Solo es un fragmento corto, no se emocionen, ni malentiendan, si no les gusta leer no se preocupen creo que habrán otros post que les interesen.

¡Saludos!












El cambio de estaciones marcaba el cambio de ideas también,
Como se podía sentir en el peso mismo de la conciencia,
Esa carga que te purifica o te daña,
Dadas las circunstancias, dañar o ser dañado.

Para ser honestos la Muerte evitaba entrar en los últimos pensamientos
De sus clientes, era un hábito que se había auto generado,
Pues solía darle más tiempo a quienes tenían ideas positivas
De cómo ahorrarle trabajo, pacifistas, idealistas, hombres de provecho,
La clase de persona que no deberían de morir, sin embargo aunque suene paradójico
Ahora saben porque mueren.

Precisamente no era el tiempo de que él se adentrara a los territorios
De la muerte, pera había algo en él que si tenía que morir,
¡Sus ideas!, no eran un trance peligroso para la sociedad,
Todo lo opuesto, formas más simples de sobrevivir el desorden rutinario.

Si había un buen Samaritano en la tierra era ese tipo,
La Muerte lo cultivo en su jardín personal, su mente nunca
Pensaba en el yo, miraba la tristeza ajena y sucumbía,
Alguien ejemplar, un semidiós piel de humano.

Ahora nos preguntamos ¿Si ella lo formó, porqué quiere matar
Sus ideales?, pues, verán, nunca nadie dijo que la muerte era requisito
De vivir, si alguien lo mencionó, pues lo castigaron con su propia ley,
La Muerte solo se consideraba útil para traer el sueño a los que vivieron lo
Suficiente, o antes de vivir lo suficiente se ganaron el descanso deseado,
¡Claro! También ella castigaba a los necios de corazón, pero en sí morir no era ley.

¡Sí! Él encontró la cura al morir, la solución perfecta para reinar en la tierra
De los mortales como un inmortal, se centró en solucionar tantos sufrimientos
Que esa fue la respuesta a su fórmula, él se había ganado el respeto de la Muerte,
Ella en reconocimiento le regaló un poco más de arena a su reloj,
Se paró frente a su cama, no iba a matar su idea recién germinada,
La guardó en sus conocimientos, quizás si algún día amenazaban con despedirla
Los de arriba, ella usaría eso para dejar caer el negocio.

La muerte borró toda señal de esa idea en él, en las personas a quien él le contó,
En sus cuadernos, absolutamente en todo, pues para la Muerte si el morir
No era obligación, era necesario, todos cumplimos con un ciclo,
Es por naturaleza noble dejar de existir para darle la oportunidad a otros,
Es el acto más humano que hay, ese conocimiento se lo dejó a él en su cabeza.

Con los vientos de noviembre la muerte se fue a descansar.