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Viene de los post anteriores:

http://www.taringa.net/posts/arte/12285321/_Cuento_-Las-desventuras-de-Morena_-_-Cap-I_-II-y-III.html
http://www.taringa.net/posts/arte/12390580/_Cuento_-Las-desventuras-de-Morena_-_-Cap-IV_-V_-VI.html


POR FAVOR, EN CASO DE DEJARME PUNTOS, HÁGANLO EN EL POST DE LOS CAPÍTULOS 1, 2 Y 3, así puedo ser New Full User, gracias!!

CAPÍTULO VII

(“Qué onda? Sos bipolar o simplemente histérico?”)


Ese mismo viernes a la noche, me llega un mensaje privado por Facebook. Un chico, lindo, de veintinueve años, presentándose, diciendo que había visto mi perfil en una de esas páginas para conocer contactos (en las que yo estuve registrada en la que conocí a Gerardo también) y que le había gustado lo que yo había escrito en la sección “Descríbete” –Lo que había puesto era en realidad una indirecta para Gerardo y una advertencia por si alguien más quería leer, decía: “Mentirosos, abstenerse. Estoy harta de la gente que lo único que sabe hacer es mentir”.- Pero según Rodrigo, le pareció original e interesante .
Le respondí ese mensaje, agradeciéndole por su cumplido y empezamos a hablar por el chat de Facebook. Cuando me fui a acostar, seguimos hablando por mensajes privados un rato más.
Al día siguiente, a la tarde nos encontramos en Messenger, y quedamos que a la noche íbamos a hablar (a todo esto, me olvidé de contarles que Rodrigo, por motivos laborales, no estaba viviendo en Buenos Aires sino a varios kilómetros de aquí). Estuvimos hablando desde las 19 hasta las 00 por Messenger, y luego hasta las 03 hs por mensajes. Sí, hablamos ocho horas seguidas .
Todo perfecto, encantador... teníamos los mismos proyectos, la misma visión de la vida, valores, era todo como un cuento de hadas … ok, ok, es muy pronto para pensar eso, pero yo soy así .
Nos despedimos, pero al otro día, a pesar de que yo iba a encontrarme con unos amigos, nos seguimos comunicando toda la tarde por mensajes y a la noche hablamos un rato por msn, y como al otro día ambos trabajábamos y no íbamos a estar conectados por Internet, le tiré una indirecta para que supiera que si quería mi número de celu, no había drama y aceptó.
El lunes a las ocho de la mañana recibo un mensaje de buenos días. A cualquier otra chica tal vez le hubiera parecido un poco como... meloso, pero a mí no me molestó, al contrario . Era principio de mes, y en mi trabajo suele haber muchas más cosas por hacer, con lo cual, no pude responder enseguida a uno de los mensajes que me había mandado. Entonces me escribió diciéndome que, si bien sabía que no hacía mucho que nos conocíamos, que no podía estar más de una hora sin saber de mí, sin saber cómo estoy. Me resultó un poco... raro , porque no voy a decir que me chocó, pero tampoco me pareció del todo común –al menos no en un hombre de esa edad que suelen reconocerse como ‘salvajes e indomables’- pero lo dejé pasar.
Esa semana hablamos un montón, por mensajes de texto, por Messenger, facebook y hasta hablamos por teléfono. Él tenía un viaje a Buenos Aires planeado para fines de mes, pero decidió agregar un viaje más, un viaje relámpago de fin de semana, porque quería conocerme. Toda la semana acaramelados por las diferentes vías de comunicación; él escribiendo en mi muro de Facebook cosas dulces, diciéndole a uno de mis amigos que yo era una persona maravillosa, hermosa por dentro y por fuera, que estaba feliz de haberme encontrado y se sentía bendecido por ello, bla, bla, bla... Puras patrañas y sandeces (No porque yo no sea maravillosa , sino porque, en el fondo, él no sentía eso).
Ese mismo viernes, llegó hasta Buenos Aires, y me fue a buscar a la salida del trabajo. Nos dimos un abrazo hermoso, fuerte y duradero como me gustan a mí, salimos de la oficina, en la escalera nos dimos un primer beso así, apurados y fuimos a caminar.
Quienes nos vieron deben haber supuesto que éramos novios y que nos conocíamos hacía mucho tiempo, no solamente unos minutos.
Realmente había una muy buena conexión entre los dos. Fuimos a cenar y estábamos más empalagosos que nunca... (Que quede claro que esto no es una queja, yo asumo y admito que soy más bien empalagosa ).
Al día siguiente estuvimos toda la tarde juntos, desde el mediodía, fuimos a pasear y a recorrer mis lugares preferidos de Capital Federal, hasta que a la nochecita yo tenía otro compromiso y nos tuvimos que despedir. Él también tenía que irse para reencontrarse con unos amigos a quienes no veía hacía mucho tiempo.
Permítanme reconstruir textualmente –no me lo olvido más- uno de los diálogos de esa velada, para que después puedan entender la razón de mi desconcierto ante sus actitudes.
Antes de despedirnos:
Rodrigo: “Mandame mensajes cuando llegues, contame cómo va todo, cuando estés por salir de regreso, y cuando ya hayas vuelto a tu casa...”
Morena:“No Ro, vas a estar con tus amigos, cómo me pedís eso? No te quiero cargosear”
Rodrigo:- “No, no me molesta, yo quiero saber de vos. Escribime sino me voy a enojar.”
Morena:"Pero tus amigos me van a odiar! Cómo voy a estar mandándote mensajes mientras yo sé que estás con ellos?? Te aviso ahora cuando llego y a la noche cuando vuelvo a mi casa, para que te quedes tranquilo y listo!”
Rodrigo: “No! Mandame un mensaje ahora cuando llegás, cuando estés allá, contame cómo va todo; cuando estés por salir de regreso y cuando llegás a tu casa. Ahí está! Mandame un mensaje por hora. Mis amigos no se van a enojar, yo pongo el celular mudo y de vez en cuando voy al baño a revisar si vos me escribiste, pero quiero saber de vos.”
Y yo, como una idiota, accedí. ;idiot:
Al otro día, cuando me desperté, reviso mi Facebook y veo que él escribió en mi muro “Cómo explicar tanta alegría... Así que aparecés como “situación sentimental: soltera”? No por mucho tiempo ” Y, además de esto, tenía una solicitud de confirmación de relación, no entendí nada , pero cuando me metí a ver decía: “Rodrigo quiere que lo confirmes como tu novio. Confirmar o ignorar”. Por supuesto que confirmé, y entonces en mi perfil apareció que él y yo estábamos en una relación. Se enteraron todos mis contactos y los suyos, y empezaron los buenos comentarios y los “me gusta”. Esa tarde nos volvimos a ver, y medio en broma medio en serio me dijo que sus amigos lo habían cargado la noche anterior por haberme mandado mensajes de texto. Le recordé que yo no quería, que sabía que eso iba a pasar, pero alegó que no le importaba.
Vino a cenar a mi casa, conoció a mi familia... todo iba de parabienes... Era (o parecía ser el hombre perfecto). Si bien en algunos momentos no le gustaba que yo me expresara de algunas maneras porque le recordaba a su ex (de quien se ha separado hace tiempo, pero por lo visto aún la tiene bastante presente ) No parecía tener ningún defecto... me hacía sentir de maravillas, era educado, respetuoso, agradable a la vista, dulce, cariñoso, expresivo y con sentido del humor.
Ese mismo domingo yo empecé a tener un poco de fiebre, por lo que al otro día no fui a trabajar. Bah, no fui en toda la semana, porque me enfermé bastante.
Me vino a visitar, me trajo un ramito de flores... yo, reitero, estaba convencida de que era perfecto. Antes de irse me dejó su bufanda, “para que tenga algo de él conmigo” y su crucifijo, dado que a la bufanda no la iba a llevar siempre conmigo pero al crucifijo sí, porque “me lo podía dejar hasta para dormir”.
Esa misma noche tuvo que partir de regreso a su ciudad, y durante la semana seguimos en contacto con la esperanza de que en unos pocos días volveríamos a vernos. Ya estábamos haciendo planes para que yo viajara a su casa y demás.

En teoría yo lo había contagiado, y se sentía mal, pero iba a trabajar igual. Un día de esa semana, me dijo que iba a salir antes del trabajo y le dije que lo esperaría para hablar por Internet, como siempre.
Pasaron dos horas y yo no tuve noticias de él. Me preocupé, pensé que le había pasado algo, lo llamé dos veces y cómo no atendía le mandé un mensaje de texto.
Cuando llegó me comentó que había tenido un inconveniente laboral, y listo, todo siguió como de costumbre (o eso creí yo) .
Al otro día, si bien yo seguía de licencia por enfermedad –faringitis- como me sentía mejor, empecé a acomodar mi habitación (viste que al principio te dije que así fue como encontré mi diario?? Sucede que el señorito, me dijo que quería conocer mi habitación y yo decidí arreglarla para que a él le guste :roll Entonces, no le mandé mensajes, solo respondía los que él me mandaba, porque estaba trabajando y yo no quería molestarlo.
Su reacción fue: “Qué paso que hoy no me escribiste en todo el día??” Jejejeje, What
Te respondí todos los mensajes, le dije yo. Y me dijo que el día anterior le había escrito un montón, a pesar de que no tenía porqué pensar que le había pasado algo malo, y que esta vez casi no le había escrito... Con “bipolar” me quedé corta, no??
No hice caso a esos comentarios...
Esa noche estuvimos buscando por Internet departamentos en alquiler, para que cuando él volviera a vivir acá en Buenos Aires, pudiera instalarse cerca de mi trabajo, así cuando yo salía iba y lo esperaba allí...
Al otro día hablamos, lo más bien y a la noche él tenía un evento, pero no sabía si iba a ir o no, porque no se sentía del todo bien... pero su mejor amiga le insistió y decidió ir “un ratito”. Me dijo que le mandara mensajes, que no importaba que estuviera en dicho evento, que me iba a responder. Le mandé un mensaje, y como a la hora no me había contestado, le pregunté si estaba todo bien. Me dijo que sí, que no era como para que piense que algo podía estar mal. A las doce de la noche, me escribe diciendo que aún estaba en la fiesta, que recién servían la comida, y que si bien se sentía un poco mal se iba a quedar. Yo me fui a dormir, porque no estaba aún recuperada.
Tres de la mañana, me llega un sms diciendo que se sentía mejor, que le hizo efecto el analgésico que se tomó y que se iba a quedar un rato más. Le respondí que ye era grande, que hiciera lo que le parezca mejor, pero que yo deseaba que estuviera sano dado que en solo unos días iba a estar viajando por mi cumpleaños y que me dolería mucho si no podía venir por no haberse cuidado. No contestó y al otro día se hizo el ofendido y me llenó de planteos...
No dije nada, tal vez tenía razón, pero tampoco hice nada tan heavy, menos aún teniendo en cuenta que recién[/b] nos estábamos conociendo, y es en esos momentos donde uno no tiene que enojarse, sino simplemente plantear lo que le molesta para que la otra persona entienda y tratar de hacer las cosas bien, de a dos, o me equivoco? Lo charlamos, parecía que se había calmado, y a la noche volvió a hacerse el ofendido... paráaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! Tanto??? Le pregunté qué le pasaba y me dijo que “no lo presione”...
Al otro día casi no me habló. Me mandó un msj en FB diciendo que necesitaba su “tiempo” para desenojarse ... sí, sí, tal como lo leés. Yo le respondí que todo bien, pero que una relación se basa en dos personas y que los tiempos de cada uno son diferentes; que creía que no era para tanto, pero que iba a respetar su tiempo.
Los mensajes de texto de buenas noches fueron relativamente dulces, no tanto como en un principio pero tampoco tan fríos.
El martes siguiente, nos escribimos poco, pero parecía todo tranquilo. A la noche, cuando le mando mensaje antes de dormir, vuelve a contestar con sequedad (cómo es la onda?? “Un día bien, un día mal”?? No, no no, queridooo!!!) entonces le pregunté si creía que, en algún momento se le iba a pasar el enojo, o si simplemente seguía hablándome por hábito, y me respondió “que creía que sí, que no era nada tan malo lo que hice y que duerma bien”...
Siempre me consideré una persona impaciente, pero mientras te cuento esto, me doy cuenta de que a veces fui demasiado paciente con tremendos pelot... que no lo merecían, no?
En fin, antes de dormir, me conecté a FB desde mi celu, y lo busqué, para ver su perfil, tal vez postearle algún “”, no sé... y me apareció que no tenía ningún contacto con ese nombre... Vuelvo a intentarlo y me sale que no existe ese perfil...
Le mandé mensaje de texto preguntándole, olvidé que cuando se iba a dormir ponía su teléfono en modo “silencio”. No contestó, lo llamé... me entró la desesperación... sí, lo sé, me zarpé en ansiedad... Me dormí hecha un trapo ...
Al otro día me mansa un sms diciéndome: “Recién me levanto, tengo veinte llamadas perdidas y diez sms. Lo del facebook no sé porqué sucedió, yo tampoco puedo entrar. Cuando se me pase hablamos”.
Decidí no hacer nada más, lo dejé que se tome su espacio. Esto fue un miércoles. Estuve toda la semana esperando que me dijera algo... o bien que se terminaba lo que teníamos, o que seguíamos pero con la condición de que yo no actuara más así, o que se le había pasado el enojo, no sé, “algo”. Nada...
La semana que siguió, era en la cual volvería a Buenos Aires. En teoría, el lunes viajaba y el martes llegaba. El viernes de esa semana era mi cumpleaños.
Ese martes, yo estaba como una idiota, con la ilusión de que a las 18 hs, que me retiro de la oficina, estuviera esperándome, más no sea para hablar al respecto... nada...
El miércoles no me contuve y lo llamé. No atendió, le dejé un mensaje de voz. A las dos horas lo volví a llamar, pero puse “ocultar número” y, “Oh casualidad” ahora sí atendió! :/ Me dijo que antes no lo había escuchado porque estaba durmiendo, dado que estaba en el micro viajando para acá (puede ser verdad, pero tampoco contestó cuando se despertó y vio la llamada :roll.
Transcribo el diálogo, porque me molesta poner “me dijo”, “le dije”...
Morena: - En qué queda esto, Ro?
Rodrigo: (silencio)
Morena: - Para mí se terminó...
Rodrigo: - (silencio)
Morena: - O sea, me mandé una macana, pero creo que no es como para que me tengas una semana sin escribirme siquiera para decirme si estabas bien.
Rodrigo: - El viernes te llamo un ratito...
Morena: - Para qué??? Que me querés arruinar el día?? No, no me llames... yo hubiese preferido verte hoy un ratito al menos... o que me dijeras de frente en qué quedaba esto, y no que esperaras a que te llame con “número oculto” para que te lo diga yo... Creí que con casi treinta años eras más maduro como para saber afrontar las cosas... al menos cuando te conocí parecías eso.
Rodrigo: - Pensá lo que quieras, besos.
Y me cortó la llamada.
Le mandé un mensaje diciendo que tenía su bufanda y su crucifijo, y que por favor me enviara de algún modo, un chip de línea celular que yo le había dado para comunicarme gratis con él. Me respondió que enviaría a su hermana.
Pasaron dos o tres semanas, y, de regreso a mi oficina luego de almorzar, me entregan un sobre con el chip. Le mandé un sms diciéndole que era una pena que no pude entregarle su bufanda y su crucifijo, dado que tal vez él le diera valor a esos objetos, que me avisara cómo hacer para mandárselos. (mis amigas dicen que fui “demasiado buena, que tendría que haber tirado ambos objetos sin decirle nada. Pero la bufanda es tan calentita!! Jajajaj!) El crucifijo pasó a mejor vida, dado que nunca me respondió.
Al poco tiempo pude ver que recuperó su perfil de Fb. Nunca supe si fue verdad o no que él no tenía nada que ver, ya no me interesa tampoco. Pero sigo sin entender las actitudes de este sujeto . (si alguien las entiende, me avisa?? Thanks! )

CAPÍTULO VIII

(Besos)

No les pasa a veces, que tienen ganas de que recibir un beso? Simplemente eso, un beso. A lo sumo, agregaría un abrazo. Bah, mejor dicho, que mientras me besen me sostengan bien fuerte de la cintura, como queriendo impedir que el beso termine... Sí! Como uno de esos finales de películas románticas! A veces me quedo soñando despierta con que eso sucede (siempre y cuando no esté en pareja, aclaro. Cuando estoy en pareja, busco que suceda ) y me imagino toda la escena completa, jejeje, el lugar, el momento, la persona, los diálogos, etc. Así como también imaginé a alguien como vos leyendo todo esto. Pero bueno, volvamos a los que nos compete: las ganas de ser querida por una pareja...
Amig@, eso nos lleva a cometer tantos errores! Muchos de los mismos nos duelen bastante y ni siquiera nos dejan una lección grandiosa, o clara, pero siempre se aprende algo...
Sino mirame! Desde los once años hasta la actualidad, recién ahora posta posta, puedo plantarme y decirte que, cuando uno “busca” el cariño, SIEMPRE cae en los brazos equivocados.
Es tan feo y difícil escuchar el “ya va a llegar!” (Qué frase de mierda!!! Sepan que es lo peor que le pueden decir a alguna persona que sufra por amor!! Jejejej necesitaba descargarme). Cada vez que a mí me decían eso, yo respondía: “Ah, sí? Cuándo?” Y se terminaba ese tema de conversación. 
Por mi parte, solo puedo decirles que, mientras se “busca el amor”, uno se pierde de disfrutar otras cosas de la vida, qué sé yo... Uno deja de pensar en sí mismo, y siempre es necesario hacerlo. Para saber qué es lo que espero de otra persona, primero que todo tengo que saber qué es lo que espero de mí misma/o. Y cuando llegue esa persona, estaremos firmemente sobre nuestros pies .