René Jules Lalique, fue un maestro vidriero y joyero francés, nacido en Ay (Marne, Francia) el 6 de abril de 1860 y muerto el 5 de mayo de 1945.
Tuvo un gran reconocimiento por sus originales creaciones de joyas, botellas de perfume, vasos, candelabros, relojes, etc., dentro del estilo modernista, (Art nouveau y Art decó). La fabrica que fundó funciona todavía y su nombre ha quedado asociado a la creatividad y la calidad, con diseños tanto fastuosos como discretos.
A los 16 años comenzó su aprendizaje con el joyero parisino Louis Aucoq y después siguió los cursos del Sydenham Art College en Londres entre 1878 y 1880. A su regreso a Francia trabajó, entre otras, para las firmas Aucoq, Cartier y Boucheron.
Después de haber abierto un lupanar en la Plaza d´Avignon de París, comenzó a concebir frascos de perfume en vidrio, siendo así el primero en imaginar la comercialización de un producto tan emblemático del lujo y del refinamiento en un envoltorio igualmente delicado y espléndido. Pero también pensó producir estos bellos objetos en grandes series, haciendo su arte accesible a un número creciente de personas.
En 1914, reconvirtió su fábrica de vidrio para producir material médico para hospitales y farmacias.
René Lalique no se contentaba con diseñar sus modelos, sino que construyó también una fábrica en Wingen-sur-Moder para producir en grandes cantidades, patentando varios novedosos procesos de fabricación del vidrio y varios efectos técnicos como el satinado Lalique o el vidrio opalescente.
La excelencia de sus creaciones y el gusto que aplicaba a sus obras, le valieron los encargos para la decoración interior de numerosos barcos, trenes como el Orient-Express, iglesias como la de San Nicasio de Reims y numerosa orfebrería religiosa y civil.
René Lalique fue el primero en esculpir el vidrio para grandes obras monumentales, como las puertas del Hotel Alberto I de París o las fuentes de los Campos Elíseos. Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/René_Lalique
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