Andor Kertész, de origen judío, nació el 2 de julio de 1894 en Budapest. Quedó huérfano de padre a edad temprana por lo que la familia se vió obligado a cambiar la residencia a casa de su tío materno a las afueras de Budapest. Estudió en la Academia de Comercio y trabajó junto a su hermano durante su estancia en Budapest en la Bolsa de valores.







Pero su interés por la fotografía hace que renuncie a su trabajo en la Bolsa de Budapest en oposición a su familia y en especial a su madre. En 1912 compra su primera cámara, una ICA-Platten y en 1917 ya empieza a publicar sus primeras fotos en diversas revistas.







En 1914 participa en la Primera Guerra Mundial y realiza interesantes fotografías desde las trincheras, pero una herida de bala lo aparta temporalmente de la guerra. Es trasladado a un hospital de Budapest, donde realiza la famosa fotografía “Nadador bajo el agua 1917” el efecto de distorsión que producen los efectos del agua en el cuerpo, le inspiró en la serie "Distorsiones" realizada a principios de los años 30.







En 1925 emigró a Paris, como lo hicieran otros muchos de sus compatriotas, Robert Capa, Brassaï, Man Ray, Germaine Krull, Lucien Aigner, entre otros. Durante su estancia en Paris cambia el nombre de Andor por André. Se introduce en el movimiento Dadaísta donde conoce a destacados artistas que a su vez influyeron en su obra como es el caso de el cineasta Sergei Eisenstein, la escritora Colette, o los pintores Piet Mondrian o Mac Chagall, pronto obtuvo reconocimiento y éxito en su iniciada carrera fotográfica.







Hacia 1930 cambia sus cámaras de placas por una Leica, lo que le permite realizar un trabajo productivamente mas rápido. Publica sus fotografías en varias revistas y decide dedicarse en su totalidad a la fotografía de encargo y personal.







En 1936 ante la amenaza de la llegada del Nazismo y la Segunda Guerra Mundial. André Kertész y su mujer Elizabeth se trasladan a Nueva York, firmando un contrato con la agencia Keystone.







Su estancia en Estados Unidos va a ser una etapa tensa y cargada de acontecimientos. Los primeros años fueron duros y difíciles. Añoraba a sus amigos y la vida parisina. Al poco tiempo de establecerse en Nueva York conoce a Beaumont Newhall, director del departamento fotográfico del Museo de Arte de Nueva York, quien le incluye en la exposición “Photography 1839-1937“.







En 1937 abandona la agencia Keystone y pasa a realizar fotografías para las conocidas revistas Harper's Bazaar, Life, Coronet, Look, House & Garden, entre otras.







Hacia 1946 realiza una exposición individual en el Art Institute of Chicago con la serie “Day of Paris”. A partir de este momento, hacia los años 50, es cuando abandona la fotografía editorial y comercial y se dedica mas a la fotografía personal realizando varias exposiciones por distintos países, consiguiendo un notable reconocimiento internacional.





Su paso por la fotografía en color tuvo relevancia con las fotografías Polaroid, cuando en 1979 Polaroid le regala la mítica SX70.



La muerte de su mujer Elizabeth Sali le sume en una profunda depresión, por lo que se recluye en su casa y comienza una serie titulada “From my window” en 1981. Para esta serie, utiliza la cámara Polaroid para realizar unos entrañables bodegones con los objetos que adquirió y compartió con ella.







André Kertsz
murió mientras dormía el 28 de septiembre de 1984.



Como epitafio, sirvan estas palabras que recogen la síntesis de la vida del artista:

«Todos son buenos recuerdos. Fui honesto con el momento y conmigo mismo, eso es todo. En la introducción a mi libro J’aime Paris se puede leer “escribo con la luz y la luz de París es la compañera de mi vida”»