciones en Documenta 5-1972, Editorial Visor, Madrid, 1995, p. 71

Ibíd.

Beuys sobrevivió envuelto en fieltro y grasa a las quemaduras tras un accidente del avión militar que pilotaba sobre Crimea.

LAMARHE-VADEL, BERNARD, Joseph Beuys. Ed. Siruela. Madrid, 1994.

IERARDO, Esteban “La liebre y el coyote; encuentros con lo animal y lo secreto en la obra de Joseph Beuys”, en Temakel, 2005.

Comentario por ingeneratus — Sábado, 29 enero, 2011 @ 5:15 pm |Responder


“La acción, tal y como Beuys la concibe, no es un mero recreo o un acto de provocación y participación, como el “happening” de Fluxus. Es una experiencia catártica, un rito de iniciación donde –desde una perspectiva antropológica– arte y ritual van unidos de un modo dramático en operaciones chamánicas de intensa concentración y hondo alcance espiritual.”

Comentario por ingeneratus — Sábado, 29 enero, 2011 @ 5:16 pm |Responder


“todo conocimiento humano procede del arte”

Cfr. NICOLÁS EVREINOV:” La religión surgió del teatro”. Y así como en occidente la retórica surgió de lo jurídico, en la India, del teatro.

Comentario por ingeneratus — Sábado, 29 enero, 2011 @ 5:18 pm |Responder


No se trata de transformar el mundo sino de cambiar la vida(RIMBAUD)

Comentario por ingeneratus —"

Extraído de http://cabalgandoaltigre.wordpress.com/2006/08/18/gurdjieff-a-la-luz-de-la-tradicion/#comment-1580



Lo que el frater SOBERATONTO epitoma ta bien con sus metáforas ha sido tema recurrente con mi ahora en el oriente eterno, mukadam de la tarika alawi, Sidi Harum, Alfredo Villafañe y hermano en otras aventuras iniciáticas, lo sigue siendo con el hermano YEERBOUTI, y se me impone cada vez más:”Muchas veces SIENTO que el experimento ya termino, mal que nos pese … y nos quedamos jugando al doctor con jeringas sin aguja y llenas de agua de colores …” Con el juego SOBERANOTONTO alude a lo ya planteado por CHARCONAC, hace 80 años: La patética situación del callejón sin salida de los iniciados. Creo que lo de Beuys está, aun, muy por debajo del juego o no cuenta en el paradigma del sintagma de SOBERANOTONTO. Esperamos su aclaración.

Ingeneratus.

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