Alejandra Pizarnik (Buenos Aires, 29 de abril 1936 - 25 de septiembre 1972) fue una poetisa surrealista argentina

SALVACIÓN

Se fuga la isla
Y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro profeta
Ahora
es el fuego sometido
Ahora
es la carne
la hoja
la piedra
perdidos en la fuente del tormento
como el navegante en el horror de la civilación
que purifica la caída de la noche
Ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.
(Alejandra Pizarnik, de La última inocencia, 1956)

LA JAULA

Afuera hay sol.
No es más que un sol
pero los hombres lo miran
y después cantan.

Yo no sé del sol.
Yo sé la melodía del ángel
y el sermón caliente
del último viento.
Sé gritar hasta el alba
cuando la muerte se posa desnuda
en mi sombra.

Yo lloro debajo de mi nombre.
Yo agito pañuelos en la noche y barcos sedientos de realidad
bailan conmigo.
Yo oculto clavos
para escarnecer a mis sueños enfermos.

Afuera hay sol.
Yo me visto de cenizas.
(Alejandra Pizarnik, de Las aventuras perdidas, 1958

Datos biográficos

Alejandra Pizarnik fue la segunda hija de un matrimonio de emigrantes judíos centroeuropeos. Estudió bachillerato en Avellaneda, una ciudad del Gran Buenos Aires. En 1954 ingresó a la Facultad de Filosofía, luego se cambió a Letras, e hizo una breve incursión en la de Periodismo. No finalizó ninguna de ellas y en una tentativa por encontrar su verdadera vocación, asistió al taller de pintura de Batlle Planas.
Entre 1960 y 1964 vivió en París, donde maduró como poeta y escribió el poemario "Arbol de Diana" (con prólogo de Octavio Paz). Asimismo estableció amistad con André Pieyre de Mandiargues, Octavio Paz, Julio Cortázar y Rosa Chacel. Estando en París trabajó un año para la revista Cuadernos para la liberación de la cultura como correctora de pruebas y colaboró con numerosas revistas de poesía y literatura americanas y europeas, como también con traducciones, entre otras, de Ives Bonnefoy y de Marguerite Duras.
Cuando regresó a Buenos Aires, publicó sus libros más importantes, "Los trabajos y las noches","Extracción de la piedra de locura" y "El infierno musical". En 1968 obtuvo la beca Guggenheim y viajó brevemente a Nueva York y París. Por causa de sus continuas depresiones y tentativas de suicidio (en 1970 y 1972), pasó semirrecluída sus últimos años. A mediados de 1972 estuvo internada cinco meses en el hospital siquiatrico Pirovano (Buenos Aires) y en un permiso para pasar el fin de semana en su casa, se quitó la vida con una sobredosis de seconal sódico. Tenía treinta y seis años de edad.
Obra literaria
En su gran mayoría, su obra se remite a la poesía, que procede esencialmente del surrealismo, es concisa, de temática nocturna y angustiada, muy elaborada. Aspira a la dureza y transparencia, y la alcanza casi siempre. En los últimos años experimentó con textos en prosa, más largos. Según su visión, la poesía era la única capaz de darle razón y sentido a la vida, rigiéndola y configurándola como lo dice en tantas partes de su obra, cuya formulación más clara se aprecia en los versos finales de "El deseo de la palabra":
Ojalá pudiera vivir solamente en éxtasis, haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo, rescatando cada frase con mis días y con mis semanas, infundiéndole al poema mi soplo a medida que cada letra de cada palabra haya sido sacrificada en las ceremonias del vivir.
Alejandra Pizarnik, El Infierno musicalcolor

A menos de diez años de su muerte, salió al mercado una antología que intentó agrupar - en francés - toda su producción literaria desde 1956 hasta 1972. Luego, Olga Orozco y Ana Becciú prepararon un libro "Textos de sombra y últimos poemas"(1982) donde se incorporaron escritos inéditos o dispersos en revistas, de los cuales varios eran borradores sin completar. El Fondo de Cultura Económica, bajo el título "Semblanza"(1984), publicó una selección de poemas que incluyó fragmentos de sus diarios íntimos. En esta edición, el texto de "La Condesa Sangrienta" no sólo aparece incompleto, sino que está desarticulada; se editaron ocho de los once capítulos y ni el orden de éstos ni el nombre de los mismos se corresponden con el original.
En Argentina, se publicó "Obras completas"(1990), y como bien señala Francisco Cruz Pérez, esta edición solo incorporó dos de los 21 poemas que contiene "La última inocencia" y también excluyó "La condesa sangrienta", además de olvidar todos los ensayos. Una abundante correspondencia de Pizarnik fue reunida por Ivonne Bordelois (Seix Barral, 1998) y Antonio Beneyto (2003); en ambos volúmenes se revela una escritora polifacética, dada a la bohemia y a la melancolía.
Así mismo, en España, se ha reunido su obra en dos volúmenes: "Poesía Completa"(2001) y "Prosa Completa" (2002), antologías que presentan muchas fallas, ya que dejan fuera muchos textos dispersos en revistas y periódicos, asimismo no se incluyeron numeros relatos inéditos, depositados en el "Archivo Pizarnik" de la Universidad de Princeton (Estados Unidos).
Pizarnik escribió más de 30 artículos críticos y reseñas, de los cuales 14 todavía permanecen dispersos por no haber sido reunidos en un libro. Sus últimos textos publicados han sido sus "Diarios"(2003), expurgadas más de 100 páginas por el editor.

Publicó siete libros de poemas:
• La tierra más ajena (1955)
• La última inocencia (1956)
• Las aventuras perdidas (1958)
• Árbol de Diana (1962)
• Los trabajos y las noches (1965)
• Extracción de la piedra de locura (1968)
• El infierno musical (1971)


http://es.wikipedia.org/wiki/Alejandra_Pizarnik