Maestros de la Fotografía Parte I
Maestros de la Fotografía
Ansel Adams(1902-1984)
"Espero ansioso nuevos procesos y nuevos desarrollos. Creo que la imagen electrónica será el próximo gran avance. Estos sistemas tendrán características estructurales ineludibles, y tanto los artistas como los técnicos deberán hacer un renovado esfuerzo para comprenderlos y controlarlos".
Ansel Easton Adams nació el 20 de febrero de 1902 en San Francisco, California. Fue considerado fotógrafo y ecologista.Nació como hijo único cuando su madre tenía alrededor de 40 años. Creció en un ambiente Victoriano (social y conservador). Era muy tímido, disléxico y era bastante inteligente lo cual le causo algunos problemas al intentar integrarse en la escuela. El tenía una gran pasión por la naturaleza.
Conocido por sus fotografías en blanco y negro de paisajes del parque nacional Yosemite en Estados Unidos (entre otros paisajes) y como autor de numerosos libros sobre fotografía como su trilogía de manuales de instrucción técnica (La Cámara, El Negativo y La Copia). Fundó la asociación fotográfica Grupo f/64 junto con otros maestros como Edward Weston, Willard Van Dyke, Imogen Cunningham y otros.
Weston y Strand le comenzaron a pedir consejos técnicos. Y ayudo de fotógrafo asesor para Polaroid y Hasselblad. Adams desarrolló el famoso “sistema de zonas”, un método de medición y revelado que se utilizaba para dividir la gradación de luz de una escena en 11 zonas diferentes, del blanco al negro. Esto le permitía visualizar los diferentes niveles de gris en la fotografía final con gran precisión.
Su sistema de zonas es una demostración de cómo la cámara o el fotómetro (o exposímetro) de la misma mide el gris medio de 18% de reflectancia como zona media. El fotógrafo debe aumentar la exposición (o disminuirla) dependiendo de cuántos pasos de gris quiera fijar como punto de medición. El fotómetro de cualquier cámara incluso digital siempre "quiere" ver la zona medida como un gris medio.
Fue siendo reconocido cada vez más por su energía y entusiasmo. Conoció Nueva York por primera vez en 1933 y conoció a Alfred Stieglitz, el fotografo que el admiraba. El le ayudó a hacer su primera exposición.
El 6 de agosto de 1953 Adams le escribió una carta a Stieglitz diciéndole que había estado muy ocupado y de igual manera le preocupaba su estado de finanzas. Entonces, comenzó a hacer fotografía comercial. El no estaba contento porque no lo dejaba explotar su creatividad, aunque si le proporcionaba suficiente dinero para vivir. El trabajó para marcas como IBM, AT&T, Nacional Park Service y Kodak, además de publicaciones de revistas como Life y Fortune. Este trabajo no sólo sirvió a Adams para el mencionado sustento financiero, sino que hizo de sus fotografías un icono de las bellezas naturales norteamericanas reconocidas en todas partes del mundo.
Sus imágenes empezaron a volverse símbolos de América. A él lo que más le importaba de la naturaleza era principalmente el parque Yosemite y la preservación de los animales salvajes. Pero también luchó por otras cosas como: nuevos parques para animales salvajes, por Alaska, por los animales en peligro de extinción, aire y agua limpia, demasiados espectaculares, demasiadas carreteras.
Fue criticado por no poner humanos en sus fotografías. Por ejemplo, el fotógrafo frances Henri Cartier-Bresson dijo: “the world is falling to pieces and all Adams and Weston photograph is rocks and trees” (El mundo se está destruyendo y todo lo que Adams y Weston fotografían es piedras y árboles)
Algunos dicen que Adams fotografío lugares que ya ni existen, pero para otros ocurre lo contrario, algunos lugares siguen existiendo debido a Adams y su entusiasmo y esfuerzo por salvar estos lugares a través de sus fotografías
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Diane Arbus(1923-1971)
Eligió a personas marginales para sus fotografías: gemelos, enfermos mentales, gigantes, familias disfuncionales, fenómenos de circo, etc.
Diane Nemerov nace en el seno de una adinerada familia judía de Nueva York.A los 14 años comienza su relación con Allan Arbus, con quién se casaría cumplido los 18 años. En los años cuarenta, los Arbus se dedicaron a la fotografía de moda en revistas como Esquire, Vogue y Harper’s Bazaar.
Entre 1955 a 1957, Diane Arbus toma clases con la fotógrafa austriaca Lisette Model, ejerciendo una gran influencia en el camino que más tarde tomaría. En esta época se divorcia de Allan, independizándose en su trabajo.
La década del sesenta fueron sus años más productivos. Recorría los peligrosos barrios de Nueva York para seleccionar a los personajes que retrataría, en su mayoría enanos, playas nudistas, prostitutas, entre otros.
La exposición que la dio a conocer al público mayoritario fue "New sensations" en 1967. Continuaba trabajando para revistas importantes retratando a celebridades como Norman Mailer, Mae West, Jorge Luis Borges.
En 1971, después de una larga depresión, Diane Arbus se suicida. Un año más tarde su trabajo fue seleccionado para participar en la Bienal de Venecia, siendo la primera fotógrafa estadounidense en ser seleccionada, y el Moma de Nueva York organizó su primera gran retrospectiva.
Influenciada por Model y la película Freaks ("La parada de los monstruos" o "Fenómenos"

de Tod Browning, Diane Arbus eligió a personas marginales para sus fotografías.Los personajes miraban directamente a la cámara, lo que hace que el flash revele sus defectos. Su intención era producir en el espectador "temor y vergüenza".
Pionera del flash de relleno (flash de día) La fotografía de Diane representa lo normal como monstruoso: cuando fotografía el dolor, lo encuentra en personas normales.
Provoca que la gente presuntamente normal aparezca como anormal. Rompe la composición, sitúa al personaje en el centro
Su mirada siempre es directa, con tensión y fuerza. Para ella no existe el momento decisivo, trabaja en continuo espacio temporal y obliga a los retratados a que sean conscientes de que están siendo retratados. Busca una mirada nueva, pasando del tedio a la fascinación. Se rebela contra el Gobierno, lo público, lo normal.
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Erich Salomon(1886-1944)
Con el tiempo, la prensa lo bautizó como el "Houdini de la Fotografía", el "Maestro de la Indiscreción", el "Cameraman Invisible".Sin embargo, el término que inventó para describirse a sí mismo fué Bildjournalist - que todavía es la palabra alemana equivalente a fotoperiodista.
No era un veterano hombre de prensa ni un imprudente joven rompe-puertas. Más bien, fue un hombre retraído llamado Erich Salomon quien, a la edad de 42 años ya era pelado, usaba anteojos, algo panzón, y siempre impecablemente vestido. Hasta un año antes, no había tomado una fotografía más seria que una instantánea, ni usaba una cámara más compleja que la Brownie de su mujer. Se convirtió en fotógrafo casi por accidente, y pronto se vió cabalgando sobre la cresta de una ola que cambiaría la naturaleza del reportaje fotográfico.En 1929, el Graphic de Londres acuñó la frase "candid camera" para describir su técnica. Con el tiempo, la prensa lo bautizó como el "Houdini de la Fotografía", el "Maestro de la Indiscreción", el "Cameraman Invisible".Sin embargo, el término que inventó para describirse a sí mismo fué Bildjournalist - que todavía es la palabra alemana equivalente a fotoperiodista.
Las fotografías de Erich Salomon se expandieron rápidamente a todas las publicaciones alrededor del mundo. Eran vistas íntimas, no posadas, tomadas cuando los sujetos menos lo esperaban - y por primera vez, exponían a los hombres debajo de sus máscaras públicas. El equipo usado era parcialmente responsable. Salomon eligió una cámara que le permitía fotografiar en interiores sin flash y mantener un muy bajo perfil. Pero, como siempre, el ojo detrás de la cámara era mucho más importante, y pocos fotógrafos desde entonces han duplicado su percepción.Mostraba poco interés por la belleza formal y más por la belleza que surge de una acción captada en su punto más maduro y revelador - lo que Cartier-Bresson, siguiendo el surco que había trazado Salomon, llamaría el "momento decisivo".
Nació en 1886 en una próspera familia germano-judía bien asimilada en la sociedad berlinesa.Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, fue enrolado en el ejército del Kaiser y, al poco tiempo, capturado durante la primera Batalla del Marne. Pasó los siguientes cuatro años en campos de prisioneros de guerra, donde sirvió como intérprete y adquirió la suficiente fluidez en el idioma francés que más tarde le serviría para entrar a las conferencias diplomáticas.
La fotografía lo fascinó y comenzó a tomar imágenes para los diarios de Ullstein mientras llevaba a su familia durante las salidas de fin de semana en el campo. Compró la cámara de uso periodístico standard en esa época pero, disconforme con su tamaño y peso, se puso a la búsqueda de un instrumento más pequeño y manejable. Un vendedor le presentó la Ermanox, una cámara de placa aproximadamente del tamaño de las actuales SLR 35 mm.Combinando una lente de gran apertura con un pequeño tamaño de imagen, la Ermanox se convirtió en la primera cámara apropiada para tomar fotografías en pobres condiciones de luz.
Luego de experimentar y dominar la técnica de la fotografía en interiores con luz existente, Salomon no tuvo inconveniente en convencer a Szafranski que le permitiera cubrir el publicitado juicio de un asesino de policías para el Berliner Illustrirte.Cualquier fotografía tomada en una corte de justicia, donde la fotografía estaba prohibida, sería un logro para el diario, pero las que obtuvo Salomon eran extraordinarias. No solamente captaban perfectamente la atmósfera del juicio sino que también incluían nítidos, dramáticos primeros planos del procesado, su madre, los abogados, y los testigos. Salomon lo consiguió escondiendo su cámara en un sombrero bombín, cortando un agujero para el lente. El último día de sesión, cuando un asistente de la corte finalmente descubrió lo que hacía y le exigió los negativos, Salomon recurrió a un truco que usaría más de una vez en situaciones similares. Le entregó placas sin exponer, se declaró arrepentido, y se retiró con las placas expuestas todavía en sus bolsillos. En 1928, sólo un año después de haberse interesado en la fotografía, la carrera de Salomon estaba lanzada.
Pronto cubrió otro sensacional juicio por asesinato. Esta vez, Salomon, un confeso adicto a los "gadgets", escondió su Ermanox en una valija attaché equipada con una intrincada red de levas para accionar el disparador. Cuando estas fotografías fueron profusamente publicadas a lo largo y ancho de Europa, abandonó su posición en el staff de Ullstein para convertirse en profesional full-time. Ese mismo año, cubrió la primera serie de conferencias internacionales: la firma del pacto de desarme Kellogg-Briand en París, donde tranquilamente entró y tomó el asiento del delegado polaco ausente. En su tiempo libre, frecuentaba eventos diplomáticos y sociales en Berlín.
Por supuesto, no siempre los trucos de Salomon funcionaban. En un intento por infiltrarse en un encuentro de nobles escoceses, llegó con su cámara metida dentro de una gaita, pero fue inmediatamente expulsado debido a que estaba vistiendo la falda de un clan rival. En una conferencia en La Haya, intentó tomar una fotografía de líderes importantes que se encontraban en el balcón de un cuarto piso disfrazándose de pintor, alquilando una escalera de seis metros de extensión y contratando un equipo de seis personas, pero la conmoción que causó fue tal que los delegados huyeron - con el representante británico quejándose en voz alta.
Salomon también desarrollaba un casi perfecto sentido de "timing" en desarmar a cualquiera que intentara interceptarle el paso. "Si uno se para delante de las puertas de un salón de conferencias y le pregunta al hombre a cargo si puede pasar", escribió, "lo más probable es que el hombre le diga todas las razones por las cuales no se puede pasar. Si, en cambio, antes de que comience el encuentro uno ya está adentro, el hombre a cargo tiene que pedirle que salga del salón - esto requiere un esfuerzo psicológico mayor de su parte". En otras oportunidades seguía otra regla - llegar exactamente una hora más tarde, cuando sabía que los porteros, cansados del sofocón de los arribos anteriores, estarían con la guardia baja. En ocasiones, esperaba el arribo de una persona prominente y simplemente se pegaba a él como si fuera un miembro de la comitiva.
Salomon lograba que sus sujetos ignoraran cuando disparaba la cámara. Hacía todo lo posible para que él y su cámara se fundieran en el fondo. Con frecuencia se alejaba del trípode, con un largo cable disparador en su mano. Para evitar hacer un click perturbador, con frecuencia colocaba un silencioso obturador Compur sobre el frente del lente. Y aunque tenía que cambiar placas luego de cada toma, nadie parecía notar cuando lo hacía. La mayoría de sus sujetos se mostraban realmente asombrados cuando veían las fotografías que les había tomado.
Hoy día, teniendo en cuenta lo larga que eran las exposiciones, es sorprendente que Salomon obtuviera tantas tomas sin movimiento en las figuras. De nuevo, tenía éxito porque era un maestro del timing. Era capaz de disparar el obturador justo en el momento en que existe una casi imperceptible pausa en el movimiento - capturando, por ejemplo, el instante en una conversación cuando la persona que habla duda y sostiene su expresión y gesto, mientras que los oyentes permanecen inmóviles con atención. A pesar de limitaciones técnicas, él era capaz, en general, de capturar el momento quintaesencial.
Para 1932 retornó de un segundo viaje a America para encontrar a Hitler con su cuartel general establecido en el Kaiserhof y la República de Weimar en proceso de agonía. Aunque todavía tenía tiempo para obtener algunas fotos elocuentes sobre las tropelías de los Nazis en el Reichstag, Salomon, como muchos otros, pronto se preparó para irse.
A diferencia de sus colegas de los diarios alemanes que fueron a Estados Unidos e Inglaterra, Salomon decidió establecerse en Holanda, que era el lugar de nacimiento de su esposa. Basado en La Haya, todavía tenía un sitio de privilegio de donde observar la escena política continental y cubrió muchos hechos clave.Durante este período, también empezó a tomar más y más fotografías en salas de concierto, y finalmente, logró obtener tomas de acción de los grandes directores de este siglo - casi siempre ocupando un asiento en medio de la orquesta.
Hacia finales de la década de 1930, comenzó a concentrarse en la vida social y política holandesa.En Mayo de 1940, la Blitzkrieg Nazi se tragó a los Países Bajos en cuatro días. El fotógrafo "candid" que había sido la niña mimada de la sociedad berlinesa apenas unos años antes, sólo era reconocido por sus propios compatriotas como el "el judío Salomon" y fué forzado a llevar una estrella amarilla. En 1943, las Leyes de Nuremberg y la implementación para la "solución final" extendida a las naciones ocupadas por los alemanes, provocaron que Salomon y su familia tuvieran que buscar un escondite. Fueron delatados por la lectura de un medidor que revelaba un incremento en el consumo de gas. De acuerdo a los registros de la Cruz Roja, Erich Salomon murió en Auschwitz en Julio de 1944, un mes después del desembarco aliado en Normandía.
La carrera de Salomon como fotoperiodista fue breve - apenas algo más de una década. Pero durante ella, fue un verdadero historiador con una cámara, documentando una de las épocas pivote en la historia moderna. Forjó un estilo que inspiró a muchos fotógrafos hoy más famosos que él, pero nunca fue superado como el maestro de la persona pública en momentos privados.
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Eugène Auguste Atget(1857-1927)
Fotógrafo frances uno de los grandes nombres de la historia de la fotografía, aunque él no se enteró, o no quiso hacerlo.
Aún joven, viaja a Uruguay: quiere ser marino, profesión que deshecha al poco tiempo. Forma parte de una compañía ambulante de teatro. No le encargan los papeles principales, debido a su no muy agradecido físico y a su fuerte acento regional.Otra vez en París intenta ser pintor, pero de nuevo no tiene suerte. Pero de algo tenía que ganarse la vida y sabiendo las necesidades que tenían los artistas de imágenes documentales para “inspirar” sus cuadros, adquirió una vieja y arruinada cámara de fuelle para placas 18 x 24 y salió a recorrer las calles de París buscando aquello que le encargaban.
Pero con esto no le alcanzaba para sobrevivir. Entonces amplió el espectro de sus clientes fotografiando pequeños negocios, frentes de edificios e interiores de hogares de gente adinerada.También trabaja para ciertos organismos oficiales como la Comisión del Viejo París y la Biblioteca Histórica de la Villa de París, para los que realiza diferentes series: París pintoresco 1898-1900, El viejo París 1898...
Sus fotografías están realizadas a primeras horas de la mañana (se le solicitaba que no aparecieran personas) ya que el interés oficial se orienta hacia los monumentos históricos.Utiliza una cámara de fuelle con placas de vidrio de 18 x 24 cm. con el objetivo desplazado, para evitar que las verticales se distorsionen.
La cámara que utiliza pesa unos 20 Kgs. y aunque ya existían los negativos flexibles, él nunca los utiliza.Atget no tenía medio de locomoción alguno y para visitar a sus clientes caminaba con su pesada cámara a cuestas. Era un peatón muy observador, además de un excelente fotógrafo.No es ningún descubrimiento decir que para conocer íntimamente una ciudad no hay otra forma que caminándola.
En poco tiempo descubrió que estaba haciendo un inventario del París de fines del siglo XIX. Fue descubriendo lugares que nada tenían que ver con la actividad profesional que había emprendido. Vendedores ambulantes, rincones perdidos de los distintos barrios...Recorre uno a uno los diferentes barrios de París. Amplía su objetivo de reflejar los monumentos históricos a todo edificio o lugar que le despierta interés. No está interesado en el Gran París de Hausmann, él está interesado en el París que cambia constantemente.
Sus fotografías tienen gran fuerza de sugestión, reflejan la cotidianidad parisina, de una forma espontánea, libre de las ataduras de otros movimientos más artísticos.Si bien estos hallazgos fotográficos eran apreciados por muchos de sus amigos, para él no significaban demasiado. Cuando alguien le decía: “¡Qué buena fotografía!”, se limitaba a responder: “Tengo miles como esa”. Es más, cuando le proponían publicar alguna, se negaba a que apareciese su nombre.
Atget fotografió a lo largo de toda su vida, hasta el último día y, aparentemente, consideraba a su profesión, la de fotógrafo, como vergonzante y que él debía ejercerla por necesidad, para subsistir.
Seguramente este pensamiento nace del esfuerzo y la estrechez económica. Debía caminar diariamente muchas cuadras para obtener un cliente, realizar las tomas, revelar las placas en el baño de su casa y dejar el tema de las copias para su mujer, quien tenía una salud muy delicada y sufrió de diversas enfermedades prácticamente toda su vida.Estaba, literalmente, harto de toda esta mecánica para ganar apenas cinco francos (una cifra muy pequeña), por cada trabajo.
Sus fotos no profesionales eran el escape a esa aplastante rutina, ya que elegía con entera libertad aquellos temas que lo atraían estéticamente.Man Ray, quien era vecino suyo, fue el primero que lo descubrió, pero no pudo hacer nada para difundir su trabajo y sus condiciones de artista. Atget siempre le repetía lo mismo: “Son documentos, solamente documentos”.
En 1926 falleció su esposa, de la que estaba profundamente enamorado. De allí en más, ya no le quedaba nada que lo aferrase a la vida. Podríamos decir que se dejó morir el 4 de agosto de 1927. El médico que extendió el certificado de defunción no pudo determinar la causa. Sólo murió.
Un par de años antes, una escultora estadounidense,Berenice Abbot, alumna de Man Ray, comenzó a interesarse por la fotografía (Tiempo después llegó a ser una muy importante fotógrafa), tuvo la oportunidad de tomarle a Atget el único retrato que de él tenemos. Tras su muerte, le compró al hermano de Atget unos diez mil negativos, quien no sabía muy bien para qué guardarlos.
De esta manera, accidental, prácticamente la totalidad de la obra de Atget (veintiocho años de registros de la vida cotidiana de París), llegó a los Estados Unidos.La propia Berenice Abbot se encargó de realizar cientos de copias que se encuentran, como obras de arte, en muchos museos estadounidenses.En 1968 el MOMA de Nueva York adquiere 10.000 de sus negativos.
¿Son las fotografías de Atget meros documentos o es arte?
El trabajo de Atget trasciende a su creador. Ha inventado la moderna fotografía.
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Fuente:
Wikipedia
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gracias minervahistrionica