El Mellotron


¿Qué es el Mellotron? Megapost


Básicamente, el Mellotron es un reproductor de muestras de sonido grabadas en cinta, a través de un teclado musical. Cada tecla está asociada a una cinta de audio, de unos 8 segundos de duración, 3/8 pulgadas (casi 1 cm) de ancho y con varias pistas (usualmente 3) de sonido. Al presionar una tecla, la cinta correspondiente circula en un ingenioso recorrido en forma de W, y el sonido grabado en ella se reproduce mediante una cabeza lectora magnética. Cuando se termina la longitud de la cinta, o se levanta la presión sobre la tecla, un resorte rebobina la cinta a su posición original, y queda preparada para la próxima vez. ¿Qué hay grabado en las cintas? Lo que se desee. Lo más normal es que cada pista de una cinta reproduzca la nota correspondiente a la tecla en cuestión, de un determinado instrumento musical. Seleccionando entre las pistas, se obtiene la misma nota para diferentes instrumentos. Las cintas pueden adquirirse pregrabadas, o bien grabarse por encargo con los sonidos que se desee. Se considera al Mellotron como un precursor analógico de los modernos samplers. Examinemos algunas de sus características más relevantes:
- Hay tantas cintas y cabezas lectoras magnéticas como teclas.
- El Mellotron no permite grabar las pistas de las cintas, sino tan solo reproducirlas.
- Permite reproducir el ataque de cada nota.
- El instrumento es polifónico, lo que en los años 60 y primeros 70 constituía una característica muy atractiva. Pueden pulsarse varias teclas a la vez, y se reproduce conjuntamente el sonido grabado correspondiente a todas ellas si bien, por problemas mecánicos, la velocidad de arrastre de la cinta se enlentece cuando se pulsa más de ocho teclas simultáneamente.
- Posibilidad de tocar acordes. Y mejor aún: si en las cintas tenemos grabados sonidos de flauta, podremos tocar acordes de flauta, algo no posible en la realidad.
- Si en vez de una nota simple, en la cinta se graban directamente acordes, éstos pueden reproducirse mediante una sola pulsación de tecla, con un solo dedo, una característica que luego se haría común a los órganos electrónicos destinados al gran público.
- El ancho de 3/8 pulgadas no se corresponde con ninguno de los estándares en audio. Esto se debe a que el Mellotron está basado en el diseño de un instrumento norteamericano muy similar, denominado Chamberlin, que usaba este ancho de cinta. Aunque hay quienes creen que se optó por esta extraña anchura para impedir a los usuarios que se grabaran sus propias cintas, y tuvieran que comprarlas a los fabricantes. También hay explicaciones de índole estrictamente mecánica.
- No es sensible a la velocidad de pulsación.
- Los sonidos en pistas adyacentes pueden mezclarse, simplemente moviendo las cabezas a una posición intermedia entre las pistas.
- Debido a la gran cantidad de memoria de computadora necesaria para almacenar los sonidos con buena calidad, hasta recientemente los samplers han sido incapaces de reproducir fielmente el sonido melotrónico.
- El rebobinado de la cinta requiere 1/8 segundo. Este tiempo es perfectamente perceptible por el oído humano, lo que en la práctica limita la duración de reproducción de los sonidos a los 8 segundos grabados en la cinta.
- El instrumento no proporciona una respuesta rápida, lo que no lo hace apto para solos rápidos al estilo de un órgano.

Breve historia del Mellotron

En los años 50, en Norteamérica, el inventor Harry Chamberlin había desarrollado un aparato musical del mismo nombre, reproductor de cintas muy similar al posterior Mellotron. No llegó a comercializarse seriamente, pero sí se fabricaron unos dos centenares del Chamberlin. El encargado de su promoción y venta era un tal Bill Fransen, quien cansado del poco interés que el inventor Chamberlin mostraba en mejorar su criatura, viajó con dos aparatos a Gran Bretaña en 1962, deseando encontrar algún fabricante interesado. Allí contactó con los hermanos Bradley (Leslie, Frank y Norman), propietarios de una pequeña compañía denominada Bradmatic. Éstos refinaron y simplificaron el diseño original de Chamberlin, y en 1962 se lanzó tibiamente al mercado el Mellotron modelo Mark I.
M400 y Mini Moog
El nombre de Mellotron proviene de "melody electronics". La producción se realizaba en Birmingham (uno de los empleados era un tal Mike Pinder) y corría a cargo de la nueva compañía Streetly Electronics, mientras que de la comercialización (para la que los Bradley obtuvieron apoyo financiero del músico Eric Robinson) se ocupaba la londinense Mellotronics.

El modelo I fue realmente experimental, con muy pocos ejemplares fabricados. En 1964 apareció el primer Mellotron realmente significativo, el Mark II. Disponía de 2 teclados de 35 notas. El teclado de la izquierda disparaba patrones rítmicos (17 en total, como Bossa Nova, Rhumba, Dixie Land, Waltz, Foxtrot, Tango, Bolero, Samba, Cha-Cha,...) y de acompañamiento (18), y el de la derecha ofrecía 18 sonidos de instrumentos para melodía, organizados en 6 grupos de 3 sonidos.
Los grupos estaban grabados en las mismas pistas, uno a continuación de otro. La selección de sonidos dentro de un mismo grupo era instantánea (basta con cambiar de pista), pero el cambio de un grupo a otro requería unos segundos (hay que adelantar/rebobinar las cintas). Todo este tipo de funcionalidad mecánica se controlaba mediante unos botones en el panel de control del aparato, el cual estaba autoamplificado, disponía de dos altavoces internos, y de un circuito de reverberación construido con muelles. En total, el Mark II ofrecía entre sus dos teclados 1260 grabaciones de sonidos. El cambio de 6 grupos de sonidos a otros distintos era una auténtica pesadilla, y constituía una labor mecánica muy problemática y en absoluto trivial.

El aparato pesaba unos ¡140 Kgs! (muy pesado, aunque bastante menos que un órgano Hammond, lo cual es lógico ya que el Mellotron contiene comparativamente escasa circuitería y mecánica en su interior), su mueble era de muy buena calidad, y fue destinado al mercado doméstico, con escasas ventas debido al alto precio (costaba 1000 libras, más que un órgano Hammond, que es un instrumento musical mucho más versátil y aprovechable). Sin embargo, pronto empezó a ser usado por músicos como Graham Bond, Manfred Mann, Beatles, Moody Blues, etc. Como curiosidad, la BBC encargó el diseño de un modelo especial, denominado FX, para reproducir efectos especiales en directo para sus programas de radio y TV (p.e. Dr. Who). Como ejemplo destacado de efecto especial, el avión en "Back to the USSR" de los Beatles.
En 1968 se produjo, muy brevemente, el modelo 300, con un solo teclado de 52 notas (ya que los músicos profesionales no utilizaban realmente los acompañamientos) y cintas de ancho estándar 1/4 de pulgada.
En 1970 apareció el Mellotron 400, el más conocido, común y utilizado en grabaciones. Su diseño estuvo desde el principio orientado al músico de rock profesional, quien demandaba un aparato más ligero, barato, con mayor facilidad para cambiar de sonidos, y con menos fallos en el directo. El modelo 400 pesaba 55 Kgs. Con un solo teclado y un mueble muy sencillo y funcional, no dispone de amplificación, altavoces ni reverberación (nada de esto se echa realmente en falta). No tiene grupos de sonidos. Simplemente usa cintas con tres pistas de audio cada una. Es decir, el usuario en cada instante puede elegir 1 de entre 3 sonidos o instrumentos. Las cintas están montadas en unos armazones o frames que se guardan en unos maletines protectores. El cambio de un frame a otro (con otras cintas ya montadas) es muy sencillo y rápido. El problema es que un nuevo juego de cintas con su frame costaba la enormidad de 195 libras. Precio original del 400: 585 libras (795 en 1976). Maleta y frame
Este modelo fue el primero en ser comercializado en los Estados Unidos. El aparato se vendía con una especie de armazón protector, denominado Protecta-Muff, para facilitar su transporte. Como prueba de su orientación a la música rock, veamos el texto literal de un anuncio publicitario de 1970: "Big names on the recording scene have Mellotron already - Moody Blues, Rolling Stones, Yes, King Crimson, Led Zeppelin, Barclay James Harvest, John Lennon, Cat Stevens, George Harrison to name but many!".

En los años 70 surgieron otros modelos, ninguno de ellos realmente significativo en cuanto a ventas y uso profesional. Destaca el modelo Mark V, básicamente dos modelos 400 unidos, con algunas mejoras.

En 1977 quiebra Dallas Arbiter, la firma que distribuía el Mellotron en los EE.UU., y arrastra a la empresa inglesa Mellotronics en su caída. Los hermanos Bradley perdieron el derecho al uso de la marca "Mellotron", el cual pasó a una empresa estadounidense denominada Mellotron Sound Sales (propiedad de Bill Eberline, antiguo empleado de Dallas quien continuó la fabricación) luego a Mellotron USA y posteriormente a Mellotron Digital que cerraría sus puertas a finales de los 80. Los Bradley siguieron fabricando en Streetly Electronics, pero bajo la marca comercial "Novatron". Diversos modelos siguieron, pero en la segunda mitad de los 70 el Mellotron estaba ya en decadencia (paralela a la del órgano Hammond), sobrepasado por los nuevos y excitantes sintetizadores. Los primeros samplers digitales comerciales hundieron definitivamente al Mellotron. La compañía resistió bravamente hasta 1986. En la actualidad no se fabrica el Mellotron.

Preguntas y respuestas

¿Cuántos mellotrones se fabricaron?

Considerando todos los modelos (incluido el Novatron) fabricados desde 1963 hasta finales de los años 80, la cantidad total no supera los 2500 ejemplares. El modelo más común es el 400, con casi 2000 fabricados, seguido muy de lejos por el Mark II, con unos 300 aparatos. Ninguno de los otros modelos supera los 100 ejemplares, y alguno ni tan siquiera la decena, por lo que hay que considerarlos como aparatos más o menos experimentales , realmente fuera de los canales de comercialización.

¿A qué se debe su característico sonido?

Hay que reconocer que como fiel reproductor de sonidos procedentes de instrumentos musicales reales, el Mellotron no alcanzó el éxito. Sus sonidos poseen una tonalidad "extraña", que los hacen reconocibles, muy agradables al oído, "bonitos", de un gran lirismo y con un alto impacto emocional. Mucho se ha hablado de sus sonidos con "carácter", "cálidos", "mágicos", "lánguidos", "grandiosos", "líricos", "perezosos", "emotivos"... Siguiendo la terminología de Edward Macan en su libro Rocking the Classics, el Mellotron es un instrumento "femenino". Los sonidos de cuerda, flautas y coros producidos por el Mellotron son realmente hermosos, muy aprovechables musicalmente, y es su "carácter" la razón de la supervivencia del aparato hasta nuestros días, sin que ningún sampler moderno de instrumentos musicales pueda hacerle seria competencia.

Este característico sonido se debe a una serie de factores, relacionados con la no muy alta calidad de grabación de los sonidos originales. Éstos se grabaron por Glynn Johns, en los estudios IBC, usando músicos profesionales, aunque con escaso nivel de exigencia en la calidad de la interpretación (el sonido quizá más típico, los 3 violines, se copió directamente del Chamberlin). En las cintas no hay apenas frecuencias medias y superiores, ni tampoco relativamente bajas, con una relación señal-ruido francamente mejorable. Por otro lado, las cabezas magnéticas lectoras no son, ni siquiera lo fueron en su momento, de alta calidad, con cierta tendencia a desajustarse. Además, el diseño eléctrico del instrumento no remediaba, ni mucho menos, problemas de ruidos, crosstalks, etc, y la velocidad del motor era un tanto "variable". El Mellotron genera una salida de audio muy fuerte y poderosa, un tanto "ronca", que en los 60 y 70 ocasionaría con toda seguridad problemas a los técnicos de grabación. Por último, el mecanismo de reproducción del sonido era un tanto sensible a los cambios de humedad y temperatura. Posiblemente haya que buscar en estas circunstancias técnicas las causas últimas de la personalidad musical del Mellotron.

¿Cuáles eran los sonidos disponibles?

Hay diferencias entre la librería de sonidos del Mark II y el 400 (la de este último es más completa), pero en general las cintas comercializadas se agrupan en:
* Sonidos de cuerda: 3 violines al unísono (varias tonalidades), viola, cello, combinaciones diversas de violines con viola y cello, 16 violines, ... Muy utilizados durante el período del sinfonismo en el rock de los 70.
* Flautas, oboe y clarinete.
* Percusión: vibráfono, marimba, varios bombos y tambores, etc.
* Coros: masculino (adultos), femenino, mezcla de masculino y femenino, infantil.
* Instrumentos de teclado: órgano Hammond, piano, harpsicordio, órgano de iglesia, celeste, clavicordio, etc.
* Metales: trompeta, saxo (varios), trombón, cuerno, etc.
* Otros: guitarra, acordeón, efectos especiales, ...

Al comprar el aparato el usuario recibía un único conjunto de cintas, con los sonidos básicos (normalmente violines, coros y flauta). Podían adquirirse cintas adicionales, con los sonidos que se deseara para cada pista, pero a unos precios realmente muy altos. Además, el armazón para ubicar las cintas y los maletines protectores que los contenían se vendían por separado, y tampoco eran precisamente baratos. Todo esto ocasionó que las ventas de cintas adicionales fueran escasas, y que la mayor parte de los músicos se conformaran con los sonidos "por defecto", que son los que aparecen en la mayor parte de las grabaciones clásicas.

¿Existen otros aparatos similares al Mellotron?

Sí. Aparte de su predecesor el Chamberlin, podemos citar el Optigan, el Orchestron y el Birotron. El Optigan era un rudimentario aparato, destinado al uso casero, fabricado en los Estados Unidos a principios de los 70, que leía sonidos usando tecnología óptica desde unos discos del tamaño de un LP, con escasa calidad. Se ha utilizado como efecto en algunas grabaciones, p.e. en el tema "Sentimental Institution" del LP Defector de Steve Hackett, en Tidal de Fiona Apple y en Frank's Wild Years de Tom Waits. El fracasado Orchestron es un poco posterior, utilizaba una tecnología similar y estaba pensando para uso profesional (Patrick Moraz, principalmente). El Birotron fue un instrumento encargado por Rick Wakeman, que usaba cartuchos de cinta de 8 pistas (¿recuerda alguien este formato de audio que se lanzó al mercado en los 70?).

Durante los años 60 y 70, se siguieron fabricando diversos modelos de Chamberlin en Canadá, con un número total de ejemplares fabricados cercano a los 700. El precio era (¡aún!) mayor que el del Mellotron, con un diseño y calidad de sonido sustancialmente mejores (lo que paradójicamente le sustrajo interés por parte de los músicos). Algunos de estos aparatos siguen hoy en uso en algunos estudios musicales de los Estados Unidos. Ejemplos: Skylarking, de XTC y los primeros discos de Michael Penn.

Primeros usos en los años 60

El primer músico en utilizar un Mellotron, tanto en directo como en estudio, fue el organista y saxofonista Graham Bond. Este innovador músico fue asimismo quien introdujo el sonido Hammond (con su compañero inseparable, el Leslie) en Gran Bretaña, y uno de los auténticos padres del movimiento R&B británico de los años 60. Buscando el éxito comercial, en julio de 1965 editó como cara A de un single "Léase On Love", un tema bastante anodino en el que utilizó el Mellotron, y que debido a esta circunstancia recibió un tratamiento de auténtico novelty en la prensa musical de la época. Asimismo, en el tremendo LP There's A Bond Between Us, grabado a finales de 1965, aparece la horrible baladorra "Baby Can It Be True", con más Mellotron.

El teclista Manfred Mann (grupo homónimo) sería el segundo músico en fijarse en tan curioso instrumento, y así lo utilizó en el single "Semi-Detached Suburban Mr. James", editado en Octubre de 1966, y en la cara B de la versión americana del disco, "Each and Every Day". Ese mismo mes salió a la venta el LP As Is, a mi juicio uno de los mejores discos británicos de la época, con Mellotron en canciones como "A Now and Then Thing", "Each Other's Company", "As Long As I Have Lovin'" y "Autumn Leaves" (este último un curioso tema jazz instrumental). Ya en Marzo de 1967, nos volvemos a encontrar un divertido sonido melotrónico en "Ha! Ha! Said the Clown", y en Agosto, en "So Long Dad". Posteriormente, Manfred Mann utilizaría ocasionalmente el Mellotron en sus discos con la Earthband.

En Febrero de 1967 había visto la luz "Strawberry Fields Forever", con unas flautas melotrónicas a cargo de Paul McCartney. Este tema aparece (incorrectamente) citado en multitud de publicaciones como la "primera grabación con Mellotron". Paul McCartney era un agran fan del aparato, y lo utilizaría en muchos de sus discos en solitario de los 70. En el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967) se hace también uso ("Lucy in the Sky With Diamonds", y a lo largo del disco blanco (mandolina en "Bungalow Bill", y la guitarra española al principio de este mismo tema). Por otro lado, también John Lennon ha hecho uso del Mellotron en sus grabaciones en solitario: "Mind Games". Como curiosidad, en un extraño CD denominado The Beatles Outtakes: Core Collection, podemos encontrar abundante Mellotron grabado en la misma casa de Lennon.

No podemos olvidarnos de los Moody Blues, con Mike Pinder, considerado por muchos como el mejor intérprete de Mellotron. El propio Pinder había trabajado a principios de la década en la casa Streetly, por lo que conocía perfectamente las posibilidades del aparato. El Mellotron acabaría por hacerse parte fundamental del sonido del grupo. Aparece por primera vez en el single "Love And Beauty" (1967), y unos meses después en el clásico "Nights In White Satin". Sus LPs Days of Future Past (1967), In Search of the Lost Chord (1968) y On The Threshold Of A Dream (1969; escucha "The Voyage" son melotrónicamente fundamentales, y son la base del uso fundamentalmente orquestal del aparato que se realizaría en la siguiente década por la mayor parte de los grupos sinfónicos. En los 70, y empezando con A Question Of Balance, hay menos Mellotron en sus grabaciones, destacando Seventh Sojourn (1972). Pinder dejó el grupo en 1978. Su sucesor, Patrick Moraz, no gustaba mucho del Mellotron, aunque se vio obligado a usarlo para mantener el sonido típico del grupo. También podemos encontrarnos el Mellotron en las grabaciones en solitario de Pinder autoeditadas en su sello One Step Records, que incluyen sus trabajos de los años 70 y los actuales.

Los 70: Inglaterra

Los grupos ingleses de rock progresivo utilizaron en gran medida el Mellotron en muchas de sus grabaciones, sobre todo durante la primera mitad de los años 70. La utilización que hicieron del aparato siguió fundamentalmente la iniciada por los Moody Blues. Junto a éstos, fueron King Crimson y Genesis las influencias principales, en lo que al Mellotron se refiere, tanto a su uso en grabaciones, como en el directo.

Ya en el primer LP In The Court of the Crimson King (1969) nos encontramos el sonido melotrónico que acabaría conformando al menos la mitad de la identidad musical del grupo, en los temas "Epitaph" y "In The Court of the Crimson King", obra de Ian McDonald. El segundo trabajo In The Wake of Poseidon es aún más jugoso, a partir de entonces con el aparato a cargo del propio Robert Fripp. La línea se siguiría hasta el final de la época clásica del grupo: Lizard, Islands, Lark's Tongues in Aspic (con el violinista David Cross uniéndose a Fripp al Mellotron) y Red. Fripp empleó dos modelos Mark II al principio, y luego dos 400. Todos ellos se utilizaban en directo, no sin ciertos "problemillas" mecánicos y de sonido. Ya se sabe, estamos ante un armatoste "temperamental".

Tony Banks y su trabajo en Genesis constituye la última gran influencia en cuanto al Mellotron se refiere: Trespass, Nursery Cryme, Foxtrot, Selling England by the Pound, The Lamb Lies Down On Broadway y en el primer LP post-Gabriel, Trick of the Tail. En 1970 Banks había adquirido un modelo Mark II propiedad de Robert Fripp.

A partir del trabajo del trío Moody Blues/King Crimson/Genesis, queda perfectamente perfilado el uso que multitud de grupos, tanto británicos como europeos y americanos, harían del Mellotron durante toda la década de los 70, hasta la actualidad.

Mellotronerío Hispánico

A raíz de la comercialización del modelo 400, por fin el Mellotron llegó a España (puede intuirse que en muy escasas cantidades) a principios de los 70, de la mano de Teddy Bautista, quien hizo un magnífico uso en el álbum de los Canarios Ciclos (1974), todo un clásico del rock sinfónico. En la segunda mitad de los 70 y primeros años 80 es cuando se pueden encontrar ejemplos de uso del Mellotron en LPs españoles. Aparece acreditada su utilización por Teddy Bautista en la versión española de Jesucristo Superstar, y en alguna de sus grabaciones en solitario ("Los bosques de mi mente". Jesús de la Rosa tocó esporádicamente el aparato de Bautista durante las sesiones de grabación del primer álbum de Triana. Por ejemplo, las voces del principio de "Abre la puerta". De todos es sabido que de la Rosa no era ningún gran maestro de los teclados, así que precisó de la atenta y desinteresada ayuda del propio Bautista. Citamos literalmente del libro Triana. La Historia, de Luis Clemente: "Poner el aparato en funcionamiento el único que lo sabía hacer era Teddy, pero Jesús lo tocaba físicamente; le pedía a Teddy un determinado sonido y Teddy se lo diseñaba".

También aparece el Mellotron en muchos de los clásicos del rock sinfónico-progresivo español. Nos lo encontramos en el excelente disco disco homónimo de Eduardo Bort (1975); La Huerta Atómica (1976), de Miguel Ríos, con un excelente trabajo de Mariano Díaz; Escenes (1978) de Gotic; las grabaciones de Granada España año 75 y Hablo de una tierra; en Holocausto (1978) de Coto en Pel, a cargo de Pep Llopes; en Tutankamon (1975), de los catalanes Iceberg; en el LP Intención, de los Atila y en Elixir (1977), de Azahar; en Bloque (1978) y Música para la Libertad (1981); Más allá de nuestras mentes, de Cai; en Largos Sueños (1981), de Formas, y Minorisa, el clásico de Fusioon; en el Vericuetos (1976) de Gualberto; Cuevas de Altamira, de Ibio; en el primer LP de Imán Califato Independiente; en los trabajos de Ñu, A golpe de látigo y Cuentos de ayer y de hoy y en Gauzar (1978) de Saure Britako.

En Iberoamérica, podemos citar a La Máquina de Hacer Pájaros (1976); Homenaje (1977) del bajista de Crucis Montesano; Os Mutantes: O A e o Z (Brasil, grabado en 1973 y editado en 1993); Armando Tirelli: El Profeta (Uruguay, 1978).

Los 70: Estados Unidos

El Mellotron es un instrumento fundamentalmente europeo, y su comercialización en los Estados Unidos fue algo tardía, lo que explica la falta de grabaciones durante la segunda mitad de los 60, y que su utilización se produjera a partir de mediados de los 70. Por otro lado, el que algunos de los discos de esta época no hayan sido editados hasta recientemente, es buena prueba de la decadencia sufrida por el rock progresivo durante la segunda mitad de los 70 (y del interés actual, todo hay que decirlo).

Música electrónica y experimental

A priori, piensa uno que un instrumento tan poco sofisticado como el Mellotron no presenta ningún interés para un músico, a principios de los 70, interesado en la incipiente música electrónica y en la experimentación con sintetizadores. Pero si pensamos que algunas cintas ofrecían la posibilidad de reproducir sonidos de los gigantescos (y carísimos) módulos Moog, del ARP 2600 y del VCS3, que se disponía además de extensas librerías de cintas de efectos especiales, y si pensamos en el primitivísimo estado de la tecnología de sampling por aquel entonces, podemos llegar a intuir que quizás el Mellotron fuera utilizado en este campo; mayormente porque no había otra alternativa. En efecto lo fue, si bien como es comprensible conforme la tecnología de sampling y de síntesis musical fue madurando, cayó en rápido abandono.

En la actualidad

Con la revitalización del rock progresivo que estamos viviendo desde principios de esta década, el Mellotron ha vuelto a aparecer en multitud de grabaciones actuales, fundamentalmente grupos europeos, y destacando entre éstos a los escandinavos. El problema es que estos discos apenas tienen distribución comercial fuera de los canales habituales progresivos, sin llegar al gran público. También hay que decir que fundamentalmente los músicos se limitan a reproducir hasta la saciedad la sonoridad mellotrónica clásica de los King Crimson, Genesis, etc, por lo que el Mellotron se ha convertido en un instrumento musical claramente retro.

Para los amantes del Mellotron, no cabe duda que el actual estado de cosas es una auténtica delicia, ya que continuamente salen nuevas grabaciones de interés. Pero no nos engañemos: la falta de innovación y originalidad, y la sobreutilización, acabarán trayendo, sin duda, el abandono progresivo del instrumento. ¿Quién sabe si en unos años ya no volveremos a encontrar con facilidad nuevos trabajos en los que disfrutar con sus adorados, peculiares y ululantes "gemidos"?

Fuera del mundillo progresivo, el Mellotron también ha sido recuperado en diversas grabaciones de artistas ya comerciales, cuyos discos se distribuyen comercialmente (algunos de ellos han alcanzado grandes niveles de ventas). Esto ha hecho que los grandes estudios de grabación vuelvan a estar interesados en la disposición de un Mellotron para los músicos o productores que lo reclamen. En estos trabajos, el Mellotron suele aparecer tan solo en una o dos canciones. El talentoso Lenny Kravitz es sin duda quien más ha perseverado en el uso del Mellotron a lo largo de su carrera. Así, tenemos la muy bien servida "God Is Love" y "The Resurrection" en el LP Circus (1995), "Fields of Joy" en Mama Said (1991) y "Just Be A Woman", del LP Are You Gonna Go My Way, de 1993. En general, lo toca él mismo o bien su teclista acompañante habitual, Henry Hirsch. Más: Oasis, en (What's The Story) Morning Glory de 1995 (escúchese "Wonderwall"; Radiohead en OK Computer (1997); Julian Cope en el disco 20 Mothers (1995); los Afghan Whigs en Gentlemen (1993); en el disco homónimo de la cantante Heidi Berry (1993); en LPs de Elvis Costello; Lucifuge de los satánicos Danzig; Green Mind de los Dinosaur Jr; REM en Green; Woodface (1991) de Crowded House; Vitalogy (1994) de los Pearl Jam, y en el disco Construction for the Modern Idiot de los Wonder Stuff, Dangerous de Michael Jackon, Richard Barone en Primal Dream y Clouds Over Eden, Violent Femmes en Why Do Birds Sing, por poner solo unos ejemplos. En España, "Comida china" en Alta suciedad (1997) de Andrés Calamaro (grabado en Estados Unidos).

Para terminar este apartado, el curioso caso del grupo ¿o artista solo? fantasma Celluloid, con una música principalmente instrumental producida en casi su totalidad por el Mellotron. Sus trabajos Mercury, Neptune y Jupiter son asombrosos en cuanto a las posibilidades del instrumento.

Quiero un Mellotron!!

¡Ja! ¡Ja! En la naturaleza del hombre está el deseo de las cosas imposibles. Realmente, con menos de 2500 ejemplares fabricados, repartidos por todo el mundo, y con una buena parte (es de suponer) irreparables o deshauciados, el buscar uno de estos aparatos dentro de los canales tradicionales musicales, constituye una pérdida de tiempo, y más en nuestro país. Por una gran y afortunada casualidad (mi caso particular) puede encontrarse un aparato en aceptable estado de conservación (con toda seguridad un modelo 400),
Interior del Novatron 400
si se tiene mucha, muchísima suerte, y quizás pueda adquirirse a buen precio si el propietario desconoce el valor real de su posesión. Eso sí, sería mucho esperar el encontrar un buen surtido de cintas bien conservadas.

Para aquellos con un deseo irrefrenable, siempre pueden acudir a las casas herederas de los fabricantes originales: Streetly Electronics (dirigida por Martin Smith) en Inglaterra y Mellotron Archives (David Kean) en los Estados Unidos. Que no esperen encontrar gangas. Los precios son, por decirlo así, "respetables", y además hay que añadirles unos enormes gastos de embalaje y transporte. Estas casas venden aparatos en perfecto estado, y disponen de un completo stock de cintas (carísimas, para perpetuar la tradición, aunque con mejor sonido pues han sido remasterizadas).

Como no podía ser menos, hay disponibles diversos samples de Mellotron en el mercado (principalmente muestras de sonidos de cuerda). Pueden encontrarse muestras sueltas en CD-ROMs fabricados por AKAI, EMU, y otros. Todos ellos proporcionan conjuntos restringidos de sonidos de lamentable calidad. Un poco mejor son los contenidos en el CD Vintage Keyboards de Creative Essentials y en Legendary M400 de Propeller Islands. Sin embargo, los únicos que son más o menos completos y hechos a conciencia son el CD-ROM obra de David Kean, de Mellotron Archives, y el doble CD The Mello Zone.

Posiblemente, algunos usos de Mellotron en discos modernos correspondan realmente a sonidos sampleados. Es curioso el caso del grupo canadiense de tributo a Genesis, The Musical Box, que utiliza un sonido muestreado y midificado en sus actuaciones en directo, con un teclista que para albergar el teclado se ha hecho construir un mueble muy similar al original del modelo 400.

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