Hoy les traigo un cuento que yo mismo hice. Iba en el metro (de Santiago) y se me ocurrió, ahora se los muestro. Acepto criticas constructivas y de todo
Ahí va él.
Ahí va él. Es de mañana en Santiago, el metro está lleno, como de costumbre en un día cualquiera de semana, hoy tiene prueba, ha estudiado bastante, aún así duda de sus conocimientos. Va intranquilo, nervioso. Con audífonos puestos y pañuelo rojo al cuello, suena Manuel García, eso lo tranquiliza un poco. Cierra los ojos, se desentiende por un minuto del mundo. Llega a la siguiente estación, abre los ojos, lo primero que ve es una niña, de unos 9 o 10 años. Lo envuelve con su mirada, una mirada curiosa y comprensiva a la vez, como si supiera lo que pasa por su cabeza. Esa mirada lo hace recordar, recordar esos tiempos en donde no importaba nada más que divertirse, y piensa porque no aprovecho más esa edad, la nostalgia inunda sus recuerdos. Llega a la siguiente estación, se tiene que bajar, mira su reloj, va atrasado y no hace nada al respecto. Ahora camina tranquilo, se dio cuenta de que ahora no importa nada, de que nunca importó nada.
Espero les haya gustado... espero sus comentarios y criticas
0 comentarios