Según la leyenda, Roma habría sido fundada por los gemelos Rómulo y Remo en el año 753 a.C., quienes fueron abandonados al nacer y encontrados por una loba que los habría criado como sus cachorros.

Rea Silvia, hija de Numitor, el rey de Albalonga, se hizo vestal cuando su tío Amulio destronó a su padre, lo expulsó de la ciudad, mató a sus hijos varones y obligó a su hija Rea Silvia a dedicarse al culto de Vesta. El voto de castidad obligatorio para las vestales fue quebrantado por Rea Silvia ya que tuvo con Marte dos mellizos.

"La vestal Silvia fue a la fuente a buscar agua para lavar los objetos del rito; cansada se sentó en el suelo a refrescarse con el pecho descubierto, de tal manera que la umbría de los sauces, el gorjeo de los pájaros y el rumor del agua le produjeron un profundo sueño. Viéndola Marte sintió deseos lascivos y la poseyó."
OVIDIO, Fastos III 11-25 y 73-80

Cuando el rey Amulio se enteró condenó a Rea Silvia a muerte y a los mellizos Rómulo y Remo a ser arrojados al Tíber. Pero los esclavos encargados de cumplir el castigo se apiadaron de los pequeños y dejaron la canasta en la orilla del río. Cuando una loba se acercó al río a beber oyó los llantos de los niños, los salvó y los amamantó en una gruta del Palatino, hasta que fueron descubiertos y criados por Fáustulo y Larentia. Tito Livio apunta por vocación histórica que la loba sería Larentia, puesto que era denominada lupula por los pastores de la zona (siendo este vocablo utilizado tanto para designar a lobas como a mujeres que ejercían la prostitución), pasando más tarde a formar parte de la leyenda simbólica.

Cuando Rómulo y Remo se enteraron de la verdadera historia de su nacimiento, mataron a Amulio y restauraron en el trono a su abuelo Numitor.

Abandonaron Albalonga y decidieron fundar una ciudad en el sitio donde fueron encontrados. Rómulo trazó el contorno de la ciudad con un arado y juró que mataría a quien franqueara las imaginarias murallas de Roma. Su hermano Remo pensó que la amenaza de Rómulo no se haría efectiva y cruzó la línea. Rómulo mató a su hermano y se convirtió en rey de la nueva ciudad.

Cuando los dos hermanos fundaron Roma, su madre adoptiva resplandeció como símbolo de la ciudad y expresión simbólica del valor y las garras destructoras del imperio romano. En la Lupercal, fiesta romana de la fertilidad, se honraba a la maternal loba mítica.