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Historia Del Hip-Hop!

Historia de la cultura del Hip Hop

No está de más conocer las raíces de nuestra música, de nuestra cultura, nuestro baile, nuestro estilo, nuestra droga. Antes que nada hay que comentar que muchas personas confunden el termino Rap con el deHip hop, el Rap forma parte del Hip hop, el Hip hop es la cultura entera, todo el movimiento, compuesta por la música, el baile, y el arte. El rap (junto con el DJ) es la parte musical del Hip hop, por lo tanto, no es del todo correcto la frase de "Yo escucho Hip hop", es Rap lo que se escucha.
Una vez aclarado esto podemos empezar con la parte musical de esta cultura denominada Hip hop, el Rap, la parte sonora la produce el término denominado MC y elDJ, el MC, siglas que significan Maestro de Ceremonias, proviene de la entidad religiosa, el padre es el Maestro de Ceremonias y es "el que habla", en la cultura del Hip hop es el encargado de rapear, era muchas veces la llamada "música de negros" ya que era en Estados Unidos donde los trabajadores de color inconformes rapeaban sus problemas para así intentar superarlo.

El MC produce rimas sobre un tema en concreto encima de una base musical realizada por un DJ, el "Disc Jockey" empieza a finales de 1970 con el fenómeno del Turntablism, se trataba de música callejera, diferentes estilos pero siempre en la calle, gratuitamente y con el DJ con sus platos. Clive Campbell, más conocido como Kool DJ Herc fué un jamaiquino pionero en el fenómeno del Turntablism. Kool DJ Herc a finales de los 60 se mudó a Nueva York y llevó, con él, la tradición jamaiquina del Toasting, improvisar rimas sobre secciones instrumentales de discos de reggae.
Nuestro DJ pionerose decantó exclusivamente por la parte instrumental, elDJing, y dejó la parte del MCing (como se conocía el término de rap en aquellos tiempos) a 2 de sus amigos, Coke La Rock y Clark Kent, estos 3 fenómenos crearon el primer grupos de MC's llamados Kool Herc y the Herculoids.
No hay que dar menos importancia al DJ que descubrió el término denominado como Scratch, usado en casi todos los grupos de Hip hop. Este fenómeno fué descubierto por Grand Wizard Theodore, de la manera más fortuita posible, en una entrevista dijo lo siguente:
Un día estaba escuchando música, con el volúmen un poco alto, y mi madre golpeó la puerta gritando muy fuerte: "Si no apagas esa música, te estrangulo!" al mismo tiempo que ella me gritaba mantuve los auriculares en mi cabeza, detuve el vinilo y empecé a llevar el disco hacia adelante y hacia atrás y aluciné, así que comencé a experimentar con eso durante un par de meses, hasta que lo saqué, y salí con el Scratch.


Seguimos con la cultura Hip hop, toda música tiene su baile, sus movimientos, en esta cultura el baile que acompaña la música Rap es el que lleva el nombre de Breakdance.
Este tipo de baile acrobático lo desarrolló James Brown en 1969 con su canción Get on the Good Foot, en esa época el Breakdance no era lo mismo de hoy en día, no había tantos movimientos de suelo, pero parecía imposible la velocidad que podían adquirir las piernas de un breaker de esa época y la de movimientos complejos que podía desarrollar, era el llamado Floor Rock.
Este estilo se mantuvo hasta más o menos 1977, luego, a principios de los años 80 se formó Rock Steady Crew, un nuevo grupo de Break con un ritmo que impresionaba, ya no sólo trabajaban con el Floor Rock de James Brown si no que también incluían los actuales movimientos de giros de cabeza y demás movimientos del suelo.
Rock Steady Crew protagonizaron la película Wild Style de Charles Ahearn, donde se reflejaba la cultura del Hip hop en todos sus aspectos, la música, el baile y el arte.
Bien, ya tenemos la cultura del Hip hop casi completa, la música y el baile, pero nos falta hablar sobre el arte, en esta cultura el término Graffiti, término que nos llega de Italia pero que sus inicios se remontan a tiempos inmemorables, desde los inicios el hombre ya ha pintado paredes, jeroglíficos en las cuevas, marcas en las piedras, todo tipo de imágenes grabadas sobre una superficie con un mismo fin, la comunicación visual.
Esta comunicación se usa, más adelante, como protesta contra la política o cualquier otra entidad con la que el pueblo no estubiera plenamente de acuerdo, el fenómeno de protesta utilizando la vía visual y las pintadas en las paredes empieza durante la época de 1965-1970. Justo después, en Filadelfia aparecen los graffitis que hoy en día conocemos todos, apodos y nombres con distintas formas y colores haciendo de una triste pared una obra de arte con la que intentaban llamar la antención.

Inicialmente se empezó con el fenomeno denominado Tag, trataba de firmar el apodo o el nombre en la pared sin más, luego, esto fué evolucionando y las letras de esos Tags empezaron a ser más grandes, con más colores, distintas formas pero cada escritor con su propio estilo, normalmente por las calles vemos el graffiti en sí, con miles de colores y su Tag, la firma del autor. Que sería de esos largos viajes sin el placer visual que nos proporcionan estos artistas urbanos.

HISTORIA DEL RAP:


El rap surge como un estilo musical en los barrios negros y latinos de Nueva York en la década de 1970, como la expresión desde el sonido y lasmelodías de la cultura hip hop, que agrupa corrientes estéticas como elgraffiti, el breakdance o el scratch. Desde allí se lanzó al mundo, tomando diferentes peculiaridades regionales en cada país o continente.
Musicalmente hablando, mientras el hip hop propiamente dicho nace desde la música religiosa de origen negro y se funde en gran manera con el funky el disco, el rap rompe con esta ligazón y se acerca más al breakdance, tomando al mismo tiempo un lenguaje propio.
En las primeras presentaciones de grupos de rap, el estilo se sustentaba en las musicas de un Disc Jockey que, utilizando algunas canciones y empleando cortes y mezclas, lograba una composición que funcionaba como fondo sonoro para que pudiese rapear un MC o varios intérpretes al mismo tiempo.
Ese lenguaje y esa cadencia particular se sustentan en una actitud contestataria, de una clara tendencia anti-sistema. Pero como toda expresión artística, resulta muy complejo detenerla o congelarla. Es así que los raperos de los años 70 dieron lugar a una expresión más metafórica y compleja desde la lírica en los años 80, que a la vez se manifestó en losritmos y bases de musica empleadas.
Ya sobre los años 90, el mercado hizo lo suyo y muchos grupos o solistas terminaron formando parte de la musica pop, adquiriendo una popularidad masiva impensada en un primer momento. Hoy la diversidad de estilos y fusiones de la musica rap con otras expresiones musicales es inmensa, por lo que resulta complejo avizorar el camino que terminará tomando el mismo hacia el futuro.

HISTORIA DEL GRAFFITI:


A finales de los sesenta los adolescentes en la ciudad de Nueva York empezaron a escribir sus nombres en las paredes de sus barrios, aunque en realidad utilizaban pseudónimos, creandose así una identidad propia en la calle. Estos chicos escribían para sus amigos o incluso para sus enemigos. Quizás el ejemplo más significativo y a la vez el más conocido por todos sea el de Taki 183, un chico de origen griego que a la edad de 17 años comenzó a poner su apodo. Su verdadero nombre era Demetrius (de ahí el diminutivo “Taki”) y 183 era la calle donde vivía (poner el nombre de la calle fue un elemento usado por muchos más escritores). Taki trabajaba como mensajero y viajaba constantemente en el metro de un lado a otro de la ciudad. En el trayecto estampaba su tag (firma) en todos los lados, dentro y fuera del vagón. El no lo consideraba como algo malo, de hecho respondía así a las preguntas que le formularon en una entrevista en elNew York Times: “Simplemente es algo que tengo que hacer. Trabajo, pago mis impuestos y no hago daño a nadie”. Estos actos le convirtieron en un héroe y poco después cientos de jóvenes empezaron a imitarle.
Algunos de los escritores también destacados de aquella época fueron: Frank 207, Chew 127, Julio 204, Bárbara 62... En principio no buscaban estilo, sólo querían aparecer por todos los lados. Es a partir de aquí cuando surgió el boom y cientos de adolescentes comenzaron a poner su nombre por toda la ciudad, haciéndose necesaria la creación de un estilo, tanto en la caligrafía, como en los métodos de ejecución o incluso los lugares utilizados para dicho fin. Por ejemplo, Soul 1, un escritor de la zona de Manhattan, se dedicó a escribir su nombre a media altura en los laterales de los edificios. Tracy 168 citaba: “Eran inalcanzables para el resto de los humanos. Parecía que podía volar”. También podríamos destacar la anécdota de Bama, cuyo deseo por superar a los demás en cuanto a emplazamiento de sus pintadas le llevó a intentar escribir su nombre en lo alto de una montaña situada en el norte del estado de Nueva York. Cual sería su sorpresa cuando al apartar los ramajes y limpiar la superficie vió que se le habían adelantado: “¡Mierda!”. Se lamentaba el muchacho. Un caso muy sonado fue el de Seen al pintar su nombre en letras gigantescas en el mismísimo letrero de la colina de Hollywood.
En cuanto a la caligrafía, en principio se utilizaba una bastante legible, hasta la llegada a Nueva York de un graffitero de Filadelfia llamado Top Cat, quien afirmaba que todo lo que sabía sobre graffiti lo había aprendido en el legendario pan de maíz de Filadelfia. Escribía su nombre en letras finas y alargadas muy juntas. Eran difíciles de entender, pero precisamente esto las hacía destacar de las demás y llamaban la atención del resto, por lo que un gran número de escritores de Manhattan adoptaron su estilo y lo bautizaron como “Broadway Elegant”. Como contra, algunos escritores de Brooklyn inventaron su propio estilo, que consistía en letras más separadas adornadas con corazones, flechas, espirales... Y, por supuesto, el Bronx también tuvo su periodo de popularidad de estilo cuyo resultado era la mezcla de los dos anteriores. Aunque hay que decir que al final cada escritor optó por la creación de su propio estilo. Llegó un momento en el que el amasijo de firmas era tal, que surgió la necesidad de concentrarse en el tamaño y color de las letras, surgiendo así los primeros tags con “outline” (filete o línea de borde) iniciados por Super Kool y que más tarde Phase 2 perfeccionó dando como resultado unas letras más gordas perfiladas y coloreadas: bubble letters o letras pompa. De aquí posteriormente nacieron los ya famosos throw up o vomitados, que como su nombre indica, son piezas espontáneas y de realización rápida. Otro tipo de letras son las block letters, perfectamente legibles similares a los rótulos. Pero el afán competitivo va más allá, y la obsesión por conseguir popularidad y respeto llega a una complejidad artística tal que las letras empiezan incluso a ser difíciles de entender, culminando así en el estilo más genuino del Bronx: Wild style o estilo salvaje.
Ya a finales de los setenta, el graffiti alcanza sus cotas más altas con la incorporación de imágenes de la iconografía popular tales como personajes de cómic o dibujos animados, e incluso retratos y autorretratos en forma de caricatura (estas influencias se verán más adelante en un apartado especial). Con la incorporación de estas imágenes aparecen en escena las complejas master pieces (piezas maestras), que además de hacer distinguir a los grandes maestros de los principiantes, amplían de manera considerable el tamaño de las obras.
La comunidad del writing arde de expresividad, y esto lleva a un estado de competitividad feroz que se traduce en el auge de las conocidas Guerras de estilo (Style Wars) para nada violentas. Esta competición desemboca en las alianzas entre escritores. Es un momento muy importante, puesto que nos encontramos ante el nacimiento de las crews (pandillas, grupos). Su objetivo es la de hacerse más fuertes y así conseguir el respeto de los demás. Hay que tener en cuenta de que el hecho de que haya más miembros de un mismo grupo poniendo el mismo nombre facilita el acto de “dejarse ver” (gettin’ up).



Esta época de esplendor no durará eternamente. En los primeros años de los ochenta, la MTA (Metropolitan Transit Authority) de Nueva York, comienza su encarnizada lucha contra el graffiti. Se denomina a los escritores como buffs (entusiastas) y se comienzan a tomar medidas tales como instalar nuevas vallas más sofisticadas en las cocheras de los vagones de metro, recubrir los vagones con pintura resistente, aumento de la vigilancia... Esto empieza a hacer flojear el graffiti de algún modo. Algunos escritores buscarán artimañas para seguir adelante en esta particular lucha. Otros buscarán otras alternativas, una de ellas es la de cruzar el Atlántico rumbo a Europa, dando a conocer esta subcultura en el viejo continente (este hecho es uno de los componentes de la posterior difusión de esta cultura en nuestro continente, aparte de otras, especialmente las favorecidas por los medios de comunicación). Aparte de la particular guerra con la MTA, aparece un nuevo personaje en el bando de los malos ejerciendo el papel de villano y contribuirá también al declibe de writting. Hablamos del crack que se adueña de la Gran Manzana y por si fuera poco esta droga letal no viene sola, sino que trae consigo todo lo que rodea a un mercado negro: Violencia y dinero.
Es una época en la que un arma de fuego es algo al alcance de cualquiera, y esto, de algún modo, cambia la mentalidad y el espíritu de muchos. Pero esto no es todo, se empiezan a promulgar leyes restringiendo la venta de pintura a los jóvenes, se obliga a los vendedores a guardar la pintura bajo llave y se endurecen las penas contra los escritores de graffiti.La gota que colma el vaso es sin duda el hecho más perjudicial. No basta con tener a las autoridades en contra sino que la propia sociedad e incluso los medios de comunicación (a través en muchos casos de campañas políticas) empiezan a volverse contra ellos. Surgen brigadas e incluso asociaciones de vecinos antigraffiti que promueven campañas, carteles... Surgen anuncios en televisión y en la prensa intentando concienciar del mal que las pintadas producen en la sociedad. Todo esto hace a los escritores mucho más territoriales y agresivos. Este aparente declive no es otra cosa que una etapa de respiro de la inminente llegada de que se nos viene encima: un segundo boom.



A mitad de esta década de los ochenta nos encontramos ante un periodo que podríamos denominar como una fase de supervivencia. Cuando todo parece ya perdido con la MTA como dueña y señora de la situación y la Transit Police en plenitud de fuerzas, cuando los tags, throw ups y demás elementos empiezan a escasear de manera alarmante o bien están tan escondidos que nadie los ve, aparece el nuevo héroe de la película que rescatará al graffiti de esta oscura fosa. La explosión a mediados de los ochenta del movimiento Hip-Hop reaviva la llama de la neoyorkina cultura del writing. Esto anima de nuevo a los adolescentes. Todos quieren ser b-boys (seguidores del hip hop). Los writers acompañados ahora por losbreakers (bailarines de breakdance) y los Mc’s (cantantes de rap), están otra vez en el disparadero. Desde la Costa Oeste (California) llegan las noticias de la relativa facilidad para pintar trenes de mercancías, lo que animará a muchos escritores a coger sus latas (aunque muchos puristas neoyorkinos verán mal el graffiti en los mercancías).

También fomenta la resurrección del writing de forma inconsciente el acto de que la MTA empiece a retirar vagones averiados (trash trains) a cocheras para chatarra en Brooklyn, lo que hace que los apasionados del metro vuelvan a la carga impulsados por la esperanza de revivir los viejos y mejores tiempos, o por el simple hecho de tener una foto con su pieza en un vagón de metro neoyorkino. Sea como sea el writing resurge de entre sus cenizas, aunque los viejos tiempos nunca volverán.


El movimiento europeo iniciado a mediados de los ochenta nos trae en principio al graffiti dentro del paquete Hip-Hop, es decir, llega junto a otros dos elementos de este movimiento, en principio el break-dance y más tarde el rap, aunque con el tiempo éste tendrá su evolución propia dentro de esta cultura. Empiezan las giras de escritores americanos por Europa así como las de europeos por la meca del graffiti, donde este arte se va adueñando e instalándose en las calles, apropiandose de las paredes y las canchas de deporte de la ciudad, siguiendo esta costumbre en la actualidad: Piezas conmemorativas, homenajes a las víctimas del SIDA y de la violencia. A esto le sigue la proliferación de los fanzines de graffiti, que pasan de ser de fotocopias en blanco y negro a revistas a todo color e incluso a editarse como publicaciones desde el punto de vista legal y, como no, el último gran salto: El graffiti en Internet, donde infinidad de páginas recogen todo tipo de fotos y textos, reportajes, entrevistas a personajes, webs dedicadas a un sólo grupo o incluso a un sólo escritor, páginas de la vieja escuela, páginas de graffiti en trenes, chats, foros y un largo etcétera.

Todo esto y mucho más (eventos, concursos, programas, los cada vez más frecuentes anuncios en televisión, festivales, portadas de discos...) expanden y consolidan este arte de la calle pese al esfuerzo inútil de las autoridades (siendo incluso a veces ellas promotoras y financiadoras de muchos de los eventos y/o actividades) llegando incluso hasta las galerías de arte o generar dinero a sus autores. Los cada vez más espacios cedidos para practicar este acto de manera legal fomentan por un lado el desarrollo e integración del fenómeno en la sociedad y la decepción e inconformismo de los más puristas por otro. Sólo decir que el arte del writing ha pasado, queramos o no, a formar parte de nuestras calles, nuestros barrios, nuestras ciudades... En definitiva, de nuestras vidas, en un mundo en el que el poder de la imagen está a la orden del día.

Se podría denominar como un factor común en todos los escritores del metro el concepto de competición que existía por la búsqueda de captar la atención de los usuarios del metropolitano así como de los escritores rivales. Esto les llevó a desarrollar nuevos recursos que intentarán impresionar por su originalidad o por su cantidad para resaltar sobre el resto. de esta manera, el graffiti evolucionaría de manera inconsciente en poco tiempo. Tal fue el grado de intervención del graffiti en los vagones que hoy nadie puede relatar la historia del metro neoyorkino sin dedicar un capítulo a sus pintadas.
Una vez más, como recurso narrativo, recurriré a impresiones de sus protagonistas. Qué mejor manera que reflejar los sentimientos de sus autores en un momento determinado, acercándonos a una visión subjetiva del los mismos que nos permita comprender mejor su afán por coseguir nuevas maneras de destacar sobre el resto. Voy a dividir en tres etapas el desarrollo del graffiti en el metro de Nueva York, atendiendo al espíritu y condicionantes del momento.



Esta es la etapa más primitiva del graffiti en el metro de Nueva York, su periodo de gestación, por decirlo de alguna forma. Cronológicamente coincide con finales de los años 60 hasta mediados de los 70. Hubo una gran evolución desde el uso de los primeros pinceles y rotuladores hasta la llegada de los aerosoles, mucho más rápido, limpios y, en definitiva, eficaces. Los primeros tags que se popularizaron fueron los de Taki 183 y otros escritores de época. Retomando un poco de historia recordaremos que el estilo de Top Cat (el Broadway Elegant) se implantó en otros escritores en la zona de Manhattan, lo que hizo que rápidamente surgieran estilos propios en Brooklyn y en el Bronx. Poco antes de mitad de los 70, nacieron innovaciones por parte de Super Kool y Phase 2 que vieron la necesidad de hacer destacar sus tags entre el inmenso amasijo de firmas que llenaban el interior y el exterior de los vagones.
Super Kool creó en 1972 el primer intento de "Obra Maestra" (Master Piece), que posteriormente se terminó llamando únicamente "Obra"(Piece). De la misma manera que los estilos de firma evolucionaban gracias a la aparición de nuevos rotuladores con nuevas puntas, los tags realizados con aerosol evolucionaron gracias a la llegada de válvulas de trazo grueso. Super Kool se dió cuenta de que intercambiando una válvula convencional de spray de pintura por otra del tipo de los sprays de espuma o almidón con una abertura mayor, el spray de pintura soltaba mayor cantidad de la misma, cubriendo mayor superficie en menor tiempo, dándoles además un aspecto aterciopelado, y ello con una sola pasada. Armado con un spray de pintura rosa con la válvula modificada y otro de pintura amarilla con válvula normal, Super Kool se introdujo en el apartadero de la calle 221 y pintó su nombre en grandes letras rosas perfiladas con una línea fina amarilla. La obra resultante estaba un tanto torcida y la forma de las letras era algo irregular, pero era la pieza más colorida y espectacular de las realizadas hasta el momento en el metro de Nueva York.
Por su parte, Phase 2, un escritor del Bronx, fue el primero en desarrollar una auténtica "Obra Maestra". Partiendo del diseño básico de la obra de Super Kool, escribió su nombre en letras inmensas, huecas, pero bien formadas, coloreadas y perfiladas, que bautizó con el nombre de "Letras Pompa" (Bubble Letters). De este estilo de letras creó posteriormente más variaciones abriendo además el camino a otros escritores que continuaron desarrollando las letras pompa.
Phase 2 y SuperKool encendieron la mecha de la etapa que posteriormente estallaría en una Guerra de Estilos (Style Wars) gracias al paso que dieron en la evolución de los primitivos tags a letras personalizadas con cuerpo y forma. Cabe destacar, antes de meternos en el periodo de la Guerra de estilos, otro precedente en la evolución del graffiti fue la obra de Pistol 1, un escritor de Brooklyn, que pintó la primera pieza con letras tridimensionales (3D Letters). Ésta consistía en su nombre pintado en letras rojas y blancas y sólo parcialmente perfiladas con una línea en determinadas zonas de la obra que le daban a la misma un aspecto tridimensional. El escritor Fred describía con las siguientes palabras la reacción de los demás escritores ante la obra tridimensional de pistol: "Vinieron a verla escritores de todas partes de la ciudad. Durante algún tiempo todo el mundo hablaba de ella porque todos querían hacer algo así, pero no se creían capaces. Pistol debió ensayarlo muchísimas veces en papel antes de conseguirlo". Pasado algún tiempo otros escritores empezaron a intentarlo, y luego eran muchos los que las hacían, incluso las mejoraban dándoles su toque personal.



Es la etapa comprendida entre mediados de los 70 y principios de los 80. Es un momento en el que el concepto de competición alcanza sus cotas más altas, produciéndose en este periodo obras de gran calidad. En este momento se introduce un nuevo concepto en el vocabulario del graffiti: "Maestro de estilo". Anteriormente se habían otorgado títulos similares a otros escritores, pero sólo en base al número de firmas u obras que habían logrado pintar.
Se produce entonces una dicotomía entre dos formas distintas de alcanzar la fama: ¿Cantidad o calidad? Ahora el estilo también pasa a ser un arma para destacar del resto aparte de la cantidad de firmas que un escritor fuese capaz de estampar. De ahí que la llamada guerra de estilos derive en un intento de innovación constante. Algunos escritores llegaron a cambiarse el nombre con la esperanza de que una nueva combinación de letras les inspirasen nuevos diseños. A lo largo de las líneas de todo el metropolitano, los escritores trataban de superarse unos a otros mediante el uso de colores y diseño de sus pintadas. A medida que se avanzaba técnicamente en la calidad de las obras, iba aumentando el tamaño de las mismas. Muchos escritores encontraban pequeño el espacio comprendido entre las ventanas y la parte inferior del tren y empezaron a extenderse por encima de éstas creando los conocidos "Top to bottom" (Piezas de arriba a abajo) que ocupaban desde la parte inferior del vagón hasta la superior del mismo. De igual manera se extendían en sentido longitudinal las llamadas "End to end" (Piezas de extremo a extremo), que ocupaban de un extremo del vagón a otro. Aron 155 describe de esta manera su reacción al ver por primera vez un Top to bottom: "Riff revolucionó el mundo del graffiti con el primer Top to bottom. Era muy bonito. De largo ocupaba como medio vagón y el nombre estaba pintado con letras amarillas con churretes rojos y sombras como si fueran grietas. Todo el mundo fue a verlas y no dejaban de hablar de ellas. Cuando yo la vi por primera vez iba con mi madre al juzgado, no lo pude resistir y me puse a dar saltos y a gritar. Ella me miró sin comprender nada".
La obras continuaron aumentando de tamaño y complejidad, hasta que, a finales del 73 se pintó el primer "Whole Car" o Vagón entero. Stan 153 recuerda así este acontecimiento: "Nada más aparecer, Flint 707 superó a todo el mundo. Hizo una obra en letras tridimensionales que ocupaba todo el lateral de un vagón, de arriba a abajo y de un extremoa otro. Estaban pintadas a rayas, como su fuera un caramelo, en color negro y plata con una lista azul y una nube en blanco. Como las letras eran en tres dimensiones daban la impresión de estar apoyadas sobre el vagón. Por entonces no se le había ocurrido a nadie pintar algo así. Para pintarlo tenías que colgarte del tren y podías caerte. Pero él lo hizo, y la gente se volvió loca después de aquello. Yo estaba allí cuando él empezó a pintar y le dije: No podrás, no hay manera de hacerlo. pero al día siguiente via toda aquella gente, hombres, mujeres y niños obserbando desde la valla de la cochera número tres. Me acerqué hacia ellos con Jace y él lo vió primero y se quedó parado. Y yo entonces le dije: ¿Qué pasa? ¿Qué es lo que se ve? Y entonces me asomé por encima de la valla y no puedo describir lo que sentí al verlo. Era maravilloso. Parecía un cuadro colgado en el exterior del vagón y comprendí porqué toda aquella gente estaba allí mirándolo".
Los vagones enteros se generalizaron y, al mismo tiempo, fueron perfeccionándose con formas y dibujos complejos. a mediados de los 70, los mejores escritores de la ciudad se especializaron el la realización de obras de este tamaño que solían contener caricaturas, personajes de dibujos animados y la visión personal de los escritores con respecto a la vida en la ciudad. Llegó un momento en que algunos escritores dejaron de conformarse con el espacio que les propiciaba un solo vagón y empezaron a pintar "Married Couple" o "Gusanos" que equivalían a dos vagones enteros. Lee era uno de ellos: "Siempre he pensado que mi obra más conseguida fue La tierra es el infierno, el cielo es la vida, una pintada que ocupaba dos vagones enteros. El cielo es la vida estaba pintado con colores claros y suaves. Era mi visión personal del cielo. flores y montañas, el sol, una paloma, mariposas y Dios con las dos manos levantadas como si estuviera predicando. En el siguiente coche me disparé, le dije a la ciudad cuál era su verdadero aspecto. Había un soldado con una pistola, todo su cuerpo estaba pintado de verde, y a su lado había un mensaje que decíaDetened la guerra. Dibujé fábricas grises y sombras con grandes chimeneas. También dibujé a un hombre ahorcando a un perro para poner de relieve la crueldad con los animales. Y un tipo estrangulando a su chica. dibujé manchas de sangre y al presidente echando un discurso y a la gente mirándolo, detrás de él se veía una bandera americana, pero no eran la verdadera, y escribí al lado: Votadme y os daré todo lo que queréis yVota Nixon y todas esas cosas. También había misiles apuntando hacia el cielo, que estaba pintado oscuro y con sombras naranjas, como si estuviese ardiendo, y en él se leía La tierra es el infierno. Todo el vagón era muy oscuro. si volviera a pintar algo así lo haría más grande y más exagerado. Haría cinco vagones enteros con el cielo y otros cinco con la Tierra y las malas cosas y pintaría ángeles tocando la trompeta y a Dios juzgando a los justos y a los pecadores".
Cuando parecía que la única regla a seguir por los escritores en el juego de la competición era la calidad de las obras, algunos escritores revolucionaron este concepto de competición añadiendo una nueva regla:La cantidad. Apareció entonces un nuevo término en el vocabulario del graffiti: "El rey de Línea", título que se otorgaba al escritor que más obras realizaba en una misma línea de metro, sin importar la calidad, convirtiéndose así en el dueño absoluto de dicha línea. Así, para conseguir este fin, no importaban los medios y se hizo muy popular entre los escritores una nueva forma de graffiti totalmente diferente de la anterior, los "Throw Ups" o Vomitados (también llamados Potas). Hasta entonces este término se había usado para describir a las obras pobres en diseño y ejecución. Tuvo que ser el escritor In quien encontrara la manera de convertir estos defectos en algo positivo.
En verano de 1975, según el testimonio de muchos escritores, In decidió recuperar el espíritu de competición apoyándose puramente en la cantidad de piezas que cada escritor realizara en los vagones de metro. In escogió este nombre porque era corto y fácil y no necesitaba mucha pintura para escribirlo cuantas veces quisiera. empezó a pintar su nombre en una versión chapucera y desigual de la Letra pompa. Al principio sólo pintaba su nombre una o dos veces en cada vagón, pero luego empezó a bombardear los trenes cubriendo vagones enteros con lo que él mismo denominaba "Mis vomitados". Al principio los escritores no tenía a in en mucha consideración debido a la carencia total de estilo, pero cuando sus vomitados empezaron a contarse por miles, tuvieron que admitir que, con estilo o sin él, In era el que más se dejaba ver. A medida que la fama de In aumentaba, otros escritores empezaron a adoptar nombre de sólo dos letras y a pintar sus propios throw ups. Incluso Jester, uno de los escritores con más estilo del momento, cambió su nombre por el de DYpara realizar vomitados.
Algunos escritores combinaban ambas maneras de pintar, apareciendo a veces en forma de throw up y otras en formatos de mayor envergadura, difundiendo con los primeros su nombre y con los segundo demostrando su estilo. Los escritores especializados en Whole Cars como Lee o Bladecalificaban abiertamente los throw ups como "montones de basura" y se lamentaba de la popularidad que estabn alcanzando, ya que para ellos ésto constituía la muerte del graffiti.
In celebró su throw up número 5.000 pintando un vagón entero de lo más espectacular cubierto de estrellas y colorido como un arco iris, como queriendo demostrar que también podía hacer obras mayores si se lo proponía. luego volvió a sus pálidos y churretosos vomitados y se dice que no paró hasta completar el numero 10.000. En ese momento, según Tracy 168, In fue declarado Rey de todas las líneas. stan 153 confirma esto mismo: "Consiguió lo que quería. era el rey de todo ¡Diez mil obras! No eran bonitas, pero la verdad es que aparecían en todas partes". tras pintar un vagón entero con el que celebraba su vomitado 10.000 con letras en tres dimensiones, In se retiró. Cap fue otro de los escritores defensores de la cantidad pero actuando de una forma más drástica, ya que generalmente realizaba sus throw ups encima de la obra de otros escritores defensores de la calidad, por lo cual no obtuvo el respeto de la mayoría de los escritores como ocurrió con el caso de In.
Esta competición entre calidad y cantidad continuó hasta principios de los 80, cuando el graffiti entra en una etapa crítica para su supervivencia.
Casi todas las piezas se realizaban en las diferentes cocheras de metro repartidas por la ciudad. Los escritores escalaban los muros, se colaban por las alambradas o saltaban las verjas. también accedían por los apartaderos subterráneos descendiendo a las vías por los andenes o caminando por la plataforma que cubre el carril conductor hasta llegar a los trenes estacionados.
Los escritores podían acceder a estos lugares con relativa facilidad, hasta que en 1980 el ayuntamiento de Nueva York, ayudado por la transit Police Departament, decidieron con esta manera de expresión incrementando la vigilancia y los métodos de seguridad (muros más altos, dobles alambradas, perros, etc) en cocheras y apartaderos.
No contentos con esto, ese mismo año, y con motivo del 75 aniversario de la MTA, también se incrementó el control y mantenimiento de trenes, que eran inmediatamente lavados y repintados. Todo esto hizo disminuir en cierto modo las pintadas en el metro, aunque no conseguían acabar con ellas definitivamente. el futuro del graffiti era incierto, pero estos no eran los últimos problemas. Los fabricantes de pintura hicieron un spray de válvula fija desapareciendo así los pulverizadores gruesos, éstos según Caz: "haría que el graffiti retrocediera a su primera etapa, antes de que aparecieran las grandes pintadas". Otra opinión más optimista era la de Fred que afirmaba: "Los escritores encontrarán otras posibilidades, la tecnología juega un papel importantísimo. Sería dificil hacer throw ups y obras maestras o cualquier otra cosa salvo firmas con un spary fino, pero también se pueden cambiar los estilos. Los escritores siempre pueden inventarse otros nuevos que se adapten a los materiales de los que disponen... Tu espera y verás. El graffiti volverá a surgir otra vez".
Otra influencia directa sobre el graffiti es la del tatuaje (puerta de salida para muchos escritores) y que de manera recíproca influye en el estilo de las piezas de muchos. Esto se ve sobre todo en la representación de tribales, simetrías, o personajes y elementos típicos del tatuaje como corazones, puñales... Siempre en colores vivos y planos que tanto caracterizan a los tattos.
Como no, el arte influye también de manera directa en muchas de las obras. Se ha representado desde las míticas sopas Campbell de Warhol pasando pon una reinterpretación del Guernica de Picasso o incluso el arte fantástico de Rodney Matthews también ha recibido su homenaje. Aparte de estilos pictóricos o escultóricos, se ha llegado a representar, total o parcialmente, obras de arte tanto clásico como moderno, así obras de Leonardo da Vinci, Dalí, Van Gogh, Lienchestein o Giacometti entre otros, son acompañadas de piezas de escritores con un estilo de graffiti genuino. Como anécdota podría comentar -ya que parece algo casi obligatorio al hablar de graffiti en relación con el arte- es la atribución que se les a dado a personajes del mundo del arte neoyorkino de los 80 de escritores de graffiti. Hablo de Jean Michelle Basquiat y de Keith Haring. El primero, bajo el psudónimo de Samo parece ser (hasta donde he podido saber yo) que si que llegó a escribir su nombre en las paredes y en el metro. Pero queda totalmente fuera de lugar que fuese un hito y mucho menos un escritor activo en la época. De hecho, no he conseguido localizar ni una sola firma u obra suya fuera de otro formato que no fuese un lienzo o similar. Haring, por su parte, nunca se consideró un escritor de graffiti. Sin embargo, si se ha constatado que éste dibujaba en los carteles de las estaciones de metro (no en los vagones) iconos y símbolos típicos de su obra gráfica.
Por último se podría mencionar la influencia que recibe el graffiti de disciplinas más actuales como el diseño gráfico, la ilustración o la estética de la nueva corriente conocida como Street art. Así, no es raro encontrarnos, aparte de temáticas con alguna de estas estéticas, piezas individuales de escritores en las que se perciben ecos de estas disciplinas, perdiéndose cada vez más la identidad, en algunos casos, del original diseño de letras y colorido típicas del graffiti tradicional. No es raro, pues, encontrarnos con motivos geométricos y formas poligonales, obras a sólo dos colores, recursos tipográficos, etc. En obras de escritores en las que lo que se supone es el factor principal del graffiti, el nombre del autor, se pierde en ocasiones de manera total o parcial. También podemos encontrarno con murales en los que la existencia de letras con morfología del graffiti es nula, llenando sin embargo el espacio con la representación de personajes o fondos realistas. O también podemos encontrarnos con una integración de carteles o plantillas representando personajes, siluetas, tipografías o logotipos componiendo un mural de caracter urbano. Algunos son partidarios de estos avances, de estas nuevas tendencias calificadas como la evolución del graffiti, otros no lo ven así y piensan que estas manifestaciones poco tienen que ver con el fenómeno del writing neoyorkino. Hay quien expresa abiertamente que lo que hace no lo califica explícitamente como graffiti, no sabiendo situarlo entre una obra de arte moderno o una de arte callejero. Hay quien incluso cobra dinero por pintar, la polémica y el debate sigue abierto... Muchas de las cosas que vemos hoy en día que se nos presentan como tal ¿son realmente graffiti?
Tecnicas:
Se sabe que los primeros utensilios para dibujar en los vagones de metro eran en principio pinceles y pintura hasta el descubrimiento del spray(aerosol). Empecemos por establecer un orden arbitrario para poder hacer una clasificación, por ejemplo rotuladores y aerosoles (puesto que son los más importantes) y luego otros métodos.
En un principio valía cualquier cosa. Por ejemplo, en el Nueva York antiguo, Pray utilizaba una llave con la que rasgaba su nombre en los metales pintados (más tarde se descubriría que Pray era una venerable anciana que se dedicaba a poner su nombre al más puro estilo writer).
Los primeros marcadores eran de un tamaño pequeño, el tradicionalEdding 2000 de unos pocos milímetros de grosor y punta redonda es un buen ejemplo hasta que se instaló con éxito el Pilot de punta cuadrada de 1x1 cm. Fue muy utilizado por los escritores. Algunos querían ir más allá e incluso se fabricaban sus propios rotuladores utilizando envases de pegamento con sistema de muelle (lo que hoy se conoce comocamaleones), botes de pegamento de barra vaciados y con una punta casera acoplada. Generalmente se usaba la esponja de los borradores de las pizarras del colegio (eso sí, sin estrenar, puesto que si estuvieran usados, las partículas de tiza podrían obstruir el paso de la tinta). Incluso se llegaban a rellenar recipientes de Canfort para zapatos. El repuesto preferido solía ser laca de bombilla, un material bastante económico y viable además de disponer varios colores. El inconveniente es su poca resistencia al sol, dejando los tags prácticamente invisibles después de varios días.
Con el tiempo los rotuladores caseros han dado paso a otros más sofisticados. Aparte de rotuladores de tinta aparecen rotuladores de témpera, con lo que ahora, aparte de haber más colores, los que hay son cubrientes, es decir, existen colores claros aptos para escribir en superficies oscuras, lo que hizo que se ampliasen el número de superficies susceptibles de ser atacadas. Generalmente se los llama Posca, debido a que la marca más extendida se llama así. Llevan un sistema de muelle y bola mezcladora debido a que los materiales que contiene son más espesos que la tinta y hay que asegurar la fluidez.
No sólo varió la tinta sino también el grosor de los rotuladores. Desde el camaleón de 1,5x1 cm de punta, pasando por el 20mm de 2x1cm y llegando hasta un linterna de 3x1cm, lo que da más vistosidad y mayor tamaño a las firmas. Pero la escala sigue subiendo y nos encontramos con el Ultra Wide o espátula, que aumenta el ancho a 4cm (aunque es más fino y más estrecho, de ahí el nombre de espátula y que parezca un desodorante). Haze, un viejo escritor noyorkino, se especializó en su uso. Por si esto fuera poco el último invento del mercado ha desencadenado en el Biggie, llevando la punta a un grosor de 5x1cm, casi el doble que la revolucionaria linterna. Desde el punto de vista comercial la cosa acaba aquí, pero en ansia de los escritores en su búsqueda del “todavía más” les lleva a sacarse a la calle una esponja y humedecerla con tinta. El resultado es de imaginar: Trazos tan grandes como el tamaño de la esponja. Y, sin duda, el último grito: Derramar directamente la tinta del bote sobre la superficie ¿Es este el grado extremo? No, por si fuera poco ya no basta con el tamaño o la cantidad de tinta derramada sino que ahora se busca que ésta sea indeleble. Hacia el 98 nos llega desde Italia la temeraria tinta Inferno originaria para tintar zapatos y pieles que pasa a sustituir a la tradicional Industrial (más negra pero más fácil de eliminar) que hasta el momento se había estado usando en España. Los escritores cargan sus rotuladores con esta tinta, cuya principal característica es la de su poder de penetración en los poros de las superficies más pulidas, haciendo en algunos casos imposible la eliminación total de la pintada, tornando su original color negro en un gris de un tono bastante oscuro después de un duro frotado incluso con los más fuertes disolventes. No contentos con el ya debastador poder de la tinta milanesa, los escritores le añaden “pluses” a la sustancia, como por ejemplo el aceite negro residual de los motores de coche, o una especie de bolas que se desacen convirtiéndose en un polvo negro que fomenta el agarre de la tinta a la superficie. Todo ésto, especialmente la tinta Inferno, trae de cabeza, por un lado a los dueños de los comercios que demandan una solución al problema, y por otro pone en jaque a las autoridades, una vez más.
Pero sin duda, la técnica por excelencia del graffiti es el aerosol, el spray.Las razones son su convencionalismo, sus abundantes colores ya mezclados, su relativa limpieza, su fácil uso... Aunque todas estas ventajas de las que hoy gozan sus usuarios no son otra cosa que el fruto de la evolución de los primeros propelentes técnicamente muy pobres. Aunque nos ceñiremos más en concreto al caso español, cabe mencionar algunas de las marcas que se usaban en los inicios del writing en Nueva York por su importancia: Los genuinos Krylon, los Rust-Oleum o los Red-Devil son los más destacados entre muchos otros (Lucas, Broma, Utilac, etc).

En España a mediados de los ochenta destacaba la marca Novelty, que podían encontrarse en tiendas de barrio, droguerías, etc. Los botes se presentaban en envases de 200 ml y 400 ml. A pesar de su gran capacidad cubriente la gama de colores era muy escasa, por lo que también se comenzó a utilizar la marca Duplix, pintura especial para coche, que ya se encontraba en grandes almacenes y tiendas especializadas, aunque esta pintura era más acuosa y cubría peor, puesto que estaba pensada para retoques y no para grandes superficies. Otra marca a destacar era Pictex,una pintura muy cubriente, tanto que se obstruían con facilidad. Su precio era muy económico lo que provocaba grandes colas en el Rastro de Madrid los Domingos por la mañana (desde las 6:30-7:00) puesto que era el único sitio donde se vendían.
A pricipios de los noventa la mítica Spray Color era mejorada por Felton Spray, llegando a ampliarse aún más la gama, pero todavía era insuficiente. Esto, una vez más, tocó la fibra sensible de los escritores sacando a relucir su ingenio creativo. Se inventó la manera de mezclar los colores pasando la pintura de un spray a otro ¿El método? El gas de uno de los botes se calentaba y el del otro se enfriaba. Luego se le quitaba a los dos difusores el punto por el que salía la pintura y en los nuevos orificios se introducían los dos extremos de un tubo de tinta gastado de un bolígrafo Bic. Se insertaban cada boquilla en el correspondiente bote, se presionaba a la vez y el bote con aire caliente llevaba la pintura al otro consiguiendo que se mezclasen los dos y obteniendo un tercero. Había una manera similar que consistía en inyectar pintura directamente a un bote, habiendo sido éste previamente congelado para evitar que se escapase el gas o la transfusión directa de un bote a otro mediante un trozo de tubo de Bic.
Hacia el 92 surge en Barcelona un cambio importante cuando dos escritores (Moockie y Kapi) abren Game Over, la primera tienda en nuestro país especializada en graffiti. Se dedicaron a la venta de Felton Spray y posteriormente empezamos a oír la marca Montana, que es la líder actual.
En cuanto a los difusores nos encontramos con dos tipos de boquillas ocaps: Macho y hembra. Las primeras en la parte inferior tienen un tubito que entra en la válvula del bote hembra. Las segundas al contrario, tienen en la parte inferior un hueco en el que entra el tubo del bote macho. A su vez las boquillas, independientemente de que sean macho o hembra, tienen diferentes característica en cuanto al tipo de trazo que realicen (finos o gruesos, limpios o difusos, redondos o direccionables...). Nos encontramos entonces con los Fat cap (boquillas de trazo grueso) que sueltan más cantidad de pintura, son capaces de hacer un trazo con un grosor de 20 centímetros, por lo que son idóneos para rellenar grandes superficies. Por otro lado están los Skinny cap (boquillas de trazo fino) que sueltan menos cantidad de pintura permitiendo trazos de varios milímetros, ideales para detalles. Las skinny han pasado a sustituir el viejo truco de meter una aguja en el punto difusor para obstruirlo y reducir el grosor del trazo. Otro elemento diferenciador de boquillas es el hecho de que tengan falda (siendo más ancha y cómoda para el dedo) o no. Actualmente existen las llamadas crestas (boquillas con falda pero de cabeza estrecha) con una forma hergonómica que se adapta perfectamente al dedo de su usuario.

Hoy en día los botes más destacados y utilizados a nivel mundial son los de la marca española Montana. La razón es que está concienciada de que los consumidores más habituales de spray son los escritores de graffiti y ésto le ha llevado a hacer mejoras tanto en la calidad de la pintura, como en el diseño de los botes, accesorios, productos... Siempre encaminándolos en este campo. Podrían destacarse otras marcas a nivel europeo comoFelton, CRC, Sparvar, Belton, Molotov...
Por último mencionar otros elementos alternativos a estos dos como losrayadores (piedras o bujías) para cristales, destornilladores para chapas, rodillo y brochas con pintura plástica, ácidos que corroen el cristal de manera permanente o incluso tizas, velas... Llegando hasta la más tolerante de las nuevas tendencias: Las pegatinas, carteles y demás intervenciones urbanas.










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