En uno de mis post anteriores sobre Minimalismo, había mostrado algunas de sus obras. Hoy voy a postear un poco más sobre él, y su carrera artística
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Ahora sí…con ustedes

DAN FLAVIN ( Nueva York, 1933 – 1996) Dan Flavin - Minimalismo Fluorescente -

Luz


Breve biografía

Escultor estadounidense vinculado al minimalismo. No recibe una educación artística formal y será hasta 1959 cuando toma gran interés por el arte. En un principio se siente atraído por la pintura, dedicación que abandona en 1963 cuando comienza a trabajar con tubos fluorescentes; crea entonces entornos estáticos mediante la utilización de éstos combinados con luces de neón. Se trata de composiciones simples que evitan cualquier efecto complicado y que acentúan las cualidades energéticas, coloristas y vibratorias de los tubos, otorgando especial importancia a la luz diagonal. El cromatismo de su obra le permite confeccionar atmósferas de gran misticismo y que transmiten sus inquietudes religiosas. En el 2004, empezo el recorrido de una importante retrospectiva de Flavin que pudo verse en Estados Unidos y Europa hasta el 2007, en instituciones como el MCA Chicago, la Hayward Gallery de Londres, el Musée d'art Moderne de la Ville de París, el LACMA de los Angeles, entre otras.
La carrera de este artista –un largo recorrido en la experimentación con la luz, el color y los espacios interiores-, fuera de los medios tradicionales de pintura y escultura le sitúan como progenitor y figura clave del minimal art. Junto con Donald Judd (Missouri), 1928 – Nueva York, 1994), Carl Andre (Quincy, 1935) y Robert Morris (Kansas City, 1931); Flavin utilizó materiales industriales inalterados y desnudos que ponía al servicio de los principios de la abstracción como la repetición seriada y la relación directa del objeto artístico con el espectador y con el espacio circundante, definiendo características del minimal art.
Aunque Dan Flavin (1933-1996) es uno de los más importantes e influyentes creadores del siglo XX, es la primera gran retrospectiva que se le dedica y por ello, la primera oportunidad de ver la calidad y complejidad de su corpus creativo. El montaje que se desarrolla en orden cronológico a lo largo de los 35 años de producción, demuestra los diferentes medios a través de los cuales el artista ha experimentado. Partiendo desde los primeros "icons" producidos entre 1961 y 1963 –una serie de cajas como construcciones con luces fluorescentes e incandescentes-, hasta llegar a las instalaciones que ocupan por entero una habitación o los conocidos "monuments" para Vladimir Tatlin (Jarkov, 1885 – Moscú, 1953) que realizados entre 1964 y 1981, manifiestan el interés de Flavin por revisar el monumento conmemorativo o político junto con la idea de serialidad; la exposición cuenta con obras maestras del creador neoyorquino como monument 4 those who have been killed in ambush (to P.K. who reminded me about death) de 1966. Muchas de las obras que se presentan son homenajes que Flavin dedicó a artistas contemporáneos y predecesores modernos que el admiró como Constantin Brancusi (Pertisani, 1876 - París, 1957), Piet Mondrian (Amersfoort, 1872 - Nueva York, 1944), Henri Matisse (Le Cateau - Cambresis, 1869 - Niza, 1954), Alexander Calder (Filadelfia, 1898 - Nueva York, 1976) y Barnett Newman (Nueva York, 1905 – 1970).
La magia producida por la combinación de la luz y el color en la obra de Dan Flavin, han convertido a este representante del minimalismo en uno de los artistas más significativos del arte contemporáneo. Ahora, la Villa Panza, en colaboración con el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, acoge la exposición más importante dedicada al artista, en Europa, desde su fallecimiento en 1996.

Una veintena de instalaciones –todas ellas pertenecientes a la Colección Panza- son expuestas en las salas de esta villa italiana del siglo XVII, para algunas de las cuales Flavin ideó obras específicas. La exposición permite contemplar la emoción que se desprende de piezas basadas en composiciones de tubos fluorescentes, algo que en una primera impresión podría parecer frío o banal, pero la realidad es que tras la belleza de las obras de Flavin se esconden también gran cantidad de sensaciones vividas por el artista, que van del sufrimiento a la alegría y del juego a la meditación a través del uso del color. En este sentido, el visitante podrá recorrer el Varese Corridor, una de sus más célebres instalaciones desde la que se penetra en una de las salas.

Flavin, que no gozó de demasiada fama en vida, encontró en Giuseppe Panza uno de sus primeros y mayores admiradores. Éste empezó a adquirir obras del americano, siendo hoy día la colección europea permanente con más piezas de Dan Flavin, y contribuyendo así a la posterior fortuna de este artista clave del siglo

SUS OBRAS

minimalismo

ARTE.

Dan Flavin

fluorescencia

Dan Flavin - Minimalismo Fluorescente -

Luz

minimalismo

ARTE.

Dan Flavin

fluorescencia

Dan Flavin - Minimalismo Fluorescente -

Luz

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Dan Flavin

fluorescencia

Dan Flavin - Minimalismo Fluorescente -
Luz

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ARTE.

Dan Flavin

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Dan Flavin - Minimalismo Fluorescente -

Luz

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ARTE.

Dan Flavin

fluorescencia

Dan Flavin - Minimalismo Fluorescente -

Luz

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Dan Flavin

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Luz

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Dan Flavin

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Dan Flavin - Minimalismo Fluorescente -

Luz

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ARTE.


Fluorescencia

En su carrera a lo largo de la historia del hombre la luz, como concepto, se ha visto asociada a la virtud, la ciencia, la sabiduría, la vida, la claridad mental y espiritual. El acto de ‘entregar luz’ (“dar a luz”, “sacar a la luz”, encender, iluminar), supone cierta consideración, valoración, estima del objeto en cuestión, a partir de la historia misma del término.

A principios de los años 60 Dan Flavin descubre la luz de otra manera para el arte. Comienza a realizar instalaciones con tubos fluorescentes comunes, modificando espacios arquitectónicos con los más disímiles diseños de colores y disposiciones, y creando atmósferas de inmaterialidad.

En su minimalismo visual, las piezas incitaban a la contemplación y reflexión sobre la luz como experiencia puramente estética, sin otra conexión o asociación conceptual aparente. Sin embargo, a través de los títulos el artista americano (no sin cierto grado de ironía en ocasiones) dedicaba casi siempre sus “luces” a alguna persona o las asociaba a un hecho o cosa.

Al revisar su biografía, no nos parece gratuito o ingenuo el que entre la lista de ‘iluminados’ por sus piezas estén Constantin Brancusi, Vladimir Tatlin, Henry Matisse, Piet Mondrian, Leo Castelli, Jan y Ron Greenberg, John Reeves, Blind Lemon Jefferson, Sean McGovern, Louis Sullivan, William of Ockham, entre otros. En la obra del artista, el reconocimiento a una persona o hecho es una evidente declaración conceptual.

Luego de haber expuesto en Cuba, la artista escocesa Nicola Atkinson. Davidson recurre también al acto de “iluminar”. Pero no viene al caso ahora repetir lo que se convirtió en fórmula para el autor de “La Arquitectura de la Luz”. Nicola ilumina con la entrega de los fragmentos de su instalación Pintura de Mar. Coincidentemente, son éstos lámparas fluorescentes.
Las treinta luces con filtros verdes –partes integrantes de su pieza en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, de la Habana Vieja- fueron entregadas a un grupo de jóvenes artistas plásticos cubanos: Harold Vázquez, Rubert Quintana, Alain Pino, James Bonachea, Pavel Acosta, Analía Amaya, Iván Capote, Yoan Capote, Helga Montalbán, Duvier del Dago, Humberto Díaz, el dúo E&D (Edgar Echavarría y David Beltrán), Fidel Ernesto y Carlos José García. Se les ha pedido le den un nuevo uso, que será
posteriormente documentado.

Los destinos de las lámparas fluorescentes podrán ser los más inesperados. En total libertad creativa, no se han puesto cotas o restricciones a su uso. Por lo tanto, se contempla como posibilidad el que las mismas tomen tanto la forma de una nueva obra de arte, como un camino puramente utilitario, integrándose, como el resto de los fragmentos de la exposición del pasado junio, a la vida profesional o doméstica de estos creadores.

La curaduría de Fluorescencia no pretende hacer una propuesta estética en el sentido tradicional. Es un proyecto virtual. No requiere la presentación física de obras en un espacio de exposición, sino que existe desde la selección misma de estos “iluminados” y desde su convivencia, su diálogo, en este catálogo y palabras de presentación, a partir de la posesión de fragmentos de la pieza de Atkinson Davidson. El acto se vuelve reconocimiento, homenaje a un trabajo que, aunque joven, promete tener o tiene ya en el contexto del arte contemporáneo cubano, su mérito. El propósito no es más que la ‘fluorescencia’ misma.

Como principio físico, la fluorescencia es la capacidad de ciertas sustancias (gases, en los tubos de luz fría) de absorber energía, para emitirla luego en forma de luz. Y es que esta acción de entregar luces lleva implícita la idea del compartir, con la esperanza de la continuidad. La acción de Atkinson Davidson es un estímulo; pudiera decirse que es una incitación al “atreverse a conocer” a que se refería una vez Kant. Como Fluorescencia-Ilustración espera una ‘reacción’ creativa, que puede ser ya a corto olargo plazo, pero a la cual, sin dudas, las luces contribuirán de una u otra manera.

El acto del “sacrificio” (la fragmentación de una obra) para dar a luz, para “iluminar”, (entregarla, compartirla con otros) pudiese conducirnos a realizar asociaciones religiosas, tan caras al arte históricamente. Sin embargo, en este caso el camino desemboca en un ejercicio de pura tautología, porque la creación artística aquí es principio y fin. A través de Fluorescencia, “Pintura de Mar/Sea Painting” se integra a un proceso de trabajo infinito, que viene generando la artista desde hace algunos años ya, y que ve su continuidad de disímiles formas, a través de numerosas personas.

El método de trabajo se basa en la inducción a la creación colectiva, a partir de la creación personal: en el intercambio, en el recibir y otorgar (ya sea a través de cucharas de postre, botones, zapatos, secretos...) la artista ejercita la capacidad de comprometimiento, de contagio, que puede tener el hecho artístico. En muchas ocasiones Nicola ha involucrado en su obra a comunidades completas, a la vez que a
otros artistas y profesionales del arte, en sentido general (músicos, curadores, etc.).

Nuevos artistas y proyectos sobrevendrán en el intento, siempre bienvenido, de esta ‘artista del mundo’, de convertir al arte en un continuum universal, a través de su propia obra. El proceso no termina; la red de intercambios crece y a ella se suman jóvenes creadores cubanos, ya sea a través del mar, que es factor común, o de sus luces, para seguir “fluoreciendo” en nombre del arte.


Comentarios???
Gracias...
Salud


Fuente
http://www.masdearte.com/biografias/articulo/biografia_flavin_dan.htm
http://www.nadfly.com/docs/Fluopart2.pdf