Imágenes en viaje en micro. [propio]

Este texto, escrito en el verano pasado, lo titulé primero asi: "Imágenes luminosas, en el largo trayecto para volver a casa." pero acá no entra este título, quería que lo sepan.



Volviendo hace unos tres sábados atrás, en el micro, o bondi, o bus, desde Buenos Aires a esta pequeña ciudad; tan pequeña que necesita sentirse inversamente proporcional a su tamaño, y para ello, entra en el terreno desconocido de la patafísica y se cree grande, no solo de tamaño. Hay sinónimos de grande con otros significados, y significantes.



Volviendo decía, un poco cansado, un poco dormido, y demasiado hambriento, empecé a hacer lo que hago siempre en un transporte público, mirar que hace la demás gente.



Entonces observo el ceño cerrado, adusto de algún empleado y/u obrero, mal pago, de disminuida esperanza, que no se preocupa en disimularlo en el mapa de su cara; observo adolescentes, que o para paliar el ruido del colectivo, o para soportarlo, o por molestar a los demás, escuchan a todo volumen, esos pequeños celulares, que suenan de manera espantosa, produciendo un sonido, que envidiaría cualquier banda de low fi, que se precie de tal.



O para molestar, no más.



Una señora joven, tiene un niño en su falda, el niño le habla, con voz de pajaro, con voz de ángel, o una voz alada, prescindente de cualquier ejemplo de emisor mencionado.



El niño tiene unos ojos grandes, y obviamente, curiosos. Desliza la mano, o una de sus manos por el seno de la madre, hasta adueñarse casi por completo de una de sus tetas, como marcando el territorio que en algún pasado mediato, proveyó de manera primordial su alimento. Y tal vez, en algunos momentos lo haga aún hoy.



La madre, intenta sacar su mano, pero no demasiado convencida. La mano que lo intenta es una mano blanda, como una bolsita de granos pequeños, que en la antigüedad suplantaban, precisamente, la falta de volumen de alguna glándula mamaria, o de ambas dos.



Después no lucha más, y el niño apoya, como una pieza de exquisita porcelana oscura, sobre una mesa de desayuno, su mano victoriosa sobre el objetivo conquistado.



Me sonrío, me produce ternura, y por eso sonrío, y el niño me mira, y se queda mirándome, desafiante, como un refuerzo de conquista, como una fuerte declaración de propiedad sobre el terreno ganado.



Pierde interés, y deja mirada, y colina ganada, para señalar cosas a través de esos mugrientos vidrios que constituyen el cuadro en movimiento de una tarde calurosa y soleada, soportable tal vez, para él solo.



Dejo el cuadro, para ver que estamos por Glew, y que falta todavía para llegar al pueblo, perdón ciudad con todas las letras, letras de Brandsen.



Ahora el colectivo, sin aparente motivo, desvía un poco el camino, y ralenta la velocidad. De manera imprevista, una joven mujer de cabellos oscuros domados por alguna tintura mucho más clara que la que proveyó la providencia (valga la redundancia), con una bonita blusa ondeante color rosa pálido y un jean sube con destreza de atleta al transporte, y sin decir agua va, besa al chofer, le dice algo, en voz baja, mirándolo profundamente.



El siguiente cuadro, es la entrega de una botella de gaseosa que evidentemente, a juzgar por las gotas que exuda su envase, estuvo en una heladera, esperando destino. Junto con ella, un paquete con,aromas que sugieren comida. Y lo es.



Gesto tierno? Gesto dominante? Gesto de delimitación de propiedad, como el del niño con la teta de su madre? Gesto simple y puro de cariño, y tal vez , por que no, de amor?



Todas esas preguntas me hago. Mientras el chofer le agradece de manera estentórea y despreocupada, y el micro comienza el derrotero otra vez, al tiempo que la joven mujer, baja del móvil.



Pequeños movimientos, pequeños gestos.



Y entonces entiendo, procuramos tener héroes de grandes hazañas. Pero es esto el gran heroísmo, para mí en este momento en esto consiste el heroísmo.



Y sonrío feliz, no se si tanto,pero si con una sensación calida en mi pecho, me digo, que si no será esto , la suma simple de cosas cotidianas, amables, bellas por lo simples, si no es esto una de la manifiesta grandeza de la raza humana. Si no es esto lo sublime de la vida que tiene la gente común, la gente como uno. Y sonriendo, inexplicablemente, me voy dejando llevar por el traqueteo, el zumbido o ruido del micro, y me duermo.



Bajo en Brandsen, que esto termina acá, en la terminal de ómnibus, donde cada pequeña historia habrá de olvidarse, pero que yo no olvidaré más por que esas imágenes me llenaron de sentimientos luminosos, y hay que guardarlos. Para las etapas no tan luminosas,.... viste?.









Imágenes en viaje en micro. [propio]











Gracias por pasarte,

espero te haya gustado.

PabloXz.-

7 comentarios - Imágenes en viaje en micro. [propio]

@cronco -2
Emmmmmmmmm ahy una foto y no esta certificada hijo de puta porque no te fumas un faso y te vas a donde vive la puta madre que te pario, en la puta que te pariote reciben con un buen lavarropa par qe te metas en el orto y gire y gire y la puta madre que te pario
@DrBolainas +1
Me gustó mucho lo que escribiste, te dejo diez, saludos .
@DrBolainas +1
Pabloxz dijo:
DrBolainas dijo:Me gustó mucho lo que escribiste, te dejo diez, saludos .

Eh GRACIAS!! sinceramente te agradezco el comentario, y q te has tomado el trabajo de leerlo y anailzarlo! la verdad, te agradezco tmb los puntos, pero no era necesario, a veces podés aprovecharlos para ayudar a un novato viste. Pero en fin, vos decidís! y te agradezco ambas cosas!! sos un CAPO!


Está buenisimo entre tanto que no lee hacer una devolución, a parte me gustó, , los puntos no te preocupes ya tengo 10 de vuelta jajajja, un abrazo.