Canciones a la muerte



Hoy les presento un post dedicado a las canciones inspiradas por la muerte, algunas ya conocidas y otras no tanto, pero de mucha calidad, espero que les guste

Canciones a la muerte



Chopin


marcha


En aire lento, tiene estructura tripartita. Es esta famosa marcha lúgubre, emocionante y solemne, aunque la sección central supone un contraste de consolación con su bella melodía, recuerdo sublimado de la persona desaparecida. La vuelta a la sección inicial completa esta impresionante página. De ella incluso se han hecho versiones orquestales.



funebre


Mendelsshon


la marcha funebre


Era nieto del filósofo Moses Mendelssohn y nació en el seno de una destacada familia judía, que más tarde se convirtió al protestantismo, adoptando el apellido Mendelssohn-Bartholdy. En su infancia fue considerado un prodigio musical, pero sus padres no trataron de sacar partido de sus habilidades. De hecho, su padre declinó la oportunidad de que Felix siguiera una carrera musical hasta que quedó claro que tenía la firme intención de dedicarse seriamente a ella.
Al temprano éxito en Alemania, le siguió un viaje a través de toda Europa; Mendelssohn fue recibido particularmente bien en Inglaterra como compositor, director y solista, y sus diez visitas allí, durante las que estrenó la mayoría de sus obras, formaron una parte importante de su carrera adulta. Fundó el Conservatorio de Leipzig, un bastión de su lucha contra las perspectivas musicales radicales de algunos de sus contemporáneos.




marchas a la muerte


Beethoven


Canciones a la muerte



Su legado musical abarca, cronológicamente, desde el período clásico hasta inicios del romanticismo musical.
Considerado el último gran representante del clasicismo vienés (después de Christoph Willibald Gluck, Joseph Haydn y Wolfgang Amadeus Mozart), Beethoven consiguió hacer trascender la música del romanticismo, influyendo en diversidad de obras musicales del siglo XIX. Su arte se expresó en numerosos géneros y aunque las sinfonías fueron la fuente principal de su popularidad internacional, su impacto resultó ser principalmente significativo en sus obras para piano y música de cámara.



marcha


Rafael Chaves Torres



funebre



Inició sus actividades musicales en 1859.2 Formó parte de la banda militar de Heredia. En 1867 fue nombrado director de la banda militar de Cartago, donde estableció una escuela de solfeo. Fue director de la banda militar de San José, sustituyendo a Manuel María Gutiérrez, en 1887. Fue promovido a director general de la banda militar de San José, hasta su muerte.



la marcha funebre


Nina Frick Asenjo



marchas a la muerte



Bautizada con el nombre de Guillermina Isabel, nació en el seno de una de las familias más renombradas de Valdivia; era hija legítima de Guillermo Frick Asenjo y de Ubaldina Asenjo Agüero. Por parte de su progenitor, provenía de una estirpe de talentosos pianistas y compositores; el abuelo, don Guillermo Frick Eltze, fue uno de los colonos alemanes que más se destacó en el aporte intelectual al sur de Chile. Por el lado materno, Nina estaba vinculada a los linajes patricios de la antigua "plaza y presidio de Santa María la Blanca".
Nina inició su aprendizaje teórico y práctico en la disciplina pianística cuando contaba con apenas dos años de edad. Las clases eran dirigidas por su propio padre, quien había escrito varias obras para ese instrumento.
Las aptitudes innatas de la pequeña eran sorprendentes, a juicio de su padre, el que se dedicó a plasmar los constantes progresos de la niña en unas memorias. Cada vez que oía interpretar alguna melodía, no importando si ésta fuera sencilla o complicada, la precoz artista era capaz de ejecutar las mismas notas que escuchara con anterioridad.




Canciones a la muerte


Mozart (requiem, segmento)


marcha


Pocos días antes se presentó en su casa un desconocido, vestido de gris, que rehusó identificarse y que encargó a Mozart la composición de un réquiem. Le dio un adelanto y quedaron en que regresaría en un mes. Pero el compositor fue llamado desde Praga para escribir la ópera La clemencia de Tito, para festejar la coronación de Leopoldo II.
Cuando subía con su esposa al carruaje que los llevaría a esa ciudad, el desconocido se presentó otra vez, preguntando por su encargo. Esto sobrecogió al compositor.
Más tarde se supo que aquel sombrío personaje (al parecer, llamado Franz Anton Leitgeb) era un enviado del conde Franz von Walsegg, músico aficionado y cuya esposa había fallecido. El viudo deseaba que Mozart compusiese la misa de réquiem para los funerales de su mujer, pero quería hacer creer a los demás que la obra era suya y por eso permanecía en el anonimato.
Mozart, obsesionado con la idea de la muerte, desde la de su padre, debilitado por la fatiga y la enfermedad, muy sensible a lo sobrenatural por su vinculación con la francmasonería[cita requerida] e impresionado por el aspecto del enviado, terminó por creer que éste era un mensajero del Destino y que el réquiem que iba a componer sería para su propio funeral.



funebre


GRACIAS


Fuentes:
youtube
wiki