Bueno. Esto es algo que yo escribí ayer en un momento de... digamos, reflexión.


En mi mente resuena un llanto,
un llanto que pide a gritos salir y ser libre.

Ese llanto doloroso tal como es cuando el amor ya no está,
un llanto que perdura en el tiempo,
pero que no puede salir.

Un llanto que pide a gritos la compañía de su otra mitad,
esa mitad que fue desapareciendo de a poco,
hasta que ya no se supo nada de ella.

Él la buscó,
pero no la encontró,
la sigue buscando,
pero no con tantas ansias como antes

El llanto está buscando a su otra mitad,
el llanto está buscando su felicidad...