Les presento una recopilación de material de Antoine D'Agata, un fotografo cuyo trabajo puede resultar de fuerte contenido para algunas personas por el crudesa de sus imagenes.
Nacido en Marsella en 1961, Antoine D'Agata salió de Francia en los años ochenta, estudio fotografía en el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York en 1990 junto a Larry Clark y Nan Goldin.
dijo:¿Cómo fue tu encuentro con la fotografía?
Es una historia muy triste y muy bella. Hice un viaje con un amigo enfermo; se estaba muriendo y se fotografiaba para documentar su proceso. Fue algo mágico que me marcó profundamente. Empecé a hacer fotos para mí. Era algo no muy diferente a lo que hago ahora, sólo que más intuitivo e inconsciente.
Llevas una vida errática desde la adolescencia y tu mundo gira en torno a las drogas, la prostitución y la violencia que surge de ese entorno. ¿Cómo conviven en tu trabajo la subjetividad y la voluntad documental?
Yo trabajo sobre aspectos muy interiores del ser, cosas como la enfermedad, la muerte, la carne, el cuerpo, el placer, el dolor, la paranoia, la locura. Es un material que ofrece un espacio muy amplio para explorar la oscuridad. Las personas con las que convivo cada día no quedan al margen de cuestiones económicas y políticas. La violencia de la noche no es una violencia irracional o instintiva: está inscrita en un contexto que tiene razones muy definidas y muy pragmáticas. Es fruto de la violencia socialmente aceptada, a la que estamos acostumbrados: la codicia de los banqueros, la locura de los políticos, la brutalidad de los ejércitos. En el fondo, es una violencia mucho más inaceptable que la de quien roba y mata para conseguir dinero para comprar drogas. No tengo la energía ni la capacidad para analizar e incidir en este tipo de violencia, pero trato de no perder de vista este contexto y lo muestro, aunque de una forma bastante limitada y humilde. Para mí es esencial ese contexto para poder enmarcar mi trabajo y mostrar la posición de las personas que fotografío dentro de la sociedad y los procesos de exclusión que sufren. Intento no perder de vista esta perspectiva.
¿Qué crees que habrías hecho con tu vida de no haber sido fotógrafo?
Probablemente ya estaría muerto. En realidad, habría hecho lo mismo que he hecho, pero sin la posibilidad de transformarlo en algo con sentido. Tengo tantos amigos que se autodestruyeron, que se fueron por una falta total de perspectiva… Amigos con los mismos vicios, con las mismas experiencias. Para hacer este trabajo necesito entrar y salir, tomar distancia, entender y experimentar. Estoy viviendo la vida de una forma mucho más intensa que nunca. Aunque me destruye poco a poco, al mismo tiempo estoy construyendo algo: cosas puntuales, frágiles, pequeñas… y eso me da energía, paciencia y fuerza para seguir. Sin esta parte sería sólo un proceso de autodestrucción, porque esta vida cansa el cuerpo y la mente. El trabajo fotográfico me protege del cinismo, de la maldad, del odio… son cosas de las que no puedes deshacerte cuando vives en este proceso de autodestrucción. El objetivo de construir una visión me protege mucho de todo este entorno dañino que poco a poco me contamina y consume. Tanto a nivel físico como emocional estoy ya muy cansado, y por este motivo estoy revisando y ordenando todo mi trabajo fotográfico. Estoy inmerso en un proceso de edición de todo mi material que espero culminar en una exposición y un libro. Necesito cerrar mi trabajo, y esta necesidad de dar forma a lo que vivo y lo que veo me da fuerza. [/quote]
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