Sabes que este poema es para ti. Eso lo sabes. ¿lo sabes? Este poema es para ti. Es que tengo que escribirlo ¿sabes? Y no me animo. No sé cómo empezar sin ser cursi y caer en lugares comunes. Y hablar de la Luna. El mar. De mi abrigo largo. Ese montón de elementos que riman. Quisiera convertirme en Hugo Vera Miranda. Ser él quien te escriba el poema. ¿sabes que nunca me gustó Hugo Vera Miranda? Pero él te podría escribir un buen poema de amor. Yo en cambio… ¿Qué te puedo escribir? ¿Qué te amo? ¿Qué todo el puto día pienso en ti? ¿Qué tu rostro se me aparece en las latitas de café? En las tres luces del semáforo. En el cielo de la Patagonia. No sé cómo empezar el poema. Este poema. He de consultar con gente del pueblo. He de consultar quién escribe poemas. Para encargarle uno. Uno que sea el mejor poema del Mundo. Luego pienso que debiera escribirlo. Que yo debería escribirlo. Pero no me animo. Que mi poema sería cursi. Que caería en elementos que riman. Que hablaría de la Luna. Del mar y de mi abrigo largo. Entonces lo postergo. Me digo que un día escribiré un poema. Un poema para ti. Un poema que sea el mejor poema del Mundo. Que hable de ti y de mí y de nuestro primer encuentro. Aquella vez que me dijiste: "Me vende medio kilo de espinacas por favor".


15

ME gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

que una mujer y un hombre
algún día se quieren,
se van quedando solos poco a poco,
algo en su corazón les dice que están solos,
solos sobre la tierra se penetran,
se van matando el uno al otro.

Todo se hace en silencio. Como
se hace la luz dentro del ojo.
El amor une cuerpos.
En silencio se van llenando el uno al otro.

Cualquier día despiertan, sobre brazos;
piensan entonces que lo saben todo.
Se ven desnudos y lo saben todo.